Leiden, Holanda – Espacios de café

Francisco Pardo, ‘Pachopardo’, regresa con su ojo observador como colaborador de este espacio para la estética, la conversa, la imagen y el café. Sin embargo le hace el encargo a su hijo Andrés Miguel Pardo Iannini, de mostrarnos ambientes de café en su país de actual residencia. Así que los dejo con Pacho e hijo, y estas imágenes. Quien quiera enviar imágenes de dónde se toma su café, bienvenido el material y una breve conversación del mismo.

Por: Pachopardo

Estas cortas letras hacen parte de mis recorridos por algunos cafés de Bogotá y sus cercanías, para tomar unas fotos y hablar de esos espacios, donde se saborea una buena taza de café mientras se conversa o se espera a alguien o se toma energía para continuar la jornada. Detesto esos cafés de “sello”, es decir, esas cadenas que repiten a la “n”: logo, colores, mesas y sillas, decoración y precios; donde no se decanta una bebida, sino que se asiste para ser visto, ser snob y presumir, sin disfrutar lo que implica un buen café y su momento.

Transmití a mi hijo Andrés Miguel, el viejo compromiso de hacer estas crónicas, y me comentó acerca de dos cafés en Leiden, Holanda -donde él vive- y me invito a recorrerlos cuando vaya –“Si Dios quiere”- en agosto (con los honorarios que pagará Múnera por mis letras en su blog) y me envió las fotos de este artículo.

Un sol que penetra raudo pero sin alcanzar a calentar, jugando con claroscuros en una vieja casa donde hay espacio para alguna pequeña exposición. El antecedente del lugar, deja ver el uso de materiales sencillos y un trabajo artesanal de ventanas y muebles de madera, que le dan más importancia a las personas que al mismo mobiliario. Decoración ecléctica y propicia, agrupa cerca de la barra a ansiosos clientes que esperan su café para calentarse y a la vez, permiten el aislamiento y la reserva, como la del señor que en la esquina disfruta de su lectura. Lo anterior, no impide temperados contertulios que esperan afuera a que llegue su bebida.

Una retícula que de manera sencilla pero impactante decora este café restaurante -Me recuerda a los crucigramistas con sus diarios desafíos-. Se complementa la decoración con latas de café y cervezas y un alto techo oscuro con luces bajas ayuda a encontrar paz para el café. Afuera, recostada contra la vidriera, una señora aguanta frío y prepara adjetivos para aquel que no llegó a tiempo.

Por cuenta de mi hijo, estimado Carlos, pago entonces parte de mi cuota atrasada con espacios del café.

1 comment

  1. Uriel H. R.   •  

    Medellín, marzo 10 de 2014

    Muy buena la idea de publicar fotos de importantes sitios del mundo para tomar y deleitarnos con una buena taza de café, lo ideal es empezar con los que existen en nuestro país en las diferentes regiones y poblaciones, eso si que de verdad preparen un buen café. Hay que seguir promoviendo y estimulando a nuestros jóvenes para que consuman café de excelente calidad y, lo mismo hacer conocer los cafés especiales que se están produciendo en nuestro territorio antioqueño con el programa de la gobernación dentro de la plataforma de gobierno “Antioquia la más Educada”, nuestros campesinos ya están produciendo cafés especiales que necesitan ser conocidos y consumidos aquí en nuestro territorio.
    Gracias.
    Uriel H. R.

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