Color, chivas y flores de Antioquia

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El artista paisa, alista su pintura y sus pinceles para recrear su fiesta por la vida, el Sol, la luz y el ser, pues, su imaginario es expresión del alma y de lo que para él es importante. Engalana su medio de vida, transporte de vidas y del fruto del sudor de sus manos. La tierra da sus frutos, verdura, café y leche; y es enviada a mercados populares para que cada uno elija los insumos de otra fiesta: la comida; transformación de la tierra en alimento, alquimia que se integra al cuerpo.

Las chivas, patrimonio de color, nos identifica y nos deja saber qué somos: alegría y geometría sagrada.

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De los buses Escalera. “No nos quiten el medio de sustento para nuestras familias”, Fredy Okendo

Satisfactorio es cuando otras voces, diferentes a la mía, se hacen escuchar a través de este espacio, hacen sus quejas, comentarios o comparten su visión de algunos temas. En esa vía, comparto con ustedes, un breve comentario de un lector del blog

“Mi nombre es John Fredy Okendo, propietario de una chiva heredada de mi padre. Toda mi vida ha estado con nosotros dándonos dignidad y bienestar. Pienso que todos los propietarios de estos vehículos debemos de unirnos y estrechar lazos de amistad y estar pendientes con las políticas que puedan afectar nuestro gremio. Estoy seguro que nos unimos y fortalecernos, saldremos adelante. Si permanecemos unidos vendrán momentos buenos para nuestras familias. Utilicemos  este medio para comunicarnos y compartir ideas. En Facebook estoy creando un grupo de todos los propietarios y fanáticos de los buses Escalera. En Facebook soy Fredy Okendo”.

Imágenes: Chivas y Flores, Feria de las Flores 2011

Las ‘chivas’ y sus vestidos de líneas y color

Es la matemática dibujada, la geometría reproducida. Parece interpretación de las partículas subatómicas, parece una dimensión plana llena de color, vida y movimiento abstractos. Juego de líneas y de color, juego de armonías y naturaleza.

No es lo más gratificante tomarle fotos a las ‘chivas’ o buses Escalera en plena Feria de las Flores, en Medellín; pues están llenas de ‘carajadas’ que interrumpen la mirada a la riqueza gráfica de estos buses. sé que se “visten” de fiesta, pero -es que ya están vestidas de fiesta-, no necesitan sempertinas, papeles, colgandejos, flores de papel… las ‘chivas’ YA SON UN ESPECTÁCULO así solas, con su vestido de colores.

Un paseo por las tierras del café

– Berenice ¿qué le llevamos a Raquel de recuerdito del Quindío?
* ¡Ay no sé querida! llevémosle una ‘chivita’ de aquellas ¿no?
– ¿A cómo serán? ¿serán muy caras? porque tiene que ser algo baratico mija.
* Entonces llevale desos Willis que están ahí abajito.
– ¿Esos tan chiquitos? Ay no qué pena, qué dirán que uno tan amarrada.
* ¡Ah! es que son 15 personas a las que hay que llevarle recuerdo, mija.
– ¿Será que les llevo desas mulitas que llevan café en el espinazo?
* No, mija. Están como macheteritas ¿cierto? ¿o no?
– ¡Ay! pues no le llevés nada a ella. Al fin y al cabo ella ni sabe questás por aquí.
* Pues sí, tan boba ques una.

Artesanías de Montenegro, Parque del Café, Quindío.

Las chivas de Salento, Quindío

Los tiempos han cambiado. Para salir de Medellín en viaje inter municipal, había que ir a un garaje en la zona industrial de Medellín, pues, las terminales del Norte y del Sur no existían aún. Era un atracadero eso allá. Una vez te entregaban el tiquete, te decían en que bus debías montarte. Uno se asomaba y deseaba con intensidad que le tocara a uno viajar en Pullman y no en esos buses de rejilla atrás.

Luego llegó el ThermoKing y su hermoso corte aerodinámico, más tarde, el Rey Dorado y quedamos deslumbrados con el Scania de doble televisor y baño bajo nivel del piso.

Con el Pullman, había que ser pacientes con la continua paradera, pues no tenía baño, quién iba a pensar en un bus con baño. “¿Don señor, para, para orinar?”. Si el conductor estaba de buen genio, lo dejaba bajar a uno hasta la carretera, junto a los pastizales para esconder lo que siempre escondemos. Si el chofer estaba mal genio, no paraba “hágale ahí desde la puerta” y era cuando uno jugaba con malabarismos para no mojarse a sí mismo.

Pasear es muy rico en todo caso. Chivitas para empujar en Salento, Quindío.

Rueda diario, cargada de café

Muchos cuerpos sin el olor de la jornada laboral caminan rumbo a escritorios y construcciones, rumbo a sus trabajos particulares. Recién bañados caminan los que a buscar trabajo se levantan. Una parada, un tinto, una brave conversación del partido del domingo, una crítica al gobierno o una alabanza al ejecutivo… Tres sorbos más y ¿cuánto le debo? – 200 pesos vale en el centro. Empacame dos pandequesos y echale servilleta. Mañanas en Plaza Botero.

Carrito para vender tinto. lo que corresponde a la tapa del motor, se levanta para guardar todos los insumos del día.  Es una réplica de un Dodge 600, de las más lindas que he visto.