Antojos de mango con sal y limón

* Má, ¿me compra un mango con sal y limón?
– Patricia ¡bendita! ¿no te acabaste de comer una arepa de chócolo?
* ¡Ay Amá! es que me quedó como un huequito en el estómago.
– Sí mija, pero es que arepa con mango no sale. ¡Ordinaria!
* ¡Ay, Má, vení! completame pa`l manguito. ¡Es que tengo un antojo!
– ¿ANTOJO? Patricia del Socorro dígame la verdad ¿usted es que está preñada o qué?
* Ay Má, aa u usted sí se e le ocurren u unas cosas. Tenés razón: arepa con mango no sale, ¡qué boba yo! ¿cierto?
– Cierto no. Cámbiese ya que nos vamos pa onde Sacramento.
* ¿Y pa`que ir donde esa rezandera?
– ¿ANTOJO? ¡ay mija, yo no nací ayer!

Ella es Limonera

Esta señora es una limonera, oficio de gran importancia. Es quien nos vende los limones para un sancocho o para un consomé levantador. Es quien nos vende el limón para marinar el mango o las papitas “manisucias” que le fascinan a mi esposa. Es quien nos vende el limón para lavarnos las manos para después de preparar el pescado, o para marinarlo y comerlo bien tostado. Es quien nos vende el limón para realizar de manera sencilla una limonada de azúcar o de panela.

Afueras de la Plaza Minorista.