Expresividad cromática, común denominador en Jericó

Tome asiento, reciba la “fresquita” (viento), pase la tarde o la mañana, vea pasar vecinos, salúdelos, diga: “Buenas…”, levante la mano y esboce una sonrisa, critique un poquito si se le antoja, vaya a la nevera y sírvase un jugo de tomate de árbol, saque galletas también, llene un crucigrama, lea si se le antoja o, mejor, le propongo algo:

Saque la bolsa con fríjoles verdes en vaina y póngase a desenvainar. Traiga dos ollas: una para las pepas y otro para las vainas vacías que sirven pa’ la aguamasa. Póngase un trapito entre las piernas pa’ que no ensucie la ropa. Hágale, pues, póngase a sacar fríjoles y entretenga la tarde.

Los dejo con esta tercera tanda de puertas, ventanas y color de Jericó.