Jugársela a pesar del miedo

Por:

Daniel Sánchez García
Profesional en coaching y neurociencia aplicada al marketing
Cerebro en práctica
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Si en tu vida está claro un sueño que te genera vibración, pasión y tienes la fortuna de una oportunidad de ir por el a  pesar de existir un riesgo latente de fracaso por factores propios o por factores externos, es preferible  en un futuro contar la historia de que lo intentaste con los recursos que tenías disponibles a que cuentes la historia de que tuviste la posibilidad de  intentarlo y te dejaste llevar por el miedo o por evitar el dolor de una posible perdida, algo que también es entendible.

 

¿Y si lo intentas? haz que sea algo inolvidable, con todo lo que tienes para que no existan arrepentimientos, que tenga muchísimo significado para ti, si vas a intentarlo que sea con una convicción gigante, con mucha pasión, con mucha energía, que no sea a medias, que sea con toda para que valga la pena, cuando esa convicción está presente el cerebro de manera inconsciente busca los mejores recursos, los caminos más viables,  las ideas, las acciones  y las palabras para triunfar.

 

Cuando tomas esa decisión tan poderosa pueden pasar dos cosas, ganas o pierdes. Ganas una gran felicidad si logras  algo que habías querido, o pierdes y es posible que salgas mal librado(a)  moral y anímicamente, sin embargo en ambos casos tienes la satisfacción que con miedo y todo te lanzaste con toda, luego analizas que sucedió dependiendo de lo que obtengas y que te sirva de experiencia para el próximo intento

 

¿y si no lo intentas? te quedarás con la duda de haber dejado pasar la oportunidad que tal vez jamás vuelva a llegar, con la sensación incomoda  que el miedo te pudo, sin intentarlo lo diste por perdido de entrada.  Es muy normal  escuchar a  mucha gente que cuenta con nostalgia “deje pasar una gran oportunidad, la tuve al frente y algo me detuvo”, y seguro con el paso de los años preferirían  contar con una sonrisa en el  rostro, lo intente, y valió la pena hacerlo, valió la pena jugársela, valió la pena intentar montar esa empresa, intentar sacar adelante ese proyecto, intentar conquistar a esa persona que movía cada célula de mi  mente y mi  corazón.

 

Métele emoción a tus sueños si lo logras lo que querías, ganaste, si no lo logras, ganaste, porque queda esa satisfacción de perder intentándolo hasta el último suspiro y hasta la última posibilidad y que te creíste capaz.

 

Hasta la próxima…
Daniel Sánchez García
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¿Qué tienen en común las relaciones comerciales y el amor?

Por:

Daniel Sánchez García
Profesional en coaching y neurociencia aplicada al marketing
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Usted necesita  más de sus clientes que los clientes de usted… sufrimos por una falta de diferenciación y los clientes nos ven como commodities fácilmente sustituibles.

 

Cuando un cliente quiere comprarle a una organización no es suficiente con unos buenos anuncios publicitarios, eso no disparará su botón de compras, es demasiado rápido y le harán falta elementos para poder tomar una decisión.

Una relación comercial se asemeja demasiado a una relación de pareja, las dos personas deciden hacer una vida en común basada en las expectativas de cada uno y tomando como base lo que  pueden ofrecer, por lo cual surgen varias cosas interesantes para tener en cuenta.

 

Todo parte de enamorarse.

 

Cuando dos personas deciden estar juntas hay una fase de enamoramiento donde se conocen y sacan conclusiones si son tal para cual. Antes de que un cliente decida comprar a su compañía, necesita estar seguro que su producto, su servicio y su marca son la elección correcta, por lo cual unos buenos mensajes publicitarios no son suficientes  para seducir la mente de los consumidores que hoy por hoy son cada vez más exigentes,  escépticos e informados.

Así como uno cuando conoce a alguien primero lo invita a un café, a cine, a conversar, a disfrutar de su compañía, a conocer sus amigos y su familia para que lo vean como una opción a escoger, igual pasa en el mundo de los negocios, hay que invitar al cliente a ferias comerciales, a las redes sociales, a un producto o servicio de prueba  y exponerle todos los beneficios de estar con su compañía, por lo tanto, pretender que un cliente le compre la primera vez que lo conoce es lo que hace la publicidad sin impacto y sin objetivos,  déjese conocer poco a poco.

 

Las relaciones deben cultivarse continuamente.

 

Tal  y como sucede  en las relaciones de pareja, el amor se cultiva todos los días y si no, se muere todos los días, no hay amor eterno sin cultivarlo con cuidado y con dedicación. Sorprende mucho ver organizaciones  totalmente confiadas de sus ventajas comparativas al punto de olvidarse de sus clientes una vez han alcanzado su amor y se han posicionado en su mente, es común ver que dedican mucho más esfuerzo en  atraer y conquistar  nuevos clientes que en  cultivar aquellos que ya compran y confían en la marca, se trata de enamorar todos los días, los detalles continuos siempre serán importantes, no hay amor que aguante la despreocupación y la indiferencia, por grande que sea, y en las relaciones comerciales pasa exactamente lo mismo.

 

El que da todo por sentado pierde.

 

En  el amor nada Pese puede dar por sentado, no se puede permitir que la monotonía se apodere de la relación.   alguien sea cliente hoy, no garantiza que sea  cliente mañana, siempre hay que estar haciendo los méritos para merecer el amor, por ejemplo,  ser detallista y manifestar amor de manera constante, con el cliente sucede lo mismo, hay que consentirlo, tratarlo bien, ser especial, así como la persona que amamos y nos ama espera que le demos lo mejor y le demostremos amor, el cliente solicita exactamente lo mismo, que nos portemos bien , que no olvidemos los pequeños detalles  y que todos los días pensemos en hacerlo feliz, como haríamos con alguien que amamos.

 

No hay fidelidad por precio, sino por emociones.

 

Si un cliente le compró solo porque le dio buen precio, tenga la certeza que si un competidor de unas características de producto y calidad similares a las suyas le ofrecerá un buen precio y descuentos especiales, en ese orden de ideas la probabilidad de que permanezca con usted es demasiado baja, así que tiene que hacer cosas que generen impacto en la mente del consumidor y no creer que tiene todo ganado con el cliente, construya buenos momentos, hágase recordar por las buenas sensaciones que deja su producto o servicio, genere emociones positivas que perduren en el tiempo y salgase gradualmente de la guerra de precios que todos hacen.

 

Las relaciones se basan en la confianza.

 

Si no ha generado confianza con sus clientes difícilmente generará una venta. Con toda seguridad su compañía tiene muchas cosas buenas que ofrecer, su producto puede ser excelente y su servicio insuperable, pero de nada sirve si su cliente no lo reconoce y aun no confía, el cliente necesita saber que está tomando la decisión correcta, él no quiere equivocarse y tener cosas que lamentar.

 

Relaciones que perduren en el tiempo.

 

No hay nada   más agotador que salir todos los días a buscar nuevos clientes y comenzar relaciones de cero, tener que estar constantemente mostrando sus atributos y beneficios para convencer a ese prospecto de cliente que usted es un buen partido, las compañías y organizaciones que están posicionadas en la mente del consumidor son aquellas que entienden el valor de los clientes en el tiempo y se esmeran día a día por mantener una relación hasta que la muerte los separe.

 

Que te den el sí, no solo una vez  sino muchas veces.

 

Las relaciones comerciales son la consecuencia directa de cultivar con amor y dedicación la confianza suficiente para que el cliente de el sí, pero lo que más importa es que el cliente continúe dando el sí, no es que la publicidad sea mala, pero debe tener un objetivo,  querer al cliente, tratarlo bien, mimarlo, divertirlo, las relaciones comerciales conllevan cortejo, seducción y disfrute. Tal y como  pasa en las relaciones, hay que conocerse, conversar y enamorar, ¿Por qué razón? Habiendo tantos pretendientes acechando y mostrando sus mejores atributos usted tiene que darle argumentos racionales y emocionales al cliente para que se queden con usted.

 

Hasta la próxima…
Daniel Sánchez García
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El software mental se fabrica a través de experiencias

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Daniel Sánchez García
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Hace más de dos millones de años el Homo Habilis sobrevivió, mientras que sus primos, los parantropos, no lo lograron. La razón no fue otra que el hecho de que el primero desarrolló un cerebro más eficiente.

La tarea de sobrevivir tiene mucho que ver con la capacidad de resolver problemas, tomar decisiones, afrontar obstáculos y aprender de los errores. Nuestra capacidad de observación y análisis combinada con las facultades de la inteligencia, la memoria,  la imaginación y la creatividad es la base que necesitamos para hacer frente con eficiencia a los desafíos que la vida nos presenta. Sin embargo, todas esas facultades y capacidades son de muy poca utilidad si frente a los retos nos llenamos de ansiedad, de miedo o de angustia. Nos guste aceptarlo o no, una persona bloqueada emocionalmente está anulada intelectualmente y el miedo es una de esas emociones básicas que cuando no se gestiona trae serios problemas y hace perder lindas oportunidades, desde grandes negocios, hasta grandes amores.

Las emociones que sentimos y que tienen tanta importancia a la hora de resolver problemas no surgen de la nada, sino que tienen una fuente de procedencia muy clara y específica. Conocer los orígenes de dichas emociones es muy importante si queremos gestionarlas de forma adecuada. Esto tiene una especial relevancia cuando nos encontramos en situaciones muy difíciles, donde estamos sometidos a mucha presión y en las que nuestras decisiones pueden tener importantes consecuencias.

Cuando tales emociones como el miedo o la desesperanza se apoderan de nosotros, se produce un auténtico “secuestro de la mente” y no importa lo inteligentes que seamos; nuestra inteligencia no brillará por ninguna parte. Lo que hace insoluble la mayor parte de los problemas no es la dificultad del problema, sino nuestra sensación de pequeñez al momento de hacerle frente, por eso la verdadera capacidad para resolver problemas de una manera creativa pasa por lograr que cuando nos aproximemos a dichos problemas nuestro cerebro tenga el grado de equilibrio que es necesario tener para que funcione de manera óptima y encuentre una alternativa de solución que sea estratégica.

Aunque a veces no es muy conveniente hacer la analogía entre un computador y un cerebro, es útil para hacer ciertas cosas. Nuestro cerebro se asemejaría parcialmente a un complejísimo computador capaz de hacer muchísimos cálculos complejos y encontrar soluciones innovadoras, sin embargo, al igual que un computador, funciona de acuerdo con un programa, con un software, nuestro cerebro responde también a un software que estaría situado en el plano de la mente. Un ordenador superpoderoso con un software mediocre genera resultados mediocres, un cerebro excepcional con un software mental limitante producirá procesos limitados.

El software mental se fabrica básicamente de experiencias, las cuales se convierten en puntos de referencia que deciden la manera en la que el cerebro operara en el futuro. Parte de las experiencias que hemos acumulado en la vida son esenciales para la supervivencia y están muy bien, sin embargo, otras experiencias son profundamente limitantes e impiden la adaptación ante entornos inciertos y cambiantes, es  precisamente este tipo de experiencias las que nos debe interesar comprender, porque cuando las cambiamos nuestro cerebro también cambia y es más capaz, por eso, si podemos cambiar el software mental que no funciona bien, por uno que funcione mucho mejor, se produce un claro impacto incluso en la estructura física del cerebro.

Tal vez por eso Santiago Ramón y Cajal Nobel de medicina en 1906 decía… “todo ser humano puede ser, si se lo propone, escultor de su propio cerebro” y ahí es importante entender que Cajal no hablaba metafóricamente sino literalmente. Esto nos puede llenar de ilusión a todos aquellos que aspiramos a hacer crecer y evolucionar nuestra inteligencia y nuestra capacidad de aprendizaje y a la vez pone en nuestras manos una gran responsabilidad, la de descubrir qué es lo que necesitamos hacer y entrenar para reinventarnos a nosotros mismos.

Si quieres iniciar un camino hacia el bienestar de tu vida, enfócate en lo que quieres y no en lo que temes, finalmente si logras tus objetivos laborales, sentimentales y sociales será un golazo porque estarás donde quieres y posiblemente con quien quieres, y si no, lo peor que puede pasar es que si caes en el intento  te paras, te limpias el polvo, sonríes y quedas con la satisfacción de haber dado lo mejor en intentarlo y más satisfacción  aún  si le pusiste el corazón y diste lo mejor que tenías.

El miedo no es un buen aliado porque a veces por evitar un posible sufrimiento o un posible fracaso,  terminas escondiéndote  como el avestruz cuando clava la cabeza en la tierra creyendo que es una excelente estrategia, pero sigue estando en la realidad de todos modos… y cuando se trata del amor sí que vale la pena arriesgar e intentarlo y dejar las malas experiencias atrás,  ya que  la mayoría de cosas que hacemos en la vida convergen hacia alcanzarlo, conservarlo o aumentarlo,  y cuando el amor está en nuestras vidas sí que da felicidad, y a veces para encontrarlo solo basta aceptar un café, una sonrisa y un abrazo sin prevenciones.

 

Hasta la próxima…
Daniel Sánchez García
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Una mejora diaria, de lo pequeño a lo grande para lograr propósitos poderosos.

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Daniel Sánchez García

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“Céntrate en el viaje, no en el destino, la alegría no radica en concluir una actividad sino en hacerla”.

Greg Anderson.

 

Nos encanta ponernos metas grandes y sentirnos orgullosos de lograrlas, pocas cosas son mejores que eso, es algo muy bueno porque eso reta la mente a generar resultados poderosos. En esta ocasión voy a compartirles parte de la experiencia con mi familia, algo demasiado sencillo y fácil de ejecutar para el cerebro que hicimos parte de nuestros hábitos, sin dejar de lado lo potente de pasar a la acción.

Cuando queremos hacer un cambio nos hacemos propósitos grandes y ambiciosos que en ocasiones  no son fáciles de ejecutar y tienen muchas acciones, razón por la cual es probable que nos abrumemos de tanto que tenemos en la cabeza y terminemos logrando mucho menos de lo planeado originalmente, esto nos puede llevar a pensar que no somos capaces de hacer algo o que nos queda muy difícil, no es un tema de capacidad,  es que al cerebro le cuesta hacer un cambio fuerte y salir de la zona de confort y más si ese cambio lleva muchas acciones que no son habituales,  por eso hay que facilitarle las cosas, y es por una razón muy simple, el cerebro tiene una tendencia biológica a economizar energía vital porque es un administrador inteligente, si lo recargamos él nos va a decir de manera inconsciente “no me presione tanto que yo no estoy acostumbrado a eso” y  comienza a buscar formas de postergar y de evadir, algo muy pero muy normal.

 

Una mejora diaria es clave para ponérsela fácil al cerebro.

Cuando nos paramos a ver la lista de propósitos que tenemos (sobre todo a principios de año) es normal preguntarse ¿Cuándo se hará todo eso? si la cantidad de cosas nos proponemos es demasiado grande el cerebro se verá desbordado y así pierde capacidad de  enfoque, y pues… “el cerebro necesita enfoque para lograr objetivos importantes”

Hace unos años antes de ser coach  yo me planteaba objetivos muy grandes, muy buenos, con las mejores intenciones para mi vida pero muy complejos, me di cuenta que por más que quisiera me costaba ejecutarlos y me sentía totalmente culpable, un día  me senté con mis padres a hablar de los negocios familiares y  nos dimos cuenta que estábamos abrumados, que se nos estaban quedando un montón de cosas sin hacer, entonces decidimos pensar en  pequeño para hacer lo grande, partiendo de cosas sencillas, tareas que se pudieran realizar de manera diaria con facilidad para activar el cerebro paso a paso y no generarle incomodidad.

 

“Quizá nunca sepas cuáles serán los resultados de tus actos, pero si no haces nada no habrá resultados”.

Mahatma Gandhi.

 

Sin perder de vista los objetivos bien pensados nos hicimos la siguiente pregunta ¿Qué pasaría si hacemos una mejora diaria en nuestra vida y vamos sumando paso a paso? pasamos a la acción a ver que sucedía, cambiar un aspecto sencillo que seguro aportaría algo al logro de algo más estratégico. Pareciera no ser muy significativo pero cuantitativamente serán 30 mejoras en un mes, 360 mejoras en un año, cuando comenzamos a dividir las grandes cosas en pequeñas vimos unos resultados espectaculares,  pongamos algunos ejemplos cotidianos.

 

Hacer cambios en tu lugar de trabajo: Mejorar  procesos en nuestro lugar de trabajo implica tomar muchas decisiones, revisar formatos, recopilar mucha información, planear, hacer muchas cosas nuevas que normalmente no hacíamos, eso asusta, es entendible, si ya estamos cansados con lo que tenemos, ¿qué va a pasar si hacemos más cosas?

Comenzar a hacer una mejora nueva cada día nos dará una sorpresa gigante porque al final del año veremos que logramos paso a paso un montón de cosas que nos habrían llevado mucho cansancio si las hacíamos en bloque, sin embargo se nos hará más fácil un logro cada día y químicamente nuestro cerebro reacciona muy positivamente a las pequeñas recompensas, lo cual por defecto nos hará sentir mucho mejor, más positivos y más productivos, algo que mejorará nuestra calidad de vida en diferentes entornos.

Leer un libro: La mayoría de nosotros tenemos un libro grande que nos queremos leer, vamos lo compramos y a los 5 meses, el libro va en la página 20 de 340, acompañado de un gran sentimiento de culpa.

¿Cuánto te demoras en leer una página comprendida? Cada persona tiene su ritmo, pero si lees una página en 3 minutos leerte 10 páginas solo te tomará 30 minutos de enfoque y leerás un libro de 300 páginas en 10 días, que es un objetivo grande y bien interesante, ya sea por aprendizaje, por crecimiento personal o simplemente por placer, alguien me preguntó hace algún tiempo en una conferencia ¿cómo has hecho para leer tantas cosas? Bueno, les acabo de dar mi respuesta, y si además se hace por pasión y no por obligación, esa tarea se acaba mucho más rápido y la percepción del tiempo es totalmente distinta.

Desarrollar un nuevo producto en nuestro trabajo o nuestro emprendimiento: ¿Cuántas veces tenemos en la cabeza una idea espectacular y hasta los recursos para desarrollarla pero se nos pasan los meses y los años en lograrla o simplemente no se logra?

Esto le ha pasado a pasado a muchas personas y es porque simplemente desarrollar un nuevo producto tiene muchísimas variables implicadas, pero si comenzamos a crear un mapa mental y a visualizar todas las acciones, desarrollándolas paso a paso, una por una, veremos que sacaremos ideas adelante con muchísima facilidad y que era más fácil de lo que parecía, pero si dejamos las ideas en la cabeza y no comenzamos a realizar acciones que le den forma a lo que queremos, la vida va pasando y pasando…  ¿vamos a esperar a tener el tiempo suficiente para dedicarle? Tal vez ese tiempo suficiente jamás llegue en un mundo que va tan rápido y esa idea se quede en el olvido, comienza ahora, comienza desde lo pequeño para hacer lo grande, y en unos meses o años te darás cuenta de todo lo que sacaste adelante y ni te diste cuenta.

Actúa, vale la pena, la felicidad de la vida y el sentido de la vida tiene que ver mucho con los resultados, el cerebro está capacitado para hacer lo que sea que te propongas, pero ayúdale a que la tenga fácil.

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García

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El cliente es más que un número o un dato, sus sentimientos importan

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Daniel Sánchez García
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Una de las cosas más irritantes que alguien puede experimentar es ser tratado como un simple número o un dato almacenado en la nube o en un servidor, sin decir que estos aspectos no sean necesarios en una organización, porque de hecho ayudan a una mejor gestión.  Un cliente es mucho más que información, es ante todo una persona que requiere respeto, atención, ser escuchado y ser tenido en cuenta así a veces no tenga la razón, y cuando es tratado con indiferencia  o con una mala actitud lo recordará por muchoooooo  tiempo.

A veces por estar tan metidos en nuestro trabajo tratando de ser eficientes y precisos en nuestras interacciones con los otros,  podemos  pasar por alto los sentimientos de nuestros clientes, nos sentimos orgullosos de esa capacidad, pero los seres humanos necesitan más que eficiencia, necesitan  que lo que ellos piensan  y sienten sea algo que  importe de manera genuina y natural.

La premisa es… el cliente con los sentimientos y con las emociones ama u odia nuestra marca, nos recuerda y nos recomienda, o nos odia y nos destroza.

No muestre aburrimiento hacia los demás,  tenga una sonrisa siempre a la mano.

En las labores de servicio entramos en contacto con muchas personas todos los días, por ejemplo,  un cajero atiende cientos de personas en un día, una persona de call center habla con cientos de personas diariamente, estos días se convierten en semanas, en meses y hasta años, con el peligro que nuestro trabajo puede volverse rutinario y nuestros clientes terminan siendo tratados con indiferencia.

Sin embargo marcar la diferencia en el servicio y tratar a un cliente más allá de ser un dato o un código es iniciar con buenas actitudes emocionales,  brindar una sonrisa, una buena ayuda, hacer un poco más allá de lo que dicen los protocolos y tratar de hacer todo lo posible por lograr que esa persona al preferir nuestra marca  sienta una preocupación genuina por su bienestar, lo que genera un tipo de comunicación amable y con empatía, eso es lo que la gente busca en la actualidad y las empresas que logran  asumir ese compromiso y se lo transmiten a todos sus colaboradores son las que ganan mercado rápidamente.

Recomendaciones sencillas para un valor agregado que deleita al cliente.

Detalles: Dele al cliente lo que no está esperando, es decir, ofrezca más que el mínimo, vaya más allá.

Responsabilidad: Los colaboradores de una organización deben proveer un servicio en condiciones adecuadas.

Comprensión: El sentimiento del cliente a ser considerado en sus necesidades individuales y sus emociones.

Cortesía: Urbanidad, respeto y consideración.

Trato excelente: Antes, durante y después de la venta o el contacto comercial, por ejemplo, mirar a los ojos, sonreír, tratar de llamar al cliente por su nombre, ser paciente con el cliente “difícil”.

Buena actitud: Ser positivo y optimista con el cliente.

Acompañamiento: Llevar al cliente hasta el lugar que él requiere y escucharlo, no importa que no sea su responsabilidad directa.

 

Son muchísimas las cosas que se deben tener en cuenta para que un cliente sienta que lo atendemos bien, sin embargo lo que hemos mencionado si lo aplicamos a consciencia puede contribuir a que una organización sea percibida de manera positiva y que va más allá de solo ofrecer un producto de calidad.

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García
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Las expectativas que tengamos sobre alguien potencian o limitan sus pensamientos y acciones

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Daniel Sánchez García

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“Si te acepto tal y como eres te estaré haciendo daño; en cambio, si te trato según lo que pienso que eres capaz de hacer, te ayudaré a lograrlo”.

Johhann Wolfgang Von Goethe.

 

Muchos hemos oído hablar de los experimentos de Ivan Pavlov, quien entrenó a unos perros para que salivaran ante el sonido de un timbre porque era la señal de recibir comida, después de un tiempo sólo con sonar el timbre los perros salivaban, por una razón muy simple, tenían  una expectativa de ser alimentados.

 

Una persona tiende a tomar decisiones en función de cómo esperan los demás que actúe, es decir, cumple las expectativas negativas o positivas; hay una frase muy popular, lo que se mide se hace, en este caso, lo que se espera es lo que pasa en realidad.

 

Una persona se esfuerza inconscientemente por cumplir las expectativas, si usted cree en alguien, muestre confianza en esa persona, expréselo, espere que tenga éxito y verá muy rápido resultados diferentes, como alguna vez dijo Jonh H. Spalding: “Los que creen en nuestra capacidad hacen algo más que estimularnos, nos crean un ambiente en el que es más fácil tener éxito”.

 

La mayoría de nosotros inconscientemente enviamos a los demás nuestras propias expectativas, el poder que podemos ejercer al querer influenciar de manera positiva radica en hacerlo de forma consciente, ¿cómo hacerlo?

 

Diga palabras positivas a las personas, piense que en verdad pueden, confíe así el otro se equivoque, transmítalo a través de sus palabras, de su lenguaje no verbal, adjudíquele responsabilidades a esa persona irresponsable y piense sinceramente en que logrará cumplir, esa persona programará su cerebro al logro, visualice esa persona haciendo cosas que todos pensarían que no haría bien,  etiquetar al otro de forma negativa y a priori es muy fácil, hágase el propósito de etiquetar al otro de forma positiva y manifestárselo incluso públicamente, con seguridad esa persona querrá cumplir para defender su honor.

 

Es muy simple, sea como Pavlov que con el sonido del timbre hacía que los perros salivaran y esperaran comida, haga que cada una de sus acciones hacia los demás sean el sonido del timbre  y que las expectativas de esas personas sean esforzarse,  motivarse y finalmente hacer las cosas bien, y si es posible haga el ejercicio con usted mismo, cree expectativas positivas para usted mismo y con certeza comenzará a crear expectativas positivas en los demás con más frecuencia y facilidad, su cerebro y sus resultados se lo agradecerán.

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García

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Ser amable, bondadoso y empático tiene muchas ventajas

Por: Daniel Sánchez García.

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Crecí en una familia negociante y emprendedora que se caracteriza por la amabilidad en el trato a los demás, algo que para mí es una gran muestra de inteligencia emocional y empatía.

Una y otra vez hemos podido experimentar el extraordinario y mágico poder de la amabilidad en nuestros negocios y  nuestras vidas personales, lamentablemente la amabilidad tiene un problema de imagen. Cuando alguien es etiquetado de “amable” y “bueno” muchas veces significa que bondad-13los demás no ven muchos otros aspectos positivos y es percibido como pasivo, débil de carácter y con poca ambición, una forma de pensar que debemos ir cambiando si pretendemos que las sociedades más justas, más colaborativas y con mejores relaciones.

Teniendo en cuenta estos inadecuados paradigmas diré que ser buena persona no significa ser ingenuo,  tampoco significa que alguien deba sonreír todo el tiempo mientras los demás te van pasando por encima sin consideración alguna, ser bueno no significa que una persona tenga que dejarse pisotear.

Dentro de la experiencia que he tenido en organizaciones creo con firmeza que BONDAD, AMABILIDAD Y SIMPATIA son tres  palabras muy poderosas  y permiten avanzar con la confianza de que hacerlas parte de la vida abre muchas puertas y permite poner  las necesidades de los demás a la misma altura de las nuestras y eso ayuda  conseguir mucho de lo que deseamos.

 

Razones por las cuales ser buena persona es una ventaja.

 

Las buenas personas tienen mejor suerte en el amor.

Las personas amables y agradables presentan una tasa de divorcios menor que el promedio, y tienen más posibilidades de conseguir pareja Amor-3porque conectan más fácil y mejor con las personas.

 

Las buenas personas ganan más dinero.

Según Daniel Goleman que realizo una investigación sobre la manera en que las emociones afectan en el lugar de trabajo para su libro Primal Leadership, existe una correlación directa entre el ánimo de los empleados y los resultado en ingresos, por cada 2% de mejora en el ambiente de trabajo se consigue un 1% de aumento en los ingresos.

 

Las buenas personas gozan de mejor salud.

Son diversos los estudios que han demostrado esta afirmación, las personas buenas por lo general piensan positivo y en ayudar a los demás de alguna manera, los pensamientos positivos generan neuroquímicos que estimulan la curación natural de enfermedades, que ayudan a los procesos curativos y que elevan las defensas del cuerpo contra posibles infecciones, analiza a las personas que están  enfermas con frecuencia y notaras que un gran porcentaje están expuestas a pensamientos   negativos, estrés, todo lo critican ven el lado problemático  de las cosas en diversas situaciones, y puedo asegurar que no es solo un tema de dinero, es un tema de actitud.

Normalmente son los pequeños detalles (cumplidos, sonrisas, buenos gestos y favores) los que hacen una jornada agradable e incluso pueden lumineerscambiar la existencia propia y la de otras personas, no importa a que te dediques, sea que dirijas una organización, seas una persona emprendedora o simplemente te dediques a tu familia, que la fuerza de las buenas relaciones y el buen trato sean la constante de tu vida y que tu actitud mejore día a día, así te iras abriendo camino de la mejor manera en el logro de grandes objetivos y dejarás una gran huella en la gente que te rodea. Estoy seguro que ese actuar con humanidad te permitirá conseguir mejores resultados antes de lo que desean sin sacrificar sus metas por complacer a los demás,  y por añadidura, serás más feliz y vivirás satisfecho y bien rodeado de gente como tú.

Jamás hay que dejar de ser buena persona, pase lo que pase…

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García

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Noche sin alborada: Cuando Medellín deja una costumbre nociva unida por el respeto al duelo de una tragedia.

Por:

Daniel Sánchez García

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Desde hace unos años en Medellín estábamos resignados a que entre las 11:30 pm del 30 de Noviembre y las 5:00 am del 1 de Diciembre de cada año la cantidad de pólvora quemada en las calles era tan absurda que la mayoría de gente que deseaba descansar tenía una mínima esperanza de poder lograrlo, el cielo de la ciudad se cubría de una inmensa nube de humo, y  en la mañana se volvía normal ver cientos  de mascotas afectadas o perdidas, animales desorientados, aturdidos o muertos en las calles, básicamente nos acostumbramos pasivamente a eso.

Llegó un punto donde lo mencionado anteriormente, las campañas preventivas, el número de quemados en los hospitales o la cifra aproximada del “dinero quemado” no eran argumentos suficientes para contrarrestar una desagradable y nociva costumbre que se había instalado en nuestra cultura, quemar pólvora en la denominada noche de alborada.

El Diciembre pasado mi madre me preguntó:

  • Dani ¿es posible que la gente deje esa costumbre tan nociva?
  • Mami la verdad es algo que está tan arraigado en el inconsciente colectivo de la sociedad y eso es tan difícil de cambiar, que tendría que surgir de una iniciativa muy positiva y fuerte donde la gran mayoría haga un compromiso contundente con la causa o que suceda  una tragedia que mueva muy fuerte las emociones para que la gente deje de hacer algo que lamentablemente ya hace parte de nuestra cultura, respondí yo.

Y tristemente sucedió…  el 29 de Noviembre de 2016 el equipo  Asociación chapecoense de fútbol, venía  a disputar la copa sudamericana contra Atlético nacional, y su avión se estrelló momentos antes de aterrizar en el aeropuerto de Rionegro dejando 71 personas muertas entre jugadores, directivos, periodistas y tripulación, lo que generó una profunda tristeza colectiva que nos hizo replantearnos mil cosas, nos hizo unir, nos hizo sacar nuestro lado más humano, mostrarle al mundo nuestra solidaridad y afecto ante situaciones tan lamentables como esta, y paradójicamente  por respeto, por solidaridad y en señal de duelo, se logró que la gente  hiciera lo que parecía imposible a pesar de tantos intentos anteriores por  evitarlo, al menos por este año  la gente dejo de tirar esa abrumadora cantidad de pólvora que tanto daño hace a la sociedad.

Yo pienso algo, lo ideal es que no tuvieran que suceder tragedias de ningún tipo para que la ciudadanía renuncie a conductas nocivas que nos afectan a todos, sin embargo este 1 de Diciembre de 2016 me quedó demostrado que si queremos, nuestra sociedad puede evolucionar, podemos construir un inconsciente colectivo positivo y podemos contribuir a tener una ciudad cada vez mejor tomando buenas decisiones desde cada uno de nosotros, me queda claro que se puede creer en la gente y podemos tener una mejor calidad de vida si así lo deseamos.

Si el día que más pólvora se tira en el año pudimos quedarnos tranquilos y sólo unos poquitos se hicieron sentir con  pólvora, ¿por qué no pensar que podríamos lograr este maravilloso resultado de ciudad  a partir de hoy y mejorar nuestra calidad de vida? Somos capaces, no lo merecemos, vale la pena y no tenemos que esperar sucesos tan desastrosos como un grave accidente de avión para tomar consciencia, lo podemos hacer porque lo queremos, no porque nos obligan ¿o ustedes que dicen?

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García

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Las impresiones positivas y las buenas emociones son como semillas

Por:

Daniel Sánchez García

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“No puedo ser parte de un mundo donde ser una persona Amable sea una desventaja.”

Keanu Reaves.

Normalmente son los pequeños detalles como las sonrisas, los gestos, los cumplidos y los favores los que hacen la diferencia entre un buen día y un mal día. Esas cosas tan simples hacen que una jornada laboral, una interacción con un desconocido o con alguien de nuestro entorno sea mucho mejor e incluso pueden cambiar nuestra existencia y la de otros.

No importa a que se dedique, ya sea que dirija una gran compañía, su propio negocio o sea un empleado, la fuerza de la bondad y una actitud positiva le ayudarán a abrirse camino entre los malentendidos y prejuicios que a veces impiden conseguir objetivos. Actuar con humanidad le permitirá mejorar sus relaciones sociales y por el simple hecho de hacerlo simplemente será más feliz, sin que eso signifique sacrificar lo que usted desea para complacer a los demás.

Desde hace unos años desde Cerebro en práctica vengo divulgando un enfoque de emociones positivas, cosas tan simples como que  las impresiones positivas son como semillas, por ejemplo, sonreírle cordialmente a un mensajero o un mesero que lo atiende con gusto, escuchar atentamente a un colaborador o una persona que hable con usted, dar las gracias a alguien o tratar con cortesía a un simple extraño, todas esas acciones finalmente emiten energía positiva que se contagiará de una persona a otra y esto tendrá un efecto multiplicador y creador, al final dichas impresiones positivas  terminan retornando a uno mismo de alguna manera.

En muchas ocasiones los resultados de mostrar el lado más humano y el buen trato no acostumbran a ser directos,  y tal vez sea posible que mostrar su lado más humano no le genere algún beneficio en particular aparte de una cálida sensación de bienestar que notara en su interior, que a la larga es lo más importante, sin embargo, he descubierto  por experiencia que las buenas acciones tienen un efecto dominó, incluso es posible que nunca más pueda seguir la pista a menos que tenga un encuentro especifico de nuevo con esa persona a la cual le dio un buen trato o le ayudó, pero  con certeza el poder de las buenas acciones da las bases para disponer de muy buenas oportunidades a lo largo del camino. Las impresiones positivas son como las semillas, se plantan y uno muchas veces hasta se olvida de ellas, pero van creciendo y aumentando de tamaño bajo la tierra y muchas veces de manera exponencial.

Tal vez en un mundo como el actual cada vez sea más complicado pensar en este tipo de cosas, tenemos grandísima cantidad de información negativa de todos los medios de comunicación existentes y al parecer las cosas buenas que pasan se van volviendo parte del paisaje, sin embargo, sigo creyendo que en el cerebro de cada persona hay un alto componente de bondad y que la gente quiere hacerle el bien a los demás, yo quiero seguir pensando que por naturaleza la gente es empática, bondadosa y de pensamientos positivos hacia los demás, así el mundo en parte me quiera demostrar lo contrario, pero no importa, creo en los seres humanos porque tengo la fortuna de estar rodeado de personas espectaculares, y cada vez podemos ser más los que demos algo bueno por otro, sin esperar nada a cambio, simplemente porque lo vale, da buenas sensaciones y ayuda  mantener la mente en armonía.

 

Para más  información los esperamos  en www.cerebroenpractica.com

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García

Profesional en coaching y neurociencia aplicada.

Centro de capacitaciones y asesorías integrales Cerebro en Práctica.

http://www.cerebroenpractica.com

Comunicación emocional y personal en un mundo de nuevas tecnologías y redes sociales

Por:

Daniel Sánchez García

Profesional en coaching y neurociencia aplicada.

Cerebro en práctica.

http://www.cerebroenpractica.com

 

¿La tecnología en las comunicaciones ha cambiado la vida de las personas? Es una realidad, en los últimos años el uso de  internet, telefonía móvil y plataformas virtuales  ha permitido más cercanía y estar mejor comunicados, haciendo  más eficientes y económicas las cosas que antes parecían imposibles, pero ¿qué pasa cuando se llega al extremo  de  interactuar gran parte del tiempo por redes sociales, chats y otros sistemas de comunicación? Es ahí cuando laLenguaje-Corporal-2 tecnología va en contra de las relaciones interpersonales, lo que lleva a la gente a perder gradualmente habilidades para expresar, manejar, comprender  e interpretar las emociones propias y ajenas dada la disminución de conversaciones e interacciones reales, algo que se puede entender remitiéndonos a los conocidos datos expresados por el psicólogo Albert Mehrabian,  Quien afirma que de un 100% de la comunicación humana el 55% se expresa a través de los gestos faciales y corporales, el 38% se expresa a través del  tono de voz, la cadencia, el volumen y la velocidad con que se habla (Lenguaje no verbal) y que  sólo un 7% corresponde a las palabras que efectivamente se dicen (Lenguaje verbal). Teniendo en cuenta lo anterior y observando los sistemas de comunicación digital, es evidente que aún existen  muchas limitaciones y  quedan  por fuera muchos elementos del lenguaje no verbal que son fundamentales para  comprender lo que sienten y expresan las personas al comunicarse, lo paradójico  de todo esto es que sin darse cuenta, la gente ha disminuido los encuentros presenciales y no solo en entornos corporativos y empresariales, más grave aún, en entornos personales y familiares.

 

Un caso corporativo que ilustra la falta de comunicación personal.

En el año 2015 conocí al gerente de una compañía de tecnología informática y en un café nos sentamos a conversar sobre los avances que había 2015-04-17_IMG_2015-04-17_18-39-06_Fotolia_67367218_Subscription_Monthly_Mhecho su organización en cuanto a la productividad, modernización e innovación de sus productos y procesos. Su modelo llamó mi atención, nadie tenía oficina, todos tenían portátil, Smartphone y demás aparatos tecnológicos, todos estaban interconectados y si necesitaban reunirse alquilaban por horas o días una oficina dotada, tenían libertad de horarios siempre y cuando las metas mensuales se cumplieran, de hecho cumplían todos los pronósticos e incluso doblaban en crecimiento a su competencia del mismo tamaño en el sector, lo cual generaba bonificaciones mes a mes.

Al escuchar al gerente hablar con orgullo sincero de la forma en que sus colaboradores trabajaban, comenzaron mis preguntas ¿por qué me había abordado? Su rostro mostraba que algo estaba ocurriendo.

 

Todo lo que me has contado es excelente le dije, ¿Cuál es la parte a mejorar?

 

El gerente respondió:

 

La gente produce resultados, recibe excelente remuneración, aparentemente todo está bien, pero algo no funciona dado que  los empleados no duran más de un año y se retiran por no sentirse cómodos en la organización.

Conversé con los empleados de la organización, quienes expresaron que se manejaba un ambiente laboral muy tensionante por la falta de comunicación, la poca interacción presencial y las relaciones personales casi inexistentes entre ellos, lo cual llevaba a un ritmo  bastante agitado donde la gente se sentía muy agotada, y comprometía en parte su vida privada por trabajar incluso hasta sesenta y cinco horas a la semana.

Los empleados también expresaron que así pudieran interactuar por plataformas virtuales, whatsapp y demás redes sociales, hacía falta el componente de comunicación, pues la percepción generalizada era que nadie pensaba en el otro, nadie escuchaba y todo estaba en función de los objetivos de la empresa y no de cómo se sentían  las personas.

Después de conocer la situación, hicimos una salida de campo donde nos propusimos llegar al clima laboral que todos querían realizando ese ajuste que la gente estaba pidiendo de manera directa e indirecta, se trataba de algo sencillo,  retomar la comunicación de la vida cotidiana y que imagesla gente poco a poco ha ido perdiendo, con el paso de los días se  lograron crear e incentivar vínculos de empatía, espacios permanentes de comunicación abierta, de escucha activa y más interacción personal, más lazos de confianza en donde los empleados pudieran expresar sus emociones, sus sentimientos, sus estados de ánimo, sus obstáculos y sus dificultades, todo esto sin dejar de lado la comunicación por plataformas virtuales y redes sociales.

La creación de lazos emocionales y afectivos de sana interacción personal entre los empleados llevó a la empresa unos meses después a crecer un treinta por ciento más de lo que estaban creciendo, una cifra bastante interesante, solamente potenciando  un modelo productivo virtual sin desconocer que detrás de esos chats y publicaciones en especial hay personas llenas de emociones y sentimientos.

 

Un llamado a la reflexión.

La sugerencia que estamos haciendo es simple, use la tecnología de una manera eficiente y moderada, los grandes cambios son una realidad, pero hasta ahora nada ha reemplazado el placer y los beneficios de una comunicación personal.

Recomendaciones.

  • Recuerde que de un 100% de la comunicación humana el 55% se expresa a través de los gestos faciales y corporales, el 38% se expresa a través del tono de voz, la cadencia, el volumen y la velocidad con que se habla (Lenguaje no verbal) y que  sólo un 7% corresponde a las palabras que efectivamente se dicen (Lenguaje verbal), la mejor forma de comprender los mensajes emocionales que entregan las demás personas sigue siendo la interacción personal.
  • Desarrolle cada vez mejor habilidades emocionales y de comunicación para que sus interacciones con los demás sean cada vez mejores.
  • Calidad en la comunicación emocional = Calidad en las relaciones y los vínculos afectivos y sociales, logre que las redes sociales sean para mejorar, no para empeorar.
  • Haga lo posible por tener conversaciones cortas por redes sociales para que no se quede rápidamente sin tema de conversación con las personas que interactúa de manera personal.
  • Utilice las nuevas tecnologías como una manera sana de relacionarse y comunicarse, no como una adicción sin sustancia química que se salga de sus manos.
  • Busque reunirse frecuentemente con familiares, compañeros de trabajo y amigos, si bien los chats grupales son un beneficio sobre todo cuando hay distancias, haga lo posible por un encuentro personal o como mínimo una llamada telefónica.
  • Potencie con las personas espacios de interacción personal saludables.

 

¿Les gustaría aprender? Los esperamos en nuestras conferencias y cursos – taller que pueden ver en www.cerebroenpractica.com

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García

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