Jugársela a pesar del miedo

Por:

Daniel Sánchez García
Profesional en coaching y neurociencia aplicada al marketing
Cerebro en práctica
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Si en tu vida está claro un sueño que te genera vibración, pasión y tienes la fortuna de una oportunidad de ir por el a  pesar de existir un riesgo latente de fracaso por factores propios o por factores externos, es preferible  en un futuro contar la historia de que lo intentaste con los recursos que tenías disponibles a que cuentes la historia de que tuviste la posibilidad de  intentarlo y te dejaste llevar por el miedo o por evitar el dolor de una posible perdida, algo que también es entendible.

 

¿Y si lo intentas? haz que sea algo inolvidable, con todo lo que tienes para que no existan arrepentimientos, que tenga muchísimo significado para ti, si vas a intentarlo que sea con una convicción gigante, con mucha pasión, con mucha energía, que no sea a medias, que sea con toda para que valga la pena, cuando esa convicción está presente el cerebro de manera inconsciente busca los mejores recursos, los caminos más viables,  las ideas, las acciones  y las palabras para triunfar.

 

Cuando tomas esa decisión tan poderosa pueden pasar dos cosas, ganas o pierdes. Ganas una gran felicidad si logras  algo que habías querido, o pierdes y es posible que salgas mal librado(a)  moral y anímicamente, sin embargo en ambos casos tienes la satisfacción que con miedo y todo te lanzaste con toda, luego analizas que sucedió dependiendo de lo que obtengas y que te sirva de experiencia para el próximo intento

 

¿y si no lo intentas? te quedarás con la duda de haber dejado pasar la oportunidad que tal vez jamás vuelva a llegar, con la sensación incomoda  que el miedo te pudo, sin intentarlo lo diste por perdido de entrada.  Es muy normal  escuchar a  mucha gente que cuenta con nostalgia “deje pasar una gran oportunidad, la tuve al frente y algo me detuvo”, y seguro con el paso de los años preferirían  contar con una sonrisa en el  rostro, lo intente, y valió la pena hacerlo, valió la pena jugársela, valió la pena intentar montar esa empresa, intentar sacar adelante ese proyecto, intentar conquistar a esa persona que movía cada célula de mi  mente y mi  corazón.

 

Métele emoción a tus sueños si lo logras lo que querías, ganaste, si no lo logras, ganaste, porque queda esa satisfacción de perder intentándolo hasta el último suspiro y hasta la última posibilidad y que te creíste capaz.

 

Hasta la próxima…
Daniel Sánchez García
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En el mundo comercial lo que nos mueve es la emoción

Por:

Daniel Sánchez García
Profesional en coaching y neurociencia aplicada al marketing
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¿Qué pasaría si nos quedamos sin la capacidad de sentir emociones? Los neurocientíficos han demostrado que si los centros emocionales del cerebro se dañan perdemos la capacidad de tomar decisiones.

Por ejemplo el neurocientífico Donald Calne lo cuenta de una forma muy llamativa.

“La diferencia esencial entre emoción y razón es que la emoción nos lleva a la acción, mientras que la razón nos lleva a elaborar conclusiones”.

Si bien la emoción y la razón están entrelazadas cuando entran en conflicto la emoción va a ganar siempre, además sin esa especial presencia de las emociones, el pensamiento racional se debilita bastante.

Los consumidores no son ajenos a esto, existen algunos que toman las decisiones basadas en hechos y datos, los cuales  representan una minoría de la población mundial, estas personas argumentan que  tienen pocos sentimientos, que dejan las emociones en el congelador cuando salen de su casa y las retoman cuando vuelven, pero incluso para ellos, siempre hay algún producto o servicio que compran por impulso o emoción.

No obstante, la mayoría de la población consume y compra con la cabeza y el corazón, o mejor dicho  con emociones, puede que busquen argumentos y bases racionales para apoyar sus decisiones y se hagan preguntas como ¿Qué hace el producto y por qué es la mejor elección? Pero su decisión es emocional,  al comprar la gente piensa en  me gusta, lo prefiero, me produce una buena sensación.

La mayoría de veces, antes de ver algo con muchos detalles, nos hemos hecho una idea previa de lo que es, antes de comprender, sentimos, esta es la razón por la cual es esencial lograr que las personas se sientan bien con las marcas y que estas despierten sensaciones positivas, eso es lo que hace la diferencia.

Lamentablemente se ha vuelto muy difícil introducir emoción en las organizaciones en tiempos donde uno de los objetivos  más importantes es reducir costos y ese tipo de estrategias que generan conexión de las marcas con las personas requieren inversiones que son difíciles de medir, sin embargo la emoción siempre es  enriquecedora en el corto  y el  largo plazo, porque inspira,  conecta y  apasiona, no solo a los consumidores sino a los mismos colaboradores de las organizaciones.

 

La marca más que un logo.

 

Muchos gerentes confunden la marca con un logo, pero la marca va más allá, es una conducta, es una promesa, y cuando una empresa está cumpliendo con los compromisos adquiridos con los consumidores, con buenas prácticas comerciales, institucionales y culturales, está construyendo marca, está generando una recordación positiva en el largo plazo, está generando emociones y por lo tanto llevando al consumidor a tomar decisiones a favor de su organización, no solo en cuanto a compra y recompra sino en un voz a voz constructivo, podría decirse entonces que, una marca que domina de manera extraordinaria la comunicación con el cerebro de las personas es aquella que cumple sus promesas,  es aquella que recauda afectos, que genera emociones muy positivas con solo ser mencionada.

Ignorar lo que siente la gente nos puede llevar a una dirección equivocada, tal vez en las empresas hace falta eso, pensar en que las personas están llenas de sentimientos  que quieren canalizar hacia una marca, por eso las emociones son una magnífica oportunidad para entrar en contacto con los consumidores y lo mejor de todo, es que las emociones son un recurso ilimitado, siempre están ahí, esperando ser estimuladas por nuevas inspiraciones, nuevas ideas y nuevas experiencias,   ¿Será que lo aprenderemos en el corto plazo para dirigir nuestras estrategias comerciales y organizacionales al éxito? Es una buena pregunta para responder desde nuestras labores.

 

Hasta la próxima…
Daniel Sánchez García
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Una mejora diaria, de lo pequeño a lo grande para lograr propósitos poderosos.

Por:

Daniel Sánchez García

Profesional en coaching y neurociencia aplicada al marketing

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“Céntrate en el viaje, no en el destino, la alegría no radica en concluir una actividad sino en hacerla”.

Greg Anderson.

 

Nos encanta ponernos metas grandes y sentirnos orgullosos de lograrlas, pocas cosas son mejores que eso, es algo muy bueno porque eso reta la mente a generar resultados poderosos. En esta ocasión voy a compartirles parte de la experiencia con mi familia, algo demasiado sencillo y fácil de ejecutar para el cerebro que hicimos parte de nuestros hábitos, sin dejar de lado lo potente de pasar a la acción.

Cuando queremos hacer un cambio nos hacemos propósitos grandes y ambiciosos que en ocasiones  no son fáciles de ejecutar y tienen muchas acciones, razón por la cual es probable que nos abrumemos de tanto que tenemos en la cabeza y terminemos logrando mucho menos de lo planeado originalmente, esto nos puede llevar a pensar que no somos capaces de hacer algo o que nos queda muy difícil, no es un tema de capacidad,  es que al cerebro le cuesta hacer un cambio fuerte y salir de la zona de confort y más si ese cambio lleva muchas acciones que no son habituales,  por eso hay que facilitarle las cosas, y es por una razón muy simple, el cerebro tiene una tendencia biológica a economizar energía vital porque es un administrador inteligente, si lo recargamos él nos va a decir de manera inconsciente “no me presione tanto que yo no estoy acostumbrado a eso” y  comienza a buscar formas de postergar y de evadir, algo muy pero muy normal.

 

Una mejora diaria es clave para ponérsela fácil al cerebro.

Cuando nos paramos a ver la lista de propósitos que tenemos (sobre todo a principios de año) es normal preguntarse ¿Cuándo se hará todo eso? si la cantidad de cosas nos proponemos es demasiado grande el cerebro se verá desbordado y así pierde capacidad de  enfoque, y pues… “el cerebro necesita enfoque para lograr objetivos importantes”

Hace unos años antes de ser coach  yo me planteaba objetivos muy grandes, muy buenos, con las mejores intenciones para mi vida pero muy complejos, me di cuenta que por más que quisiera me costaba ejecutarlos y me sentía totalmente culpable, un día  me senté con mis padres a hablar de los negocios familiares y  nos dimos cuenta que estábamos abrumados, que se nos estaban quedando un montón de cosas sin hacer, entonces decidimos pensar en  pequeño para hacer lo grande, partiendo de cosas sencillas, tareas que se pudieran realizar de manera diaria con facilidad para activar el cerebro paso a paso y no generarle incomodidad.

 

“Quizá nunca sepas cuáles serán los resultados de tus actos, pero si no haces nada no habrá resultados”.

Mahatma Gandhi.

 

Sin perder de vista los objetivos bien pensados nos hicimos la siguiente pregunta ¿Qué pasaría si hacemos una mejora diaria en nuestra vida y vamos sumando paso a paso? pasamos a la acción a ver que sucedía, cambiar un aspecto sencillo que seguro aportaría algo al logro de algo más estratégico. Pareciera no ser muy significativo pero cuantitativamente serán 30 mejoras en un mes, 360 mejoras en un año, cuando comenzamos a dividir las grandes cosas en pequeñas vimos unos resultados espectaculares,  pongamos algunos ejemplos cotidianos.

 

Hacer cambios en tu lugar de trabajo: Mejorar  procesos en nuestro lugar de trabajo implica tomar muchas decisiones, revisar formatos, recopilar mucha información, planear, hacer muchas cosas nuevas que normalmente no hacíamos, eso asusta, es entendible, si ya estamos cansados con lo que tenemos, ¿qué va a pasar si hacemos más cosas?

Comenzar a hacer una mejora nueva cada día nos dará una sorpresa gigante porque al final del año veremos que logramos paso a paso un montón de cosas que nos habrían llevado mucho cansancio si las hacíamos en bloque, sin embargo se nos hará más fácil un logro cada día y químicamente nuestro cerebro reacciona muy positivamente a las pequeñas recompensas, lo cual por defecto nos hará sentir mucho mejor, más positivos y más productivos, algo que mejorará nuestra calidad de vida en diferentes entornos.

Leer un libro: La mayoría de nosotros tenemos un libro grande que nos queremos leer, vamos lo compramos y a los 5 meses, el libro va en la página 20 de 340, acompañado de un gran sentimiento de culpa.

¿Cuánto te demoras en leer una página comprendida? Cada persona tiene su ritmo, pero si lees una página en 3 minutos leerte 10 páginas solo te tomará 30 minutos de enfoque y leerás un libro de 300 páginas en 10 días, que es un objetivo grande y bien interesante, ya sea por aprendizaje, por crecimiento personal o simplemente por placer, alguien me preguntó hace algún tiempo en una conferencia ¿cómo has hecho para leer tantas cosas? Bueno, les acabo de dar mi respuesta, y si además se hace por pasión y no por obligación, esa tarea se acaba mucho más rápido y la percepción del tiempo es totalmente distinta.

Desarrollar un nuevo producto en nuestro trabajo o nuestro emprendimiento: ¿Cuántas veces tenemos en la cabeza una idea espectacular y hasta los recursos para desarrollarla pero se nos pasan los meses y los años en lograrla o simplemente no se logra?

Esto le ha pasado a pasado a muchas personas y es porque simplemente desarrollar un nuevo producto tiene muchísimas variables implicadas, pero si comenzamos a crear un mapa mental y a visualizar todas las acciones, desarrollándolas paso a paso, una por una, veremos que sacaremos ideas adelante con muchísima facilidad y que era más fácil de lo que parecía, pero si dejamos las ideas en la cabeza y no comenzamos a realizar acciones que le den forma a lo que queremos, la vida va pasando y pasando…  ¿vamos a esperar a tener el tiempo suficiente para dedicarle? Tal vez ese tiempo suficiente jamás llegue en un mundo que va tan rápido y esa idea se quede en el olvido, comienza ahora, comienza desde lo pequeño para hacer lo grande, y en unos meses o años te darás cuenta de todo lo que sacaste adelante y ni te diste cuenta.

Actúa, vale la pena, la felicidad de la vida y el sentido de la vida tiene que ver mucho con los resultados, el cerebro está capacitado para hacer lo que sea que te propongas, pero ayúdale a que la tenga fácil.

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García

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Sentirse bien consigo mismo, aspecto clave para brindar un buen servicio.

Por:
Daniel Sánchez García
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La forma en que nos sentimos con nosotros mismos afecta fuertemente nuestras relaciones con los demás, pues las otras personas se dan cuenta de inmediato si estamos preocupados, enojados o deprimidos, por lo tanto una actitud despreocupada influye de manera significativa en la atención que le podemos dar a un cliente.

Cuando nos sentimos bien con nosotros mismos sabemos que podremos manejar mucho mejor situaciones problemáticas, empezar con una actitud positiva nos dará mayor confianza personal, algo que nos permite poner las experiencias negativas en el servicio en otra perspectiva más constructiva y concentrarnos en lograr resultados productivos.

Necesitamos gustarnos a nosotros mismos.

Es vital sentirnos con nosotros mismos con el fin de poder utilizar una comunicación amable con los demás, lo cual que no sucede de forma automática, algo base para iniciar es tener el control propio de lo que hacemos, de nuestras emociones, de nuestros sentimientos, reconociendo que en muchas ocasiones los clientes no son los causantes de nuestros problemas y debemos revisar si las cuestiones negativas vienen de nuestro entorno personal, social o laboral, si entendemos esto podemos tratar a los demás de manera más amable.

Mejorar las emociones mejora el lenguaje no verbal.

En el servicio al cliente el lenguaje no verbal es algo fundamental, una buena expresión enamora, una mala expresión hace que el cliente se vaya y tal vez no regrese jamás, para mejorar el lenguaje no verbal hay que mejorar las emociones, dado que nuestro rostro y  cuerpo refleja lo que tenemos en la mente, y no estamos hablando de ser alguien atractivo físicamente, hay personas que pueden tener una belleza espectacular pero generar rechazo con solo estar cerca, como hay otras que no tienen esa ventaja de la belleza física pero logran ser demasiado atractivos y provoca tenerlos cerca el mayor tiempo posible, y esto en buena parte se debe a las emociones positivas que proyectan a través de su rostro y cuerpo, siéntase bien y eso se ve con toda certeza.

Dese un auto reconocimiento al hacer bien su trabajo.

Para tratar a los demás de manera exitosa, primero debemos tratarnos exitosamente, así que cuando sepa que está haciendo bien su trabajo, dese un reconocimiento, especialmente si nadie más le reconoce su desempeño, saborear los logros de una labor bien hecha y ser consciente de ello, esta acción sencilla contribuye a mantener un balance neutral con las experiencias negativas y poco amables que podamos experimentar en nuestro día a día.

Acepte con alegría el reconocimiento.

Acepte con alegría el reconocimiento de otros cuando lo reciba, si podemos aceptar el reconocimiento de otras personas que conocemos, también debemos ser capaces de aceptar el reconocimiento de clientes y compañeros de trabajo que no conocemos muy bien.

Los estudios que se han hecho relacionando la inteligencia emocional con las áreas comerciales muestran que cuando nos vemos bien es porque nos sentimos bien con nosotros mismos, por ejemplo, cuando nos vestimos bien, nos hacemos un cambio para mejorar nuestra imagen o ponemos cuidado de manera exitosa a nuestra apariencia física, pero sobre todo cuando aumentamos nuestras emociones positivas.

La apariencia es algo importante para el servicio.

Nuestra apariencia impacta de gran forma en las primeras impresiones de las personas que conocemos. Estamos de cara a los clientes, por lo tanto vestir adecuadamente, oler fresco y limpio, cuidar nuestro cabello, uñas y manos, contribuye de manera positiva a la percepción que los consumidores tienen de nosotros.

Ejercicios para mejorar la sensación consigo mismo.

  1. Todos estamos orgullosos de ciertas cualidades personales, ¿cómo cree que sus amigos y familiares lo perciben? ¿Cuáles serían las cuatro palabras que escogerían para describirlo?
  2. ¿Cuáles serían las cuatro palabras que escogerían sus compañeros de trabajo para describirlo?
  3. compare ambas listas ¿cree que sus amigos y compañeros lo verían de la misma forma? Si las listas son distintas ¿a qué atribuye ambas diferencias?
  4. Mencione cuatro cualidades que posee y por las cuales siente mayor orgullo.
  5. ¿cree usted que se percibe a si mismo esencialmente de la misma forma que lo perciben sus compañeros y amigos de trabajo con los que trata? Si no es así explique por qué usted se ve de manera distinta.

Este tipo de ejercicios ayudan a tomar consciencia de lo que uno es y a tomar decisiones de cambio interesantes, si hay una tendencia a tener contacto con clientes, será algo muy bueno revisar de manera atenta este tipo de cosas y comenzar a pensar en que siempre valdrá la pena reunir las características suficientes que te permitan tener una sonrisa sincera y constante.

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García
Profesional en coaching y neurociencia aplicada.
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Seis características clave del buen servicio para seducir la mente del consumidor.

Por:
Daniel Sánchez García
Profesional en coaching y neurociencia aplicada al marketing.
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Cuando los socios y directivos de una organización se hacen el propósito de generar valor para sus consumidores y clientes en lo primero que piensan es en desarrollar una gama de productos interesantes, con una alta calidad y con un precio competitivo. Observando los mercados actuales estas son características necesarias pero no suficientes, pues todo mundo está pensando en lo mismo y es lo mínimo que se le exige a una organización si quiere sobrevivir en un mercado altamente competitivo, sin embargo, el cliente está esperando algo que va mucho más allá de la utilidad o satisfacción que el producto por si solo puede ofrecer, es decir un excelente servicio.

El servicio es una de esas variables vitales porque influye directamente en el cerebro emocional e instintivo de los consumidores logrando que sean fieles a una marca, tengan muy buena recordación y tomen decisiones de compra. Desde la psicología del consumidor, la neurociencia y el marketing se ha demostrado que los clientes deciden donde gastar su tiempo y su dinero dependiendo de lo que una empresa u organización hace – o no hace – para lograr que la experiencia de compra sea placentera a través de un excelente servicio y la calidad de esa experiencia determina que personas regresen. Tal y como pasa en las relaciones sociales, si tenemos un encuentro negativo con una persona evitaremos al máximo tener contacto de nuevo a menos que sea estrictamente necesario, en las relaciones comerciales pasa exactamente lo mismo, si un cliente tiene una mala experiencia evitará el contacto con una organización que le prestó un mal servicio y en la primera oportunidad buscará opciones con organizaciones que lo hagan sentir mejor conservando la misma calidad de producto y con un precio igual o mejor, lo cual es muy sencillo en una economía tan globalizada como la actual.

Todo lo anterior parece obvio, pero cuando se mira la realidad son realmente pocas las organizaciones que han logrado enamorar a sus clientes con un servicio inspirador donde las emociones y los sentimientos de este sean el centro de las prioridades, y las que lo han logrado tienen unas características comunes y sencillas que seducen la mente del consumidor, aquí enumeraremos algunas.

1. La comunicación amable es parte de la cultura organizacional.
El buen trato es una premisa, y no es negociable, las personas están totalmente comprometidas con eso, sin importar de que tipo de cliente se trate, y si pasa algún tipo de incidente, conservan siempre la calma.
2. Preparación y entrenamiento en habilidades sociales y emocionales.
Los directivos y empleados de la organización están constantemente entrenándose para desarrollar habilidades que les permitan entender sus emociones y las de los sus clientes.
3. El trabajo en equipo.
es una de las características importantes de la organización porque permite dar una respuesta unificada, positiva y rápida a las necesidades de los consumidores, si entre las diferentes áreas los conflictos son cada vez menos, los beneficiados serán los clientes y la empresa podrá generar mejores resultados financieros al mejorar el posicionamiento positivo de la marca en la mente del consumidor.
4. Excelente clima organizacional.
Esta característica está muy relacionada con las tres anteriores, si hay un buen trabajo en equipo entre todas las áreas, un trato amable y una constante capacitación eso ayuda a que el clima organizacional sea algo muy positivo de cara al cliente, quien está en capacidad de notar ese tipo de cosas con mucha facilidad, si hay un mal clima organizacional será muy complicado ocultarlo, por eso las organizaciones comprometidas con los clientes están bien desde adentro para proyectar buenas sensaciones al exterior.
5. Actitud positiva y proactividad.
La buena calidad en el servicio parte de una buena actitud de los empleados de la organización, de querer servir al cliente a pesar de las circunstancias adversas de la misma organización, de la economía y de la sociedad.
6. Sentimiento de orgullo por la organización y sentido de pertenencia.
Las personas de la organización se sienten orgullosas de un trabajo bien hecho, hay una gran diferencia entre un desempeño de alto nivel con una gran dosis de compromiso y un desempeño mediocre, a pesar de que el compromiso y el sentido de pertenencia son cualidades muy valiosas y a veces escasas, se puede notar fácilmente quien ama su empresa y quien no, algo que va mas allá de simplemente recibir un pago cada cierto periodo de tiempo y eso se refleja de inmediato en la capacidad de prestar un buen servicio que agrega un diferencial a las características del producto.
A grandes rasgos estas son las características que las organizaciones exitosas en el servicio han logrado desarrollar dentro de su filosofía corporativa, eso tiene su proceso de maduración, pero cuando de verdad se quiere ir mas allá y seducir la mente del consumidor, el resultado es que el cliente se queda, es fiel a la marca y la prefiere por encima de cualquiera.

Nos vemos, hasta la próxima.

Daniel Sánchez García
Profesional en coaching y neurociencia aplicada.
Centro de capacitaciones y asesorías integrales Cerebro en Práctica.

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Ocho mitos y realidades de la inteligencia emocional

Por:

Daniel Sánchez García

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Desde la década de los ochenta hasta nuestros días las personas han entendido la importancia de la comprensión y el manejo de las emociones en sus vidas cotidianas y en las organizaciones de cualquier tamaño, razón por la cual  se han publicado toda una gama de artículos, libros y estudios –algunos serios y otros no tanto– sobre inteligencia emocional, lo que ha provocado que surjan muchas ideas ciertas y falsas, lo cual es normal  cuando un tema se da a conocer de manera masiva y hay muchas opiniones al respecto, en esta entrada trataré de hacer algunas claridades sencillas que me han sugerido los lectores y las personas que han asistido a los  cursos y conferencias de Cerebro en Práctica, así que comencemos.

 

1. ¿Debo ser empático y agradable todo el tiempo?

La inteligencia emocional no significa ser empático,  en momentos estratégicos se puede requerir enfrentar a alguien sin rodeos para hacerle ver una verdad importante aunque sea molesta.

 

2. ¿Debo expresar todo lo que siento?

La inteligencia emocional no significa darle rienda suelta a los sentimientos sacando todo lo que se tiene en la mente, contrario a lo que mucha gente piensa, se trata de manejar los sentimientos de tal modo que sean expresados adecuadamente permitiendo evitar roces y conflictos innecesarios, en especial cuando se trata de comunicar ideas o trabajar en equipo.

 

3. ¿Hay demasiada diferencia entre hombres y mujeres en cuanto al manejo de las emociones?

Es cierto que  hombres y mujeres como grupos tienden a compartir un perfil especifico de puntos fuertes y puntos débiles, por ejemplo  las mujeres en promedio tienden a tener  mayor consciencia de sus emociones, demuestran más empatía y son más aptas para las relaciones interpersonales mientras  que los hombres en promedio tienden a adaptarse más fácil a los cambios, son más enfocados  y manejan mejor el estrés, sin embargo aun con lo anteriormente mencionado son muchas  más las similitudes que las diferencias en cuanto al manejo y el entendimiento de las emociones, es fácil encontrar hombres tan empáticos como la más sensible de las mujeres, y mujeres tan capaces de soportar el estrés como el más flexible de los hombres, entonces si se hace un análisis de la inteligencia emocional en una muestra representativa y se suman los puntajes obtenidos de fortalezas y debilidades en ambos sexos, las diferencias  no son tan marcadas como  piensa el común de la gente.

 

4. ¿Los genes y la infancia determinan lo que una persona sea a nivel emocional toda su vida?

El cerebro posee una característica muy especial llamada neuroplasticidad, es decir, puede cambiar, aprender y desaprender, los genes y la infancia no determinan el nivel de inteligencia emocional de una persona, las habilidades en el manejo de las emociones pueden ser desarrolladas y entrenadas a lo largo de la vida y las experiencias.

 

5. En esta vida no hay lugar para las emociones, los hechos son más sólidos y útiles.

La verdad es que las emociones están presentes en todo momento, no podemos dejar de sentir, nuestra conexión con los demás es a través de las emociones y estas nos proporcionan información bastante útil de nosotros mismos y de los demás.

 

6. La inteligencia emocional conlleva más abrazos y toqueteos de lo usual.

A veces expresar una emoción conlleva un aspecto físico –una palmadita en la mano o un abrazo de consuelo–, pero la inteligencia emocional no significa tener permiso para tocar a quien no le apetece que lo toquen. De hecho, eso se considera ser muy poco inteligente emocionalmente  en determinadas situaciones.

 

7. Mis sentimientos o emociones no son perceptibles para los demás.

 Eso es totalmente absurdo. Las personas son tremendamente perceptivas y se dan cuenta cuando las palabras no concuerdan con el lenguaje corporal. Todos tenemos la habilidad de observar las emociones de manera verbal y especialmente de manera no verbal a través del lenguaje facial y corporal.

 

8. Sólo debemos centrarnos en las emociones positivas, no en las negativas.

Esa afirmación tiene mucho de cierto desde el punto de vista de la salud. No obstante, las emociones negativas son un síntoma de que algo necesita cambiar y son importantes; Las emociones negativas son parte de la vida, resulta útil saber cómo afrontarlas e identificar las que más pueden debilitarnos si las dejamos entrar, si las emociones negativas existen es precisamente porque envían mensajes que vale la pena considerar y  no se deben tomar como inexistentes.

 

Mencionado todo lo anterior, les puedo asegurar que existe contenido muy útil en cursos particulares, libros y material audiovisual alojado en la web y redes sociales que aporta muchísimos beneficios a las personas que desean mejorar en sus relaciones personales y tener una mejor calidad de vida al  gestionar adecuadamente las emociones propias y las de los demás, por experiencia les puedo decir que es muy gratificante y vale la pena apostarle.

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García

Profesional en coaching y neurociencia aplicada.

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Las expectativas que tengamos sobre alguien potencian o limitan sus pensamientos y acciones

Por:

Daniel Sánchez García

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“Si te acepto tal y como eres te estaré haciendo daño; en cambio, si te trato según lo que pienso que eres capaz de hacer, te ayudaré a lograrlo”.

Johhann Wolfgang Von Goethe.

 

Muchos hemos oído hablar de los experimentos de Ivan Pavlov, quien entrenó a unos perros para que salivaran ante el sonido de un timbre porque era la señal de recibir comida, después de un tiempo sólo con sonar el timbre los perros salivaban, por una razón muy simple, tenían  una expectativa de ser alimentados.

 

Una persona tiende a tomar decisiones en función de cómo esperan los demás que actúe, es decir, cumple las expectativas negativas o positivas; hay una frase muy popular, lo que se mide se hace, en este caso, lo que se espera es lo que pasa en realidad.

 

Una persona se esfuerza inconscientemente por cumplir las expectativas, si usted cree en alguien, muestre confianza en esa persona, expréselo, espere que tenga éxito y verá muy rápido resultados diferentes, como alguna vez dijo Jonh H. Spalding: “Los que creen en nuestra capacidad hacen algo más que estimularnos, nos crean un ambiente en el que es más fácil tener éxito”.

 

La mayoría de nosotros inconscientemente enviamos a los demás nuestras propias expectativas, el poder que podemos ejercer al querer influenciar de manera positiva radica en hacerlo de forma consciente, ¿cómo hacerlo?

 

Diga palabras positivas a las personas, piense que en verdad pueden, confíe así el otro se equivoque, transmítalo a través de sus palabras, de su lenguaje no verbal, adjudíquele responsabilidades a esa persona irresponsable y piense sinceramente en que logrará cumplir, esa persona programará su cerebro al logro, visualice esa persona haciendo cosas que todos pensarían que no haría bien,  etiquetar al otro de forma negativa y a priori es muy fácil, hágase el propósito de etiquetar al otro de forma positiva y manifestárselo incluso públicamente, con seguridad esa persona querrá cumplir para defender su honor.

 

Es muy simple, sea como Pavlov que con el sonido del timbre hacía que los perros salivaran y esperaran comida, haga que cada una de sus acciones hacia los demás sean el sonido del timbre  y que las expectativas de esas personas sean esforzarse,  motivarse y finalmente hacer las cosas bien, y si es posible haga el ejercicio con usted mismo, cree expectativas positivas para usted mismo y con certeza comenzará a crear expectativas positivas en los demás con más frecuencia y facilidad, su cerebro y sus resultados se lo agradecerán.

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García

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La amabilidad debe ser algo instintivo y natural en el mundo de los negocios

Por:

Daniel Sánchez García

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Hace poco estuve acompañando a la empresa de un buen amigo en un proceso de selección de dos propuestas de consultoría que competían por un importante contrato, y me sorprendió que una de las empresas a pesar de su impresionante presentación fue descartada , aún siendo más económica y con mejores características.

 

 

Quede curioso con lo sucedido y le pregunté:

 

Camilo ¿si eran tres presentaciones por empresa, ¿por qué en la primera les dijiste que no querías seguir en el proceso?  Y su respuesta fue…. perdieron el contrato  y por dos maletas… En uno de mis viajes estuve en Bogotá y allí conocí ambas empresas, en ambos casos enviaron a uno de sus ejecutivos a que me recogiera en el aeropuerto, el de la empresa descartada no tuvo la delicadeza de ayudarme con el equipaje que llevaba, eso me dejó muy incómodo por la falta de educación y decidí no tener ningún trato comercial con ellos. Estoy seguro que todo su equipo se esforzó por hacer algo muy bueno y evidentemente lo hicieron , pero esos son los detalles emocionales que enamoran en los negocios.

 

El ejecutivo negligente sabía de antemano que era yo quien definía que propuesta seria seleccionada ¿por que no me ayudó con las maletas? Sencillamente porque no estaba acostumbrado  ser amable, si la amabilidad hubiera formado parte de su manera de pensar y de tratar a los demás no se hubiera producido esta situación , habría llevado las maletas sin pensarlo, por simple empatía.

 

Ante esta respuesta lo único que me quedo fue corroborar que la amabilidad, la educación y la buena disposición siguen siendo algo muy importante en el mundo corporativo y que son esos pequeños detalles los que marcan una gran diferencia, y que ese tipo de comportamientos a veces en igual o más importantes que el producto o servicio y son cosas que deben tomarse en cuenta a la hora de una buena gestión comercial.

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García

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Ser amable, bondadoso y empático tiene muchas ventajas

Por: Daniel Sánchez García.

Profesional en coaching y neurociencia aplicada.

Cerebro en práctica.

 

Crecí en una familia negociante y emprendedora que se caracteriza por la amabilidad en el trato a los demás, algo que para mí es una gran muestra de inteligencia emocional y empatía.

Una y otra vez hemos podido experimentar el extraordinario y mágico poder de la amabilidad en nuestros negocios y  nuestras vidas personales, lamentablemente la amabilidad tiene un problema de imagen. Cuando alguien es etiquetado de “amable” y “bueno” muchas veces significa que bondad-13los demás no ven muchos otros aspectos positivos y es percibido como pasivo, débil de carácter y con poca ambición, una forma de pensar que debemos ir cambiando si pretendemos que las sociedades más justas, más colaborativas y con mejores relaciones.

Teniendo en cuenta estos inadecuados paradigmas diré que ser buena persona no significa ser ingenuo,  tampoco significa que alguien deba sonreír todo el tiempo mientras los demás te van pasando por encima sin consideración alguna, ser bueno no significa que una persona tenga que dejarse pisotear.

Dentro de la experiencia que he tenido en organizaciones creo con firmeza que BONDAD, AMABILIDAD Y SIMPATIA son tres  palabras muy poderosas  y permiten avanzar con la confianza de que hacerlas parte de la vida abre muchas puertas y permite poner  las necesidades de los demás a la misma altura de las nuestras y eso ayuda  conseguir mucho de lo que deseamos.

 

Razones por las cuales ser buena persona es una ventaja.

 

Las buenas personas tienen mejor suerte en el amor.

Las personas amables y agradables presentan una tasa de divorcios menor que el promedio, y tienen más posibilidades de conseguir pareja Amor-3porque conectan más fácil y mejor con las personas.

 

Las buenas personas ganan más dinero.

Según Daniel Goleman que realizo una investigación sobre la manera en que las emociones afectan en el lugar de trabajo para su libro Primal Leadership, existe una correlación directa entre el ánimo de los empleados y los resultado en ingresos, por cada 2% de mejora en el ambiente de trabajo se consigue un 1% de aumento en los ingresos.

 

Las buenas personas gozan de mejor salud.

Son diversos los estudios que han demostrado esta afirmación, las personas buenas por lo general piensan positivo y en ayudar a los demás de alguna manera, los pensamientos positivos generan neuroquímicos que estimulan la curación natural de enfermedades, que ayudan a los procesos curativos y que elevan las defensas del cuerpo contra posibles infecciones, analiza a las personas que están  enfermas con frecuencia y notaras que un gran porcentaje están expuestas a pensamientos   negativos, estrés, todo lo critican ven el lado problemático  de las cosas en diversas situaciones, y puedo asegurar que no es solo un tema de dinero, es un tema de actitud.

Normalmente son los pequeños detalles (cumplidos, sonrisas, buenos gestos y favores) los que hacen una jornada agradable e incluso pueden lumineerscambiar la existencia propia y la de otras personas, no importa a que te dediques, sea que dirijas una organización, seas una persona emprendedora o simplemente te dediques a tu familia, que la fuerza de las buenas relaciones y el buen trato sean la constante de tu vida y que tu actitud mejore día a día, así te iras abriendo camino de la mejor manera en el logro de grandes objetivos y dejarás una gran huella en la gente que te rodea. Estoy seguro que ese actuar con humanidad te permitirá conseguir mejores resultados antes de lo que desean sin sacrificar sus metas por complacer a los demás,  y por añadidura, serás más feliz y vivirás satisfecho y bien rodeado de gente como tú.

Jamás hay que dejar de ser buena persona, pase lo que pase…

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García

Profesional en coaching y neurociencia aplicada.

Centro de capacitaciones y asesorías integrales Cerebro en Práctica.

http://www.cerebroenpractica.com

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Las impresiones positivas y las buenas emociones son como semillas

Por:

Daniel Sánchez García

Profesional en coaching y neurociencia aplicada.

Cerebro en práctica.

http://www.cerebroenpractica.com

 

“No puedo ser parte de un mundo donde ser una persona Amable sea una desventaja.”

Keanu Reaves.

Normalmente son los pequeños detalles como las sonrisas, los gestos, los cumplidos y los favores los que hacen la diferencia entre un buen día y un mal día. Esas cosas tan simples hacen que una jornada laboral, una interacción con un desconocido o con alguien de nuestro entorno sea mucho mejor e incluso pueden cambiar nuestra existencia y la de otros.

No importa a que se dedique, ya sea que dirija una gran compañía, su propio negocio o sea un empleado, la fuerza de la bondad y una actitud positiva le ayudarán a abrirse camino entre los malentendidos y prejuicios que a veces impiden conseguir objetivos. Actuar con humanidad le permitirá mejorar sus relaciones sociales y por el simple hecho de hacerlo simplemente será más feliz, sin que eso signifique sacrificar lo que usted desea para complacer a los demás.

Desde hace unos años desde Cerebro en práctica vengo divulgando un enfoque de emociones positivas, cosas tan simples como que  las impresiones positivas son como semillas, por ejemplo, sonreírle cordialmente a un mensajero o un mesero que lo atiende con gusto, escuchar atentamente a un colaborador o una persona que hable con usted, dar las gracias a alguien o tratar con cortesía a un simple extraño, todas esas acciones finalmente emiten energía positiva que se contagiará de una persona a otra y esto tendrá un efecto multiplicador y creador, al final dichas impresiones positivas  terminan retornando a uno mismo de alguna manera.

En muchas ocasiones los resultados de mostrar el lado más humano y el buen trato no acostumbran a ser directos,  y tal vez sea posible que mostrar su lado más humano no le genere algún beneficio en particular aparte de una cálida sensación de bienestar que notara en su interior, que a la larga es lo más importante, sin embargo, he descubierto  por experiencia que las buenas acciones tienen un efecto dominó, incluso es posible que nunca más pueda seguir la pista a menos que tenga un encuentro especifico de nuevo con esa persona a la cual le dio un buen trato o le ayudó, pero  con certeza el poder de las buenas acciones da las bases para disponer de muy buenas oportunidades a lo largo del camino. Las impresiones positivas son como las semillas, se plantan y uno muchas veces hasta se olvida de ellas, pero van creciendo y aumentando de tamaño bajo la tierra y muchas veces de manera exponencial.

Tal vez en un mundo como el actual cada vez sea más complicado pensar en este tipo de cosas, tenemos grandísima cantidad de información negativa de todos los medios de comunicación existentes y al parecer las cosas buenas que pasan se van volviendo parte del paisaje, sin embargo, sigo creyendo que en el cerebro de cada persona hay un alto componente de bondad y que la gente quiere hacerle el bien a los demás, yo quiero seguir pensando que por naturaleza la gente es empática, bondadosa y de pensamientos positivos hacia los demás, así el mundo en parte me quiera demostrar lo contrario, pero no importa, creo en los seres humanos porque tengo la fortuna de estar rodeado de personas espectaculares, y cada vez podemos ser más los que demos algo bueno por otro, sin esperar nada a cambio, simplemente porque lo vale, da buenas sensaciones y ayuda  mantener la mente en armonía.

 

Para más  información los esperamos  en www.cerebroenpractica.com

 

Nos vemos, hasta la próxima.

 

Daniel Sánchez García

Profesional en coaching y neurociencia aplicada.

Centro de capacitaciones y asesorías integrales Cerebro en Práctica.

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