Yo decido como tomar lo que haga el otro.

La  historia a continuación ilustra una posición bien interesante desde la inteligencia emocional, al final les añado algo relacionado que trabajo con mis clientes.

Cuenta  que un  columnista  acompaño a un amigo a comprar un periódico. Su amigo al llegar al quiosco saludo  amablemente al vendedor, que le respondió de forma muy grosera, hasta le lanzó el periódico de mala manera. Aun con la reacción del vendedor su amigo sonrió y le deseó un buen resto de día.

Al retirarse el columnista le pregunto a su amigo…

¿Ese hombre siempre te trata así?

Si, a veces es peor, hoy estuvo mas amable que de costumbre. Responde el amigo.

¿y tu siempre eres tan amable y educado con el?

Si claro… responde de nuevo el amigo.

¿Y me quieres decir por qué lo haces cuando el es tan antipático hacia ti?

Simple… yo tengo clara mi mente y elijo como quiero tratar a los demás, no quiero que el sea quien decida como me he de comportar…

Me han preguntado muchísimas veces que hacer para controlar las reacciones automáticas negativas, y me dicen “Es que exploto con cualquier cosa y quiero aprender a controlarme” mi respuesta es simple…. ese es el error…  hay que hacer cambios profundos y reprogramar el cerebro emocional a través del cerebro consciente para que reaccionar bien sea un habito, si vuelven a leer la historia se darán cuenta que la persona agredida por el vendedor tiene muy claro quien es, como comportarse, sabe como quiere tratar a los demás  y no le presta atención al ataque, en resumen “El problema es del vendedor” y el día de la persona inteligente emocionalmente continua bien, su estructura mental le permite hacer caso omiso de la reacción equivocada de las personas problemáticas, no tuvo que controlar nada, su reacción natural fue de continuar su camino como si nada hubiese sucedido.

Piensen en una persona reactiva que con cualquier cosa reacciona de mala manera  y entra en conflicto hasta por una mala mirada, se le daña el día o como mínimo queda agotado mentalmente por el esfuerzo de controlar las emociones negativas, siempre lo he dicho, es mejor construir un sistema de emociones adecuadas y entrenarse cada día para ser mucho mas calmado, mas tranquilo y vivir en paz consigo mismo, dado el poder que tiene el cerebro emocional sobre nuestra vida.

Mi trabajo en empresas y conversaciones con otros colegas me ha mostrado que es mejor tener emociones sanas a tener que controlar un montón de emociones negativas que pueden salir en cualquier momento sin darnos cuenta y nos pueden traer serios problemas si se manifiestan.

Los invito a que estén mejor consigo mismos y con otros… vale la pena.

 

Hasta la próxima, un saludo para todos y seguimos en contacto permanente.

 

Daniel Sánchez.

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Cambiando el concepto de si mismo…

John H. Spalding dijo  “Los que creen en nuestra capacidad hacen algo mas que estimularnos. Nos crean un ambiente en el que es mas fácil tener éxito”   ¿Esto lo hacemos con nosotros mismos? ¿Cómo nos tratamos a diario? ¿Nos estimulamos positivamente en la mayoría de situaciones? ¿Creemos en nosotros mismos? Quienes  lo hacen tienen mucho de lo que quieren en la vida o crean entornos para lograrlo, en esta publicación hablaremos un poco de comenzar a cambiar el concepto de si mismo.

Todos inconscientemente  enviamos al cerebro nuestras propias expectativas e indicaciones,  si  esperamos limitaciones, eso se manifiesta a través de nuestro dialogo interno con frases del tipo  “No puedo” “No soy capaz” “Para que intentarlo” “Eso no esta hecho para mi” “No tengo como llegar a eso”…. Esa es  una de las razones para que muchas personas no  alcancen  resultados valiosos, la idea es comenzar a romper esos patrones automáticos  de forma consciente, pensar mejor sobre quienes  somos y lo que podemos lograr.

Vivimos en una sociedad donde recibimos mucha información dañina, en muchos ambientes sociales la conversación negativa es casi en un 80% del total, sin darnos cuenta todo eso nos va contaminando y logra aplastar el concepto de nosotros mismos,  vemos a diario que las personas no se creen las cosas,  se rinden ante cualquier dificultad, lo preocupante es que eso se vuelve un virus de fácil contagio,  terminamos copiando esas actitudes,  lo reforzamos entre todos  e  incluso llegamos a considerar a alguien exitoso como  inalcanzable y diferente.

¿Que hacer ante un panorama como este? Cambiar nuestro estado mental interno, es allí donde  somos responsables, tenemos poder, influencia, dominio y control, ya que lo externo (Personas, lugares, cosas) es algo donde solo podemos influir, pero muchas veces de sale de nuestras manos.

Hay varias opciones, enunciaré dos que suelen ser comunes…. una es la salida fácil, echarle la culpa a lo que esta fuera de nuestro control para encontrar una justificación y continuar en la zona de comodidad,  la otra es aceptar las cosas, replantear  y hacer el propósito  de guiar la vida a lo que depende de nosotros mismos.

Como coach y neuroentrenador siempre le apunto a que una persona  cambie la imagen de si mismo para mejorar sin dañar a otros, cualquiera que sea la imagen de usted  mismo hay que cambiarla, si ya es buena  hágala cada vez mejor, siempre habrá posibilidad de avanzar y crecer, para la mente hay pocos limites, si no es la mejor,  comience a enriquecer su vida con ambientes agradables, personas que influyan para bien,  pero siempre  enfocado en que  cambiar su propia imagen es su tarea.

Usted toma  las decisiones sobre quien quiere ser y hasta donde quiere llegar, llénese de optimismo, crea en sus capacidades y habilidades, recupere la capacidad de volar alto, soñar y superar las adversidades que le impiden realizar lo que  quiere, elimine esos esquemas arraigados y automáticos que le impiden expresarse libremente y sobretodo… Concéntrese más en las posibilidades que en las dificultades.

Somos nosotros mismos quienes nos quedamos desde el presente lamentando  el pasado y creamos realidades en la mente para que en un futuro las cosas no salgan como lo queremos,  lo hacemos sin darnos cuenta, muchas veces nos anclamos  a algo negativo, eso nos detiene para ver las verdaderas posibilidades.

Cuando era estudiante de coaching un profesor conto la siguiente historia….

Una vez un indio  le robo los huevos a un águila, cuando bajo a su aldea puso uno debajo de los huevos de una gallina y esta lo calentó como si fuera propio, nacieron los polluelos y el águila, al crecer aprendió a comportarse igual a una gallina, era su única expectativa,  su único espejo, cierto día miro al horizonte y vio un ave volando entre las nubes y le dijo a su hermana gallina… “Que hermosa ave, me encantaría ser tan espectacular y majestuosa”  su hermana gallina respondió…  “Es el águila, y tu nunca serás como ella, es imposible, ella es la reina de las aves, acepta tu realidad”, después de eso el águila vivió y murió como gallina.

¿Qué le faltaba a esta águila criada entre gallinas? Simplemente creerse sus posibilidades, sacudirse y alzar el vuelo… solo con eso era suficiente…

¿A cuantos de nosotros nos ha pasado eso alguna vez por prestar demasiada atención a  un familiar, profesor, amigo, pareja  ó  entorno social? ¿Qué tanto nos dejamos limitar? ¿Qué tanto nos dejamos guiar por el deber ser  que la sociedad nos trata de programar en el cerebro día a día?

A veces solo nos falta atrevernos a descubrir el poder de acción que tiene nuestra mente, sin importar de donde vengamos, nuestra edad o nivel educativo, en cada uno de nosotros están las respuestas potenciadoras que nos hacen falta para el  logro de objetivos valiosos.

¿Será que nos falta activar nuestros niveles de consciencia sobre nuestros dones, talentos, habilidades y ventajas? ¿O tal vez las tenemos y solo nos enfocamos en lo negativo dado que es  más fácil?

Que tal hacer un ejercicio interesante….

Escribe con todo detalle una lista de aptitudes, actitudes, talentos únicos y hábitos positivos, busca en todos los campos… Profesional, familiar, personal, es de sentarse con calma a meditar sobre si mismo y encontrar lo mejor… Sin leerlo de en un libro, escucharlo en una conferencia o de otra persona, preste atención a su propia mente y valore lo mejor que tiene,  se sorprenderá  con la cantidad de cosas buenas que tiene y que había dejado de lado por escuchar las opiniones y afirmaciones limitantes  de otros… Después de hacer esto analice cada semana los resultados y añada algo bueno que descubra o que haya logrado para ser mejor.

Llegar a esos niveles de cambio mental es posible si se lo propone, verá que muchas de las respuestas a sus situaciones actuales están dentro de su mente, se trata de creer y ponerlo en práctica, le invito a que lo haga….

 

Hasta la próxima, un saludo para todos y seguimos en contacto permanente.

 

Daniel Sánchez.

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Para mis hermosas amigas gorditas

Por:

Daniel Sánchez García
Profesional en coaching y neurociencia aplicada al marketing
Cerebro en práctica
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“Lo que hay dentro de tu mente  me hará sentir, vibrar, apasionarme, dejará una huella imborrable en mi vida y me hará  enamorarme de ti a cada momento y para siempre, lo demás es posible que se acabe, se caiga o se arrugue”…

 

Me referiré a este tema de las mujeres  de un modo diferente,  escribo esto por hacer una valoración a mis amigas gorditas o las que posiblemente lo serán, por todas esas mujeres hermosas que tienen mil emociones que ofrecer a los que las rodean.

Particularmente difiero y no estoy de acuerdo con los comentarios negativos hacia las mujeres con sobrepeso porque tengo amigas gorditas y les digo así de cariño, he tenido novias gorditas y las he querido mucho, son totalmente encantadoras, y puedo decir con conocimiento de causa que nada tienen que envidiarle a una flaca, delgada  y/o  esbelta. Si lo miramos desde la realidad gran parte de las mujeres tarde que temprano tendrán que hacerse amigas de las estrías, la celulitis y los bananitos,  solo que las gorditas por múltiples razones que a veces ni tienen que ver con su voluntad pues se adelantaron un poco, a veces contra eso hay muy poco que hacer.

Como sociedad hemos creado un patrón colectivo  de “Chica deseada” que para la gran mayoría de mujeres es muy difícil de alcanzar, seamos realistas, casi todas las mujeres a nivel mundial son normales, nada que ver con las modelos, muchas tienen tendencia a engordarse por falta de tiempo para ponerse en forma (o se mantiene  en un gimnasio o trabaja y estudia para sobrevivir en una economía agresiva)  o después de tener hijos, otras son gorditas por

genética o salud   o simplemente porque no les interesa  cumplir con el parámetro social.

Gústele o no a las delgadas, mantener un cuerpo espectacular es bien complicado y llega un punto donde no se puede mas, incluso las mas agradecidas físicamente hacen esfuerzos y sacrificios por verse bien, hasta para las mujeres con dinero se complica el asunto en algún punto de la vida así sean dueñas de un SPA o de un centro de estética, teniendo en cuenta  esas cosas ¿Vale la pena mantener el  paradigma mental de la belleza de una manera tan obsesiva? ¿La autoestima y el amor propio si será suficiente basada únicamente en el aspecto físico?

 

Llevando las cosas a la lógica, tanto hombres como mujeres deberíamos pensar distinto y relajarnos, muchas veces no nos hemos detenido a pensar en las consecuencias para la mente de una mujer pasada de kilos, en como afectan los juzgamientos, los comentarios pesados y el rechazo social, para ellas eso tiene sus consecuencias en la autoestima, el autoconcepto, la autoimagen y la seguridad para afrontar las situaciones de la vida, pero hemos sido tan olímpicos que solo miramos desde nuestra posición y no pensamos en las mal llamadas gorditas como personas que sienten y les  afecta la forma en que son tratadas.

Me  pregunté en estos días  ¿Somos  los hombres tan espectaculares como para exigir tanto a las mujeres y presionarlas con nuestros comentarios y prototipos?

¿Conseguimos  una mujer super espectacular para disfrutarla en realidad o para elevar nuestro  ego social y mostrar un trofeo?

¿A que estamos llevando a las mujeres?

¿El problema será de las mujeres o de nosotros los hombres que al no aceptarnos las llevamos a ellas a no aceptarse, esclavizarse y hacer locuras con su cuerpo?

¿Será que las mujeres físicamente hermosas no les pasan los años  o tienen vacuna contra la obesidad que critican tanto a una gordita?

De hecho considero como una enorme falta de seguridad y pobre autoestima a las personas que critican, rajan, juzgan y se burlan de una gordita, porque eso muestra que tienen que aplastar a otra persona para sentirse bien e importantes, y si no lo habían visto de esa forma consulten con un experto para ver que le contesta sobre su actitud ante esa situación.

Acá  vienen las cosas chéveres,  he hablado con mis amigos, clientes de coaching y  hombres que considero muy valiosos y estructurados,  la opinión general es que las mujeres que encantan son las que cultivan su mente, saben quererse y manejan seguridad con lo poco o mucho que tienen.

En mi caso particular prefiero  una mujer que como amiga se entienda conmigo en muchísimos aspectos, me ponga a pensar, mantenga una conversación interesante, y en cuanto a relación sentimental que tenga lo anterior,  que sea romántica  y logre conectar con mis emociones, eso lo puede hacer una mujer que trabaja  desde el ser, en ese orden de ideas  una gordita es una perfecta candidata para una buena relación.

A las lectoras gorditas de este blog les digo que de verdad existen hombres que las quieren por lo que son, no por lo que pretenden mostrar, las quieren por esa personalidad arrolladora y llamativa que las hace destacarse, las quieren  por lo que tienen adentro de su mente y su corazón,  quien las hace sentir mal y las rechaza solo por el aspecto físico es porque no tiene la capacidad de ver mas allá, no es capaz de sacar lo mejor de un ser humano y simplemente tiene la mente tan ocupada en lo superficial que no ve lo que verdaderamente vale a pena, en general hay  muchísimas personas que las aprecian por lo que son.

Lo que he comentado hasta ahora es simplemente unas cuantas ideas  que he tomado de las conversaciones con mis amigos y las cosas que pienso sobre  esas mujeres que injusta y lamentablemente  cada día se sienten pisoteadas por la sociedad y por el prototipo que nos han vendido  los medios de comunicación, a las mujeres  y  hombres que no sufren de obesidad les pediría que si no van a decir algo aportante mejor se quedan callados y respeten a las mujeres pasadas de kilos, pues hay unas que cuentan con su buena autoestima y una estructura mental adecuada al punto que nada de lo que se diga les afecta, pero hay otras que si sufren por ese tipo de cosas, basadas en la inseguridad que nosotros como sociedad a nivel mundial les hemos generado, traten de hacerlas sentir mejor, ellas merecen que mucha gente las quiera y las trate con dignidad, merecen ser amadas y respetadas.

A mis amigas, las adoro así como son y lo saben porque las veo mucho desde el ser, desde las emociones y les he aprendido mucho, aun me falta mucho y espero hacerlo cada día mejor.

 

Un abrazo, en especial a mis amigas gorditas, simplemente somos muchos los que las queremos y las valoramos y no nos importan esos kilitos de mas.

 

hasta la próxima…

 

Daniel Sánchez García
Profesional en coaching y neurociencia aplicada al marketing
Cerebro en práctica
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Decidir hacer parte del grupo del cambio….

Hay un montón de situaciones que el humano debe superar y adaptarse a las circunstancias, cuando hablo de adaptación es porque el cambio siempre va a estar presente en nuestra vida así lo queramos resistir.

Todo cambia, pocas cosas se quedan estáticas, el cambio es una constante, lo más sorprendente es la velocidad  con que pasan las cosas en la actualidad, cuando pensé en eso con un alto nivel de consciencia me hice varias preguntas…. ¿Soy parte de la dinámica del cambio o espero a que otros hagan algo por mí? ¿Hago parte del problema o de la solución en diversas situaciones? ¿Cómo mi actitud individual afecta o beneficia mi vida, la de mis personas cercanas o a la sociedad en general? Es allí donde comencé a pensar en ser parte de un cambio dinámico para lograr buenos resultados.

Ten la certeza que mientras estás leyendo esto, están sucediendo cambios en muchísimas cosas, incluso dentro de ti mismo tu cerebro dirige la orquesta de manera química para que vivas mejor, siempre hemos estado en tiempos de cambio y mucho más ahora  por la generación del conocimiento y su velocidad de difusión, es una de las razones por las cuales  podemos perder grandes oportunidades cuando la vida nos plantea situaciones que nos sacan de nuestra comodidad y no tenemos claridad sobre lo que podemos hacer dada la nueva situación.

Cuando nos detenemos a lamentar las derrotas caemos en la desesperación que nos oculta las salidas a lo negativo que nos pasa, siempre es posible vencer obstáculos y debemos estar preparados para hacer del cambio un gran aliado y no un enemigo, el cambio es la mejor opción que puede tener un ser humano, si las cosas no están saliendo tal y como queremos es un motivo perfecto para hacer las cosas de manera distinta, y si van bien podemos y debemos mejorar para mantener los buenos resultados.

Pasa bastante que cuando alguien alcanza buenos resultados se relaja y se estanca, no busca  mejorar y cree que todo seguirá bien, y es ahí cuando  pueden haber problemas, el pensar que solo debemos cambiar cuando estamos mal es el gran error que muchas veces cometemos y lo he visto bastante en mi trabajo como coach, neuroentrenador  y consultor empresarial, el cambio es una actitud que debe permanecer constante, hay un lema muy contundente proporcionado por los ejecutivos de Toyota “Nuestro actual éxito es la mejor razón para cambiar las cosas” la realidad es que muchas personas se resisten a los cambios, pero lo importante no es enfrentarlos o dejarlos pasar sino participar de ellos, se requiere tomar la decisión, podemos  ser solo unos observadores o  cambiar para bien.

¿Podemos hacer algo al respecto? La respuesta es sí….

En una sociedad donde recibimos un 80% de información negativa, un 10% de información conformista y solo un 10% de información positiva el llamado es para hacer parte de un grupo de personas que piensan que se pueden hacer muchísimas cosas, podríamos quedarnos haciendo miles de análisis para determinar por qué las cosas no funcionan sin embargo  el reto es  pensar diferente, Anthony Robbins comenta en uno de sus libros lo siguiente… “Cuando nos concentramos en la mejora de cualquier aspecto de nuestra vida desarrollamos singularidades acerca de cómo mejorar ese ámbito en particular, una de las razones por las que pocos de nosotros alcanzamos lo que realmente deseamos es que nunca dirigimos nuestro foco de atención hacia un punto concreto, soy convencido de que la mayoría de la gente fracasa en la vida sencillamente porque pone mucho interés en cosas menores”

Los individuos que en realidad mueven la dinámica mundial son aproximadamente el 10% de la población y tienen mucho de lo que mencionaré a continuación…

  • Están  interesados en introducir cambios en sus vidas incluso sin plantearlos, solo con querer cambiar y pasar a la acción es suficiente.
  • Motivan a los demás con ejemplo y resultados.
  • Les gusta cambiar  y salirse de lo cotidiano, ellos inspiran.
  • Solucionan, están buscando alternativas para crecer y nunca están conformes porque piensan que cualquier cosa puede ser aún mejor de lo que ya se hace, siempre quieren más y más, este tipo de personas son transformadoras de las circunstancias.
  • Evitan  resistir a las dinámicas de cambio y no son  tercos, más bien se adaptan al mejor estilo de los planteamientos de Charles Darwin,  “No es el más fuerte de las especies el que sobrevive, tampoco es el más inteligente el que sobrevive. Es aquel que es más adaptable al cambio”.
  • Pretenden el bien de la comunidad, crean ideas y alternativas de solución.
  • Sueñan, esperan lo mejor de la vida y están dispuestos a trabajar en equipo para conseguir mejores opciones.
  • Reconocen sus fortalezas y limitaciones pero no se quedan en ellas porque tratan de superarlas.
  • No le temen a la crítica y se exponen constantemente a ella.
  • Saben trabajar bajo presión, no pierden de vista sus objetivos.
  • Por lo general son cálidos, alegres y entusiastas, motivan al resto de las personas, además creen que todo es posible.
  • Las personas que pertenecen al grupo del cambio están dispuestas a colaborar, promover la calidad y la efectividad, son capaces de aceptar las diferencias.
  • Son personas realmente comprometidas y viven lo que hacen.

Aparte de todo lo que he mencionado estas personas se comportan diferente a los pesimistas y a los conformistas, buscan siempre oportunidades, son capaces de asumir riesgos, tienen una gran capacidad para superar obstáculos, es cierto que no se puede permanecer todo el tiempo viviendo de esa manera porque en algún momento algo nos pone mal y nos hace comportar como el resto, lo que si podemos hacer es no vivir conforme a las circunstancias y estar por encima de ellas en la medida que dependan de nosotros, lo mejor del asunto es que si tú no tienes  todo lo mencionado anteriormente pues relax… son hábitos  que se pueden adquirir  si se desarrolla la capacidad de enfoque en buenas ideas y se confía en que podemos cambiar lo que queramos desde que se trate de nuestra propia mente.

En el artículo de la próxima semana tocaremos varios puntos que pueden orientar mejor a quienes desean hacer parte de la sociedad del cambio y el mejoramiento continuo.

 

Un gran abrazo para todos.

 

Daniel Sánchez.

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El guerrero pacifico, una película para aprender a vivir desde si mismo, desde el interior.

Hola, les envío un cordial saludo.

 

Si me preguntan que es el coaching y lo que hacemos quienes nos dedicamos a esta profesión les podría decir que es algo muy similar a lo que se ve en la película “El guerrero pacifico” la cual les compartiré a continuación , de hecho en nuestra preparación es una referencia obligada, en mi opinión personal y profesional es de lo mejor que he visto en mis cortos 32 años, cualquiera puede verla y entenderla, la decisión de aplicarla a la vida es demasiado personal, lleva tiempo y es un lindo proceso, es a lo que les invito al ver esta obra de arte, la verdad, he aprendido demasiado de ella, la podría ver cientos de veces.

Se las comparto para que la disfruten.

 

Hasta la próxima.

Daniel Sánchez.

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Los principios morales son innatos, incorporados en nuestro cerebro.

¡Hola a todos!

 

La moral, los principios, los valores  y la buena actitud  hacia los otros  es uno de esos asuntos  sumamente interesantes que han llamado nuestra atención por mucho tiempo.

Alguna vez hablaba con mis amigos y nos pusimos a pensar  si eso tendría algún tipo de  explicación desde una óptica científica, cuando se estudian las  neurociencias y la biología surgen preguntas como:

¿La moral y los principios vienen con nosotros genéticamente o se aprenden?

¿La biologia ya nos tiene programados comportamientos predeterminados o la unica forma de aprender la diferencia entre lo bueno y lo malo es por medio de la interacción social, la religión y el entorno?

Uno comienza a cuestionarse, pues hemos oído hablar a todo tipo de personas acerca de lo que es bueno y es malo desde múltiples visiones de la realidad (Todas muy respetables y validas), sin embargo los  cientificos han demostrado que al nacer tenemos aproximadamente el 50% del cerebro configurado, lo cual es un resultado que tiene mucha lógica.

Me encontré este interesante video, el cual comparto con todos ustedes a continuación, saquen sus propias conclusiones. Disfrútenlo.

 

Hasta la próxima.

Daniel Sánchez.

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La influencia del cerebro consciente en la neuroprogramación del subconsciente.

Vivir en el presente es un constante desafío que requiere abandonar las adicciones emocionales y pasar a la acción consciente, la acción más pequeña vale más que la intención más grande.

Es cierto que las emociones y el instinto biológico son muy fuertes y condicionan muchas de nuestras conductas automáticas, incluso con todos los avances neurocientíficos y las avanzadas técnicas de la ciencia del desarrollo personal hay muchísima gente que aun dice “ No puedo cambiar…. conmigo no hay nada que hacer”

La experiencia demuestra que nuestro cerebro puede aprender nuevas habilidades y comportamientos a cualquier edad y cambiar totalmente su programación  si logramos conectar con la mente consciente, es precisamente lo que buscamos los profesionales que trabajamos  en coaching y neurociencias, llegar a esos niveles de consciencia donde la persona sepa como dirigir su vida de una forma mas ordenada y vaya programándose basado en el logro.

¿Renunciar a nuestras emociones negativas de siempre? ¿Lograr nuestros mejores potenciales y resultados? ¿Superar nuestros miedos? ¿Mejorar lo que ya somos? ¿Relacionarnos mejor? todo eso es posible a través del cerebro  consciente especialmente el lóbulo frontal, el director ejecutivo responsable de la voluntad, la planificación, la capacidad de enfocarse, la estrategia intencional y la visualización, es esa parte del cerebro la que logra reprogramar al cerebro emocional, quien finalmente es responsable de nuestras respuestas automáticas.

¿Por qué no somos capaces de conectar con esa parte del cerebro que tiene tanto poder? En un articulo pasado hablamos sobre las adicciones químicas emocionales, (En el link  http://www.elcolombiano.com/blogs/cerebroenpractica/?p=219) y muchos quedaron con el interrogante de cómo superarlas,  acá lo veremos de forma muy general, para luego profundizar en el tema mas adelante, donde iremos mostrando técnicas practicas de neuroentrenamiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desde el cerebro consciente se producen unos pensamientos generados por la percepción del entorno y por nuestro dialogo interno, esos pensamientos a través de la ley de la repetición y de la asociación programan la mente subconsciente ó cerebro emocional en forma de emociones, sentimientos, creencias y paradigmas, la forma en la que vemos el mundo, y ese cerebro emocional se manifiesta a través del cuerpo por medio de comportamientos y acciones que finalmente producen unos resultados positivos ó negativos. Si nuestros objetivos siempre fueran claros, positivos y de crecimiento no habría ningún problema, porque los pensamientos conscientes programarían el cerebro emocional de manera adecuada  y lograríamos todo lo que nos proponemos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Como lo vemos en la imagen dos, La mayoría de las personas reaccionan basándose en los resultados y los factores externos, llámese sucesos, personas, cosas ó situaciones, y como estos resultados no son positivos entonces los pensamientos derivados de esos resultados no van a ser los mejores, van  programando el cerebro emocional y luego se manifiestan a través del cuerpo en forma de acciones y comportamientos negativos produciendo mas  resultados negativos. Por lo general el ciclo se repite y esos resultados negativos iguales ó peores que los anteriores producen mas pensamientos negativos que de nuevo programan y refuerzan los que ya habían y así van pasando los días, los meses y los años produciendo los mismos resultados, incluso volviéndose automáticos, hasta que llega un punto donde nos preguntamos ¿Por qué me pasa siempre lo mismo? Es evidente que ante este tipo ciclos mentales las metas, objetivos y acciones  se pierden, vemos cada vez  más limitaciones, pensamos que no tenemos nada que hacer “Supuestamente”

¿Se puede romper el patrón? Por supuesto, acá entran disciplinas como la psicología,  el coaching, la neurociencia, la programación neurolingüística o todas mezcladas de alguna forma a través de terapias personalizadas, cursos y talleres, donde se busca  romper ese ciclo repetitivo que nos hace perder tanto tiempo sin darnos cuenta dado que se nos ha vuelto costumbre estar mal.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es normal que produzcamos resultados negativos, caer es permitido pero levantarse es un deber para hacerle honor al potencial ilimitado del cerebro,  la idea es romper ese ciclo repetitivo y escoger conscientemente resultados diferentes para cambiar nuestra vida, la programación mental de nuestro cerebro y mejorar para despertar esos niveles de consciencia y lograr grandes resultados.

Cuando conscientemente logramos plantear nuevas formas de ver las cosas, asumir retos, metas, objetivos dignos de superación y crecimiento,  organizar nuestras ideas y cambiar a pensamientos positivos,  el cerebro emocional y su química logra cambios increíbles, el dialogo interno mejora  a la luz de nuestra nueva forma de ver el mundo y somos mas orientados al logro, los paradigmas y creencias  cambian, por lo tanto entramos en una reprogramación total de nuestras reacciones automáticas que se manifiestan a través de nuestro cuerpo en forma de comportamientos y acciones que  finalmente producen resultados positivos mucho mas gratificantes.

¿Cómo lo hacemos?

Existen diversas formas, muchas disciplinas y libros de autoayuda plantean muchas cosas interesantes, acá va en términos generales un esquema común a muchos procesos, luego lo profundizaremos en otros artículos.

 

1. Se recomienda identificar exactamente y con sinceridad la situación limitante que queremos resolver, si no logras hacerlo busca ayuda de un profesional que te oriente.

2. Procura identificar las palabras que usas al referirte a los demás y a ti mismo, si hay mucha negatividad intenta modificar ese patrón de manera consciente.

3. Ya identificada la situación limitante procurar hacer un paralelo de ventajas y desventajas de continuar en esa situación limitante, para lograr elevar los niveles de consciencia.

4. Plantéate varias alternativas de solución para superar la situación limitante con lo que tienes en tu mente hasta ahora.

5. Elige la alternativa de solución que mas te guste y sobretodo que se adapte a tu esencia, luego trata de convertirla en un objetivo orientado al logro y con el cual puedas comprometerte.

6. Observa los resultados de lo que logras para que lo sigas haciendo e incluso mejorándolo y también observa tus fracasos para conscientemente cambies tu forma de hacer las cosas y beneficiarte cada vez mas de tus acciones.

 

“Ciertamente el significado de las palabras radica en los actos en los que se manifiestan, sin la acción todo es vida pensada pero no vida vivida”

 

Hasta la próxima, saludos a todos.

 

Daniel Sánchez.

 

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Neuromarketing: Qué es y como se implementa. Por Nestor Braidot, experto internacional.

Para nosotros es un placer tener como invitado a nuestro amigo y profesor el doctor Nestor Braidot, uno de los especialistas más reconocidos y consultados por miles de profesionales y empresarios a nivel mundial por sus estudios y experiencia en neuromarketing y la aplicación de las neurociencias a las organizaciones. Los invitamos a saber un poco más de él y conocer sus ideas.

Nestor Braidot es Doctor en Ciencias de la Administración,  Máster en Psicobiología del Comportamiento y  en Neurociencia Cognitiva, , Máster en Economía, Licenciado en Administración de Empresas, Contador Público, Licenciado en Cooperativismo, Máster en Programación Neurolingüística y Trainer en Diseño Conductual. Profesor de la Universidad de Salamanca (España), Director del Centro de Investigaciones en Neurociencias y Prospectiva de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina), Director del Brain Decision Braidot Centre y profesor invitado en varias universidades de Europa y América Latina.

 

NEUROMARKETING. QUÉ ES Y CÓMO SE IMPLEMENTA

Más del 90% de las decisiones del consumidor se originan en motivaciones metaconcientes. Sólo el neuromarketing suministra las herramientas para bucear en esas profundidades.

El neuromarketing puede definirse como una disciplina de avanzada, que investiga y estudia los procesos cerebrales que explican la conducta y la toma de decisiones de las personas en los campos de acción del marketing tradicional: inteligencia de mercado, diseño de productos y servicios, comunicaciones, precios, branding, posicionamiento, targeting, canales y ventas.

Al aplicar nuevas metodologías de investigación, junto a los conocimientos que se están generando en la neuropsicología, las neurociencias y la antropología sensorial, el neuromarketing facilita la comprensión de las verdaderas necesidades de los clientes y permite superar potenciales errores por desconocimiento de sus procesos internos y metaconcientes

Con un diseño adecuado, el neuromarketing puede informar qué está pasando en el cerebro de un cliente ante los diferentes estímulos que recibe, brindando un campo de estudios mucho más potente que el que suministró el marketing tradicional debido a sus limitaciones para explorar los mecanismos metaconcientes.

Por ejemplo:

  • Mediante la técnica de biofeedback se puede observar en el monitor de un ordenador la ausencia o presencia de emociones, como así también su intensidad, mientras un participante visualiza un comercial o experimenta con un producto.
  • Mediante la técnica de resonancia magnética funcional por imágenes (fMRI), podemos saber si a una persona le gusta o no el producto que está probando.

La aplicación experimental incluye todas las metodologías que estén al alcance de las consultoras o de organismos especializados en el estudio del cerebro, desde electroencefalogramas u otros métodos para registrar la actividad eléctrica hasta las que suministran neuroimágenes

 

Precisamente, uno de los factores que explican la explosión de conocimientos producida durante la denominada década del cerebro se debe al desarrollo de esta técnica. Sin duda, el creciente desarrollo de los aparatos que exploran y, sobre todo, localizan las activaciones cerebrales ha abierto un campo de estudios verdaderamente apasionante, con resultados que dejan atrás muchos supuestos del pasado

El cerebro del cliente: construcción perceptual y emocional de productos y servicios

Uno de los grandes temas de interés del neuromarketing tiene que ver con la percepción, caracterizada como un fenómeno extraordinariamente complejoporque depende tanto de los acontecimientos externos como de las experiencias de quien percibe. Conocer sus mecanismos es de fundamental importancia en la gestión de empresas, no sólo para desarrollar capacidades propias, sino también para lograr una mejor comprensión de los procesos de toma de decisiones de los clientes.

Por ejemplo, cuando recibimos estímulos externos mediante los sistemas sensoriales, el cerebro no sólo registra esa información, sino que, además, la procesa e interpreta.

De este modo, cada individuo construye la realidad a partir de esos estímulos. Este hecho explica por qué un mismo fenómeno puede ser percibido de forma distinta por cada persona.

Esto ocurre porque aplicamos “filtros” a esos estímulos que dependen de muchos factores: algunos externos, como la intensidad, tamaño o contraste del estímulo, y otros internos, como nuestros intereses, necesidades o recuerdos.En un contexto de neuromarketing, esto significa lo siguiente:

Las percepciones de los clientes no son reflejo directo de lo que existe a su alrededor, es decir, de la realidad objetiva, sino interpretaciones que realiza su cerebro sobre ésta.

Por lo tanto:

El verdadero desafío pasa por utilizar las herramientas que suministran las neurociencias para descubrir cuáles son estas percepciones y, a partir de allí, definir las mejores estrategias para llegar hasta ellos, seducirlos y fidelizarlos.

En lo que respecta a la vida emocional, siempre se han relacionado los sentimientos con el corazón, sin embargo, y como bien afirma Joseph LeDoux, uno de los especialistas que más ha estudiado este tema, “las emociones se generan en el cerebro y a un nivel mucho más profundo que los sentimientos concientes”.

Lo que el neuromarketing aprendió de Joseph LeDoux

En el proceso de sentir las emociones el cerebro utiliza dos vías de acción. En la primera, denominada vía rápida, una pequeña estructura, denominada amígdala, genera una respuesta automática y casi instantánea ante determinados estímulos, por ejemplo, poner en el carrito “sin pensar en el precio” el vino francés que nos recomendó un amigo.

Un cuarto de segundo más tarde, la información llega a la corteza cerebral, donde se adapta al contexto real y se concibe un plan racional de acción: “este vino cuesta casi 150 euros… ¿lo compro o no lo compro?” Esta sería la vía lenta.

Como las investigaciones en neurociencias pusieron en evidencia que la toma de decisiones está fuertemente influenciada por el sistema emocional, nos queda más claro aún por qué las estrategias de marketing más exitosas son las que implementan las empresas que, al focalizar en los sentimientos y el hedonismo, logran desencadenar la compra por impulso (en el corto plazo) y la fidelidad a la marca (en el largo plazo).

 

 

Otro de los grandes hallazgos de las neurociencias es que, aunque el cerebro humano tiene estructuras separadas para procesar lo emocional y lo racional, ambos sistemas se comunican y afectan la conducta en forma conjunta. Por ese motivo, es muy probable que un cliente regrese a su casa con el vino que le recomendó su amigo, aunque haya razonado que es muy caro.

En este sentido, la neuroeconomía ha realizado grandes avances. Por ejemplo, y como resultado de varias investigaciones, se corroboró que la maximización de utilidades basada en el pensamiento racional no es la principal motivación que gravita en la toma de decisiones. Posteriormente, el neuromarketing corroboró que la mayor parte de los factores desencadenantes de las compras son las emociones, los valores y todo aquello que active el sistema de recompensas del cerebro.

Por lo tanto, y si bien existe, desde lo racional, un juicio valorativo sobre los productos y servicios, casi siempre recurrimos a nuestras dos mentes, la que piensa y la que siente, y esta última es la que define nuestras elecciones.

Ya no hay dudas de que para crear mercados o ampliar los ya existentes las técnicas tradicionales son insuficientes. Por suerte, contamos con herramientas cuya aplicación está demostrando una enorme efectividad, lo cual crea grandes expectativas para su desarrollo futuro.

 

Desde Cerebro en práctica invitamos a quienes deseen realizar estudios de posgrado para ser expertos en neuromarketing, neuromanagement, neuroliderazgo y neuroventas a que visiten la pagina:
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Conociendo las capacidades de nuestro cerebro consciente.

 

Dominar las  reacciones emocionales e instintivas es bien complejo,  muchas veces no importa el grado de inteligencia o conocimientos adquiridos, la gran mayoría y me atrevería a decir que todos hemos cometido, cometemos o cometeremos  algún acto irracional.  Esta comprobado que el 95% de las decisiones de un ser humano son irracionales (Inconscientes y subconscientes) y el 5% son racionales (Conscientes), ¿podemos hacer algo al respecto? por supuesto… No se trata de volvernos unos monjes tibetanos o tener el control máximo de todas nuestras reacciones ya que es prácticamente imposible, pero si podemos lograr estados mentales donde pensemos antes de actuar con mas frecuencia, ya que  por lo general no lo hacemos así estemos convencidos de tomamos decisiones racionales.

 

Desde las civilizaciones antiguas,  hasta las mas modernas ciencias del desarrollo personal y empresarial nos hablan del poder de la consciencia para hacer cambios significativos, esa es la entrada que debemos cruzar si decidimos romper el ciclo repetitivo de pensamiento –  sentimiento y sentimiento pensamiento, quien no se ha preguntado esto… ¿porque me pasa siempre lo mismo?

 

A partir de esta publicación hablaremos bastante del cerebro consciente o neocortex, sobretodo de la parte morada llamada lóbulo frontal, desde la biología o desde la vida practica su  poder  es impresionante y cuando conectamos con el de la manera adecuada los resultados son increíbles. Nuestra idea es apostarle a que somos capaces de cambiar si así lo queremos.

 

La principal razón por la cual la mayoría de personas no pueden usar su lóbulo frontal es que son adictas a las emociones  del cuerpo, dependen de lo que  se repite con frecuencia, la forma de romper ese ciclo es activando esa parte del cerebro para aumentar la capacidad  de controlar a voluntad nuestras reacciones y conductas impulsivas.

El lóbulo frontal es el responsable de las elecciones voluntarias, conscientes, intencionales y deliberadas que llevamos a cabo, tiene conexiones directas con las otras partes del cerebro y por eso controla casi todo lo que pasa dentro de el, esta capacitado para realizar las tareas más sofisticadas, superar nuestros estados mentales habituales y nuestra predisposición a sentir en lugar de pensar. Solo cuando imponemos nuestra determinación podemos alcanzar este tipo de serenidad y control necesario para romper el ciclo de las respuestas neurológicas y químicas que dictamina y domina la mayor parte de nuestra personalidad, si no lo hacemos estaremos a merced de nuestro entorno, de las necesidades  y de los recuerdos de nuestro pasado.

Si podemos usar el lóbulo frontal y controlarlo podemos conocernos y controlarnos  a nosotros y a nuestro futuro. ¿A que mayores logros podemos aspirar?

La siguiente es una lista resumida de lo que podemos hacer o ser cuando nuestro lóbulo frontal está activado y funcionando a niveles óptimos.

 

  • Conciencia intencional y atención por largo tiempo
  • Contemplación de las posibilidades y acción de acuerdo con ellas
  • Poder de decisión
  • Claridad
  • Alegría
  • Aptitudes que puede utilizarse
  • Adaptabilidad.
  • Capacidad de aprender de los errores y hacer las cosas de un modo diferente la próxima vez
  • Capacidad de planificar el futuro y ajustarnos al plan proyectado
  • Foco
  • Revisión diaria de opciones
  • Sentido del yo fortalecido
  • Capacidad de actuar en pos de las metas propuestas
  • Conducta disciplinada
  • Capacidad de generar opciones más amplias a partir de experiencias anteriores
  • Capacidad de aferrarse a un ideal independientemente de las circunstancias externas
  • Capacidad de hacer que los sueños metas y propósitos sean más reales que el mundo exterior y la respuesta del cuerpo
  • Concentración hasta el punto de excluir todo lo demás
  • Capacidad está presente con el yo y los pensamientos internos
  • Proactividad
  • Individualidad

 

Es probable que hayamos trabajado durante demasiado tiempo bajo la suposición de que los rasgos contrarios a los  enumerados están fuera de nuestro control porque nuestra sociedad nos ha programado mentalmente para buscar la razón de nuestras desgracias o malos  hábitos en factores externos, pero si nos ponemos a pensar son realmente cualidades y formas de ver el mundo que están bajo nuestro control.

Muy a menudo decimos soy desorganizado, soy impulsivo, soy vago, etc… La elección de emplear el verbo “ser” dice mucho acerca de lo que creemos con respecto a nuestra capacidad para cambiar. Decir “soy” es una manera abreviada de decir “mi estado de ser, fue y siempre será”.

En realidad la mayor parte del tiempo no ejercemos en absoluto el libre albedrio, solo estuvimos seleccionando a partir de un menú prescrito de elecciones basadas en nuestro pasado, poco a poco iremos trabajando  y profundizando sobre estos temas aplicados a situaciones cotidianas y formas sencillas de incrementar nuestra capacidad consciente y creer firmemente en que la posibilidad de cambiar es totalmente viable, los invito a este viaje.

 

Un abrazo para todos y muchos éxitos.

 

Daniel Sánchez.

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Lo comprendió, pero no lo hace ¿Por qué? Una nueva explicación que nos ofrece la neurociencia.


  Comienzo con un saludo muy especial y desde Cerebro   en Práctica les deseamos un año lleno de felicidad y  buenas  energías.

Nuestro invitado de Enero es el dueño de esta sonrisa   que  transmite mucha calidez, Luis Ivan de la Fuente Lara, gran  amigo de Mexico, pedagogo y reconocido investigador en neurociencias aplicadas, docente de prestigiosas universidades, fundador del proyecto EVO – evolución, que invitamos a que visiten en  http://www.evoevolucion.com/

En esta ocasión nos comparte un artículo muy interesante que es parte de su investigación sobre la aplicación de la neurociencia en el aprendizaje. bienvenidos a un enfoque diferente y espectacular, los dejo con Luis Ivan.

¡Se lo he dicho y enseñado muchas veces y no le importa! Lo sigue haciendo…

¡Llevamos 3 cursos y aun no pueden cambiar la forma de hacer las cosas?

Esta situación muy común, llega a ser un dolor de cabeza para muchos en la organización, especialmente para el área de capacitación y para los jefes; la respuesta o solución no es tan sencilla… Este artículo ofrece una respuesta basada en estudios de neurociencia, que ofrece una explicación general sobre el por qué los cambios de conducta o nuevas competencias no llegan a darse ni ejecutarse, ofreciendo un nuevo enfoque para lograrlo en el mediano plazo.

 

 

Digamos que la primera respuesta pensada por muchos conocedores y especialistas en la conducta humana, sería analizar la causa del no cambio con base en estos tres factores:

  • · ¿Quiere hacerlo? (voluntad)
  • · ¿Sabe hacerlo? (competencia)
  • · ¿Puede hacerlo? (posibilidad de acción: recursos, sistema y/o políticas)

Ahora, ¿qué pasa si cumple con los tres rubros y no hay cambio?

La neurociencia ofrece una respuesta, un aspecto fundamental que muchos no consideran o ni siquiera lo conocen.

El inconsciente controla el 95% de nuestra conducta para poder funcionar como lo hacemos. Cuando hacemos alguna actividad podemos creer que nuestra consciencia es la que comanda, sin embargo, si consideramos los miles de movimientos y acciones que hacemos concadenadas para hacer algo, comprenderemos que es imposible hacerlo de forma consciente, de hecho, sabemos por experiencia que en el caso particular de los hombres, hacer más de dos tareas conscientes simultáneamente resulta difícil; y como evidencia basta observar cómo cuando los hombres están perdidos manejando o buscando una nueva dirección, apagan el radio, cuelgan el celular y si van acompañados, exigen silencio, a menos que sea para ayudar a la situación; caso contrario con las mujeres. Cabe mencionar que también se ha comprobado que el hacer varias cosas a la vez reduce la profundidad y calidad de análisis, la capacidad no se multiplica, sólo se divide.

El cerebro humano evolucionó con dos tipos de proceso mentales para poder sobrevivir: el consciente y el inconsciente, y este último, no precisamente para contribuir al éxito del psicoanálisis de Freud. Para fines prácticos llamémosle: “cerebro ejecutivo” (cortex-cerebro superior), y se encarga del proceso consciente cognitivo. El inconsciente en su mayoría es dirigido por el “cerebro habitual” (sistema límbico-cerebro medio) que automatiza las conductas y nos ofrece conocimiento en forma de intuición en conjunto con el córtex.

En síntesis, ¿Cómo funciona?

Si nuestro cerebro encontró un modo satisfactorio o por lo menos resolvió el problema o situación en un momento determinado, se desarrolla una conexión neuronal sobre cómo debemos de actuar ante ese tipo de casos para el futuro, esa conexión al mismo tiempo se refuerza con serotonina y otros  neuroquímicos que generan un placer, indicado que ese “es el modo correcto”; De esta forma nuestro cerebro ahorra energía y posible estrés, aplicando esa solución para futuras situaciones iguales o similares.

 Si alguien pensó ¿por qué el cerebro es      flojo?, podrás quedarte tranquilo porque    esta no es la verdadera causa, sino que es  parte de su configuración para sobrevivir;  el cerebro no sabe cuándo tendremos una  emergencia y esa energía guardada, sea la  que nos ayude a seguir con vida. A esto se  le llama eficiencia de pensamiento, y se  basa en tres patrones que sigue nuestro  cerebro:

1-Escoge el modo más fácil o familiar (previo) para actuar rápidamente

2- Pensar lo menos posible para ahorrar energía (haz lo más con lo menos)

3- Cualquier cambio genera estrés (en los tres cerebros: racional, emocional e instinto) e implica mucho gasto de energía, y esto nos explica por qué la mayoría de la gente tiene aversión al cambio

Entre más nos enfrentemos ante cierto contexto y situación, y respondamos con una conducta previamente aprendida, la interacción neuronal sináptica se fortalece, creando lo que llamamos: hábito. Cuando el hábito o vicio (hábito nocivo) es mezclado con sustancias que generan adicción (adrenalina, nicotina, etc.), la conexión se fortifica y el cuerpo se convierte en aliado de la necesidad de hacerlo, pasando a la adicción.

Cuando nos enfrentemos a algo nuevo, que no tiene “un historial-aprendizaje neuronal” sobre cómo resolverlo, nuestro cerebro pondrá atención y energía para desarrollar una nueva solución o reacción, creando una nueva conexión sináptica. A esta acción se le llama aprendizajes y creatividad. Dato curioso: en un experimento se demostró que el aprender algo nuevo, genera la misma incomodidad (dolor) que meter nuestra mano en un balde de agua helada. La gente que le gusta aprender, ha vencido esta incomodidad e incluso llega a convertirla en placer, generando al mismo tiempo neuroquímicos de placer; así como lo hacen los deportistas cuando superan la etapa del dolor y llegan a la meta con éxtasis, o un físico descubre una nueva fórmula después de tanto tiempo. Esto explica porqué a la mayoría de la gente “el pensar” no le es una actividad tan placentera, aunque no es justificación para no hacerlo, sólo es una barrera bilógica que debemos de admitir y superar.

Lo anterior nos ofrece una respuesta sobre por qué alguien puede sacar 9 en su evaluación y un 6 en su desempeño, es decir, puede que lo sepa conscientemente, pero en el día a día repita sus conductas o forma de hacer las cosas ya aprendida.

La mayoría de la capacitación está enfocada en el cerebro ejecutivo, y muchos asumen que un resultado adecuado de una evaluación, se transformará en un futuro comportamiento esperado, lo cual sabemos en muchos casos es falso. Esto se debe a que cuando “compiten” por el mando un hábito y una orden del cerebro ejecutivo; el hábito “ganará” en la mayoría de veces.

Si buscamos un cambio en la conducta, debemos considerar y desarrollar estrategias de capacitación para ambos procesos mentales.

¿Nueva estrategia educativa y de capacitación con base en la neurociencia?

La mente ejecutiva “aprende” rápido a través del razonamiento, pero si entendemos el aprendizaje como cambio de conducta, es algo muy distinto… El cerebro habitual aprende despacio, a través de la causa efecto, recompensa y       repetición; con la costumbre.


Enseñar al cerebro habitual implica  comprender el contexto y forma en cómo  se crea y activa el hábito, en otras  palabras, es entender el día a día en que se desarrolla, se refuerza y se activa el  hábito, de lo contrario las personas harán  lo que les resulte más fácil y más familiar  inconscientemente (el hábito previo); así está diseñado nuestro cerebro y  cambiar su programación puede  llevarnos siglos; Esta es una de las revelaciones por los actuales investigadores que más ha causado “ruido” para los psicólogos cognoscitivos y educadores.

Aprender realmente implica considerar y trabajar con ambos procesos cerebrales.

¿Esto hace más complicado el proceso de capacitación? Sí, pero si queremos realmente un cambio de conductas debemos hacerlo.

Esto lo podemos comprobar con uno de los muchos casos reales:

Se da capacitación a un empleado sobre cómo implementar un nuevo sistema y proceso, posteriormente aprueba las evaluaciones, sin embargo, con el tiempo puede cometer muchos errores y volver a realizar los procesos como los hacía antes, causando un conflicto. ¿No resulta familiar?

Una nueva estrategia didáctica, ¿Cómo?

Otro aspecto que la neurociencia nos expone es que el lenguaje escrito solo tiene 5,000 años, mientras que la literatura y primeras impresiones masivas iniciaron en 1455 con la imprenta de Gitemberg. Estudios actuales revelan que solo el 15% de la población prefiere aprender por el medio escrito. La mayoría de nuestros pensamientos son imágenes, por lo que el lenguaje escrito lo estamos transformando continuamente a un lenguaje visual-simbólico, esto implica un doble trabajo en la mayoría de casos.

Esto nos hace reflexionar si el bombardeo de información en forma escrita, realmente está generando aprendizaje

5, 4, 3, 2, 1 inicia un nuevo enfoque…

Favor de abrochar sus cinturones y no pararse del asiento, inicia el aterrizaje.

El cerebro no funciona de una forma tan directa y/o sencilla donde uno enseña algo, el participante lo aprende y lo realiza. Hay muchos aspectos que se involucran en la transformación de conocimiento en conductas. En este artículo les ofrezco uno de los varios hallazgos que modificarán el cómo…

Cambio de conducta-hábito en 4 pasos

De forma general y haciendo una síntesis son 4 hitos lo que debemos considerar:

1. Para cambiar un hábito previo, primero debemos provocar consciencia del hábito para luego generar uno nuevo. Para generar un nuevo hábito, este debe de ofrecer beneficios y un “toque” de consecuencias no placenteras, un impacto  al sistema límbico (emocional), especialmente a la amígdala (supervivencia). Es así como funciona a nivel neuroquímico.

2. Es importante conocer el contexto y tipo de factores que “activan” al hábito, es decir el modo habitual en que usaría el conocimiento para desarrollar los medios y reforzamientos necesarios que lo puedan cambiar. Conocerlos y comprender para tomar acción, será la clave.

3. Si queremos cambiar o generar un hábito, un curso no será suficiente.

Estos conocimientos sobre el funcionamiento del cerebro, nos llevan a planear y desarrollar una nueva estrategia para capacitar, comunicar o educar, ya que como hemos visto, a lo largo de los siglos, el “envolver” al cerebro ejecutivo, no ha bastado para generar cambios reales de conducta en la gente.

Si hacemos lo que siempre hacemos obtendremos lo que siempre logramos…