Aterricemos: ¿es bueno o malo ingerir alcohol?

El alcohol sigue siendo fuente de estudios científicos y de resultados a veces contradictorios. Foto Pixabay

El alcohol sigue siendo fuente de estudios científicos y de resultados a veces contradictorios. Foto Pixabay

Si ingerir bebidas alcohólicas es malo para la salud y hasta qué punto, sigue siendo uno de los asuntos que tratan de aclarar estudios. Y a veces el resultado genera confusión.

La semana pasada hubo tres estudios sobre el tema y… muy contradictorios.

Primero: el más publicitado, publicado en The Lancet con base en información de millones de personas en casi 200 países, personas entre los 15 y 49 años de edad, sugiere que no hay ningún nivel seguro de consumo de alcohol. El más moderado sería también nocivo para la salud. Cualquier posible beneficio sería igualado por riesgos firmes entre el consumo y el riesgo de cáncer y lesiones como las derivadas de accidentes de auto.

Un claro contraste con numerosas guías de salud que favorecen un consumo moderado para beneficiar la salud.

De todas maneras quedó claro que es difícil estimar los riesgos de una persona que bebe con poca frecuencia, como un trago cada dos semanas.

Segundo: un estudio en Plos Medicine sugiere que personas que consumen alcohol de manera moderada tendrían menos riesgo de desarrollar cáncer y de morir por cualquier causa, en un periodo de 9 años que fue el seguimiento que se hizo.

En particular, quienes ingieren menos de 7 bebidas a la semana tenían el menor riesgo, que aumentaba por cada bebida adicional.

Advirtieron los investigadores que el estudio halló una asociación entre alcohol y cáncer y muerte, no prueba de causa-efecto pues ese no fue el objetivo sino relacionar el alcohol con cáncer y muerte al mismo tiempo.

Tercero: en BMC Medicine, científicos presentaron el análisis de datos de 35 132 personas y encontraron algo bien llamativo: los resultados sugieren que un patrón inestable de consumo de alcohol podría asociarse con un riesgo más alto de enfermedad del corazón.

Se encontró que quienes bebían inconsistentemente con moderación, aquellos que habían dejado de beber y aquellos que reportaban no beber en absoluto tenían mayor riesgo de enfermedad coronaria, aunque el efecto en los no bebedores se da solo en mujeres.

El efecto protector del alcohol, entonces, se daría entre quienes beben en moderación de modo consistente, es decir continuamente. Podría deberse,, se especula, a que quienes ingieren alcohol y paran y al tiempo retoman, muestran un comportamiento más brusco en su estilo de vida y eso podría afectarlos.

Expuestos en resumen los tres estudios, ¿con cuál se queda usted?

Hay que considerar que en estos temas no todo aplica para todos sino que son tendencias y que los efectos dependen también del tamaño de la muestra, de las características físicas y genéticas de una población, de otros componentes de los estilos de vida, de factores ambientales, entre otros aspectos para considerar.

Presentados de modo aislado generan dudas y confusión, a la vez que incertidumbre. Y desconfianza en el trabajo científico.

Me interesa y me gusta divulgar temas científicos y medioambientales como una forma de acrecentar el interés por estas temáticas. Espero hacerlo bien cada día.

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