Resuelven caso de los vampiros humanos

Simulación de acto vampiro. Imagen Pixabay

Simulación de acto vampiro. Imagen Pixabay

 

¿Existen los vampiros? Lógico. ¿Y los vampiros humanos? Uhmmm ¡también!

Sí, tenían que salir de noche y tomar sangre de animales para aliviar sus males.

Eso se desprende de un informe de científicos que estudian la porfiria, un grupo de ocho trastornos sanguíneos que afectan la maquinaria molecular del cuerpo que produce la hemo, componente de la proteína que transporta el oxígeno, la hemoglobina. Cuando se une al hierro le da la sangre su color característico.

Pero ¿qué tiene que ver esto con los vampiros? Que las variaciones genéticas que afectan la producción de hemo también originan distintas presentaciones clínicas de porfiria, incluyendo una que puede ser la responsable del folclor alrededor de los vampiros humanos.

Sí. La protoporfiria eritropoyética es el tipo más común de porfiria que se presenta en la infancia. Hace que la piel sea muy sensible a la luz, por lo que una prolongada exposición al resplandor solar puede provocar ampollas dolorosas que desfiguran a la persona.

Las personas con la PPE son anémicas crónicas, lo que les hace sentirse muy cansadas y lucir pálidas, con una mayor fotosensibilidad dado que no pueden salir a la luz del día”, explicó Barry Paw MD, PhD, del Dana-Farber/Boston Children’s Cancer and Blood Disorders Center. “Incluso en un día nublado, hay suficiente luz ultravioleta que les produce las ampollas y desfigura las partes expuestas del cuerpo como orejas y nariz”.

Las personas que padecen este mal deben permanecer en espacios interiores y reciben transfusiones de sangre que ayudan a disminuir algunos síntomas, pero no siempre fue así.

En tiempos antiguos, beber sangre de animales y salir de noche pudo tener un efecto similar, dando origen a las leyendas de vampiros humanos.

Paw y colegas describen en un artículo en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) una mutación que activa la PPE. Da luces sobre un mecanismo biológico nuevo que es el potencial responsable de las historias de vampiros e identifica un posible objetivo terapéutico para tratamiento.

Para producir hemo, se desarrolla un proceso, síntesis de porfirinas, que se da en el hígado y la médula ósea. Cualquier defecto genético que afecte el proceso puede interrumpir la capacidad del cuerpo de producirla, y la menor producción puede derivar en una acumulación de componentes de protoporfirina. En el caso de PPE, un tipo, denominado protoporfirina IX se acumula en las células rojas sanguíneas, el plasma y algunas veces en el hígado.

Cuando la protoporfirina IX se expone a la luz, produce químicos que dañan las células adyacentes. Como resultado, las personas experimentan inflamación, ardor y enrojecimiento de la piel tras la exposición a la luz solar, incluso alguna que pasa a través de los vidrios de una ventana.

Hoy se conocen algunos mecanismos genéticos que llevan a la acumulación de la protoporfirina IX, pero muchos casos de la PPE no tienen explicación. Ahora Paw y colegas hallaron una mutación en el gen CLPX relacionado con el tema, un hallazgo que reafirma la compleja red genética detrás del metabolismo hemo.

Así, poco a poco la historia detrás de los vampiros humanos ve la luz del día.

Asunto de las porfirias.

¿Se vive más tomando mucho café?

Foto: Juan Antonio Sánchez

Foto: Juan Antonio Sánchez

Al fin de cuentas, ¿para qué sirve el café? Para vivir más, de acuerdo con el último estudio español presentado en el congreso de la Sociedad Europea de Cardiología.

Quienes beben mucho café tienen menor riesgo de muerte, claro, si están sanos.

De esta bebida, la más consumida en el planeta, mucho se ha dicho y diferentes estudios sugieren beneficios para diferentes condiciones de salud, tomado en moderación. Continuar leyendo

Ojo parejas: el contacto reduce el dolor

Foto Pixabay

Foto Pixabay

La importancia de una caricia, de una cogida de manos. Un estudio demostró que cuando la pareja toma la mano de su mujer con dolor, la respiración y los latidos se sincronizan y el dolor se disipa Continuar leyendo

Ejercicio intenso: bueno en la vejez

Combinar ejercicios ayuda a la salud en la edad adulta. Foto NCI

Combinar ejercicios ayuda a la salud en la edad adulta. Foto NCI

Aunque podría parecer contraproducente a primera vista, un estudio de la Clínica Mayo publicado en Cell Metabolism sugiere que el ejercicio intenso es bueno para las personas de 65 o más años, pues ayuda a revertir ciertos aspectos del envejecimiento celular.

En la investigación se comparó el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, el de resistencia y el combinado. Todos mejoraron la masa muscular, reportó la Clínica, pero solo los de alta intensidad y combinado mejoraron la capacidad aeróbica así como una de las funciones del músculo esquelético.

El de alta intensidad mejoró además el contenido proteico del músculo, que incide en el mejoramiento de las funciones energéticas y en el agrandamiento del músculo, en especial en las personas mayores.

Pero hay un detalle que llamó la atención de los científicos: el entrenamiento mejoró de manera significativa la maquinaria celular encargada de producir nuevas proteínas. Esto contribuye a la síntesis de proteínas que revierte un efecto adverso del envejecimiento.

Recomendamos a todos hacer ejercicio con regularidad, aunque la moraleja para quienes envejecen es que el entrenamiento supervisado de alta intensidad probablemente sea lo mejor, porque brinda la mayor cantidad de beneficios tanto a nivel metabólico como celular”, dijo K. Sreekumaran Nair, endocrinólogo de Mayo y autor experto del estudio.

El médico agregó que el entrenamiento de alta intensidad revirtió algunas manifestaciones del envejecimiento en la función de la proteínas en el cuerpo, y advirtió que para fortalecer los músculos es necesario hacer entrenamiento de resistencia un par de días por semana.

Los resultados generales de la investigación mostraron lo siguiente:

La salud cardiorrespiratoria, la masa muscular y la sensibilidad a la insulina mejoraron con el entrenamiento.

La función de las mitocondrias celulares disminuyó con la edad, pero mejoró con el entrenamiento.

El aumento en la fuerza muscular fue solo moderado con el entrenamiento por intervalos de alta intensidad, pero estuvo presente en el entrenamiento de resistencia por sí solo o añadido al entrenamiento aeróbico.

El ejercicio mejora la expresión génica del músculo esquelético, independientemente de la edad.

El ejercicio mejoró considerablemente las proteínas ribosomales encargadas de sintetizar nuevas proteínas, a lo que en gran parte se atribuye la mejoría de la función mitocondrial.

El entrenamiento ejerce poco efecto sobre la transferencia de energía en el ADN del músculo esquelético, pero promueve la expresión de proteínas en el músculo esquelético y el máximo efecto ocurre en los ancianos.

Pastillas que le pueden parar… el corazón

Foto Pexels

Foto Pexels

Si usted toma ciertos analgésicos, puede que se le pare el corazón. Claro, si abusa.

Es que un estudio publicado en el European Heart Journal, sugiere que los antiinflamatorios no esteroideos (Aines), unas de las medicinas más usadas en el mundo y algunas de las cuales como el ibuprofeno son de venta libre, pueden generar paro cardíaco. Continuar leyendo

Muebles que afectan a los niños

Foto I. Armstrong

Foto I. Armstrong

Hace pocas semanas un estudio reveló que los gatos expuestos al polvo que sueltan algunos aparatos, dispositivos y muebles hogareños tendrían problemas de salud. Pero no son solo los gatos: los niños.

Químicos agregados a mueble,es, electrónicos u otros bienes para prevenir incendios, conocidos como retardantes, pueden tener consecuencias en los niños dijo un estudio piloto.

Científicos de Oregon State University hallaron una relación significativa entre comportamientos sociales de niños y su exposición a retardantes de uso común, según Molly Kile, epidemiólogo ambiental y profesor en OSU.

Cuando analizamos evaluaciones de conducta y niveles de exposición, observamos que esos niños que tenían más exposición a ciertos retardantes era más probable que presentaban conductas como agresión, desafío, hiperactividad, desatención y acoso”, dijo Kile.

Los retardantes se encuentran en todo el ambiente construido, en muebles, colchones, alfombras, electrónicos, vehículos y más. Son químicos agregados a los productos, que no se pegan y poco a poco son liberados en en ambientes cerrados.

Aunque han sido prohibidos o cambiados en algunas partes, aún son de uso extendido.

Los tipos de retardantes más comunes son los difeniléteres brominados y los basados en organofosfatos, que surgieron como remplazo de los primeros.

Otros estudios han mostrado que ambos se relacionan con una función cognitiva más pobre en los niños y ahora se demuestra el vínculo con la salud emocional y social de los niños.

Las habilidades sociales que los niños aprenden en preescolar sientan las bases para su éxito escolar, y también para su salud social y emocional y su bienestar en la vida”, explicó Shannon Lipscomb, coautora.

El estudio se hizo con 92 niños de 3 a 5 años, que usaron una manilla de silicona durante 7 días para medir su exposición a los retardantes de llamas.

El estudio apareció en Environmental Health.

Asocian uso de marihuana con derrames

Foto C. LeBlanc

Foto C. LeBlanc

Fumar marihuana aumenta el riesgo de derrame y falla cardíaca sugiere un nuevo estudio presentando ante el Colegio Americano de Cardiología.

El estudio, a diferencia de otros, se centró en las consecuencias cardioavasculares según los autores.

Como otras drogas, sean prescritas o no, queríamos conocer los efectos secundarios”, explicó Aditi Kalla, cabeza de la investigación.

El estudio tomó datos de una gran encuesta de salud, con registros de pacientes admitidos en más de 1000 hospitales, cerca del 20% de los estadounidenses.

Se extrajeron datos de pacientes de 18 a 55 años, dados de alta entre 2009 y 2010, cuando la marihuana era ilegal en caso todos los estados de EE.UU.

Su uso fue diagnosticado en cerca de 1,5% (316 000) de más de 20 millones de registros médicos incluidos en el análisis. Al comparar tasas de enfermedad cardiovascular en estos pacientes con los que no usaban la yerba, los investigadores encontraron que su uso estaba asociado con mayor riesgo de derrame, falla cardíaca, enfermedad coronaria arterial y muerte cardíaca súbita.

También se relacionó con una variedad de factores conocidos por incrementar el riesgo cardiovascular, como obesidad, presión sanguínea alta, y uso de tabaco y alcohol. Luego de hacer los ajustes del caso, el uso de marihuana fue asociado independientemente con un 26% de aumento en riesgo de derrame y 10% de falla cardíaca.

Incluso cuando corregimos los factores conocidos, aún encontramos una tasa más alta para derrame y falla cardíaca, lo que nos permite creer que hay algo más además de la obesidad y los efectos cardiovasculares de la dieta”, dijo Kalla.

Un estudio más sobre un tema en el cual no se ha dicho la última palabra y se requerirán más investigaciones que aporten conclusiones definitivas sobre si el uso de la marihuana es nocivo o no.

Si vive estresado ¿se engorda?

Foto Pixabay

Foto Pixabay

Las personas que padecen estrés durante mucho tiempo pueden ser más dadas a la obesidad. Eso sugiere un estudio publicado en Obesity que se basó en el análisis del… cabello.

En el estudio de científicos de UCL se encontró que la exposición a altos niveles de cortisol durante meses, se relaciona con personas más pesadas y con sobrepeso.

No es de extrañar. El estrés crónico ha sido asociado con esa condición pues las personas tienden a comer más y a ingerir alimentos más altos en grasas, azúcar y calorías, mientras aquella hormona juega un papel importante en el metabolismo y en determinar dónde se almacena esa grasa.

Otros estudios han analizado el vínculo entre el cortisol, hormona producida por la glándula suprarrenal y la obesidad con base en mediciones en la sangre o la orina, niveles que varían según el momento del día y otros factores. Pero, según los autores de la nueva investigación, no permitían ver los niveles de largo plazo.

El estudio incluyó 2527 personas de al menos 54 años, analizando datos en un periodo de 4 años.

Se estudió un pedazo de cabello de 2 centímetros cortado lo más cerca posible del cuero cabelludo, el que representa unos 2 meses de crecimiento con niveles asociados de cortisol. También midieron el peso, el índice de masa corporal, la circunferencia abdominal de los participantes y cómo la hormona en el cabello se relacionada con la persistencia de obesidad en el tiempo.

Encontraron que aquellos con niveles más elevados de cortisol en su cabello tendían a tener mayor circunferencia, eran más pesados y tenían mayor IMC. Los individuos clasificados como obesos por esas mediciones tenían en particular niveles más altos.

Los resultados proveen evidencia consistente de que el estrés crónico se asocia con niveles más altos de obesidad”, dijo Sarah Jackson, quien condujo el estudio.

Un hallazgo interesante, sabido que la acumulación de grasa alrededor del abdomen es un factor de riesgo para enfermedad coronaria, diabetes y muerte prematura.

Los investigadores advirtieron de las limitaciones del estudio: se hizo con personas mayores, cuyos niveles pueden ser diferentes a los de los jóvenes y todos fueron blancos. Además, no se sabe si esos niveles altos por el estrés son causa o consecuencia de la obesidad.

Comer mucho: otra forma de desperdiciar alimentos

Foto Wikipedia

Foto Wikipedia

Hay otra manera de botar comida: comer en exageración.

Un nuevo estudio en Agricultural Systems reveló que casi 20% de la comida disponible para los consumidores se desperdicia, bien en la basura o… comiendo de más.

La población mundial consume cerca del 10% más de lo que necesita y casi 9% es tirado a la basura o se deja que se dañe.

Los esfuerzos para reducir miles de millones de toneladas podrían mejorar la seguridad alimentaria global y evitarían daños ambientales.

El estudio, de científicos de la University of Edinburgh examinó 10 claves del sistema global de alimentos, incluyendo el consumo de alimentos, el cultivo y la cosecha para cuantificar las pérdidas.

Con datos de la FAO se encontró que se pierde mucha más comida de lo que se pensaba. Casi la mitad de las cosechas o 2100 millones de toneladas se pierden por sobreconsumo, desperdicios o ineficiencia en los procesos de producción.

El proceso menos eficiente es la ganadería, donde se pierde 78% o 840 millones de toneladas. Cerca de 1000 millones de toneladas cosechadas se usan para producir 240 millones de toneladas de productos para animales incluyendo carne, leche y huevos.

Eso solo responde pro 40% de todas las pérdidas de las cosechas recogidas.

La mayor demanda por alimentos como carne y productos lácteos reduciría la eficiencia del sistema de alimentos y dificultaría la alimentación de una población mundial en expansión.

De acuerdo con Unicef, hoy 1 400 000 niños están en peligro de morir por desnutrición.

Satisfacer la demanda poblacional podría provocar afectaciones ambientales al aumentar las emisiones de gases de invernadero, agotar fuentes de agua y causar pérdida de biodiversidad.

Para los investigadores, se debe alentar a que las personas consuman menos productos de origen animal, reducir el desperdicio y no exceder las necesidades nutricionales. Eso ayudaría a mejorar la seguridad alimentaria.