La sorprendente historia de los parásitos del camino de la seda

 

Estos eran los instrumentos de limpieza del ano al defecar. Dejaron su huella por 2.000 años. Foto H-Yan yeh

Estos eran los instrumentos de limpieza del ano al defecar. Dejaron su huella por 2.000 años. Foto H-Yan yeh

Durante unos 1.500 años el camino de la seda unió a China oriental con la occidental, el Medio Oriente, Europa y una zona costera de África. No era una, eran varias rutas comerciales que conectaban distantes civilizaciones a través del comercio de bienes como libros, textiles y sustancias preciosas, pero que para lo que más sirvió fue para la inmigración. Rutas que crearon su propia cultura.

Un análisis de una letrina de hace 2.000 años, situada cerca de Dunhuang en China occidental revela que los inmigrantes viajaban grandes distancias por los caminos mantenidos por Han. Y mostró las enfermedades que aquellos viajeros portaban.

Un artículo en el Journal of Archaelogical Science Reports, elaborado por científicos de China e Inglaterra describe cómo encontraron materia fecal en los palos de aseo en la letrina en la parada de Xuanquanzhi, donde los viajeros que portaban los documentos en regla podían detenerse para refrescarse y refrescar sus animales, a la vez que usar las letrinas. La parada estaba cerca del caliente y mortal desierto Taklamakan.

Los palos eran instrumento de limpieza. Al usar las letrinas, con ellos se retiraba el excremento que quedaba en el ano tras defecar. Tenían un trapo que los cubría.

Al estudiar palos encontrados en el sitio que aún poseían cobertura y material sólido adherido, se encontró que quienes usaban las letrinas tenían un sinnúmero de parásitos, lo que no era de extrañar en aquel entonces. La primera evidencia de que esos bichos viajaron por la ruta de la seda con sus humanos hospederos.

Encontraron lombrices intestinales como Ascaris lumbricoides, Tenia sp de varios tipos probablemente y un tremátodo Clonorchis sinensis, un parásito hepático chino, nativo del sur chino, que no pudo ser contraído en las tierras de Dunhuang. Quien lo expulsó, seguro en medio de dolores estomacales y diarrea, provenía de un lugar a miles de kilómetros, lo que muestra el flujo de comerciantes y viajeros y cómo transportaban las enfermedades infecciosas con ellos a través de grandes distancias, como expresó Hui-Yan Yeh, coautor.

La ruta de la seda fue bautizada en el siglo 19 por un explorador alemán, pero pudo tener otros nombres y caminos durante su apogeo entre unos 100 años antes de nuestra era y 1400 de la actual era.

Los palillos para limpiar el ano pertenecen a una era temprana del camino de la seda, cuando la ruta era controlada por soldados y burócratas de la dinastía Han. Luego, durante los siglos 6 y 7, los viajeros la llamaban simplemente la ruta a Samarcanda, refiriéndose a una próspera ciudad comercial en lo que hoy es Uzbekistán.

Samarcanda, hogar de los sogdianos, se halla en el lado oeste del desierto de Taklamakan y fue una lugar de mezcla de las culturas chinas y del Medio Oriente. En la Edad Media la ruta fue reparada y controlada por los mongoles y sucumbió en el siglo 15 ante el auge de las rutas marítimas.

Fuentes: ArzTechnica-Journal of Archeological Science Reports-The Scientist.

Me interesa y me gusta divulgar temas científicos y medioambientales como una forma de acrecentar el interés por estas temáticas. Espero hacerlo bien cada día.

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