Narices chatas por culpa del frío

Foto B. Gordon

Foto B. Gordon

Si su nariz es pequeña, delgada, grande, gruesa o chata en parte se lo debe a sus papás, pero en últimas… al clima.

Eso sugiere un nuevo estudio que dice que la nariz de una persona y la de sus padres se forma por un largo proceso de adaptación al clima loca.

Mark Shriver, uno de los científicos reveló que se enfocaron en los rasgos de la nariz, que difiere en las poblaciones y estudiaron la variación geográfica con respecto a temperatura y humedad.

Una función importante de la nariz y la cavidad nasal es la de inspirar el aire antes de que llegue al tracto respiratorio inferior

Analizaron una variedad de medidas de la nariz, la ampliación de las fosas nasales, la distancia entre estas, el tamaño de la nariz, la protrusión, el área externa y la de las fosas. Todo esto se hizo con imágenes en 3D.

Las diferencias en la nariz humana se pueden haber acumulado en las poblaciones a través del tiempo mediante un proceso genético al azar, pero la selección divergente (la variación en la selección natural en las poblaciones) puede ser también la razón por la cual distintas poblaciones tienen narices distintas.

Se encontró que la amplitud de las fosas nasales y la base de la nariz difieren entre poblaciones más de lo que sugeriría aquella selección.

Para demostrar que el clima local contribuía a esa diferencia, se analizó la distribución espacial de esos rasgos en correlación con las temperaturas y la humedad locales. Se encontró que la amplitud de las fosas está fuertemente relacionada con la temperatura y la humedad absoluta, sugiriendo que narices más anchas son más comunes en climas calientes y húmedos, mientras las más angostas son más comunes en climas fríos y secos.

Ya en los 1800 Arthur Thompson había sugerido que las narices largas se daban en áreas frías y secas y las pequeñas y amplias en las húmedas y calientes.

La nariz con fosas nasales estrechas calienta mejor el aire inhalado, por lo que sería más útil en climas fríos, lo que habría conducido a una menor amplitud de la nariz en poblaciones alejadas del ecuador.

El estudio apareció en Plos Genetics.

Me interesa y me gusta divulgar temas científicos y medioambientales como una forma de acrecentar el interés por estas temáticas. Espero hacerlo bien cada día.

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