El macho que no necesita de la hembra

S. alburnoides. Foto I. Catalao

S. alburnoides. Foto I. Catalao

No tuvo participación ninguna hembra. Fue obra de un macho. Eso fue lo que hallaron investigadores de Portugal al estudiar un extraño tipo de pez híbrido en el río Ocreza.

Sin presentirlo, encontraron un individuo que es la copia genómica exacta de su padre.

Eso, la androgénesis o reproducción de un macho sin el componente femenino, se da en algunos invertebrados y ha sido inducida de manera artificial en vertebrados, pero esta parece ser la primera descripción de una reproducción de vertebrados de este modo, según el artículo en Royal Society Open Science.

“Estaba sorprendido”, dijo Miguel Morgado-Santos, de la Universidad de Lisboa, coautor. “Pensé que era un error y habíamos capturado al padre”. Pero al examinar el ADN mitocondrial, que solo puede ser heredado de la madre, encontraron que difería del del padre. “De modo que definitivamente era un individuo androgenético”.

Esta forma de reproducción es en verdad escasa.

Mientras que se sabe que las hembras de varias especies, incluyendo algunos vertebrados, se reproducen solas sin necesidad de un macho, un proceso llamado partenogenesis durante mucho tiempo los biólogos pensaron que la reproducción clonal solo por machos era imposible. Pero existen unas especies que la tienen, como unas hormigas y almejas de agua dulce, en las que los machos usan una madre subrogada para clonarse.

Como son tan pocos los ejemplos, no se sabe bien cómo se da. Se cree que en algunas especies los machos producen espermatozoides con el doble de contenido genético (diploide) y el contenido genético del óvulo -huevo- está ausente o eliminado luego de la fertilización. También puede ser posible que un espermatozoide normal (haploide) pueda fertilizar un óvulo con genoma ausente o eliminado y entonces el genoma del macho se replica, o dos espermatozoides puedan cofertilizar un huevo sin genoma.

Si algo así ocurre en este pez, no se sabe, dijo Morado Santos.

Laura Ross, de la Universidad de Edimburgo, que no participó en el estudio, dijo a The Scientist que”en varios de esos casos, esos tipos de reproducción parecen haber surgido por dos especies cercanamente relacionadas que hibridizan en algún punto de su historia evolutiva y algo irregular resulta en la reproducción.

La hibridación, con frecuencia, resulta en cromosomas disparejos y la consecuente esterilidad de los descendientes.

Y el pez encontrado, Squalius alburnoides, es el resultado de una hibridación natural entre Squalius pyrenaicus y una especie de pez extinta hoy, del linaje Anaecypris hispanica.

La reproducción asexual es una estrategia riesgosa para las especies porque reduce la variedad, lo que tal vez explique la escasez de androgénesis en la naturaleza. A largo plazo esas especies pueden extinguirse.

¿Dónde domesticaron los perros?

Perro callejero en Medellín. Foto Julio César Herrera

China, Europa y Siberia. ¿Dónde domesticaron primero los perros? Aquellos son los sitios revelados por distintos estudios, pero ahora uno publicado en PNAS trae otro cuento: los perros domésticos emergieron en lo que hoy son Nepal y Mongolia.

A esa conclusión llegaron los autores tras haber caracterizado 5.392 perros usando sangre almacenada en el Biobanco Veterinario de Cornell. Las muestras incluían 549 perros pueblerinos de 38 países, no descendientes de razas puras creadas en Europa sino de áreas rurales alrededor del planeta donde se han reproducido de manera natural.

El resultado reveló que los perros son muy diversos genéticamente y tienen linajes más antiguos que los pura raza, mostrando una mejor representación de la estructura genética presente en ellos antes de la era moderna.

Al comparar los cromosomas no sexuales, el cromosoma Y y el ADN mitocondrial, concluyeron que los perros domésticos se originaron en Asia central, luego se expandieron a Asia oriental y más allá. “Miramos si hubo evidencia de eventos de domesticación múltiple, pero no encontramos evidencia”, dijo a la BBC el coautor Adam Boyko.

El equipo investigador halló otros datos de las poblaciones caninas, como que los perros en el Neotrópico y en el Pacífico Sur fueron descendientes de europeos, aunque muchas de las poblaciones asiáticas presentaron poca evidencia de cruce con europeos.

Estos resultados no cierran el caso de la evolución de los perros, pero presentan otra evidencia del origen asiático.

Los perros llevan 10.000 años en América

Entierro de 2 perros hace más de 660 años. Cortesía Prairie Research Instituto

No entraron acompañando al hombre, pero lo siguieron unos milenios después.

Un estudio aparecido el Journal of Human Evolution sugiere que los perros llegaron al continente americano hace cerca de 10.000 años, miles de años después que los primeros humanos cruzaron el estrecho que separa América de Siberia.

En el estudio se analizó el ADN de restos de perros de distintos sitios de Norte y Suramérica. Se estudiaron las características genéticas de 84 perros, el más grande análisis de su tipo hasta ahora.

A diferencia de los lobos predecesores, los perros antiguos aprendieron a tolerar la compañía humana y se por lo general se beneficiaron de esa asociación.

Los perros ganaron así acceso a nuevas fuentes de alimentos y disfrutaron de la seguridad de los asentamientos humanos. Pero también fueron presionados para servir y en algunas ocasiones fueron servidos como alimento en ocasiones especiales.

Por todas esas razones los perros viajaron al nuevo mundo acompañando a sus maestros de dos pies.

Los perros, asociados a los humanos hace 16.000 a 11.00 años, son una ayuda prometedora para el estudio del comportamiento humano antiguo, incluyendo las migraciones, según Kelsey Witt, quien condujo el análisis con el antropólogo Ripan Malhi.

“Es que los perros son de los primeros organismos en haber migrado con los humanos a cada continente. Pienso que eso dice mucho sobre la relación que han tenido con las personas. Pueden ser una herramienta poderosa cuando se mira cómo se han movido los pueblos en el tiempo”.

Los restos humanos no siempre están disponibles para estudio “dado que las poblaciones vivas muy conectadas con sus ancestros en algunos casos se oponen a la naturaleza destructiva de los análisis genéticos”, dijo Witt. Eso no sucede con los perros.

Estudios anteriores de los perros antiguos en América se habían centrado en el ADN mitocondrial, que es más fácil de obtener que el ADN nuclear y a diferencia de este es heredado solo de la madre. Esto significa que el ADN mitocondrial ofrece a los investigadores una línea continua de herencia hacia el pasado”, agregó.