Cambio climático no olvidará nunca el año 2015

Actividad emisora de gases de invernadero. Foto Pixabay

Actividad emisora de gases de invernadero. Foto Pixabay

Es una marca simbólica, pero diciente. El boletín anual de Gases de Invernadero de la Organización Meteorológica Mundial contó que 2015 fue el primer año en que se alcanzó y superó una concentración de 400 partes por millón en la atmósfera, primero en varios cientos de miles de años.

Una marca que se ha afianzado en 2016 y que el año pasado tuvo un combustible adicional: el fuerte fenómeno de El Niño.

Esa marca se había pasado de manera discontinua, pero no de forma sostenida.

Todo sugiere que las próximas generaciones no verán bajar el CO2 a menos de las 400 ppm.

El Niño trajo sequías y con ello una disminución en la capacidad de absorber el CO2 en los bosques, la vegetación y los océanos. Estos sistemas captan por lo general la mitad d ellas emisiones, habiéndose sugerido ya que podrían estar saturados.

Del boletín se deduce que entre 1990 y 2015 hubo un aumento de 37% en el forzamiento radiativo (el efecto calentador de nuestro clima) dado el aumento de gases de invernadero de vida larga como el CO2, el metano y el dióxido de nitrógeno provenientes de las actividades domésticas, agrícolas e industriales.

Estamos en una nueva era realidad del cambio climático con esta marca, dijo Petteri Taalas, secretario de la OMM. Esto, cuando el mundo logró un acuerdo el año pasado en París para disminuir las emisiones, que entrará en vigencia a fines de este año.

Y aunque se acaba de lograr un acuerdo también para eliminar los hidrofluorocarbonos, otro poderoso gas de invernadero, el gran enemigo es el dióxido de carbono, que permanece en la atmósfera miles de años, dijo el funcionario. Si no se contiene, no se logrará mantener la temperatura a máximo 2 °C de más con respecto a la era preindustrial.

El CO2 responde por 65% del forzamiento radiativo de gases de larga vida. En nivel preindustrial de 278 ppm representaba un equilibrio entre la atmósfera, los océanos y la biosfera, pero las actividades humanas lo han roto en particular por el consumo de combustibles fósiles y cada vez está más desajustado: el aumento d ella concentración entre 2014 a 2015 fue mayor que el año precedente y que el promedio de los 10 años previos.

El metano CH4 es el segundo gas más importante de invernadero, contribuyendo con un 17% del forzamiento radiativo y cerca del 40% es emitido por fuentes naturales, como los humedales y termitas y cerca del 60% de actividades humanas como la ganadería, los cultivos de arroz, la explotación de combustibles fósiles, los rellenos sanitarios y la quema de biomasa. La concentración actual es de 1845 partes por billón, 256% más que el nivel preindustrial.

El dióxido de nitrógeno es emitido por fuentes naturales (60%) y antropogénicas (40%), incluyendo océanos, suelo, quema de biomasa, uso de fertilizantes y otros procesos industriales. En 2015 su concentración era de 328 ppb, 121% más que en la era preindustrial. Juega un papel activo en la destrucción de la capa de ozono estratosférica y responde por un 6% del forzamiento radiativo.

Hay otros gases también de larga vida que afectan el clima, como el hexafluoruro de azufre, producido por la industria, con niveles hoy el doble de los de mediados de los 90. Los CFC o clorofluorocarbonos que con gases halogenados contribuyen con 12% del forzamiento.

En 3 pueblos distintos surgió la agricultura revela la genética

Foto Wikipedia

Foto Wikipedia

No eran tres tristes tigres sino tres grandes poblaciones las que vivían hace 12.000 a 8.000 años en el Cercano Oriente y fueron las iniciadoras de la agricultura porque inventaron las tecnologías requeridas.

Se trataba de un grupo ya identificado en Anatolia, Turquía más otros dos nuevos, en Irán y el Levante según un estudio genético de científicos de Harvard que mediante análisis amplios del genoma lograron establecer la identidad genética y las dinámicas de los primeros agricultores.

Alguna de la agricultura más temprana fue practicada en el Levante, incluyendo Israel y Jordán, y en las montañas Zagros de Irán, dos fronteras del Creciente Fértil”, expresó Ron Piinhasi, profesor de Arqueología en el University College en Dublín (Irlanda) y coautor del estudio en Nature.

El análisis genético permitió distinguir los grupos.

Así, se puede afirmar que los actuales pobladores de Eurasia occidental descendieron de 4 grandes grupos: cazadores-recolectores en lo que es hoy Europa occidental, cazadores-recolectores en Europa oriental y la estepa de Rusia, el grupo agricultor de Irán y el del Levante.

Encontramos que la población relativamente homogénea de la población vista hoy a lo largo de Eurasia, incluida Europa y el Cercano Oriente, era una colección de personas distintas, como lo son hoy los Europeos de los asiáticos del este”, explicó David Reich, profesor de genética en Harvard, otro de los investigadores.

Los pueblos del Cercano Oriente se mezclaron entre sí en el tiempo y migraron a regiones circundantes para mezclarse con los de esos sitios hasta que esos grupos diversos se hicieron similares genéticamente”, dijo Iosif Lazaridis, primer autor senior del estudio.

Las técnicas genéticas nuevas permitieron reunir información de calidad sobre 44 habitantes del Oriente Cercano que vivieron hace 14.000 a 3.400 años: cazadores-recolectores de antes del inicio de la agricultura, los primeros agricultores y sus sucesores.

Al comparar los genomas entre sí, así como los de 240 estudiados previamente y 2.600 pobladores actuales, los investigadores determinaron que las primeras culturas agrícolas en el Levante, Irán y Anatolia eran distintos genéticamente. Los agricultores en el Levante e Irán eran genéticamente similares a los primeros cazadores-recolectores que vivieron en las mismas áreas.

Tal vez un grupo domesticó las cabras y otro comenzó a cultivar trigo y las prácticas fueron compartidas de alguna manera. “Estas poblaciones distintas inventaron o adoptaron facetas de la revolución agrícola y florecieron”, dijo Lazaridis.

La agricultura fue básica para la llegada de los gatos

Cráneo de uno de los gatos hallados en China. . Foto D. Vigne, CNRS/MNHN

Una larga relación: científicos habrían determinado que los gatos comenzaron a ser domesticados en China 3.500 años antes de nuestra era, de acuerdo con su estudio publicado en Plos One.

Eso con base en restos hallados en asentamientos agrícolas, huesos del gato leopardo, relacionado con el gato salvaje occidental, del cual descienden todos los gatos domésticos.

El escenario es semejante al que se dio en el Oriente Cercano y en Egipto, donde la relación entre gatos y humanos apareció tras el nacimiento de la actividad agrícola.

Con más de 500 millones de individuos, el gato doméstico puede ser hoy el animal de compañía más común en el mundo. Todos descienden de una especie africana y del Oriente Cercano de gato salvaje (Felis silvestris lybica). Según un estudio de 2004, la primera relación entre humanos y gatos se presentó hace cerca de 9.000 a 7.000 años en el Oriente Cercano antes de nuestra era por el surgimiento de la agricultura.

En 2001, investigadores de la Academia de Ciencias China en Beijing habían hallado los huesos en el norte, en Shaanxi, que databan de hace unos 5.500 años, por lo que surgió una disyuntiva: ¿pertenecía la evidencia a una relación entre gatos chinos y humanos en aquella época o fue el resultado de la llegada de los primeros gatos domésticos del Oriente Cercano?

En ese país no se había registrado la subespecie de la que surgieron los gatos actuales.

Los investigadores estudiaron mandíbulas de 5 gatos de 3.500 a 2.900 años antes de nuestra era, determinando que pertenecían al gato leopardo Prionailurus bengalensis, conocido por frecuentar áreas con presencia humana.

El hallazgo muestra que se dio entonces una relación parecida a la de Egipto y el Oriente Cercano, siendo independiente de estas. Fue el gato leopardo y no el Felis silvestris el que se relacionó primero con los chinos.

Y se demuestra que la agricultura fue básica para esa relación: los gatos devorando los ratones en los sitios de cosecha, mientras los humanos los protegían por ese beneficio.

Pese a eso, los gatos actuales chinos no descienden del leopardo sino del F. silvestris lybica, que llegó con la ruta de la seda con los imperios romano y Han.

Las 10 noticias científicas de la semana

Domesticación de plantas. Wikipedia Commons

1. La agricultura alteró nuestros genes

La revolución genética agrícola. Y no tiene que ver con nuevos cultivos ni semillas modificadas. No. Un análisis genómico mostró genes humanos específicos que cambiaron durante y luego de la transición en Europa de una vida de cazadores errantes a agricultores hace 8.500 años. Sí, genes asociados con la estatura, la inmunidad, la digestión de la lactosa, la claridad de la piel, el color azul de los ojos y el riesgo de enfermedad celiaca. El estudio apareció en Nature.

2. De cómo mata la soledad

La soledad enferma y… mata. De hace tiempo se sabe que los adultos mayores que se sienten solos tienen mayor riesgo de muerte, incrementando 14% el riesgo de morir prematuramente. Ahora científicos detectaron que la soledad activa respuestas fisiológicas que pueden enfermarnos. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences. La soledad conduce a señales de estrés que en últimas pueden afectar la producción de glóbulos blancos.

3. Me equivoqué de cabeza

Gusanos con cabezas y cerebros cambiados. Sí, es la novedad que presentaron biólogos de la Universidad Tufts: desarrollaron una especie de platelmintos con cabezas y cerebros de otras especies, un trabajo que muestra circuitos fisiológicos como una nueva clase de epigenética (información por fuera de la secuencia genómica) que determina la anatomía a gran escala. El hallazgo de que la forma de la cabeza no está ligada al genoma sino que puede ser controlada manipulando sinapsis eléctricas en el cuerpo sugiere que las diferencias en especies podría ser determinada en parte por la actividad de redes bioeléctricas. El estudio apareció en el International Journal of Molecular Sciences.

4. Corazón reventado

La cardiomiopatía ventricular arritmogénica es la condición del corazón más común que puede producir muerte súbita durante el ejercicio. Investigadores encontraron en ratones una versión mutada de la desmoplaquina, una proteína que ayuda a mantener la estructura del corazón, que durante el ejercicio afecta las paredes de ese órgano llevando a un desarrollo temprano de esa cardiomiopatía. Un hallazgo presentado en el American Journal of Physiology que muestra la necesidad de detectar personas con esa mutación para tener un entrenamiento adecuado.

5. Estoy repleto

¿Le sucede? ¿No le cabe una cucharada más de comida? Tal vez las bacterias intestinales le estén enviando un mensaje. Un estudio sugiere que 20 minutos después de haber comido esas bacterias producen unas proteínas que pueden suprimir el deseo de comer en los animales. Al ser inyectadas en ratones, las proteínas actúan en el cerebro reduciendo el apetito. Es decir, las bacterias pueden ayudar a controlar cuándo y cuánto comer. La investigación apareció en Cell Metabolism.

6. Una increíble inteligencia colectiva

Científicos reportaron que los puentes que forman hormigas unidas de la especie Eciton hamatum son más sofisticados de lo que se creía. Es un ensamblaje que hacen automáticamente en una expresión de inteligencia colectiva. Estas hormigas, temidas en la selva, no conocen de obstáculos y si en el camino se presenta un obstáculo, forman un puente de muchos individuos unidos para sortearlo en una muestra de conducta compleja. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

7. Un anillo a la medida

Fobos se deshizo… esa será noticia esperada por la humanidad, si existiese entonces, en unos 10 a 20 millones de años. Sí, la mayor de las lunas de Marte pierde altura y en un momento dado el planeta causará su pulverización, esperando los astrónomos que el planeta rojo quede con un anillo, tal como otros planetas del Sistema Solar. Eso publicaron en un artículo en Nature Geoscience. El anillo perduraría entre 1 y 100 millones de años.

8. Calientitos

2015 pasará a la historia, por corto tiempo, como el año más caliente en 135 años de registro, en el que además se sobrepasó un límite psicológico: la temperatura parece que será 1°C más alta que la que tenía el planeta en la era preindustrial, reveló la Organización Meteorológica Mundial, que también reportó que el actual quinquenio ha sido el más caliente en ese periodo. Hasta ahora 2014 ha sido el más caliente y se cree que 2016 desbancaría a 2015.

9. Mosquitos antimalaria

mediante una técnica de edición de de genes científicos crearon mosquitos capaces de introducir genes que bloquean la malaria, eliminando la capacidad de estos insectos de transmitir la enfermedad a humanos, un esfuerzo más en la lucha contra ese mal. Los científicos insertaron un elemento de ADN en la línea germinal de Anopheles stephensi que derivaron en el gen que previno que no se transmitiera al 99,5% de los descendientes. El avance requiere ser confirmado en futuros estudios. Fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

10. Inmunoterapia que sirve

En una nueva forma de inmunoterapia contra la diabetes tipo 1, los pacientes no experimentaron reacciones adversas serias luego de recibir infusiones de al menos 2.600 millones de células seleccionadas especialmente para proteger la capacidad del cuerpo de producir insulina. El avance fue publicado en Science Translational Medicine. Las células fueron detectadas incluso un año después, mostrando la durabilidad del tratamiento.

Arrasaron los Llanos, denuncia de investigadora

Cultivo en los Llanos. Foto Julio César Herrera

La deforestación causada por la tecnificación agrícola en los Llanos es peor que la producida por la minería ilegal y la coca, reveló la científica colombiana Liliana Dávalos, investigadora de Stony Brook University.

En una entrevista en la revista New Scientist, la investigadora explicó que los Llanos poseen ríos de hasta 1 kilómetro de ancho y es una región de pastos naturales entremezclados con bosques. Al analizar datos de satélite de 2002 a 2007 encontró que la deforestación encontraron una situación sorprendente que no puede ser explicada ni por los sembrados de coca ni por el crecimiento poblacional.

Dávalos dijo a la revista que “el salto tecnológico transformó el paisaje de uno que tenía pastos a uno que soporta ahora cultivos globalizados. Los suelos son ácidos, por lo que crecía el pasto. A finales de los 1990 los agrónomos adicionaron una tonelada de cal a cada hectárea para cambiar el pH del suelo. Eso significó que con rapidez podía sembrarse caña de azúcar, palma de aceite, soya y más cultivos. El valor de la tierra se disparó. Los bosques de los Llanos han casi que desaparecido”.

La científica indicó que la agricultura legal es ahora el gran problema debido a las gigantescas cadenas alrededor del mundo que producen cosas en un lugar y las llevan a todas partes.

“En Colombia es la tormenta perfecta. Como el paisaje no es de selva sólida, no tiene voces de activistas que lo defiendan, por lo que la destrucción no ha estado en el radar. Y hubiera estado para mí también si no hubiera mirado las imágenes de satélite. La escala me dejó sin aliento. Son millones de hectáreas tomadas por la agricultura que no existían cuando yo crecí en esa región”.

Dávalos consideró que cuando se trata de coca o minería ilegal todos las rechazan, pero en el caso de la agricultura a gran escala las opiniones están divididas: hay un mercado internacional legitimo para esos productos. Y hay grupos muy poderosos, con capacidad de lobby, y esas industrias han recibido beneficios impositivos

Resumen científico de la semana

1. No somos de aquí ni de allá

Dos estudios al tiempo aportan contradictorias pistas sobre el origen de los americanos. Mientras uno en Science sugiere que los primeros pobladores entraron por Siberia en una sola oleada hace cerca de 23.000 años, otro en Nature encontró huellas genéticas de Australasia en pueblos amazónicos dando pie a la múltiple ocupación del continente americano. Dos estudios que complican el panorama sobre la pregunta básica: ¿de dónde venimos? El dibujo es de S. Bech.

2. Nos bombardean

Electrones de alta energía que viajan casi a la velocidad de la luz están golpeando la atmósfera, donde afectan la capa de ozono y además pueden dañar también satélites de comunicaciones, climáticos, militares y de navegación también, reveló un estudio en Nature que muestra las investigaciones iniciales sobre el tema. El flujo llega tras las explosiones solares.

3. Viejos agrícolas

Se ha considerado hasta ahora por las pruebas existentes que la agricultura comenzó hace unos 12.000 años en la región del Levante. Un estudio publicado en Plos One reveló la existencia de pruebas que indicarían que nació hace unos 23.000 años. Las evidencias se encontraron en las playas del mar de Galilea. La pista la dieron unas malezas encontradas en el sitio. Esas malezas crecen en sitios cultivados y suelos trabajados.

4. Un lejano primo

La Nasa anunció la detección de 521 candidatos a exoplanetas y la confirmación de un planeta primo de la Tierra, con un diámetro 60% mayor, orbitando en la zona de habitabilidad de su estrella, muy parecida al Sol, aunque más viejo. Se supone que es rocoso, pero no se ha precisado. Allí el año dura 385 días de los nuestros. El planeta es el Kepler 452b, a 1.400 años luz. Con él suman 1.030 planetas hallados en otros soles y más de 4.600 candidatos.

5. Dura es la pobreza

Un estudio aparecido en Jama Pediatrics encontró que el cerebro de niños en la pobreza no se desarrolla bien, lo que traerá consecuencias como la falta de atención y la dificultad de lidiar con el estrés. Una dificultad que disminuye cuando tienen el adecuado cuidado de los padres y que marca el camino para intervenciones y evitar secuelas de por vida

6. El enano que se las trae

Nuevos datos de la misión New Horizons en Plutón revelados por la Nasa muestran un planeta enano más especial de lo que podría esperarse en ese pequeño mundo en la frontera del cinturón de Kuiper. La nave detectó en el sobrevuelo una bruma extendida y hielo que fluye. Además con las montañas de hielo ya reportadas y la extraña química superficial. La bruma se encuentra en dos capas, una a 50 kilómetros de altura y otra a 80.

7. La música, remedio infalible

Un estudio encontró una asociación entre el aprendizaje de música en estudiantes de la secundaria y un neurodesarrollo acelerado, confiriéndoles a los estudiantes mayor capacidad auditiva y habilidades en el lenguaje que conducen a un mayor éxito académico. El estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences sugiere la importancia de las clases de música como parte del currículo escolar, algo que no se da con frecuencia.

8. Estuvimos con suerte

¿Por qué vivimos en la Tierra y no en Venus ni en Marte? Un estudio en Nature Geosciences parece aportar la razón: el bombardeo de asteroides tras la formación de nuestro planeta hizo que el uranio y el potasio, que producen calor y eran abundantes, fueran expulsados, lo que determinó la evolución de las placas tectónicas, el campo magnético y el clima que diferencian la Tierra.

9. Un gen esquizofrénico

Científicos identificaron una función crítica que parece ser el gen piedra de Rosetta que podría ayudar a desentrañar todos los genes relacionados con la esquizofrenia. El hallazgo reveló un periodo vulnerable en las fases tempranas del desarrollo cerebral que podría ser contemplado para hacer reversible, algún día, esa enfermedad. El estudio fue revelado en Science.

10. Y la serpiente tenía patitas

Es un fósil de un animal que vivió hace 110 millones de años en el Cretáceo en lo que hoy es Brasil. Nada raro hasta ahí: pero tenía 4 patas y… era una serpiente. Un hallazgo revelado en Science que podría ayudar a comprender mejor cuándo y cómo fue que las serpientes perdieron sus extremidades. Se sabe que estos reptiles evolucionaron de los lagartos que vivían en hoyos en la tierra. Y sirve para recordar que no siempre han sido como hoy.

Mis 10 noticias de ciencia de la semana (30-6)

Radiotelescopio Parkes

1. Llegó una extraña señal de ‘más allá’

Una serie de estallidos con una energía de entre 100.000 millones y 10 billones de veces la energía que emite el Sol en un segundo fue captada por el radiotelescopio Parkes en Australia, siendo todo un msiterio para astrofísicos y astrónomos que solo atinan a rascarse la cabeza. ¿Qué fue eso? Fueron cuatro señales de ultracorta duración. Se pudo deducir que no provino de la galaxia, sino de un sitio a una distancia de 5.500 a 10.000 millones de años luz. Para Dan Thornton, de la Universidad de Manchester y descubridor de las señales, pudo deberse a gigantescos destellos de un magnetar (un residuo estelar altamente magnetizado). Pero es solo una conjetura. No se sabe qué fue eso. Lo que sí se descarta es que haya sido un bostezo de E.T. El estudio fue publicado en Science.

2. Manda flores a su tumba

Un estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences reveló que hace 14.000 años en las laderas del monte Carmelo en Israel hubo un pueblo que tenía una extraña costumbre: enterrar sus muertos con flores, siendo el primero en hacerlo según lo que se conoce hasta ahora. Era una zona ocupada por los natufienses, ancestros de los primeros agricultores. Las evidencias halladas en varias tumbas parece concluyente.

3. Dos lunas emergen del infierno

La Unión Astronómica Internacional reveló el nombre de las dos últimas lunas halladas alrededor del planeta enano Plutón. Se trata de Cerbero, el can que cuidaba el infierno, y Estigia, el río que separaba el mundo de los vivos y los muertos. Las pequeñas lunas habían sido halladas en 2011 y 2012 utilizando imágenes del telescopio Hubble. Plutón tiene hasta ahora 5 satélites.

4. De tanto convivir hubo un cambio

Tanto ha convivido la bacteria del cólera con habitantes de Bangladesh que alteró su genoma, afectando genes que combaten ahora de manera más eficaz esa enfermedad que en algunos casos resulta fatal. El audaz estudio fue presentado en Science Translational Medicine. Una presión evolutiva fuerte que produjo cambios en corto tiempo. En África se había reportado una situación similar en relación con la malaria.

5. Casas hay por toda la galaxia

Vida en todos los rincones. Al considerar la influencia que podrían tener las nubes para la presencia de vida en planetas extrasolares, astrónomos dijeron que en la galaxia debería haber al menos 60.000 millones de planetas habitables alrededor de estrellas enanas rojas, el tipo más común de estrella. El estudio fue publicado en Astrophysical Journal Letters y es una muestra del creciente auge de estudios exoplanetarios relacionados con la posibilidad de vida.

6. Todos se despiden, menos las bacterias

En unos 2.000 millones de años no quedará nada vivo sobre la Tierra, pero en las profundidades la vida subsistirá: serán bacterias las últimas sobrevivientes del planeta cuando el Sol se convierta en una gigante roja y los océanos se evaporen. Bajo esas condiciones extremas solo microbios vivirán, pero será por un tiempo limitado antes de que la Tierra sea tierra de nadie. Cientos de millones de años antes de esos momentos, el planeta tendrá temperaturas exageradas y los macroorganismos perecerán según el estudio de Jack O’Malley de St. Andrews. En 2.800 millones de años el planeta será estéril.

7. Feliz cumpleaños Mr. Bosón Higgs

Hace aun año físicos de los experimentos Atlas y CMS del CERN anunciaron la detección de una nueva partícula, el buscado bosón Higgs, ese que explica la materia y porqué estamos acá. Aunque aún no se conoce qué tipo de bosón es se sabe que sí fue hallado en el rango de energía que se sospechaba, un rango que cada vez se estrechó más y más hasta encontrarlo. Desde entonces, los físicos se dedican a conocer sus características. Un increíble avance en el conocimiento.

8. Los extremos no son buenos

La Organización Meteorológica Mundial entregó el informe del clima de la década pasada: estuvo caracterizada por eventos climáticos extremos. La década tuvo los años más calientes de la historia y como consecuencia se derritieron a mayor ritmo los glaciares y regiones polares, doblándose el aumento del nivel del mar a 3 milímetros año y hoy el nivel del mar es 20 centímetros más alto que en 1880. Un decenio es el plazo mínimo para evaluar una tendencia climática. Y las noticias no son buenas.

9. Y les dio a todos por sembrar

Al poder investigar en Irán, científicos encontraron que en los montes Zagros hay evidencias de que el pueblo que habitó la zona hace 12.000 a 9.800 años cultivaba, lo que indica que la agricultura surgió al tiempo en distintos puntos del Creciente Fértil, tanto en el este en Irán como en el oeste en Turquía, Siria, Chipre e Irak como se había hallado previamente. Los cultivos eran multipropósito, no solo para procesamiento de plantas. Se cultivaban trigo, cebada, lentejas y almorta.

10. Por favor me da ¡un hígado!

Células de hígado a partir de células humanas inducidas pluripotentes, cultivadas en medio con células progenitoras se organizaron y funcionaron en un hígado tridimensional de acuerdo con un estudio presentado en Nature. Una primera puerta hacia la creación de este órgano, del cual hay como muchos otros escasez de donantes: cerca de 100.000 personas en el planeta esperan uno. Esos pequeñas estructuras exhibieron metabolismo semejante en varios aspectos al de un hígado normal. De ahí a la creación de un hígado real falta mucho, pero es una esperanza.

¿Perdemos inteligencia los humanos?

Los humanos estamos perdiendo inteligencia. Sí: eso sugiere un nuevo estudio publicado en Trends in Genetics y la razón parece simple: perdimos la presión evolutiva para ser listos una vez< comenzamos a vivir en asentamientos agrícolas densamente poblados hace unos miles de años.

“El desarrollo de nuestras capacidades intelectuales y la optimización de miles de genes de la inteligencia probablemente se dieron en grupos dispersos no verbales antes de que nuestros ancestros salieran de África”, indicó Gerald Crabtree, de Stanford University.

La inteligencia humana y el comportamiento requieren el óptimo funcionamiento de un gran número de genes, que necesitan mucha presión evolutiva para mantenerse.

Esa intricada red de genes que nos confiere el poder mental es muy susceptible a las mutaciones y estas no están siendo seleccionadas en la sociedad moderna.

En el ambiente de nuestros predecesores la inteligencia era crítica para la supervivencia y quizás hubo una inmensa presión selectiva sobre los genes requeridos para el desarrollo intelectual, derivando en un pico de la inteligencia humana.

Con la agricultura vino la urbanización, que pudo debilitar el poder de eliminar las mutaciones que derivan en discapacidades intelectuales.

Con base en cálculos de la frecuencia la cual aparecen mutaciones en el genoma humano y sobre la asunción de que se requieren entre 2.000 y 5.000 genes para la capacidad intelectual, Crabtree estima que en 3.000 años (unas 120 generaciones) todos hemos adquirido dos o más mutaciones nocivas para nuestra estabilidad intelectual o emocional.

Estudios de neurociencias sugieren que los genes envueltos en la función cerebral son muy susceptibles a las mutaciones. Crabtree argumenta que la combinación de una menor presión selectiva y el gran número de genes afectados está erosionando nuestras capacidades emocionales e intelectuales.

La pérdida, sin embargo, es lenta y juzgando por los rápidos avances en descubrimientos, las tecnologías futuras serán de gran utilidad para corregir las mutaciones, entonces el proceso de la selección natural no será necesario.

¿Cuántos animales son agricultores?

Aparte de los humanos, ¿cuántos animales más cultivan? Eso, al menos indicaría el desarrollo de una conducta social compleja.

Son varios, dice el experto Dustin Rubenstein. Se sabe que las hormigas cultivan su comida y también algunos escarabajos. También hay subtipos de agricultura en ciertos peces. No son muchos, pero los humanos no son los únicos.

Hace pocas semanas se reportó que las amebas se sumaron al exclusivo grupo, lo que es una sorpresa para Rubenstein. Ellas se alimentan de bacterias: habitan un área y se comen todas las bacterias. Cuando la comen, forman un grupo para cooperar que envía esporas afuera para repoblar otras áreas y hallar nueva comida. Se encontró que algunas amebas cargan bacterias en las esporas, lo que les serviría para inocularlas en una nueva área que les servirá de casa y granja a la vez.

En esta relación podría haber cierto mutualismo: como las amebas no se comen todas las bacterias, las que quedan copan nuevos espacios, situación por la que podrían dejarse lanzar con las esporas.

El experto recordó que cuando los humanos desarrollaron la agricultura, crecieron y fueron más sociables. Ese podría ser el caso en los demás animales.