Noticiero astronómico

Caronte, la luna mayor. Foto Nasa

Qué lunas tan locas

Más detalles de la misión New Horizons a Plutón. Las lunas de los planetas del Sistema Solar orbitan dando siempre una cara al planeta, rotación sincrónica debida al jalón planetario, como los caballos del carrusel infantil con un lado mirando siempre al eje. Pero en Plutón esa condición no aplica. Las lunas Styx, Nix, Cerberos e Hidra giran salvaje y alocadamente. Nix, inclinada, gira hacia atrás, mientras Hidra da 89 giros en cada vuelta al planeta enano. Para especialistas, este comportamiento se debe a la luna mayor, Caronte. Así rotan:

No había extraterrestres

Tras el anuncio de que la estrella KIC 8462852 mirada por el telescopio Kepler presentaba un patrón anormal en la luz que nos llega, lo que muchos atribuyeron a señales de una civilización avanzada, el Instituto Seti dirigió su red de astronomía hacia ese sitio en la constelación del Cisne. La red Allen no pudo descubrir nada anormal, una señal que sugiriera siquiera que el desvanecimiento irregular en la luz de la estrella se debiera a una megaconstrucción a su alrededor. Tampoco se registraron emisiones intencionales.

A investigar los Ovnis

La ciencia al fin le meterá el diente a investigar con seriedad los objetos voladores no identificados. Ah, pero no se trata de platillos voladores, sino esas luces o fenómenos que la gente cree son aparatos extraterrestres. Se trata de los FAI, fenómenos aéreos no identificados. La intención es crear una ciencia sistemática de esos fenómenos. El proyecto se denomina Ufodata (Ufo Detection And TrAcking). Al proyecto se han unido científicos de distintos países.

Saliendo de casa

Astrónomos observaron por primera vez una estrella supergigante roja escapando de casa, del lugar donde nació en la galaxia de Andrómeda, viajando a 300 kilómetros por segundo. No se sabe porqué escapan estrellas del tipo OB, pero se sabe que algunas lo hacen. El problema que tiene es que no alcanzará a salir de la galaxia antes de morir pues solo le queda 1 millón de años de vida.

Detectan un puente de… materia oscura

Flujo a lo largo del 'puente' de materia oscura.

Un puente. Un puente espacial. Ni de concreto ni imaginario. Parece real. Astrónomos encabezados por Noam Libeskind del Leibniz Institute for Astrophysics Potsdam anunciaron el descubrimiento de un gran puente de materia oscura que se extiende desde nuestro Grupo Local de galaxias hasta el Cúmulo de Virgo que contiene cerca de 2.000 galaxias y que se halla a unos 50 años luz.

El puente está ‘pegado’ en cada lado por por burbujas completamente vacías de galaxias. Con el hallazgo, dicen, explican la llamativa distribución de las galaxias enanas.

Estas se encuentran a menudo como enjambres alrededor de galaxias más grandes, como nuestra Vía Láctea. Como son débiles son difíciles de detectar y por eso la mayoría de las conocidas están en el vecindario.

Cerca a la Vía Láctea y al menos en dos de nuestras galaxias vecinas, Andrómeda y Centauro A, esos satélites no andan al azar. Se han reunido en un plano vasto, delgado y tal vez giratorio.

Con una teoría de la materia oscura muchos cosmólogos explican cómo se forman las galaxias en el universo, pero al parecer no explica lo que pasa con las galaxias enanas.

El puente de materia oscura puede ayudar en la explicación dijeron los autores de la nueva investigación.

Parece ser la primera vez que se tiene verificación observacional de que esos grandes filamentos de ‘superautopistas’ están canalizando las galaxias enanas por todo el cosmos junto a grandes puentes de materia oscura.

Esa ‘supercarretera’ les da a las galaxias enanas satélites una rampa por la cual pueden ser impulsadas hacia la Vía Láctea, Andrómeda y Centauro A, según los autores.

Hallan enorme halo en la galaxia Andrómeda

Estructura del halo. Cortesía Nasa

Era gigante, pero no tanto. Mediciones basadas en el telescopio espacial Hubble revelaron la existencia de un enorme halo de gas que envuelve la vecina galaxia Andrómeda, lo que hace que en verdad sea unas 6 veces más grande y 1.000 veces más masiva de lo que se había medido antes.

El halo casi invisible se estira cerca de 1 millón de años luz de la galaxia hospedera, la mitad del camino hacia nuestra galaxia, la Vía Láctea.

Un hallazgo que revelará a los astrofísicos más información sobre la evolución de las galaxias espirales, uno de los tipos más comunes.

“Los halos son las atmósferas gaseosas de las galaxias. Sus propiedades controlan la tasa a la cual nacen estrellas según los modelos de la formación galáctica”, explicó Nicolas Lehner de la Universidad de Notre Dame, en Indiana, autor del estudio.

Se calcula que el gigantesco halo contenga la mitad de la masa de las estrellas de Andrómeda en la forma de gas caliente y difuso. Si pudiera ser visto con el ojo desnudo sería 100 veces el diámetro de la Luna llena en el cielo. Eso equivale al parche de cielo que cubrirían dos bolas de baloncesto en el brazo extendido.

Andrómeda se encuentra a 2,5 millones de años luz de nosotros y luce tenue, como 6 veces el diámetro de la Luna llena. Es la melliza de nuestra galaxia, contra la que colisionará en unos 4.000 millones de años.

El halo es oscuro, por lo que los investigadores miraron objetos brillantes en el fondo y observaron cómo cambiaba la luz. Las luces ideales de fondo son los cuásares, lejanos núcleos de galaxias activas accionados por agujeros negros.

Bienvenida, vecina

La galaxia es el objeto negro arriba del centro, a la derecha. El de la izquierda es un cúmulo globular más cercano. Cortesía Makarov

Todos los días conocemos más vecinos. Y eso aplica para nuestra posición en el universo, la Vía Láctea.

Somos parte del llamado Grupo Local, una agrupación de alrededor de 50 galaxias, entre ellas las conocidas Andrómeda y las nubes de Magallanes.

Un equipo ruso-norteamericano acaba de conocer un nuevo vecino y nos lo presenta en un artículo en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society: Kks3, una galaxia pequeña descubierta con una de las cámaras del telescopio espacial Hubble.

Es pequeña y aislada. Vive a unos 7 millones de años luz, en dirección a la constelación la Hidra.

El grupo encabezado por Igor Karachentsev, del Special Astrophysical Observatory en Karachai-Cherkessia, Rusia, determinó que las estrellas en ella solo tienen 1/1.000 la masa de nuestra galaxia.

La descripción habla además de una galaxia enana esferoide, sin brazos espirales. Carece de gas y polvo suficientes para crear muchas más estrellas, por lo que sus residentes son soles que se van haciendo viejos y débiles.

Ese material pudo haber sido ‘secuestrado’ por otras galaxias como Andrómeda, por lo que la gran mayoría de objetos de esta clase son hallados cerca a compañeras más grandes, pero los objetos aislados debieron formarse de otra forma, siendo una de las posibilidades que tuvieron un estallido inicial de formación estelar que se gastó el gas existente

La ausencia de nubes de hidrógeno hace difícil detectar este tipo de objetos, por lo que solo otra enana esferoide había sido hallada en el Grupo Local, KKR 25, en 1999.

Tal parece que el vecindario no está tan vacío como se pensaba, de acuerdo con Dimitry Makarov, otro miembro del equipo. Quizás haya más galaxias de esta clase que podrían ser descubiertas cuando entren en operación sofisticados equipos como el telescopio espacial James Webb.

Mis 10 noticias científicas de la semana (27-2)

1. Una vida por… los huevos

En un sorprendente hallazgo, científicos reportaron en Plos One el animal que más tiempo carga los huevos hasta que eclosionan. Se trata del pulpo Graneledone boreopacifica. La hembra los carga en sus brazos durante 4,5 años. Luego, cuando nacen sus descendientes, ella… muere, como sucede en los pulpos. La hembra fue detectada en un vehículo robótico a 1.397 metros de profundidad y se le hizo un seguimiento periódico: 18 veces en 53 meses. Toda una marca para las denodadas madres.

2. Una herencia de miedo

Los recién nacidos pueden aprender de sus madres a oler el miedo en sus primeros días de nacidos sugiere una investigación hecha con ratas y publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences. Ratas entrenadas para sentir temor al oler menta, transmitieron ese temor a sus descendientes pese a no estar más que en contacto vía un ducto por donde pasaba el aire. Los bebés pueden adquirir las experiencias de sus madres, sugiere la investigación.

3. No somos tan pesados

Medidas tomadas hasta ahora sugerían que nuestra galaxia, la Vía Láctea, es más masiva que la vecina Andrómeda, ambas parte del Grupo Local de Galaxias. Pero un nuevo estudio que tomó en cuenta la gravedad que atrae las galaxias de este grupo y la expansión del universo tomada en galaxias por fuera, revela que nuestra galaxia tiene apenas la mitad d ella masa de Andrómeda. En las dos, asimismo, se encontró que la materia oscura responde por el 90% de la masa. El estudio apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

4. Un cuerpo totalmente chorreado

Desde 2005 se sabía que había chorros de agua saliendo de ciertos puntos de la luna Encelado en Saturno. Un estudio presentado en el Astrophysicial Journal revela que son 131 géiseres los detectados en esa luna, Expiden agua salada del mar interno del satélite natural, salida desde las profundidades. El artículo también explica a qué se debe ese sistema, en parte por las fuerzas de marea que ejerce el planeta de los anillos.

5. La atmósfera es una olla a presión

Uno de los gases de efecto invernadero más potentes es el vapor de agua, y el más abundante, presente de forma natural en la atmósfera. Pero un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences confirmó que la concentración en la troposfera viene en aumento. Y hay más: ese incremento se debe a actividades humanas, primera vez que se demuestra esa relación. La concentración aumenta a medida que se incrementa el calentamiento debido a la quema de combustibles fósiles.

6. El terrible dolor crónico

Un estudio publicado en Science revela que el dolor crónico, realmente, modifica el cerebro, cambio que conduce a la desmotivación común en esas situaciones. El estudio se hizo con ratones. Encontraron que el cerebro de ratones con dolor crónico cambiaba en respuesta a esa condición de molestia. Luego de 12 días de dolor, era menos probable que ciertos tipos de neuronas que responden a la dopamina, químico involucrado en la motivación y la recompensa, enviaran señales de excitación que en ratones sin dolor. Un indicador de que el cerebro en esa condición es menos capaz de motivarse.

7. Muy transparentes

Era un sueño: poder ver a través de los órganos y de todo el cuerpo, visualizar la conexión entre células y las estructuras más finas. Un estudio publicado en Cell reveló un método simple para hacer transparentes los órganos opacos y las biopsias del tejido humano, un avance que allana el camino para unos diagnósticos clínicos más precisos, monitorear enfermedades y una nueva generación de terapias del autismo al dolor crónico.

8. Tumores picantes

Científicos de la Universidad de California reportaron que la capsaicina, ese ingrediente activo del ají, activa un receptor en las células que recubren los intestinos en ratones, desencadenando una acción que al final de cuentas reduce el riesgo de cáncer colorrectal. El estudio apareció en The Journal of Clinical Investigation. A ratones modificados con tumores la capsaicina se los reducía y vivían más.

9. Anticonceptivos cancerosos

Una investigación publicada en Cancer Research reveló que las mujeres que habían tomado recientemente píldoras anticonceptivas con alto contenido de estrógeno y unas pocas formulaciones más tenían un riesgo mayor de desarrollar cáncer de seno. El riesgo era 2,7 veces mayor. Los autores llamaron a la cautela pues se requieren más estudios para confirmar los hallazgos. Un contenido bajo de estrógeno no aumentaba el riesgo.

10. Una vacuna difícil

En animales funcionó a la perfección una vacuna contra la bacteria C. difficile que provoca enfermedad intestinal con diarrea y hasta fallo general de los órganos, que en muchos casos lleva a la muerte. La protección se logró tras dos inmunizaciones revelaron los investigadores en Infection and Immunity. El paso siguiente será llevarla a ensayos clínicos.

Nuestra galaxia no es un peso pesado

Fotos Nasa/ESA

Bueno, parece que se cae otro mito urbano: la Vía Láctea, la galaxia que habitamos, no es más masiva que nuestra vecina Andrómeda (M31) contra la cual chocaremos algún día de acá a 4.000 millones de años.

Además la que domina en ambas es la materia oscura.

Eso dice un estudio publicado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society por investigadores incluyendo a Matthew Walker de Carnegie Mellon University’s McWilliams Center for Cosmology, que demuestra un nuevo método más preciso para medir la masa de las galaxias.

Los investigadores utilizaron datos ya publicados sobre las distancias entre las dos galaxias y otras tanto del Grupo Local al cual pertenecemos, como otras más lejanas.

Las del Grupo Local se acercan dada la gravedad, mientras las demás se alejan por la expansión del universo.

Antes se habían hecho estimaciones usando solo las galaxias del Grupo Local. Los resultados decían que la Vía Láctea era más masiva.

Al combinar ahora la información de la gravedad y la expansión lograron calcular de manera más precisa las masas de las dos galaxias.

“Al estudiar dos galaxias masivas cercanas y las que las rodean, podemos calcular la gravedad y emparejarla con la expansión para tener una medida precisa de la masa en cada una. Es la primera vez que hemos logrado medir ambas cosas a al vez”, dijo Walker, profesor de Física en el Carnegie Mellon.

Los investigadores lograron a la vez determinar el centro del grupo. Luego calcularon la masa de la materia ordinaria, visible y la invisible materia oscura basados en la ubicación actual de cada galaxia en el Grupo Local: Andrómeda tiene el doble de masa que la Vía Láctea y en ambas el 90% de la masa está compuesto de materia oscura.

Mis 10 noticias científicas de la semana (9-14)

1. Un cuerpo extraordinario

En distancias cortas nadie lo supera: es que alcanzar 93 kilómetros por hora es toda una hazaña queue logra el guepardo (Acinonix jubatus). Pero aunque no se crea, esa no es la base de su éxito como depredador. Un estudio publicado en Nature reveló que la mayor parte de las veces caza a media marcha. Lo que lo hace tan efectivo son las maniobras que ejecuta cuando anda tras la presa: acelera, hace una pausa, vuelve a acelerar y maniobra. Alcanzan hasta 10 kilómetros por hora en solo un envión. Depredadores perfectos.

2. Me quiero cambiar el dedo

Qué fácil es para una salamandra regenerar la colita que pierde y ese ha sido el sueño de los humanos. Aunque sea, regenerar un dedo. La punta siquiera. Sí, eso parece factible. Científicos que estudiababan ratones encontraron que se puede hacer crecer la punta del dedo siempre y cuando no se pierda la uña y quede suficiente epitelio debajo de esta. Los resultados fueron publicados en Nature. Es algo. Y el proceso parece ser similar al que se da en anfibios, lo que indicaría que en parte retenemos esas características. ¿Cómo desarrollarlas?

3. Ese trasplante sí sirvió

El trasplante de parte del hígado de adultos fallecidos y adolesscentes se ha hecho menos riesgoso para niños y jóvenes, ayudando a salvar esas vidas, de acuerdo con un estudio publicado en Liver Transplantation. El riesgo de falla del órgano y mortalidad del trasplante parcial es comparable a la tasa observada para otros tipos de trasplantes en esa población. Una esperanza, sin duda para pacientes de otro modo desahuciados.

4. Qué bueno esquiar en Marte

Trozos de hielo seco se escurren por las faldas de las dunas marcianas de acuerdo con un estudio revelado por la Nasa. En Imágenes de la cámara HiRise de la sonda Mars Reconnaissance Orbiter se aprecian decenas de surcos dejados por el hielo al rodar. En algunos de ellos se ven puntos brillantes que podrían ser trozos más grandes. En palabras de Sarina Diniega, autora del estudio, sería un sueño ir a esquiar a Marte, porque parece que eso es lo que hacen estos pedazos de CO2 congelado.

5. Remate de agujeros negros

Tiene tantos que quizás podría salir de algunos. El caso es que 13 años de observaciones realizados por el observatorio espacial Chandra de la Nasa, que mira el universo en rayos X, ha encontrado 26 candidatos a agujeros negros en la vecina y gran galaxia Andrómeda, muchos más de los observados en cualquiera otra. Andrómeda es muy similar a nuestra Vía Láctea, con la cual se encuentra en curso para colisionar dentro de unos pocos miles de millones de años.

6. Un pequeño monstruo

Aunque en el universo todo tiende a ser magnificado (estrellas enormes, grandes planetas, gigantescas explosiones, radiación extraordinaria) hay estructuras pequeñas como una minigalaxia. Sí. Frente a las grandes Andrómeda y la Vía Láctea, Segue 2 es una enana con solo unas mil estrellas y 20.000 millones de veces menos brillante que nuestra galaxia. El hallazgo de esta sorprendente estructura, que orbita nuestra galaxia, fue reportado en The Astrophysical Journal.

7. Bien calientito

Mediante dos telescopios del Okayama Astrophysical Observatory a la vez, científicos japoneses observaron desde tierra la atmósfera del planeta GJ3470b en la constelación Cáncer. De solo 14 masas terrestres, es el segundo de los más ‘livianos’ observado hasta ahora con detenimiento. El estudio reveló que el planeta no estaría cubierto por nubes, recibiendo todo el calor de su estrella, en torno de la cual gira a una gran velocidad y muy cerca: a 1/28 de la distancia de la Tierra al Sol y completando un año cada 3,3 días. Pero serán necesarias futuras observaciones para detectar otros componentes de la atmósfera según el estudio divulgado esta semana.

8. Chimpancés a salvo

El anuncio del Servicio de Pesca y Vida Salvaje de Estados Unidos informó de modificar el estado de los chimpancés cautivos en ese país (para uso en estudios médicos) de amenazados a en peligro, supondría que no podrían ser usados para fines científicos más allá de asegurar la supervivencia de la especie. Los científicos deberían pedir permiso para usar muestras de células, tejido y sangre de estos primates.

9. No señores, no les pertenecen

La Corte Suprema de Estados Unidos, al fallar sobre el caso de la firma Myriads que poseía patentes sobre mutaciones de los genes BRCA1 y BRCA2 implicados en cáncer y que solo podían ser examinados con sus tests (lo que le ha reportado cientos de millones de dólares en ganancias), indicó que nadie podía poseer genes, solo secuencias artificiales. Con esto se preserva el derecho a la investigación y se benefician todas las personas que en el futuro requieran exámenes genéticos de distinta clase.

10. Alguien nos mira desde allá arriba

El emproblemado telescopio espacial Kepler, en verdad un detector de planetas, reportó 503 nuevos candidatos a planetas extrasolares, con lo que sube a 3.216 la lista de otros posibles mundos en estrellas situadas en un pequeño círculo entre las constelaciones del Cisne y la Lira. Con base en los hallazgos de Kepler se ha podido deducir que toda estrella debe poseer planetas. De los nuevos candidatos algunos son pequeños y residen en la zona de habitabilidad, pero mucho trabajo queda por delante para confirmarlos y estudiar sus características y condiciones.

Mis 10 noticias científicas de la semana

1. La madre distingue el llanto por hambre

El cerebro de las mujeres parece dispuesto para responder al llanto de un bebé que tiene hambre, según un estudio publicado por los Institutos de Salud de Estados Unidos. Al analizar imágenes cerebrales de voluntarios, hombres y mujeres, se encontró que los patrones cerebrales de ellas cambian al sentir el llanto de un bebé, lo que no se nota en los hombres aunque estos también tratan de ayudar al pequeño. Y cuando era por hambre, la situación era más marcada en las mujeres. El estudio apareció en NeuroReport.

2. Una galaxia vecina tímida

A solo 5 a 6 millones de años de la Vía Láctea fue detectada una pequeña galaxia, Leo P, que parece no haber sido modificada por ningún choque intergaláctico y que presenta muchas estrellas jóvenes que siguen naciendo. La galaxia no había sido vista antes y no interactúa con la nuestra ni con Andrómeda, las grandes del vecindario. El estudio fue publicado en The Astrophysical Journal.

3. Nada detiene la extinción de las abejas

Los apicultores perdieron el 31% de sus abejas entre fines de 2012 y comienzos de 2013 en el invierno del norte, el doble de lo que se puede atribuir a causas naturales. Desde hace años el número de las poblaciones de estos insectos, esenciales para la polinización y por ende para la producción de alimentos, viene a la baja, creando verdadera alarma, dijo un análisis de Brandon Keim en Wired.

4. Y hubo una poderosa explosión

Testigos extraídos del fondo del mar hablan de una poderosa explosión. Son microorganismos amantes del hierro en los que se detectaron rastros de un isótopo radiactivo del hierro que provino de la explosión de una supernova en el vecindario en nuestra región de la galaxia hace 2.200 millones de años. En ese entonces ya existía vida en nuestros océanos. El estudio fue divulgado por científicos del Technische Universitaet Muenchen (TUM).

5. Una próstata marcada

Científicos de la Clínica Mayo obtuvieron la licencia tecnológica para aprovechar el hallazgo de unos biomarcadores del cáncer de próstata agresivo, con lo cual los médicos tendrán un elemento importante para el tratamiento de pacientes en todo el mundo. Se espera que esté pronto en el mercado según un boletín de esa organización.

6. Se le fueron las luces a Kepler

El telescopio espacial Kepler que ha revolucionado la búsqueda de planetas extrasolares entró inesperada mente en modo seguro, para la autoprotección. ¿Qué ocurrió? No se sabe, pero luego los especialistas de la misión realizaron los procedimientos para la reactivación y procedieron a la descarga mensual de datos, que estaba prevista para unos días después. Se considera que se perdieron 5 días de datos.

7. Europeos son uno solo

En la práctica todos los europeos de hoy descienden de un conjunto común de ancestros que vivieron hace cerca de 1.000 años, alrededor de la época en la que los vikingos realizaban sus viajes y los normandos conquistaban tierras, de acuerdo con un estudio publicado en Plos Biology. Esa podría ser también la historia de la mayoría de la gente del planeta, descender de unos pocos que no vivieron sino hace cientos de años.

8. Pasamos la barrera que no deberíamos

La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, CO2, cruzó la barrera de las 400 partes por millón, la más alta en al menos 3 millones de años, lo que evidencia que pese a todas las negociaciones, compromisos y renuencias, el planeta sigue su carrera hacia el calentamiento, una carrera a la que lo ha sometido el hombre. El dato lo entregó el Observatorio de Mauna Loa, que mantiene un monitoreo constante.

9. La Tierra y la Luna unidas por el agua

Científicos utilizaron un equipo especializado de iones para estudiar la relación de hidrógeno-deuterio en rocas de la Luna y la Tierra, para llegar a una conclusión: el agua lunar no llegó por medio de cometas sino que estaba presenta en nuestro planeta cuando se produjo la enorme colisión que envió material de la Tierra para crear la Luna hace 4.500 millones de años, según el estudio publicado en Science.

10. El bicho de Justiniano

Al analizar ADN de restos de esqueletos del siglo 6 después de Cristo se encontró que la famosa peste que hubo en la época del emperador bizantino Justiniano (482-565), la que se presentó en la década de 540 y que fue llamada la plaga de Justiniano, la que minó su reinado y su salud también aunque se recuperó, fue causada por la bacteria Yersinia pestis, la misma que provocó la muerte negra y otras epidemias de los siglos 14 a 17. El estudio fue presentado en Plos Pathogens.

Hallan galaxia vecina que no se había dejado pillar

A veces resulta más fácil conocer personas lejanas que los propios vecinos. Y con el telescopio espacial Hubble se han hallado galaxias formadas apenas 400 millones de años tras el Big Bang.

El asunto es que a tan solo 5 o 6 millones de años luz fue encontrada una vecina, la galaxia Leo P, según publicación en The Astronomical Journal. Lo extraño es que parece que no ha interactuado con otras galaxias, como sí lo hacen muchas otras.

Se trata de un entre la casi docena de galaxias que no andan en enjambre alrededor de la Vía Láctea ni de su masiva hermana Andrómeda, que han sido muy observadas para conocer sus galaxias acompañantes.

Pero galaxias que andan solas como Leo P son difíciles de hallar porque son débiles y distantes. Esta parece haber llevado una vida serena, sin los disturbios que provocan los jalones de otra galaxia. “Es producto de un ambiente sedado, lejos de grandes galaxias”, en palabras de Ricardo Giovanelli de Cornell University, uno de los astrónomos que participó en el descubrimiento.

Primero se encontró una nube de hidrógeno con el radiotelescopio de Arecibo y luego se confirmó con telescopios ópticos en el Kitt Peak National Observatory en Arizona, que identificó estrellas individuales en la galaxia.

Mientras nuestra galaxia posee miles de millones de galaxias, Leo P posee unos cientos de miles, aunque se detectó que está activa produciendo más: se hallaron brillantes estrellas azules y una región de gas ionizado que indica la presencia de una estrella joven luminosa

La galaxia se encuentra hacia Leo y la P indica prístina, pues ha sido poco tocada por otras galaxias. En su hallazgo, se indicó, se contó con suerte de que tuviera estrellas azules brillantes, pues si no hubiera pasado desapercibida.

En la foto, la galaxia.