Ciencia curiosa

Pies delatores. La mayoría de los criminales evitan dejar sus huellas dactilares en la escena del crimen. Bueno, pronto tendrán que volar: las huellas de sus pisadas también deberán preocuparles. La planta de los pies tiene una presión identificable que es una firma personal y puede ser empleada para identificar un individuo con una confiabilidad del 99%, según un análisis con 104 sujetos. El trabajo examinó sólo individuos descalzos. Cómo los zapatos alteran los patrones no está claro aún. Los datos son ahora fáciles de analizar, se reportó en el Journal of the Royal Society Interface y dispositivos para la presión de los pies son fáciles de instalar, por lo que la técnica puede ser usada en el futuro. Curioso.

Canarios sinvergüenzas. Los canarios machos, no reconocidos precisamente por su gran inteligencia, son lo suficientemente listos para no flirtear con entusiasmo con otras hembras, cuando sus parejas están mirando. Estudios con criaturas tan diversas como grillos y gupis han llevado a que se forme la idea de que las audiencias importan en el mundo animal. La conducta agresiva cambia, por ejemplo, dependiendo de quién esté observando, pero menos conocida es la importancia que –macho-hembra conceden, según investigadores de Université Paris Ouest Nanterre La Défense en Francia. Los canarios machos ajustan su agresividad según la audiencia, pero también miran si está su pareja para flirtear, se reportó en Plos One. Curioso.

¿Aló, delfines? La comunicación de los delfines parece ser más afín a la forma como hablan los humanos de lo que se pensaba antes. Los sonidos de delfines grabados en los años 70 fueron reanalizados para revelar que usan vibraciones de tejido antes que bigotes para comunicarse. El estudio, publicado en Biology letters, descompuso las grabaciones mediante programas computacionales de matemáticas y de visualización, lo que permitió al equipo determinar la frecuencia y la armonía de cada sonido tipo silbido, que son vibraciones de tejido como las que producen mamíferos terrestres. Eso explicaría porqué comparten información y se reconocen unos a otros a pesar de la profundidad en la que nadan. Curioso.