¿Hay señales de vida en el Sistema Solar?

Comparación de los chorros en Europa. Foto Hubble/Nasa/ESA

Comparación de los chorros en Europa. Foto Hubble/Nasa/ESA

En busca de vida en otros mundos, el hombre mira hacia nuevos planetas extrasolares descubiertos, pero ¿qué tal que estuviera acá cerca? Continuar leyendo

10 noticias científicas de la semana

Un pez que sale a tierra en isla Mauricio. Foto Georgina Cooke.

Un pez que sale a tierra en isla Mauricio. Foto Georgina Cooke.

1. Peces de tierra firme

No es asunto raro como siempre ha parecido. Los peces evolucionaron varias veces la capacidad de vivir en tierra y no solo en tiempos antiguos según un estudio en el journal Evolution que muestra cómo es un comportamiento común en muchas especies contemporáneas de peces. Se encontró que 33 familias de peces tienen al menos una especie con alguna actividad terrestre, situación que en muchos casos evolucionó de manera independiente. Unos pasan poco tiempo fuera del agua, pero otros horas y hasta días.

2. Camaleón tragón

Es un animal formidable, por donde se le mire, y más allá de su capacidad de cambiar de color. Un nuevo estudio añade otra característica increíble al camaleón: es un gran depredador gracias a una lengua que se mueve con una aceleración de 1500 m/s2 extendiéndose 2 veces el tamaño del lagarto y cogiendo presas hasta un 30 % su peso corporal. Esto gracias a una lengua tan pegajosa con una viscosidad de 400 ve es la saliva humana. Hallazgos presentados en Nature Physics.

3. Un baño plutoniano

La actividad geológica en el planeta enano Plutón, de acuerdo con los datos provistos por la nave New Horizons de la Nasa, sugiere que podría haber un océano aún en estado líquido debajo de la superficie del frío planeta, según un estudio publicado en Geophysical Journal Letters. El estudio se basa en modelos corridos por los autores. Para ellos, de existir el océano, podría estar presente en otros cuerpos del Cinturón de Kuiper.

4. Luz nociva

Un estudio de la American Medical Association mostró los efectos nocivos de la iluminación LED, en particular aquella que alumbra en las calles y que tiene alto contenido de luz azul, perjudicial para la salud con efectos en el sueño entre otros problemas. También puede tener consecuencias en el desarrollo de cáncer, diabetes y enfermedad cardiovascular, como incidir en la obesidad. El efecto es notorio con luz que alcanza los 4.000 K.

5. Ciudades que matan

Los carboneros comunes (Parus major) que viven en áreas urbanas tienen mayor riesgo de morir jóvenes que los que viven afuera de las ciudades encontraron científicos de Lund University en Suecia. Esas aves urbanas tienen telómeros más cortos debido al estrés que les genera el ambiente urbano. El acortamiento está relacionado con la esperanza de vida. El estudio apareció en Biology letters.

6. El más joven

Astrónomos revelaron el hallazgo del planeta más joven conocido, con solo 5 a 10 millones de años de edad, cuando la Tierra tiene 4.500 millones de años. Se encuentra hacia la constelación Escorpión, en una zona de formación de estrellas. Es un poco más grande que Neptuno pero anda muy cerca de su estrella, a la que orbita en 5 días. Se trata del planeta K2-33b, presentado en un artículo en Nature.

7. Corales estresados

Por tercer año consecutivo los corales del planeta están expuestos a temperaturas marinas más elevadas de lo normal, derivando en un blanqueamiento casi general, muy sentido en algunas regiones del Caribe. Aunque el blanqueamiento no es una sentencia de muerte para estos animales en ecosistemas únicos, la persistencia del calentamiento podría serlo para muchos de ellos, dijeron expertos reunidos en un encuentro auspiciado por la National Oceanographic and Atmospheric Administration de Estados Unidos. Para algunos será peor, pues La Niña que podría venir inducirá calor en áreas de las islas nación del Pacífico.

8. Huella de viejas estrellas

Ya murieron pero dejaron su huella: astrónomos detectaron químicos dejados tras las explosiones de supernova de unas de las primeras estrellas que poblaron la Vía Láctea, nuestra galaxia. Encontraron trazos de azufre y fósforo producido por las estrellas de segunda generación esas formadas a partir de la muerte de las primeras estrellas en el universo y que en esencia contenían helio e hidrógeno. El hallazgo provino de una estrella a solo 600 años luz de nosotros, que puede ser visible en un buen par de binoculares. El artículo aparece en Astrophysical Journal Letters.

9. Tumor educativo

En un llamativo estudio observacional, científicos relacionaron un mayor nivel educativo (3 años de universidad) con el desarrollo de tumores cerebrales, gliomas. En los hombres el riesgo era 19 % mayor y en las mujeres 26 %. También se presentan más casos de meningioma, un turno generalmente no maligno en la meninge. El estudio fue publicado en el Journal of Epidemiology & Community Health y no establece una relación causa-efecto pues ese no era el objetivo, pero los hallazgos parecen muy consistentes.

10. Oxígeno pero muy lejos

Con el AtacamaLarge Millimeter/submillimeter Array (Alma) en los Andes chilenos, astrónomos detectaron una señal evidente de la presencia de oxígeno a 13.100 millones de años luz, el más lejano detectado, en la infancia del universo. Se halló en una galaxia, SXDF-NB1006-2 hallada en 2012. Está ionizado por estrellas jóvenes. Un hallazgo para avanzar en el estudio de la formación inicial de estrellas y la llamada era de reionización del universo primigenio. El descubrimiento apareció en Science.

El aire contaminado sí mata el corazón

Foto Jaime Pérez

Confirmado: esas pequeñas partículas en el aire, que llamamos polvo, pero que puede contener muchos elementos, material particulado en términos más académicos, pueden producir la muerte por problemas cardiovasculares.

Eso dice un estudio publicado en Environmental Health Perspectives, relacionado con partículas de 2,5 micrómetros.

Los científicos concluyeron que incluso aumentos minúsculos en la cantidad de esas partículas (10 microgramos por metro cúbico de aire por ejemplo) deriva en un aumento de riesgo de muerte del 3% y 10% de aumento en el riesgo de muerte por problemas cardíacos.

Para los no fumadores el riesgo es 27% en casos de muerte por enfermedades respiratorias.

“Nuestros datos se suman al creciente número de evidencias de que el material particulado es realmente dañino para la salud, aumentando la mortalidad total en su mayoría muertes por enfermedad cardiovascular así como por enfermedades respiratorias en no fumadores”, dijo el líder de la investigación, el epidemiólogo George Thurston de NYU en Langone.

En el estudio se utilizaron datos de fuentes oficiales e independientes.

Las partículas finas contribuyen al desarrollo de enfermedades potencialmente peligrosas de corazón y pulmón al pasar las defensas del cuerpo y ser absorbidas por el flujo sanguíneo. No son expulsadas mediante la tos o los estornudos como otras partículas y contienen químicos nocivos como arsénico, selenio y mercurio. También pueden transportar contaminantes gaseosos a los pulmones, como los óxidos de nitrógeno y azufre.

El estudio involucró 566.000 hombres y mujeres. Y algo significativo fue que no se halló diferencias entre sexos, edad o nivel educativo.

Hallan organismo que nunca ha evolucionado

Que todo cambia no parece ser cierto. No, al menos para un microorganismo que ha permanecido igual durante ¡2.300 millones de años!

Científicos reportaron su hallazgo en Proceedings of the National Academy Of Sciences la mayor ausencia de evolución jamás reseñada. Se observa en un microorganismo de las profundidades marinas, una situación que de todas maneras está en la teoría de la evolución de Charles Darwin.

Piedra donde se encuentran microorganismos con 1.800 millones de años. Cortesía UCLA

Los investigadores analizaron unas bacterias de azufre de 1.800 millones de años de antigüedad, preservadas en rocas de la costa occidental de Australia.

Con tecnología de punta encontraron que parecían iguales a unas bacterias de la misma región de hace 2.300 millones de años. Ambos grupos son indistinguibles de las bacterias modernas que se hallan en el lodo afuera de las costas de Chile.

Es impactante que la vida no haya evolucionado en 2.000 millones de años, casi la mitad de la historia de la Tierra, según J. William Schopf, profesor de la Universidad de California que encabezó la investigación.

Pese a todo, esto concuerda con la teoría de la evolución: es una regla de la biología que los organismos no evolucionan a menos que los ambientes físico o biológico cambien y los ambientes en los cuales viven esos microorganismos han permanecido sin cambios en los últimos 3.000 millones de años.

“Son microorganismos muy bien adaptados a su simple y muy estable ambiente físico y biológico”, dijo.

Los fósiles analizados datan de cuando hubo un aumento sustancial en los niveles de oxígeno en la Tierra, el evento de la Gran Oxidación, que se cree ocurrió hace 2.200 a 2.400 millones de años. Un evento que produjo además un dramático incremento en sulfatos y nitratos, los únicos nutrientes que requerían para sobrevivir en su ambiente de agua salada, que les permitió a las bacterias.

Otro Mar Muerto en el Sistema Solar

La Tierra tiene uno y el Sistema Solar otro. Sí podría decirse que hay dos Mares Muertos.

Al analizar datos de la misión Cassini de la Nasa, los científicos tienen evidencias firmes de que dentro de la mayor luna de Saturno, Titán, el océano existente allí es tan salado como el Mar Muerto de la Tierra.

Esto se deduce tras estudiar los datos de la gravedad y topografía tomados por Cassini en sus sobrevuelos en los últimos 10 años, que permitieron entender mejor la estructura de la capa externa de hielo.

“Titán es un mundo fascinante y con nuestra añeja nave Cassini vemos nuevos misterios mientras resolvemos los viejos”, dijo Linda Spilker, científica de la Nasa no involucrada en el nuevo estudio.

Otros hallazgos adicionales apoyan las sugerencias previas de que la capa helada externa es rígida y el proceso de congelamiento sólido. Los investigadores hallaron que se requiere una densidad relativamente alta del océano de Titán para explicar los datos de la gravedad. Esto indica que ese océano es extremadamente salado, agua mezclada con sales disueltas posiblemente compuestas de azufre, sodio y potasio.

La densidad indicada para esa mezcla le daría al océano un contenido de sal al menos equiparable a los cuerpos de agua más salados de la Tierra.

El estudio fue publicado en Icarus.

La vida no es nada fácil

Donde menos se piensa, salta la liebre. En este caso, aparece la vida. Sí, en un lugar donde ninguna persona cuerda podría afirmar que existe vida, ¡se encontraron microbios!
¿Dónde es ese inhóspito lugar? Se trata de un reservorio de agua algo salada similar al agua de mar pero enterrada bajo un glaciar de la Antártica, sitio frío, oscuro y sin oxígeno.
Tras analizar un flujo debajo del glaciar Taylor en la región oriental de la Antártica, se encontraron microbios que, se cree, al quedar en un ambiente sin luz ni alimento para realizar la fotosíntesis, se adaptaron durante los últimos 1,5 millones de años a manipular compuestos de hierro y azufre para sobrevivir.
Los microbios, de hecho, son muy similares en su naturaleza a otras especies halladas en ambientes marinos, lo que permite deducir que los encontrados bajo el glaciar son remanentes de una gran población de microbios que alguna vez habitaron un fjord o el mar en el que recibían la luz del Sol. Muchas de esas cepas marinas se extinguieron, mientras otras se adaptaron a las cambiantes condiciones cuando el glaciar Taylor se consolidó y selló con hielo lo que había allí.
En la foto, cortesía de Zina Deretsky /NSF, se aprecian esos microbios.
Sorpresas te da la vida.