En verano se cae más el pelo

Foto Pixabay

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Si es de los que sufre pérdida de cabello, puede llamarle la atención que en verano se cae más el pelo reveló un estudio publicado en el British Journal of Dermatology.

La investigación analizó la caída del cabello a través de las estaciones en ambos hemisferios del planeta y en 8 países.

Basados en datos de Google Trends se encontró que esa estación, más la del otoño, inciden en la caída del pelo. ¿Por qué? No se sabe.

Pero el hallazgo no es nuevo, refuerza, con mayor número de datos, otras investigaciones que se habían centrado en pequeñas muestras y en sitios reducidos.

Este estudio sintetizó datos epidemiológicos digitales de ambos hemisferios para conformar la sospecha clínica de que el verano y el otoño están asociados con una mayor pérdida de cabello”, comentó Shawn Kwatra, primer autor, de la Escuela de Medicina de John Hopkins University.

Este hallazgo es clínicamente relevante para pacientes que pierden más pelo en esas estaciones y además tiene implicaciones en la evaluación de las terapias y su efectividad. Estudios posteriores aclararán esta asociación y examinarán la fisiología del ciclo del cabello”.

La calvicie o alopecia, la caída del pelo en cualquier parte del cuerpo, y que en general siempre incluye la cabeza, obedece a muchas razones.

Se estima que a los 35 años de edad, 40% de los hombres tienen pérdida de cabello, 65% a los 60 años y 70% a los 80 años de edad.

Esa condición afecta también a las mujeres, pero en menor proporción

La calvicie no es general en todo el globo. En Europa, en la República Checa está el mayor índice, con casi 42% de los hombres con pérdida de cabello, seguidos de los españoles.

En China es donde menos se cae el pelo.

El estudio estacional no reveló la situación en los países tropicales para saber si las temporadas de más calor inciden en la pérdida de pelo.

El gusano que cambia de cabeza

Gusano bellota. Foto S. Luttrell

Gusano bellota. Foto S. Luttrell

Viejo sueño de la ciencia: lograr que los humanos puedan regenerar las partes del cuerpo perdidas, como los miembros y para ello algunos investigadores recurren a un animal que parece simple pero con unas capacidades grandes: un gusano bellota, un enteropneusta.

Un pequeño gusano que vive enterrado en la arena cerca a arrecifes de coral, pero cuya relación ancestral con los cordados indica que tienen una composición genética y un plan de cuerpo muy similar al nuestro.

El estudio en Development Dynamics mostró que pueden regenerar cada gran parte del cuerpo, incluidos sistema nervioso, órganos internos y… cabeza. Lo hacen como si nada luego de haber sido cortados en la mitad.

Si los científicos descifran la red genética responsable de este logro, podrían activar el crecimiento de extremidades perdidas en los humanos mediante la manipulación de nuestra similar herencia genética.

Compartimos miles de genes con estos animales y tenemos muchos, si no todos, de los que usan para regenerar sus estructuras corporales”, explicó Shawn Luttrell, cabeza del estudio.

Podría tener implicaciones para la regeneración del sistema nervioso central si desciframos los mecanismos que los gusanos usan para regenerarse”.

El estudio encontró que cuando un gusano de estos, una de las pocas especies vivas de hemicordados, es cortado en la mitad, vuelve a crecer la cabeza o partes de la cual en cada lado opuesto con una perfecta proporción de la mitad cortada.

Es como si partieran una persona por la cintura: una parte volvería desarrollar cabeza y miembros superiores, la otra los miembros inferiores.

Luego de 3 o 4 días, los gusanos comienzan a crecer una probóscide y boca y a los 5 a 10 días aparecen el corazón y los riñones. Hacia el día 15 ha recrecido un tubo neural completo, que corresponde en humanos a la médula y el cerebro.

Tras ser cortadas, cada mitad del gusano sigue prosperando y los ‘pedazos’ producen gusanos vitales y sanos una vez recrecen las partes del cuerpo.

La regeneración otorga a los animales o poblaciones la inmortalidad, según Billie Swalla, otro investigador. “No solo los tejidos recrecen sino que quedan exactamente de la misma forma y las mismas proporciones, de modo que no se puede distinguir un animal que se ha regenerado de uno que nunca ha sido cortado”.

10 noticias científicas de la semana

El simpático y extraño tasier. Foto Wikipedia

El simpático y extraño tasier. Foto Wikipedia

1. Un primo carismático

Es pequeño, cabe en la palma de mano. Sus ojos grandes lo convierten en un animal carismático. Pues sí, el tasier filipino Carlito syrichta, es un primate y según análisis de su genoma es nuestro pariente lejano según estudio en Nature Communications, lo que lo sitúa en una importante rama del árbol evolutivo de los primates, en esa que condujo a los micos, grandes simios y humanos, aunque es un animal muy distinto, el primate que se alimenta exclusivamente de carne, de insectos, aves, roedores, lagartos y que tiene la particularidad de poder girar su cabeza 180 grados.

2. La gran zambullida

Si un clavadista se zambullera en una piscina a 80 kilómetros por hora, las lesiones serían muy serias. Pero un ave como el alcatraz se clava a esa velocidad para capturar su alimento. ¿Por qué no le pasa nada? Un estudio reveló que la forma de la cabeza, la longitud del cuello y la musculatura ayudan a soportar la entrada en el agua sin problema alguno. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).

3. La maldita primavera

En más de 200 parques nacionales de Estados Unidos, desde Florida a Alaska, la primavera está entrando cada vez más temprano según un estudio publicado en Ecosphere. Un efecto del cambio climático que tiene implicaciones para distintas especies, haciendo que las plantas florezcan antes y lleguen más rápido los pájaros, mariposas y abejas. Otras implicaciones no han sido estudiadas.

4. Vida al límite

Un estudio en Nature sugiere que unos 120 años es el límite que pueden vivir los humanos, pues aunque ha aumentado mucho la expectativa de vida, pese a los adelantos cada vez menos personas pasan mucho más allá de los 100 años. Para los investigadores los desarrollos genéticos no prolongarán la vida pues consideran difícil incidir en muchísimas variables relacionadas.

5. Simios entendidos

Entender el mundo y entender a los demás no es fácil, pero es una cualidad humana. Bien, un estudio en Science sugiere que chimpancés, orangutanes y bonobos tienen esa capacidad, conocida como teoría de la mente. Los humanos desarrollan la capacidad de anticipar lo que piensan otros antes de los 5 años. Una capacidad fundamental para tratar con los demás y predecir lo que pueden hacer.

6. Se mojó Dione

La luna Dione en Saturno sería otro de los cuerpos del Sistema Solar con un océano escondido bajo su superficie, según un estudio de astrónomos en Bélgica publicado en Geophysical Research Letters. Titán y Encelado, alrededor de ese planeta, también lo poseen, y Europa en Júpiter, entre otros. Para los investigadores, usando datos de la sonda Cassini, el océano estaría a gran profundidad pero sería grueso.

7. Calor arbóreo

Un estudio en Proceedings of the Royal Society B sugiere que en ciudades más calientes lo árboles retienen menos carbono, un 12% menos en promedio, lo que incide en la tasa de secuestro y en la emisión de gases. En las zonas tropicales es mayor el efecto. Y no solo porque reciben más insectos, sino por la regulación del agua que se torna esencial en un ambiente más caliente. Otro efecto del cambio climático.

8. ¿Qué oculta la estrella?

La estrella con el acogedor nombre KIC 8462852 llamó la atención en 2015 cuando astrónomos revelaron que sufría periódicos eventos de disminución del brillo, lo que fue atribuido por algunos a la existencia de una estructura construida por una civilización. Ahora un estudio que saldrá en The Astrophysical Journal indicó que durante 4 años de observación por el observatorio espacial Kepler se ha visto un lento pero constante desvanecimiento. La estrella está en el Cisne.

9. De las cosas pequeñas

Las leyes de física sugieren que no podría haber un transistor menor de 5 nanómetros, alrededor de un cuarto el tamaño actual en el mercado, pero científicos han creado en teoría uno de solo un nanómetro. Para comparar, el grosor de un cabello tiene 50 000 nanómetros. Un paso en la miniaturización de la electrónica con posibles aplicaciones en LED, láseres, transistores y celdas solares entre otros. El avance apareció en Science.

10. Cinco dedos

Oiga, ¿usted por qué tiene cinco dedos? ¿el azar? Científicos presentaron en Nature un estudio que le ayuda a responder: por la regulación del gen hoxa 11. En humanos y ratones ese gen al hoxa 13 están en dominios distintos, pero en peces se traslapan y surgen las aletas. Los investigadores encontraron la secuencia del ADN responsable de la transición entre la regulación del gen en peces y ratones. Un hallazgo útil además para el estudio y futura solución de malformaciones.

Estamos perdiendo la memoria

Dibujo Pixabay

Dibujo Pixabay

Se nos está perdiendo la memoria. No por enfermedad cerebral alguna, sino por una razón electrónica: internet.

Nuestra creciente dependencia de la web y la facilidad de acceso a una indescriptible cantidad de información online está afectan do nuestra capacidad de resolver problemas, recordar algo y aprender.

Eso sugiere un estudio en Memory, en el que científicos de varias universidades hallaron que la tendencia a depender de cosas como el internet como ayuda para la memoria (cognitive offloading), aumenta con cada uso.

Podemos pensar que la memoria es algo que sucede en la cabeza, pero cada vez más es algo que está sucediendo con la ayuda de agentes externos a la cabeza.

Los científicos de la Universidad de California e Illinois condujeron experimentos para determinar nuestra posibilidad de obtener un computador o smartphone para responder preguntas. Los participantes fueron divididos en dos grupos para responder algunas preguntas. Un grupo usaba su memoria, el otro Google. Se les dio la opción de responder preguntas subsecuentes fáciles por el método de su elección.

Los resultados mostraron que quienes usaron previamente internet para tener la información eran mucho más dados a volver a Google para las preguntas siguientes que aquellos que dependían de su memoria. Los participantes también pasaron menos tiempo consultando su memoria antes de acudir a internet; no solo era más probable que lo hicieran de nuevo sino de hacerlo más rápido. 30 % de ellos, quienes previamente consultaron internet, fallaron en responder una pregunta sencilla con base en su memoria.

Para Benjamin Storm, autor principal del estudio, la investigación muestra que como usamos internet para respaldar y extender nuestra memoria nos volvemos más dependientes de esta. Antes podríamos intentar recordar algo por nuestra cuenta, pero ahora no nos importa, dijo. A medida que hay más información disponible por los dispositivos, dependemos más de ellos en la vida diaria.

Los peces reconocen rostros humanos

El pez arquero. Foto Cait Newport

El pez arquero. Foto Cait Newport

Cada día sorprenden más: hay peces que pueden reconocer los rostros humanos, una capacidad que no se les conocía.

Eso es lo que sugiere un estudio publicado en Scientific Reports, realizado por científicos de las Universidades de Oxford y Queensland, que estudiaron un pez tropical, el arquero.

Ser capaz de distinguir entre un gran número de rostros humanos es una tarea difícil, sobre todo por el hecho de que las caras comparten los mismos rasgos básicos. Todas tienen dos ojos sobre la nariz y boca, de modo que para distinguir las personas se deben identificar diferencias pequeñas en sus rasgos”, expresó Cait Newport, primer autor.

Se dice, agregó, que es tan difícil la tarea que solo la logran primates, que tienen un cerebro grande y complejo. Es más, los humanos tenemos un área especializada del cerebro para reconocer rostros, lo que habla de esa complejidad.

Por eso se quería saber si otro animal con un cerebro más simple y pequeño sin necesidad evolutiva de reconocer las caras humanas, eran capaces de hacerlo.

Se encontró que el pez, que carece de una corteza visual sofisticada como la de los primates, son sin embargo capaces de discriminar 1 rostro de 44 nuevos. Una capacidad de discriminación visual impresionante.

En el estudio, al pez tropical arquero, conocido por su capacidad de expeler unos chorros de agua para cazar presas aéreas, se les mostraron dos imágenes de rostros humanos y se les entrenó para a elegir una emitiendo los chorros. Luego se le presentaba ese rostro con uno siempre distinto y escogían el que habían aprendido a reconocer y lo hicieron aunque de las fotos se eliminaron detalles como forma de la cabeza y color.

El pez fue muy preciso al seleccionar la cara correcta, con un desempeño del 81 % en el primer experimento (escoger el rostro entre 44) y 86 % en el segundo (con los rasgos faciales como brillo y color modificados).

Un cerebro menos complejo que tareas complicadas. ¿Cómo?

Hay veces cuando el pez chico se crece

Ojo, pues que no es una amenaza. ¡Atrévase! Aunque no lo dice, quizás es lo que quiere mostrar un pez damisela australiano: aumenta el tamaño de de un ojo falso en la parte posterior del cuerpo para ahuyentar depredadores, lo que aumenta la posibilidad de supervivencia.

Estos pececillos pueden crear un ojo falso en las aletas posteriores como una manera de distraer a sus cazadores, reportaron los investigadores.

Sí, los científicos del ARC Centre of Excellence for Coral Reef Studies (CoECRS) hicieron el descubrimiento, primero de su tipo según dijeron, de que cuando está siendo amenazado de ser comido, este pez no solo aumenta el tamaño del ojo falso sino que disminuye el de los verdaderos ojos.

En consecuencia aparece un pez que tiene la cabeza en la dirección contraria, lo que podría confundir al depredador, según Oona Lönnstedt, del CoECRS y James Cook University.

Desde hace mucho los científicos se preguntaban si esas manchas en regiones menos vulnerables del cuerpo jugaban un rol en la protección frente a depredadores o era un accidente evolutivo fortuito.

El grupo descubrió evidencias claras de que el cambio en el tamaño del ojo falso y los reales aumentan las chances de supervivencia.

El falso ojo se desvanece a medida que el pez se hace adulto, por lo que debería jugar un papel en la juventud se preguntaban los científicos.

Al ser puestos en un estanque especial donde podían ver y oler un depredador sin ser atacados, automáticamente el ojo falso comenzaba a crecer y los verdaderos se tornaban pequeños, lo que no sucedía al ser puestos cerca a peces herbívoros o aislados.

Mis 10 noticias científicas de la semana (21-27)

1. Se necesitan mecánicos

Desde la Tierra, los técnicos del telescopio espacial Kepler realizaron un intento para destrabar uno de los rodillos atascado hace unas semanas y cuya obstrucción impedirá que Kepler continúe con éxito su misión: descubrir mediante tránsito planetas extrasolares en una región del espacio hacia las constelaciones del Cisne y la Lira. Kepler ha sido el instrumento que más planetas extrasolares ha hallado y ha revolucionado esa rama de la Astronomía. El esfuerzo, hasta ahora, fue infructuoso reveló la Nasa.

2. Recuerdos de lo no vivido

Científicos del MIT lograron implantar un recuerdo falso en ratones mediante un sistema de activación de neuronas con una luz, optogenética, revelaron en Science. De esta forma los ratones asociaban una mala experiencia con un sitio en el que habían pasado bien, algo que no habían vivido. El desarrollo se basó en la activación de neuronas en la región del hipocampo relacionada con el almacenamiento de las memorias

3. Echando señales de humo

El telescopio espacial Spitzer captó al cometa ISON emitiendo dióxido de carbono, material del cual pierde unos 120 millones de libras cada día formando una cola de unos 300 mil kilómetros. El cometa, proveniente de la nube de Oort (a entre 1/10 y 1 año luz) se aproxima al Sistema Solar interior y a fines de noviembre podría ser un gran espectáculo en el cielo si sobrevive su encuentro con el Sol. El cometa tendría un núcleo de solo unos 5 kilómetros y un peso de entre 7.000 millones y 7 billones de libras. Dada su lejanía aún no se puede determinar bien su densidad. A comienzos de agosto cruzará la línea de hielos en la órbita de Marte.

4. La muerte se viste de azul

La muerte no viste de luto. Un estudio publicado en Plos Biology encontró una explicación a porqué la muerte se viste de azul en los gusanos C. elegans. Horas antes de morir emiten una luz fluorescente azul. Al parecer se debe a la liberación de sustancias cuando mueren las células en una reacción que se va irradiando a los alrededores matando cada vez más y más células.

5. Sol, solecito caliéntame un poquito

Algo le pasa al Sol. Anda raro, dicen los climatólogos espaciales. Despertó un año tarde en su ciclo solar de 11 años (este es el 24) pero su actividad ha sido muy baja. Y aunque desde el comienzo se predijo que este pico no estaría muy activo, ha rebasado los límites. Parece sin fuerzas. De eso dieron cuenta varios científicos encabezados por David Hathaway de la Nasa en el congreso de la División de Física Solar de la Sociedad Astronómica Americana. Y el debate se armó. Para algunos, tendrá un segundo pico, que tampoco será fuerte.

6. Lunáticos con insomnio

Un estudio presentado esta semana en Current Biology reveló por primera vez la existencia de un ritmo lunar en los humanos. Investigadores mostraron que durante la Luna llena puede disminuir el tiempo que se duerme, en promedio unos 20 minutos. Encabezados por Christian Cajochen de la Universidad de Basilea (Suiza), los científicos no creen que esa interrupción del sueño se deba a la mayor cantidad de luz.

7. El punto azul pálido aún está aquí

La Nasa reveló esta semana las fotografías que tomó, a través de los anillos de Saturno, la nave Cassini. En ellas la Luna y la Tierra aparecen como dos pequeños puntos. Las imágenes fueron comparadas con otras de la nave Messenger que anda alrededor de Mercurio, en las que el planeta también se ve como una manchita en el fondo negro. Imágenes más para el recuerdo.

8. Se me perdió la cabeza

Varios animales pueden regenerar diferentes partes de su cuerpo. En tres estudios publicados en Nature se mostró esta semana que la desactivación de un solo gen en platelmintos evita que produzcan una nueva cabeza; esta se regenera dependiendo del punto del cuerpo donde se produzca el corte que la elimine. Pero al manipular cierto gen, incluso en aquellas partes donde normalmente no se puede regenerar, aparecía de nuevo la cabeza. Todo un suceso.

9. No, no insista que no

La existencia de pequeñísimas células madre tipo embrionarias en el tuétano de los huesos, anunciada en 2005 fue puesta en duda en un nuevo estudio que no pudo hallarlas. Habían sido propuestas como alternativa a las células embrionarias humanas, un hallazgo que supuso el respaldo de El Vaticano. La nueva investigación, de Irving Weissman de Stanford, apareció en Stem Cell Reports. Pese a eso, Mariusz Ratajczak, quien hizo el trabajo de 2005, se sostuvo en que son reales.

10. Cromosoma femenino es macho también

La secuenciación más precisa a la fecha del cromosoma X trajo sorpresas. El cromosoma sexual, pensado como el más estable de todos, está cargado con regiones de rápida evolución genética. No es todo: considerado como la contraparte femenina del masculino cromosoma Y, parece jugar un papel en la fertilidad de los machos y en la producción de espermatozoides, según el estudio aparecido en Nature Genetics. Sorpresas te da la vida, la vida te da sorpresas.

Termita-bomba explota para matar rivales

Un claro ejemplo de animales suicidas, verdaderos kamikazes que activan bombas fue encontrado en las selvas de la Guyana francesa. Y aunque no se trata de una amenaza apra las personas, para sus depredadores sí.

Se trata de un insecto bomba: una termita. Sí, así como se lee.

Científicos que rastreaban en esas selvas para estudiar las terminas, notaron unas manchas azules en el lomo de los insectos en uno de los nidos.

Sorprendidos, uno de los investigadores tomó un forceps para capturar una de las termitas y…¡explotó! Las manchas azules, se descubrió, contienen cristales explosivos. Se encuentran solo en la parte posterior de las termitas más viejas de la colonia.

Estas realizan misiones suicidas para proteger las más jóvenes del nido.

Luego de la observación, el grupo realizó estudios con las termitas Neocapritemes taracua y descubrió que aquellas con las manchas azules explotaban durante los encuentros con otras especies de termitas o con depredadores más grandes.

Los investigadores presentaron sus hallazgos en Science y revelaron que las secreciones liberadas durante la explosión mataban o paralizaban sus oponentes. Si los científicos removían los cristales, las secreciones dejaban de ser tóxicas.

En el laboratorio, los científicos liderados por Robert Hanus de la Academia de Ciencias de la República Checa en Praga analizaron que las terminas azules tenían mandíbulas más cortas indicando que eran más viejas. Cuando removieron el contenido de las manchas azules, encontraron qye contenían una novedosa proteína inusualmente rica en cobre, sugiriendo que se adhiere al oxígeno. En vez de ser toxica por sí misma, probablemente es una enzima que convierte una proteína no tóxica en una tóxica.

“Lo que sucede cuando las termitas explotan es que el contenido de los sacos azules interactúan con las secreciones de la glándula salivar y la mezcla es lo que la hace tóxica”, dijo Hanus.

Es la primera vez que dos químicos que interactúan, explicó, han sido vistos responsables del mecanismo de defensa en termitas.

Se sabía de hace tiempo que muchos insectos sociales cambian roles en la colonia al envejecer. Y se conocía que cierto número de termitas explotaban, liberando un fluido pegajoso sobre su ponente, pero el explosivo estaba en su cabeza y las que realizaban las misiones eran termitas de la casta de los soltados, no obreras ancianas.

Dado que N. taracua tiene soldados, es sorprendente observar obreras explotando, dijo Hanus.

Una colonia organizada con base en al edad. Sorprendente.

Foto cortesía R. Hanus

Tocar instrumento detendría el envejecimiento

Una de las cosas que más durará en su vida es… la música. Sí: las clases de música en las que su mamá insistió le traerán beneficios que podrían durar hasta el final de sus días.

Un estudio conducido por Brenda Hanna-Pladdy, neuropsicóloga clínica en Emory’s School of Medicine, aporta evidencias adicionales de que el entrenamiento instrumental musical, comparado con otras actividades, puede reducir los efectos de la pérdida de memoria y el envejecimiento cognitivo.

Es el segundo estudio de Hanna-Pladdy y confirma lo hallado por otro en 2011 en el que se reveló que los músicos con al menos 10 años de entrenamiento instrumental tenían agudeza mental a avanzada edad.

El nuevo estudio fue publicado en el número de julio de Frontiers in Human Neuroscience.

“Este confirma que la actividad musical preserva el conocimiento mientras envejecemos”, dijo la investigadora.

“Un rango de beneficios cognitivos, incluyendo la memoria, eran retenidos por músicos entre los 60 y 80 años si habían tocado un instrumento al menos 10 años a través de su vida, confirmando que la preservación de esas ventajas no depende de la actividad continua. En otras palabras, no se trata de úselo o piérdalo”.

Las mejoras cognitivas en músicos adultos incluyeron un rango de funciones verbales y no verbales, así como la memoria, central a la enfermedad de Alzheimer.

Si bien los años de tocar un instrumento eran el mejor indicador de conocimiento en edad avanzada, los resultados revelaron diferentes periodos sensibles para el desarrollo cognitivo a través de la vida. Una adquisición temprana, antes de los 9 años de edad, predecía las funciones de memoria de trabajo verbal tal como recordar y reorganizar dígitos en la cabeza, consistente con periodos tempranos sensibles del desarrollo cerebral.

La actividad musical sostenida en edad avanzada predecía otras capacidades no verbales incluyendo el juicio viso-espacial, lo que sugiere que nunca es tarde para estar activo musicalmente.

Estudio dice que habría detectado el punto G

El esquivo punto G habría aparecido por fin. Esto, de acuerdo con lo que reclama Adam Ostrzenski, del Instituto de Ginecología en San Petersburgo (Florida).

Un estudio que presentó en la edición del 25 de abril de The Journal of Sexual Medicine dice que ese punto, clave en el placer sexual femenino, mide casi 1 centímetro de largo y casi 3 milímetros de ancho y se hallaría en la zona anterior (parte frontal del cuerpo) de la vagina.

“Es una estructura tipo uva. Nada se le parece”, dijo el especialista.

Para su hallazgo, Ostrzenski examinó el cadáver de una anciana de 83 años que había muerto de un trauma en la cabeza.

La estructura que detectó se encontraba situada dentro de un saco de tejido protector. Cuando lo removió, resección que le tomó 7 horas, el tejido se extendió como un acordeón, relató, porque la estructura está compuesta de tejido eréctil.

Aunque está convencido del hallazgo del mítico punto G, ese que les brindaría el máximo placer a las mujeres durante una relación sexual, no todos están convencidos dice una nota en LiveScience.

Amichai Kilchevsky, urólogo de Yale-New Haven Hospital en Connecticut, piensa que el estudio aporta al debate pero no trae nada nuevo. Este urólogo hizo un análisis de 60 años de estudios sobre el punto G y no encontró pruebas de su existencia. Cerca de una docena de estudios de los que revisó se hicieron en cadáveres, algunos incluyendo 20 a 30 cuerpos, pero los resultados nunca fueron concluyentes, eran mixtos.

El estudio de Ostrzenski solo incluyó un cuerpo, pero no pudo estudiar al microscopio la estructura hallada.

Un estudio más profundo, que no hizo por falta de autorización, hubiera aportado quizás más luces, incluso la posible presencia de químicos asociados con la excitación femenina.

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