Los hombres castrados viven más

Que las mujeres viven más que los hombres es una realidad, al menos en el mundo industrializado: 5 años más en promedio, una mayor longevidad explicada por científicos por la diferencia en hábitos saludables o células más resistentes. Pero hay más…

Un estudio presentado en Current Biology involucra otro actor: la testosterona, de acuerdo con un estudio en hombres castrados. Estos viven más, ¿por qué?

La idea de que esa hormona sexual masculina afecta la duración de la vida no es nueva. Perros y otros animales castrados viven más que los que no lo están. Los estudios en humanos han sido poco concluyentes por lo difícil de su realización.

En 1969 un estudio en Kansas, reportó un artículo en Science Now, halló que los eunucos vivían en promedio 14 años más, pero en 1993 un estudio en niños castrados en Italia para preservar su voz, no halló nada relevante en cuanto a longevidad.

El biólogo Kyung-Jin Min, de Inha University en Incheon, Corea, se preguntó sobre la carencia de información al observar una drama televisivo sobre eunucos, que fueron comunes hasta finales del siglo 19: los empleaban para servir la corte real. Se les permitía casarse y adoptar niños castrados como hijos.

Un registro de eunucos, el Yang-Se-Gye-Bo, sobrevivió hasta nuestros días, con el registro de fechas de nacimiento y fallecimiento y otros detalles de 385 hombres castrados que vivieron entre la mitad del siglo 16 y mediados del siglo 19.

Fue así como con colegas del Instituto Nacional de Historia de Corea y la Universidad de Corea, comenzó a analizar la información. El equipo pudo identificar la historia de 81 eunucos y compararla con otros hombres no castrados de la misma época. Los eunucos vivieron en promedio 14 a 19 años más que los no castrados.

El grupo de los eunucos tuvo 3 centenarios entre los 81 verificados, un número alto considerando que en Japón es 1 en 3.500 y 1 en 4.400 en Estados Unidos.

Para evitar errores, verificaron una y otra vez la información.

El estudio no explica por qué viven más, pero provee una evidencia de que la testosterona, la gran diferencia entre castrados y no castrados, juega un rol, que también se vería en la diferencia de vida entre mujeres y hombres.