De la próstata y los bloqueadores solares

La caída del bloqueador solar, un problema de salud. Foto Maxpixel

La caída del bloqueador solar, un problema de salud. Foto Maxpixel

Ciencia para mejorar la calidad de vida de las personas, tiene un valor especial. Y dos ejemplos claros se presentaron en el encuentro de la Sociedad Americana de Química (ACS). Continuar leyendo

Nuestro cerebro tiene una región para los animales

El afecto, el temor o el disgusto con lo animales está entronizado en el cerebro, de acuerdo con una investigación de esta semana publicada en Nature Neuroscience.

Un grupo de científicos encabezado por Florian Mormann demostró que solo el lado derecho de la amígdala en el cerebro está involucrado en el procesamiento de imágenes de animales, sea en términos de aversión, temor o afecto.

Que así sea subraya la enorme importancia que los animales han tenido a lo largo de la historia evolutiva de los humanos.

La amígdala es la parte del cerebro relacionada con el procesamiento del miedo y otras emociones y tiene un lóbulo en ambos hemisferios (derecho e izquierdo).

En su estudio los científicos grabaron la actividad de cerca de 500 neuronas individuales de 41 pacientes de neurocirugías que presentaban resistencia a los medicamentos para la epilepsia, mientras les mostraban un rango de fotos de personas, animales, señales y objetos.

Antes de la operación, les implantaron electrodos en el cerebro para registrar qué áreas causaban los ataques epilépticos para que la cirugía pudiera dirigirse a ellas. Los autores quisieron evaluar, aprovechando la ocasión, la reacción ante aquellas imágenes.

Solo las neuronas en la amígdala derecha respondieron con consistencia a las fotos de los animales, tanto de aquellos que parecían tiernos como de aquellos que podían evocar temor o disgusto.

Esta selectividad parece, dijeron los científicos, independiente de la excitación emocional y reflejaría aquella historia evolutiva de cercana relación, aunque los autores creen que hay que profundizar más. Esa posible explicación va en el camino de otros estudios recientes sobre la respuesta de las personas ante los animales.

La rata inmune al cáncer y al envejecimiento

La rata. La rata pelada. La rata pelada y sin cáncer. Científicos de la Universidad de Liverpool secuenciaron por primera vez el genoma de la rata topo desnuda, un roedor resistente al cáncer y que vive más de 30 años.

Nativa de los desiertos de África Oriental posee unas características físicas únicas que le permiten vivir en ambientes difíciles por varios años. Carece de sensación de dolor en su piel y tiene una tasa metabólica baja que le posibilita vivir bajo tierra con poco oxígeno.

La secuenciación pretende entender su longevidad y su resistencia a las enfermedades del envejecimiento, para lo cual se estudiará la reparación del ADN y los genes asociados con estos procesos.

A la fecha no se han detectado cánceres en estas ratas. Estudios recientes sugieren que sus células poseen capacidades antitumorales que no están presentes en otros roedores ni en humanos.

Aunque ha fascinado a los científicos desde hace tiempo, sólo en años recientes se descubrió que podía vivir tantos años, explicó Joao Pedro Magalhaes, del Laboratorio de Biología Integradora: no es más grande que un ratón, que vive 4 años.

Se espera encontrar en su genoma una o más pistas que indiquen porqué humanos y otros animales son más proclives a las enfermedades.

El borrador del su genoma, explicó Mario Caccamo, director de Bioinformática en TGAC, se secuenció en unos pocos días dadas las modernas técnicas usadas.

De cómo mejorar la memoria en la vejez

A medida que uno envejece, aparece una preocupación adicional a todas las demás: ¿cómo mantener el cerebro activo?

El ejemplo de quienes llegan a la vejez con Alzheimer y otras enfermedades degenerativas del cerebro nos inquieta.

Diversos estudios a lo largo de los años han mostrado que la actividad física mejora el funcionamiento cerebral. Bueno, ahora un nuevo experimento revela más acerca de cómo la actividad aeróbica ayuda a mantener el cerebro al fortalecer el hipocampo.

Cuando envejecemos, el cerebro tiende a encogerse, incluso en ausencia de enfermedades neurocognitivas como las demencias, entre ellas el Alzheimer. La investigación citada muestra que al menos algunas partes del cerebro pueden ser salvadas de la atrofia e incluso reconstruirlas gracias a una cantidad relativamente baja de actividad tarde en la vida.

El hallazgo acaba de ser publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences y tendría implicaciones en la prevención de la pérdida de memoria en la población adulta.

El grupo de investigadores encontró que adultos de 55 a 80 años que caminaban cerca de 40 minutos tres veces a la semana durante un año aumentaban de volumen el hipocampo, la región cerebral relacionada en el razonamiento espacial y la memoria.

Los adultos que realizaban sólo actividades de fortalecimiento no obtuvieron esa ganancia.

“Creemos que la atrofia del hipocampo (en los años de la vejez) es casi inevitable”, opinó Kira Erickson, profesor de Psicología en la Universidad de Pittsburg y coautor del nuevo estudio. “Pero ahora demostramos que el ejercicio moderado por un año puede incrementar el tamaño de esa estructura”.

El crecimiento del hipocampo fue modesto: 2,12 por ciento en el izquierdo y 1,97 en el derecho, lo que efectivamente devuelve el reloj uno o dos años en términos de volumen. El grupo de control, el del fortalecimiento, experimentó una reducción continua en consonancia con lo esperado por la pérdida debido a la edad, perdiendo en promedio 1,40 por ciento y 1,43 por ciento en el volumen del hipocampo izquierdo y derecho.

En pruebas de memoria espacial, las personas en uno y otro grupo mostraban mejoría en la precisión, pero los que estaban en mejor forma y tendían a tener un hipocampo más grande se desempeñaron mejor en tests de memoria.

El estudio demuestra además que el cerebro permanece modificable incluso a edad avanzada.

Aparte de un mayor tamaño del hipocampo, el grupo del ejercicio aeróbico también tendía a tener un nivel más elevado del factor neurotrófico derivado del cerebro, un compuesto que ha sido asociado con tener un hipocampo más grande y una mejor memoria.

Los científicos no encontraron ningún cambio en el tálamo ni en el núcleo caudado, las otras dos áreas del cerebro relacionadas con el sentido espacial y la memoria.

Vale la pena. Más memoria a más edad, es un bien más que preciado.

Increíble: crean ratones con dos papás y sin mamá

¿Un paso a hijos de parejas del mismo sexo?

Tener dos papas y ninguna mamá puede ser el caso de niños en una pareja homosexual. Pero, ¿podrá ser posible en una pareja heterosexual?

Bueno, en el caso de los ratones, familias no tradicionales son posibles.

En un hallazgo que sería el camino hacia bebés de parejas del mismo sexo, científicos reportaron en Biology of Reproduction haber logrado ratones que nacieron de dos padres y no poseen material genético de la mamá.

Richard Behringer, de la Universidad de Texas y sus colegas iniciaron con fibroblastos (células del tejido conectivo) tomados del feto de un ratón macho y los reprogramaron en células madre pluripotentes inducidas.

Cuando crecieron en un cultivo, por errores en la división celular, un 1 por ciento de las células de esta línea perdieron el cromosoma Y. Estas extrañas células conteniendo el original cromosoma X del ratón fueron inyectadas en blastocitos –la etapa temprana de los embriones- de ratonas normales. Los embriones fueron luego trasplantados a hembras distintas, quienes parieron ratones hembra con cromosomas de los blastocitos.

En otras palabras: el ADN de estas células exclusivamente X fueron inyectadas en embriones inmaduros, que fueron trasplantados a una madre diferente.

La descendencia resultante tenía sólo cromosomas X: dos de la madre y uno del papá número 1. Entre las hembras de la camada, algunos de sus óvulos portaban sólo el cromosoma del papá 1.

Cuando se aparearon, esos óvulos se encontraron con los espermatozoides del papá 2, por lo que la descendencia tuvo dos papás y…ningún aporte genético de la mamá.

El hallazgo sería el camino para preservar especies amenazadas, mejorar características del ganado y para reproducción asistida en humanos.

También podría ser el primer paso hacia bebés de padres-madres homosexuales que porten sus genes y no los de un tercero.

Los ratones que nacieron eran tanto machos como hembras.

Un problema sin resolver es que las células reprogramadas tienen hasta ahora el inconveniente de su tendencia a convertirse en células cancerosas.