Estudio demuestra que el tamaño sí importa

Claro que el tamaño importa. Si no, pregúnteles a las hembras… escarabajo.

Un estudio de las Universidades de Uppsala en Suecia y la Universidad de Cincinnati demostró por primera vez, según los autores, la fuerza evolutiva detrás de la evolución de los genitales del macho.

El mecanismo apareció publicado en Current Biology. La investigación involucró una especie de escarabajo, la Callosobruchus maculatus.

Entre estos insectos, el apareamiento involucra varios machos copulando con una hembra.

“Cuando una hembra copula con varios machos, estos compiten por la fertilización de sus huevos”, dijo Michal Polak, profesor de ciencias biológicas en la U. de Cincinnati, uno de los coautores.

Como la hembra se aparea con varios machos “la función del órgano copulatorio del macho puede determinar cuál de ellos fertilizará más huevos. Nuestros resultados revelan que la morfología de los genitales del macho afecta el éxito fertilizante en estos escarabajos”.

La competencia por producir descendientes es la fuerza conductora de la evolución. La competencia entre machos que ocurre tras la inseminación puede ser una fuerza evolutiva importante que ha derivado en toda una diversidad de formas y tamaños de los órganos sexuales masculinos, expuso Polak. Esa competencia de machos ha generado una gran diversidad biológica que puede contribuir directamente a la formación de nuevas especies.

“Los órganos reproductivos de los animales con fertilización interna cambian más rápido durante la evolución que todos los otros rasgos morfológicos”, agregó.

“Virtualmente en todos los grupos de animales, de gusanos y moluscos a reptiles y mamíferos, los órganos sexuales del macho difieren mucho entre especies cercanamente relacionadas, mientras los genitales femeninos permanecen relativamente sin cambios”.

En el experimento, los investigadores suecos Cosima Hotzy, Goram Arnqvist y Johanna L. Ronn produjeron machos con largas espinas genitales y otros con espinas cortas. Los de espinas más largas tenían sustancialmente más descendientes.

Podría deberse también a algún otro rasgo, por lo que para descartar esa posibilidad a algunos se les modificó sus espinas quirúrgicamente con láser. Al ver el apareamiento de los insectos modificados, se halló que los que tenían la espina más larga eran más exitosos e incluso el líquido seminal entraba más rápido al cuerpo de la hembra cuando esta se apareaba con uno de espina larga que con una corta.

Una evidencia de que la morfología genital masculina influye en el éxito en la competencia postcopulatoria por la fertilización.

Hace 2.000 años había las mismas preocupaciones

A veces la vida parece siempre igual. O tal vez es que está dominada desde sus comienzos por sistemas invariables.

Créase o no, pero análisis de distintos papiros griegos y romanos reflejan preocupaciones propias de Wall Street o de los científicos tratando de curar una enfermedad.

En la edición de hoy del journal Bulletin of the American Society of Papirologists, asentada en la Universidad de Cincinnati se aprecia que entonces andaban preocupados por la cura para un mal, las finanzas y una habitual confusión religiosa.

En la edición de este reporte anual, hay cinco tópicos que llaman la atención.

1. Alguien solicitaba en Grecia un préstamo con intereses, que pagaría en repollos, con lo cual se protegía el prestamista de la inflación, que crecía en el año 275 después de Cristo.

2. Un Thoeris, sacerdote de la divinidad egipcia del hipopótamo (que protegía los embarazos), solicita la transferencia de un dinero.

3. Una carta griega en la que el autor detalla su visita a Alejandría en el año 300, cuando el emperador Dioclesiano estaba de visita. El autor, un joven atleta, participaría en el pankration, una lucha greco-romana con pocas reglas. Al parecer, fue el ganador.

4. Texto greco-romano de Egipto con términos técnicos para fiebres, heridas, incluyendo picaduras de escorpión y epilepsia. La receta es tan difícil de leeer como las de los médicos de hoy. La traducción de un amuleto contra la epilepsia, escrito en una hoja de oro dice:

“Dios de Abraham, dios de Isaac, dios de Jacob, nuestro dios, protege a Aurelia de todo espíritu maligno y de todo ataque de epilepsia, te lo pido…”

5. Cristo y Cristiano están deletreados en un papiro griego, Chrestos, pronunciado como Cristos, era un nombre común apra esclavos significando bueno o útil. Estas palabras se confundían entre lso representantes del gobierno romano, que llamaban Chresto a Cristo y Chrestianos a los Cristianos, una confusión que también tenían los primeros cristianos.

Tal como hoy: dinero, religión y salud…