¿Tienen conciencia los peces? Podría ser…

Foto Wikipedia commons

¿Son conscientes los peces? Pues científicos de Barcelona, Stirling y Bristol observaron un aumento de la temperatura corporal de 2 a 4 grados en peces cebra cuando están sometidos a estrés, un fenómeno conocido como fiebre emocional , como si estuviera relacionado con lo que los animales sienten frente a un estímulo externo.

Esa fiebre ha sido observada en mamíferos, aves y ciertos reptiles, pero no en peces. Por eso han sido catalogados como con poco nivel de sensibilidad.

En este experimento, con 72 peces, se comienza a cuestionar ese punto de vista.

Los peces fueron divididos en 2 grupos de 36 y puestos en un tanque grande con distintos compartimentos interconectados con temperaturas entre 18 y 35°C. En uno de los grupos las condiciones fueron normales, al otro se le sometió a estrés, confinado en tanque a 27grados por 15 minutos, luego liberado. Mientras el grupo de control permaneció a 28 grados, los ideales, el sometido al estrés tendió a moverse a compartimentos con temperatura más alta aumentando la temperatura corporal de 2 a 4 grados. Para los investigadores es una evidencia de que esos peces mostraban fiebre emocional.

Algunos científicos difieren en si los peces pueden tener conciencia, diciendo que su cerebro es simple y no posee corteza cerebral, tienen poca capacidad de aprendizaje y memoria, un repertorio de comportamiento simple y sin capacidad de experimentar sufrimiento. Otros argumentan que a pesar del pequeño cerebro, análisis morfológicos y de conducta han remarcado el parecido de algunas estructuras cerebrales con las de otros vertebrados, como el hipocampo, ligado al aprendizaje y la memoria espacial, y la amígdala de los mamíferos, vinculada a las emociones.

Sonia Rey, del Instituto de Acuicultura de la Universidad de Stirling cree que “estos hallazgos son muy interesantes: la expresión de fiebre emocional sugiere por primera vez que los peces tienen algún grado de conciencia”.

El estudio fue publicado en Proceedings of the Royal Society of London, Biological Sciences.

El pulpo está entre animales con conciencia

Se sabe que los elefantes cooperan para resolver problemas; los chimpancés enseñan a sus jóvenes a elaborar herramientas. ¿Y los pulpos? Pues parece que son capaces de planear.

Estos animales marinos fueron incluidos en la lista de animales con conciencia según un grupo de neurocientíficos cognitivos y computacionales, que suscribieron la Declaración de Conciencia de Cambrigde reportó Katherine Harmon en Scientific American.

La Declaración sostiene que el privilegiado estado de autoconciencia no es exclusivo del Homo sapiens.

“El peso de la evidencia indica que los humanos no son los únicos que poseen los sustratos neurológicos que generan la conciencia”, escribieron los científicos. “Animales no humanos, incluyendo todos los mamíferos y aves, y muchas otras criaturas, incluyendo los pulpos, también poseen esos sustratos neurológicos”.

El pulpo es el único invertebrado en la lista gracias a una copiosa serie de investigaciones que respaldan la aseveración. En 2009 un estudio mostró que algunos recogen conchas del coco y las usan como habitación portátil, un ejemplo de uso de herramientas. Otro estudio documentó su sofisticada navegación espacial y su memoria. Reportes anecdóticos de científicos, como Jennifer Mather, describen pulpos que vagan por el piso marino para recoger el número exacto de rocas que permiten hacer más pequeña la entrada a su cueva. Y experimentos en laboratorio muestran que pulpos mantenidos en tanques cambian su comportamiento por la ausencia de un ambiente rico que los mantenga estimulados.

Los científicos aceptan la existencia de conciencia en otros especies por una razón básica: la anatomía cerebral: muchas redes nerviosas involucradas en la atención, el sueño y la toma de decisiones parece haber surgido en el proceso evolutivo tan temprano como la gran radiación de invertebrados, siendo evidente en insectos y moluscos cefalópodos como el pulpo.

Incluso las emociones, dice la declaración, no dependen de que el animal tenga una estructura cerebral particular, como nuestra corteza. De hecho, muchas otras regiones neuronales se activan cuando nos emocionamos y son muy importantes en la generación de conductas emocionales en los animales, dice la declaración.

Pacientes salen de coma con una medicina para dormir

Una droga utilizada para ayudar a dormir las personas serviría para despertar aquellos de un sueño profundo: en coma.

Ambien, y su genérica contraparte, zolpidem, han sido empleadas durante muchos años para que aquellos a los que les es difícil dormirse, pasen una buena noche. Pero en los últimos 12 años, algunos reportes anecdóticos han sugerido que podría tener otro uso insospechado: revivir pacientes con coma mínimamente consciente.

El hallazgo es curioso e importante. El primer reporte fue casi imposible de creer y no recibió un reconocimiento unánime.

El caso es el siguiente: en 1999, Louis Viljoen fue golpeado por un camión y declarado en estado vegetativo. Varios equipos médicos lo mantuvieron vivo durante tres años, hasta que su médico le prescribió zolpidem, pensando que así podría dejar de rasguñar el colchón a medianoche. 20 minutos tras recibir la primera dosis, despertó y comenzó a hablarle a su madre. Durante un tiempo pasaba de un estado consciente a uno inconsciente. Pasó varios días así, despertando por periodos más prolongados cada vez luego de recibir la medicina, hasta que comenzó a permanecer despierto sin necesidad de ella.

Desde entonces otras historias similares han sido reportadas, así como otros casos interesantes y los médicos se están comenzando a preguntar ahora ¿pueden tener un chance pacientes supuestamente en estado vegetativo? El mes pasado, científicos reportaron, según The New York Times, que los cerebros de personas en estado vegetativo mostraban actividad en respuesta a órdenes simples en las regiones cerebrales esperadas.

El caso intriga. ¿Cómo medicinas como zopidem trabajan en el cerebro para revivir pacientes con grado mínimo de conciencia?

Si bien es cierto que los efectos colaterales incluyen casos de sonambulismo extremo, como comer, hablar e incluso conducir auto dormido, no es claro cómo provoca tales conductas, como es que una ayuda para dormir puede causar actividad cerebral en pacientes que no parece que fueran a despertar jamás.

No se ha informado si la medicina funciona en todos los casos, en cuáles sí o en cuáles no. Lo cierto es que renacen las esperanzas para aquellos muertos en vida.

¿Se pueden autorreconocer los perros?

No es nada difícil preguntarse, al mirar nuestros perros o gatos, ¿tendrán conciencia? Es lo que quisiéramos. Es decir: ¿saben quiénes son?

Mediante distintos experimentos se ha tratado de determinar qué animales tienen conciencia de sí. El más común: se les presenta ante un espejo y luego se les coloca una mancha en la cara, para ver si tratan de quitársela.

Pocos animales pasan la prueba. El chimpancé es uno de ellos. También orangutanes, gorilas, bonobos. Los micos no. Pero sí el elefante, que trata de quitársela con la trompa. El delfín también. La urraca la pasa, no así parientes como el cuervo.

¿Bueno, pero animales domésticos como el perro?

Marc Bekoff, de la Universidad de Colorado se ideó una prueba diferente para este animal. Como depende más de su olfato, siendo su cerebro mucho mejor con el olor que incluso los grandes simios, se ideó esta prueba: poner a oler un perro el orín de otros perros y el suyo en un recorrido. Le movió luego el propio, para que se lo encontrara después. Si lo considerara ajeno, lo olería más. Pero no le prestó tanta atención como al rastro dejado por otros perros y perras.

Esto, según el investigador, diría que se autorreconoce. No todos están de acuerdo, pues consideran más exigente la prueba del espejo.

¿Qué opina?