En verano se cae más el pelo

Foto Pixabay

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Si es de los que sufre pérdida de cabello, puede llamarle la atención que en verano se cae más el pelo reveló un estudio publicado en el British Journal of Dermatology.

La investigación analizó la caída del cabello a través de las estaciones en ambos hemisferios del planeta y en 8 países.

Basados en datos de Google Trends se encontró que esa estación, más la del otoño, inciden en la caída del pelo. ¿Por qué? No se sabe.

Pero el hallazgo no es nuevo, refuerza, con mayor número de datos, otras investigaciones que se habían centrado en pequeñas muestras y en sitios reducidos.

Este estudio sintetizó datos epidemiológicos digitales de ambos hemisferios para conformar la sospecha clínica de que el verano y el otoño están asociados con una mayor pérdida de cabello”, comentó Shawn Kwatra, primer autor, de la Escuela de Medicina de John Hopkins University.

Este hallazgo es clínicamente relevante para pacientes que pierden más pelo en esas estaciones y además tiene implicaciones en la evaluación de las terapias y su efectividad. Estudios posteriores aclararán esta asociación y examinarán la fisiología del ciclo del cabello”.

La calvicie o alopecia, la caída del pelo en cualquier parte del cuerpo, y que en general siempre incluye la cabeza, obedece a muchas razones.

Se estima que a los 35 años de edad, 40% de los hombres tienen pérdida de cabello, 65% a los 60 años y 70% a los 80 años de edad.

Esa condición afecta también a las mujeres, pero en menor proporción

La calvicie no es general en todo el globo. En Europa, en la República Checa está el mayor índice, con casi 42% de los hombres con pérdida de cabello, seguidos de los españoles.

En China es donde menos se cae el pelo.

El estudio estacional no reveló la situación en los países tropicales para saber si las temporadas de más calor inciden en la pérdida de pelo.

Un sistema reproductivo en la palma de la mano

Tracto reproductivo femenino. Dibujo Wikipedia

Tracto reproductivo femenino. Dibujo Wikipedia

Sí, ahora se tiene el sistema reproductivo femenino, con ovarios, trompas de Falopio, útero, cervix y vagina, en la palma de la mano.

Un desarrollo con miras a estudiar los problemas de ese tracto y probar nuevas medicinas y que hace parte del proyecto de crear un cuerpo humano en un chip.

Esta nueva tecnología en 3D, denominada Evatar, está hecha de tejido humano y ayudará a entender las enfermedades del tracto reproductivo femenino como endometriosis, fibromas (afecta más del 80% de las mujeres), cáncer e infertilidad.

La meta es usar células madre de una persona y crear ese modelo personalizado de su sistema reproductivo.

Evatar semeja un pequeño cubo con modelos 3D de aquellos componentes del sistema reproductivo, además de un fluido especial bombeado por todo el tracto para cumplir la función de la sangre.

Una tecnología revolucionaria, en palabras de Teresa Woodruff, investigadora en temas reproductivos y directora del Women’s Health Research Institute en Northwestern University Feinberg School of Medicine.

Los modelos de órganos se comunican entre sí mediante sustancias segregadas, incluyendo hormonas, para parecerse lo más posible al trabajo en un cuerpo.

El avance fue publicado en Nature Communications.

Si uno tiene sus células madres y crea un corazón, hígado, pulmón y un ovario, podría probar medicinas en 10 dosis diferentes y decir, esta es la que lo ayudará con su alzheimer, su párkinson o su diabetes”, dijo Woodruff. “Es lo último en medicina personalizada, un modelo de su cuerpo para probar drogas”.

Ayudará a desarrollar tratamientos individualizados y ver cómo las mujeres metabolizan medicinas diferente a los hombres.

La tecnología es revolucionaria, dijo la universidad, porque el tracto reproductivo crea un cultivo dinámico en en el que los órganos se comunican entre sí en vez de tener células estáticas en un plato de plástico.

Una tecnología de microfluidos que en unos 10 años será la más usada en investigación biológica.

El gusano que cambia de cabeza

Gusano bellota. Foto S. Luttrell

Gusano bellota. Foto S. Luttrell

Viejo sueño de la ciencia: lograr que los humanos puedan regenerar las partes del cuerpo perdidas, como los miembros y para ello algunos investigadores recurren a un animal que parece simple pero con unas capacidades grandes: un gusano bellota, un enteropneusta.

Un pequeño gusano que vive enterrado en la arena cerca a arrecifes de coral, pero cuya relación ancestral con los cordados indica que tienen una composición genética y un plan de cuerpo muy similar al nuestro.

El estudio en Development Dynamics mostró que pueden regenerar cada gran parte del cuerpo, incluidos sistema nervioso, órganos internos y… cabeza. Lo hacen como si nada luego de haber sido cortados en la mitad.

Si los científicos descifran la red genética responsable de este logro, podrían activar el crecimiento de extremidades perdidas en los humanos mediante la manipulación de nuestra similar herencia genética.

Compartimos miles de genes con estos animales y tenemos muchos, si no todos, de los que usan para regenerar sus estructuras corporales”, explicó Shawn Luttrell, cabeza del estudio.

Podría tener implicaciones para la regeneración del sistema nervioso central si desciframos los mecanismos que los gusanos usan para regenerarse”.

El estudio encontró que cuando un gusano de estos, una de las pocas especies vivas de hemicordados, es cortado en la mitad, vuelve a crecer la cabeza o partes de la cual en cada lado opuesto con una perfecta proporción de la mitad cortada.

Es como si partieran una persona por la cintura: una parte volvería desarrollar cabeza y miembros superiores, la otra los miembros inferiores.

Luego de 3 o 4 días, los gusanos comienzan a crecer una probóscide y boca y a los 5 a 10 días aparecen el corazón y los riñones. Hacia el día 15 ha recrecido un tubo neural completo, que corresponde en humanos a la médula y el cerebro.

Tras ser cortadas, cada mitad del gusano sigue prosperando y los ‘pedazos’ producen gusanos vitales y sanos una vez recrecen las partes del cuerpo.

La regeneración otorga a los animales o poblaciones la inmortalidad, según Billie Swalla, otro investigador. “No solo los tejidos recrecen sino que quedan exactamente de la misma forma y las mismas proporciones, de modo que no se puede distinguir un animal que se ha regenerado de uno que nunca ha sido cortado”.

Resumen científico de la semana

Artritis. Foto Flickr

Artritis. Foto Flickr

1. Problemas mentales en el cuerpo

Los problemas de la mente los siente el cuerpo, viejo dicho reconocido por la ciencia también. Pero ¿cómo? Un estudio europeo de psicólogos en el journal Plos One sugiere que en la gente joven tras la depresión aparecen problemas como artritis y digestivos, mientras que los desórdenes de ansiedad son seguidos por enfermedades de la piel. El estudio incluyó 6500 adolescentes.

2. Cómo estudiar

Hacer pruebas prácticas de conocimiento ayuda a proteger la memoria de los efectos negativos del estrés, sugiere un estudio en Science. Cuando se recurre al método tradicional de memorizar los beneficios no son tan evidentes, lo que indica que no se trata necesariamente de cuánto o por cuánto tiempo alguien estudia, sino cómo se estudia. Una manera de tomar exámenes con más calma y… mejores resultados.

3. Una gota de sudor

Científicos desarrollaron un dispositivo flexible de microfluidos que se adhiere con facilidad a la piel para medir el sudor de la persona y ver cómo es el comportamiento del cuerpo frente al ejercicio. Analiza biomarcadores que le permiten al usuario saber si requiere más agua o electrolitos, o si algo no anda bien médicamente. Está diseñado para un solo uso, es de bajo costo, y se pone en el antebrazo o espalda. El avance fue presentado en Science Translational Medicine.

4. Aspartame cuestionado

El aspartame, endulzante de amplio uso, no ayudaría a perder peso. Un estudio en Applied Physiology, Nutrition y Metabolism sugiere que un subproducto de este, fenilalanina, interfiere con la acción de una enzima que se sabe previene el síndrome metabólico, ese conjunto de síntomas asociados con la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardiovascular. En ratones demostraron además que ratones a los que se les daba aspartame en el agua ganaban peso.

5. Lago sin bañistas

Bajo Utopia Planitia, una región de llanuras en Marte, habría más agua que la que contiene el lago Superior, el mayor de los grandes lagos en Estados Unidos según estudio en Geophysical Research Letters con base en datos aportados por la sonda Mars Reconnaissance Orbiter. Un depósito de unos 170 metros por 80, con 50 a 85% de hielo de agua mezclado con polvo y partículas de rocas. Un depósito a mitad de camino del ecuador al polo, donde hoy es imposible que exista agua en la superficie.

6. Por las abejas

Con 10 medidas los gobiernos ayudarían a proteger a quienes nos dan buena parte de los alimentos: las abejas y demás polinizadores, sabida el declive en el que se encuentran sus poblaciones. Entre las medidas sugeridas en un artículo en Science figuran más control en el uso de pesticidas, promover el manejo integrado de pestes, favorecer la diversidad de cultivos en las granjas, monitorear la presencia de estos insectos.

7. Enanas viejas

Astrónomos detectaron un gran número de galaxias enanas formadas cuando el universo tenía solo 2.000 a 6.000 millones de años de edad, lo que sugiere que se formó un número alto y jugaron un papel preponderante en la formación de estrellas. Son galaxias 10 a 100 veces más débiles que las previamente observadas de ese periodo. El hallazgo apareció en The Astrophysical Journal.

8. A ellas les va mejor

El doble cromosoma X protege a las mujeres contra el cáncer, por lo que la incidencia de los distintos tipos de esta enfermedad en ellas es mucho menor que en los hombres, según un artículo en Nature Genetics. La copia extra de ciertos genes brinda un escudo que no poseen los hombres, que solo tienen un cromosoma X.

9. Perros con memoria

Los perros tienen memoria episódica también, sugiere un estudio en Current Biology y recuerdan lo que hacen las personas, incluso acciones complejas tiempo después de observadas y sin razón alguna para recordarlo y sin recompensa de por medio según los científicos del grupo de ecología comparativa en Budapest.

10. Amenaza industrial

Un estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences reveló que el declive fuerte de los vertebrados comenzó hace 123 años, de la mano del proceso de industrialización. Algunas poblaciones se han reducido hasta 95%, notándose además una menor variedad genética que les dificulta luchar contra los cambios ambientales.

Crean órganos del tamaño de un chip

Tienen casi el grosor de una pantalla de microscopio, pero funcionan. Son máquinas pequeñas, conectadas a toda clase de tubos y alambres para ayudar a imitar la fisiología humana: verdaderos órganos artificiales.

Sí: un pulmón en un chip, por ejemplo tiene las células de vasos sanguíneos en un lado y el tejido celular en el otro, mientras que pequeñas bombas y vacíos modelan la respiración y el flujo de sangre.

Eso es lo que busca impulsar el Centro de Medicina Translacional del National Institute of Health de Estados Unidos, que financiará 17 desarrollos.

Entre los proyectos figuran modelos de piel, pulmón, estómago, hígado y cerebro.

Se espera que esos chips provean una manera confiable y barata de estudiar enfermedades humanas, en parte al permitir la interacción de diferentes tipos de células con el ambiente tridimensional en el que las células viven en tejidos intactos. En los cultivos planos de células, estas no funcionan de la forma como lo hacen en el cuerpo.

La FDA de Estados Unidos ayudará a explorar cómo esta nueva tecnología puede ser usada para predecir la seguridad de medicinas antes de ser probadas en personas. Los estudios en animales son considerados esenciales, pero son caros y no siempre confiables. Los hígados de ratas, por ejemplo, pueden manejar unas toxinas que envenenan sus contrapartes humanas. De acuerdo con datos del NIH un 30% de drogas experimentales que han fallado en humanos al producir toxicidad pese a resultados positivos en modelos animales.

Imagen de un bazo en un chip. Wyss Institute

El pez que se convierte en mujer

Qué tal uno cortejar una mujer y tener que mostrar su… ¡lado femenino!

Bueno, eso es lo que hace el macho sepia (un orden de moluscos): mientras que un lado de su cuerpo muestra lo mejor de su figura para atraer los favores de la hembra, el otro se viste de hembra para alejar rivales y evitar que peleen con él.

El llamativo patrón fue observado por primera vez y publicado en Biology letters. Y no es de extrañar en sepias, verdaderos magos del disfraz.

“Las sepias son uno de los grupos más listos de animales marinos”, dijo Culum Brown, líder del grupo en Macquarie University en Sidney, Australia. “Y es muy obvio que están usando esta exhibición de modo táctico”.

Se sabía que el Sepia plangon podía camuflar su piel para imitar los alrededores y que podía mostrar distintos patrones en cada lado. Su piel contiene capas concentradas de cromotaforas, células que contienen pigmentos de distintos colores, pero nunca se había visto un macho imitando una hembra solo por un lado como un truco para cortejar.

Brown y colegas observaron por primera vez esa conducta en el acuario en laboratorio y se preguntaron si los machos en su medio harían lo mismo y si era así, cuándo y por qué. Así, analizaron 108 fotos de distintos grupos de sepias tomadas en salidas previas en la bahía de Sidney y hallaron que cuando un macho estaba en un grupo con una hembra y otro macho, exhibía el patrón dual, un lado macho hacia la hembra y otro femenino hacia el macho, el 39% de las veces. En situaciones con un grupo de todos machos o dos hembras con un macho, no lo exhibían.

“Lo usan solo en un contexto particular”, dijo Brown. “Eso implica que la mejor estrategia del macho si halla una hembra atractiva es ser tramposo y disfrazar el punto de que ha hallado una pareja interesante”.

Este comportamiento podría ser aprendido, pero como dijo Brown, es un ejemplo de la compleja inteligencia social de los animales marinos. El sepia tiene una de las más grandes relaciones cerebro-cuerpo de los invertebrados, y la investigación en sus habilidades para engañar y cómo saben cuándo emplear la táctica, puede ayudar a explicar cómo el tamaño del cerebro contribuye a la compleja conducta.

Shelley Adamo, de Dalhousie University en Halifax, Canadá, el hallazgo es novedoso pero no sorprendente. Estos moluscos tienen una gran habilidad para engañar depredadores y unas veces pretenden ser corales, otras pasto marino y así por el estilo.

En la foto, el sepia con las dos caras.

Estudio dice que habría detectado el punto G

El esquivo punto G habría aparecido por fin. Esto, de acuerdo con lo que reclama Adam Ostrzenski, del Instituto de Ginecología en San Petersburgo (Florida).

Un estudio que presentó en la edición del 25 de abril de The Journal of Sexual Medicine dice que ese punto, clave en el placer sexual femenino, mide casi 1 centímetro de largo y casi 3 milímetros de ancho y se hallaría en la zona anterior (parte frontal del cuerpo) de la vagina.

“Es una estructura tipo uva. Nada se le parece”, dijo el especialista.

Para su hallazgo, Ostrzenski examinó el cadáver de una anciana de 83 años que había muerto de un trauma en la cabeza.

La estructura que detectó se encontraba situada dentro de un saco de tejido protector. Cuando lo removió, resección que le tomó 7 horas, el tejido se extendió como un acordeón, relató, porque la estructura está compuesta de tejido eréctil.

Aunque está convencido del hallazgo del mítico punto G, ese que les brindaría el máximo placer a las mujeres durante una relación sexual, no todos están convencidos dice una nota en LiveScience.

Amichai Kilchevsky, urólogo de Yale-New Haven Hospital en Connecticut, piensa que el estudio aporta al debate pero no trae nada nuevo. Este urólogo hizo un análisis de 60 años de estudios sobre el punto G y no encontró pruebas de su existencia. Cerca de una docena de estudios de los que revisó se hicieron en cadáveres, algunos incluyendo 20 a 30 cuerpos, pero los resultados nunca fueron concluyentes, eran mixtos.

El estudio de Ostrzenski solo incluyó un cuerpo, pero no pudo estudiar al microscopio la estructura hallada.

Un estudio más profundo, que no hizo por falta de autorización, hubiera aportado quizás más luces, incluso la posible presencia de químicos asociados con la excitación femenina.

Experiencias cercanas a la muerte son… un sueño

No es extraño encontrarse con alguien que afirma haber tenido una experiencia cercana a la muerte, viajando por un túnel, viendo una luz intensa. Algunos ven hasta el demonio.

En ejercicios en el the Out-Of-Body Experience Research Center en Los Ángeles se demuestra que esas visiones deben ser producto de la mente humana antes que un fenómeno supranatural.

En ese centro, cuatro grupos de 10 a 20 voluntarios fueron entrenados para realizar una serie de pasos mentales despertándose durante la noche, lo que podía conducirlos a tener esas experiencias fuera del cuerpo. Si eran capaces de ‘separarse de su cuerpo’, eran condicionados a intentar soñar que flotaban en un túnel hacia una luz brillante. 18 de los voluntarios dijeron que soñaron eso.

“Algunos de los sujetos en el test no solo lograron reproducir un vuelo fuera del cuerpo a través de un túnel, sino que gozaron con el éxtasis típica de la experiencia e incluso fueron hacia esa luz y se encontraron allí con los parientes muertos”, dijo Michael Raduga. cabeza del centro, en un boletín de prensa sobre el trabajo que no ha sido publicado aún en una revista especializada.

Es tan común hablar de estas experiencias que se estima que más de 8 millones de norteamericanos han tenido una experiencia cercana a la muerte y se dan con mayor frecuencia durante los estados de sueño inducido por la anestesia según el centro.

Un trabajo previo de neurólogos, incluyendo a Kevin Nelson de la Universidad de Kentucky, sugiere que esas experiencias son generadas en realidad por los mismos mecanismos que provocan los sueños lúcidos. El trabajo ha mostrado que ambos tipos de experiencias surgen cuando la región prefrontal dorsolateral del cerebro, nuestro centro de la lógica, que usualmente es muy activa solo cuando estamos en vigilia, se hace activa durante la fase REM del sueño, permitiendo sueños extremamente vívidos que parecen haber sucedido en la vida real. Nelson llama frontera de la conciencia el estado de transición entre el sueño y el estar despierto y cree que es en ese estado mixto que los sueños vívidos y las experiencias cercanas a la muerte se presentan.

El estudio de Raduga fue diseñado con el trabajo de Nelson como norte. Los voluntarios que generaron con éxito aquellas experiencias las describieron y una de ellas dijo que “fui capaz de salir de mi cuerpo, quería ver el túnel y de inmediato apareció frente a mí. Una vez volé hacia el final de este vi a mi fallecido esposo en espíritu. Hablamos por varios minutos. Sus palabras, roces, maneras y sentimientos eran reales, justo como durante su vida. Luego, cuando vi que era tiempo de irme, fui por el túnel, salté y aterricé suave en mi cuerpo”.

Nelson dijo que los resultados de este estudio deben ser tomados con cautela, hasta tanto sea revisado por expertos.

Tal parece que las experiencias cercanas a la muerte son sueños muy intensos hiperreales inducidos por narcosis o daños cerebrales en el proceso de muerte. Para Raduga, no son evidencia de vida después de la muerte.

Tenemos 86.000 millones de neuronas

Por más que creamos que tenemos muchas neuronas y que algunos, erróneamente, digan que no usamos todo nuestro cerebro, científicos acaban de revelar un dato sorprendente. Los humanos tenemos 14.000 millones de neuronas menos de lo que se creía, un número que tienen los monos babuinos.

A esa cifra llegaron científicos encabezados por Suzana Herculano-Houzel, de la Universidade Federal do Rio, que analizaron cerebros humanos con edades de 50, 51, 54 y 71 años donados a la ciencia por hombres.

Para contarlas, disolvieron las membranas celulares del cerebro creando una mezcla homogénea. Luego tomaron una muestra de esa sopa, contaron el número de núcleos celulares de las neuronas y las llevaron a escala apra obtener el número total.

En promedio, entonces, un cerebro humano posee 86.000 millones de neuronas. Ninguno de los cerebros alcanzaba las 100.000. Los 14.000 millones menos equivalen al cerebro del babuino y casi la mitad de las que posee un gorila, o sea que es una diferencia importante, dijo la investigadora.

La cuestión ahora es qué tan importante es aquella cantidad, a sabiendas de que investigaciones previas han indicado que grande no es necesariamente mejor. La cantidad que poseemos, argumentan algunos, es lo que necesitamos para controlar nuestro cuerpo grande. Otros sostienen que nuestros grandes cerebros son necesarios para nuestra compleja vida social, el uso de herramientas o pensar sobre el pensar (metacognición).

Algunos científicos, sin embargo, creen que nuestra inteligencia no están en el tamaño del cerebro sino en la complejidad de las interacciones cerebrales, al punto de aún no conocemos mucho de su funcionamiento.

Surge una esperanza contra el Alzheimer

Decenas de millones de humanos padecen Alzheimer, una enfermedad ligada en muchos casos a la etapa final de la vida y sin mayores esperanzas.

Pero neurocientíficos de la Escuela de Medicina de Case Westen Reserve University presentaron esta semana en la revista Science un increíble logro: mostraron cómo el medicamento bexaroteno reversa con rapidez en ratones los déficits cognoscitivos, patológicos y de memoria que provoca el desarrollo de la enfermedad.

¿Funcionará en humanos?

El bexaroteno fue aprobada para el tratamiento del cáncer por la FDA hace más de 10 años y ahora se mira su uso contra el Alzheimer.

Este mal aparece en cierta medida por la incapacidad del cuerpo de eliminar la presencia de los péptidos beta-amiloides en el cerebro, sustancia que se produce de manera natural.

Gary Landrethh y colegas usaron la droga al tener ciertas pistas sobre la acción de esa medicina en la limpieza de los péptidos y se mostraron sorprendidos por la velocidad con la cual mejoraba la memoria, la conducta e incluso reversaba la patología del Alzheimer.

Hoy la comunidad científica es que pequeñas formas solubles de beta-amiloides provocan los problemas de memoria en modelos animales y humanos con la enfermedad. A las 6 horas de suministrado el bexaroteno, los niveles solubles del péptido se redujeron25%; y hay más: el efecto duraba hasta 3 días. Este cambio fue correlacionado con un rápido mejoramiento en una amplia gama de conductas en tres modelos de ratones distintos.

“Es un hallazgo sin precedentes”, dijo Paige Cramer, candidato a doctor en esa universidad y principal autor del estudio. “Antes, el mejor tratamiento para el Alzheimer en ratones requería varios meses para reducir la placa (de beta-amiloides) en el cerebro”.

El bexaroteno es una droga segura y con buen perfil en cuanto a efectos secundarios.

Se espera comenzar ensayos clínicos con personas.

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