El ébola en 1.900 palabras (informe especial)

El virus del ébola. Foto CDC

Diez meses de terror. Diez meses con el ébola, que hasta ayer (15 de octubre) había infectado 8.997 personas, de las cuales 4.484 habían fallecido, casi la totalidad en tres países africanos: Guinea (883), Liberia (2.458) y Sierra Leona (1.183).

Entre los infectados 427 son trabajadores de la salud, de los cuales 236 han fallecido.

Una emergencia sanitaria que mantiene en vilo al mundo.

El actual brote del ébola apareció en una aldea de Guinea, Meliandou, en la prefectura de Guéckédou el 6 de diciembre de 2013, y luego en Maceta. La primera víctima fue un niño de 2-3 años. Le siguió su madre en enero de este año y para marzo había 111 casos en tres prefecturas, llegando a la capital Conakry. Ya estaba en Lofa, Liberia.

El responsable es el Zaire ebolavirus, aunque científicos piensan que no fue introducido desde África Central sino que esta cepa pudo evolucionar en África Occidental.

En mayo el foco de la epidemia se expandió a los distritos de Kenema y Kailahun en Sierra Leona, aumentando los casos de Lofa en Liberia.

Después se extendió a otras regiones de esos países y alcanzó Senegal y Nigeria, en donde la situación se ha controlado. En el primero la OMS declarará este 17 de octubre el fin del brote, mientras Nigeria deberá esperar a completar los 42 días de activa vigilancia por si hay nuevos casos.

El nombre

El virus se conoció en 1976 por un brote en lo que hoy es la República Democrática del Congo, entonces Zaire, en la aldea Yambuku. Los belgas que lo identificaron con colegas americanos buscaron darle un nombre y pensaron en el virus del río Congo, que pasa por esa localidad, pero se podía confundir con otra fiebre ya existente. Si lo bautizaban con el de la villa se le estigmatizaría, por lo que buscaron en el mapa el sitio más cercano: era el río Ébola (río negro en el lenguaje local) y así lo bautizaron. Zaire ebolavirus.

Familia

Los ebolavirus pertenecen a la familia Filoviridae, que incluye los géneros marburgvirus y cuevavirus, cada uno con una especie, y ebolavirus con cinco especies.

Todos los ebolavirus africanos pueden infectar humanos y provocar síntomas similares, pero con diferencias en términos de progresión y virulencia, con fatalidades de menos del 40% para el Bundibugyo ebolavirus, a cerca del 60% en el Sudan ebolavirus y del 70 a 90% en el Zaire ebolavirus.

Transmisión

El virus no se transmite por el aire. Para contagiarse hay que estar en contacto con fluidos corporales de una persona que presenta los síntomas (saliva, lágrimas, heces, orina), con animales contaminados como primates, murciélagos de las frutas, antílopes o con algo que haya tocado el paciente, lo que es menos frecuente. En el sudor no se ha aislado todavía el virus.

También podría transmitirse por el contacto sexual. En semen se ha encontrado hasta 70 días después de que una persona se recuperó. Y también se encuentra en la leche materna, pero los fluidos más comunes de contagio han sido la sangre, las heces y el vómito.

El virus puede sobrevivir hasta 48 horas fuera del cuerpo humano a temperatura ambiente, aunque en cadáveres se ha detectado más tiempo.

Costumbres como el lavado de los muertos, incluyendo sus orificios, han aumentado los casos en diferentes pueblos, pues el virus está aún activo en el cadáver.

En el cuerpo

Una vez dentro del cuerpo, entra en las células y se replica. Después sale explosivamente de estas y produce la proteína que genera la gran devastación: la glicoproteína ebolavirus, que se pega a las células dentro de los vasos sanguíneos, lo que incrementa la permeabilidad de los vasos permitiendo el escape de sangre. El cuerpo pierde la capacidad de coagulación y engrosamiento de la sangre.

El virus evade el sistema de defensa del cuerpo neutralizando las señales de los neutrófilos que son los encargados de enviar señales de alarma a los glóbulos blancos. De hecho, infecta las células inmunitarias y viaja con ellas a otras partes del cuerpo, como hígado, riñón, cerebro.

Cada que el virus infecta una célula y produce el estallido se activan las citoquinas, responsables de producir inflamación cuando un agente extraño ataca el cuerpo. Esto desencadena los síntomas como de influenza, primera manifestación clara del ébola.

Así comienza, pues solo un 20% de las personas presentan sangrado externo por ojos y otras partes. Muchos sucumben antes de que aparezcan estos síntomas, algunos con solo un sangrado menor por encías o heridas.

Otros síntomas

Los síntomas como gripales aparecen en la primera fase de la enfermedad, experimentándose dolor de cabeza, dolor muscular, debilidad, seguidos de vómito, diarrea y baja presión arterial. El sangrado extremo ocurre hacia el final. Quienes fallecen mueren por falla multiorgánica y shock, shock producido por el sangrado en distintas partes del cuerpo y por los vasos sanguíneos. Incluso si no presenta sangrado externo, por dentro está filtrando sangre.

Solo cuando se desarrollan los síntomas comienza la fase de posible contagio.

Fases

Los síntomas comienzan a los 4-9 días luego de la exposición, pero la incubación puede durar hasta 21 días.

Entre los días 1 a 3 de manifestación presenta síntomas como de influenza. Entre los días 4 y 7 puede presentar diarrea, vómito, náuseas, baja presión, dolor de cabeza y anemia. Del 7 al 10, fase final, hay confusión y sangrado, interno y externo, llevando al coma, shock y la muerte.

Inmunidad

Algunas personas han resistido la infección y sobreviven. Puede deberse a su buena salud y tipo de exposición, quizás solo con una persona que estaba en fase inicial.

Se ha encontrado que algunas personas poseen células sin un marcador o que ha mutado sin el cual el ébola no logra adherirse a ellas.

Quienes poseen ciertas versiones del gen, B*7 o B*14, tiene mayor probabilidad de sobrevivir, por quienes poseen las versiones B*67 y B*15 tienden a fallecer.

Algunos resisten por completo la infección si poseen el gen NPC1, que los blinda contra el virus. El estudio fue hecho en laboratorio, por lo que no es totalmente seguro que sea así en el medio real, pero podría ser.

El diagnóstico

Una vez se han manifestado síntomas, existen varios tests para comprobar si se trata del ébola. Uno de los más precisos es el de la cadena de reacción de la polimerasa, técnica que busca material genético del virus y crea tantas copias que se logra detectar.

Esta prueba puede dar negativo en los 3 primeros días de los síntomas. O sea que entre 3 y 5 días después de la hospitalización se tiene la confirmación.

Otra prueba es Elisa, que tarda más de 3 días para dar un resultado positivo. Existen otras como el cultivo, la microscopía de electrones y el test de detección de antígenos.

El manejo de las muestras es un procedimiento crítico de riesgo alto, por lo que las normas de bioseguridad deben ser muy estrictas.

En los 3 países afectados hay 11 laboratorios de diagnóstico, con capacidad para realizar de 200 a 470 pruebas diarias.

Los afectados

Un reporte científico mostraba el siguiente cuadro de afectados hasta mediados de septiembre:

La mayoría de los pacientes tenían entre 15 y 44 años de edad, la mitad hombres, con una tasa de fatalidad de 70,8%.

El curso de la infección, incluyendo signos y síntomas, era de 11,4 días para los 3 países y un intervalo de serie de15,3 días.

El 95% de los afectados tenía síntomas a los 21 días de la exposición, periodo recomendado para el seguimiento de los contactos del paciente.

Entre la aparición de los síntomas y la hospitalización el tiempo transcurrido ha sido de 5 a 9 días, fase crítica para la diseminación de la enfermedad en la comunidad. Y entre la hospitalización y la muerte transcurrieron en promedio de 4,2 a 6,4 días. Un desenlace rápido.

Según el crecimiento exponencial y la tasa de reproducción que ya supera 1, se estima que para noviembre habría más de 20.000 casos: 5.740 en Guinea, 9.890 en Liberia, 5.000 en Sierra Leona según análisis científicos.

Ha habido casos de transmisión interna en Estados Unidos y España.

Tratamiento

Hoy no hay vacuna disponible ni medicinas eficaces para tratar el ébola. La intervención terapéutica se centra en anticuerpos, exitosa en macacos.

Otra es ARN modulatorio, junto a una promisoria medicina, BCX4430.

Existen dos candidatos a vacunas prometedores, que se encuentran en fase 1 de las pruebas.

Una ha sido desarrollada por GlaxoSmithKline con el Instituto de Alergias y Enfermedades Infecciosas de Estados Unidos. Usa un vector de adenovirus derivado de chimpancés con un gen del ébola insertado.

La otra, de origen canadiense, usa un virus atenuado de la estomatitis vesicular, con un gen remplazado por otro del ébola.

Editorial

La letra con sangre debería entrar

El brote actual del ébola ha demostrado que el mundo no está preparado para enfrentar una epidemia de una nueva y mortal enfermedad, independiente de que en el presente caso se disemine o no por el mundo.

El ébola es una enfermedad de países pobres con un sistema de salud debilitado por guerras intestinas, que ha facilitado su reproducción. Una enfermedad que nunca preocupó, hasta ahora, al mundo industrializado pese a que irrumpió hace más de 35 años, como sucede con muchas otras enfermedades de lo países menos desarrollados.

No es fácil el control en un mundo interconectado en donde una persona puede visitar varias regiones en uno o dos días. Eso ha disparado las alarmas en países no africanos.

Los viajeros que adquieran la enfermedad pueden ser tratados en centros hospitalarios pero será difícil controlar los contactos que hayan tenido desde que surgieron los síntomas. Se suma que los sistemas de salud de los países no estaban preparados y aún no lo están. En Estados Unidos incluso se ha dado contagio entre personal que atendió al primer paciente llegado de Liberia, que luego falleció.

No hay protocolos claros. Y no los hay tampoco en un país como Colombia en donde el sistema de salud vive una crisis honda: un enfermo podría aparecer en cualquier pueblo pequeño, no necesariamente en la gran ciudad con el mejor hospital. Eso aumenta la cadena de posibilidades.

El país, hay que decirlo, no está preparado para recibir pacientes con ébola y tratarlos aunque el Ministerio de Salud diga lo contrario. Es que Colombia no ha sido capaz de reducir siquiera la malaria, una vieja conocida de nuestras poblaciones más pobres.

Seguro la emergencia mundial será controlada, aún no se sabe a qué costo ni cuándo, pero hay que sacar enseñanzas de esta crisis. Los países del primer mundo tienen ahora más que nunca la responsabilidad de responder con prontitud y eficacia ante cualquier nueva amenaza, algo que no se hizo con el ébola en sus primeros meses de desarrollo.

Y en adelante habrá que dedicarle más espacio a la prevención de salud, que en el caso de Colombia el actual sistema relegó. En el caso africano, las costumbres de los pueblos han ayudado a que se disemine el ébola, sugiriendo que las campañas y programas educativos de todo tipo deben ser prioridad ante cualquier amenaza sanitaria, independiente de si les es o no rentable a nuestras EPS.

Sin ser aves de mal agüero ni profetas del desastre, se debe considerar que el daño que se le ha hecho al medio ambiente podría tener incidencia en la aparición y diseminación de nuevos males que afecten la población mundial, sin pretender decir que el ébola y otros virus recientes que han pasado de animal a hombre se deban a esos desbarajustes pues aún no está demostrado. Pero sí ha aumentado la incidencia de distintas enfermedades tropicales, lo que ha sido confirmado.

Lecciones que habrá que aprender rápido.

Fuentes del informe: Organización Mundial de la Salud, LiveScience, The New England Journal of Medicine, The Lancet.

Mis 10 noticias científicas de la semana (27-2)

1. Una vida por… los huevos

En un sorprendente hallazgo, científicos reportaron en Plos One el animal que más tiempo carga los huevos hasta que eclosionan. Se trata del pulpo Graneledone boreopacifica. La hembra los carga en sus brazos durante 4,5 años. Luego, cuando nacen sus descendientes, ella… muere, como sucede en los pulpos. La hembra fue detectada en un vehículo robótico a 1.397 metros de profundidad y se le hizo un seguimiento periódico: 18 veces en 53 meses. Toda una marca para las denodadas madres.

2. Una herencia de miedo

Los recién nacidos pueden aprender de sus madres a oler el miedo en sus primeros días de nacidos sugiere una investigación hecha con ratas y publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences. Ratas entrenadas para sentir temor al oler menta, transmitieron ese temor a sus descendientes pese a no estar más que en contacto vía un ducto por donde pasaba el aire. Los bebés pueden adquirir las experiencias de sus madres, sugiere la investigación.

3. No somos tan pesados

Medidas tomadas hasta ahora sugerían que nuestra galaxia, la Vía Láctea, es más masiva que la vecina Andrómeda, ambas parte del Grupo Local de Galaxias. Pero un nuevo estudio que tomó en cuenta la gravedad que atrae las galaxias de este grupo y la expansión del universo tomada en galaxias por fuera, revela que nuestra galaxia tiene apenas la mitad d ella masa de Andrómeda. En las dos, asimismo, se encontró que la materia oscura responde por el 90% de la masa. El estudio apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

4. Un cuerpo totalmente chorreado

Desde 2005 se sabía que había chorros de agua saliendo de ciertos puntos de la luna Encelado en Saturno. Un estudio presentado en el Astrophysicial Journal revela que son 131 géiseres los detectados en esa luna, Expiden agua salada del mar interno del satélite natural, salida desde las profundidades. El artículo también explica a qué se debe ese sistema, en parte por las fuerzas de marea que ejerce el planeta de los anillos.

5. La atmósfera es una olla a presión

Uno de los gases de efecto invernadero más potentes es el vapor de agua, y el más abundante, presente de forma natural en la atmósfera. Pero un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences confirmó que la concentración en la troposfera viene en aumento. Y hay más: ese incremento se debe a actividades humanas, primera vez que se demuestra esa relación. La concentración aumenta a medida que se incrementa el calentamiento debido a la quema de combustibles fósiles.

6. El terrible dolor crónico

Un estudio publicado en Science revela que el dolor crónico, realmente, modifica el cerebro, cambio que conduce a la desmotivación común en esas situaciones. El estudio se hizo con ratones. Encontraron que el cerebro de ratones con dolor crónico cambiaba en respuesta a esa condición de molestia. Luego de 12 días de dolor, era menos probable que ciertos tipos de neuronas que responden a la dopamina, químico involucrado en la motivación y la recompensa, enviaran señales de excitación que en ratones sin dolor. Un indicador de que el cerebro en esa condición es menos capaz de motivarse.

7. Muy transparentes

Era un sueño: poder ver a través de los órganos y de todo el cuerpo, visualizar la conexión entre células y las estructuras más finas. Un estudio publicado en Cell reveló un método simple para hacer transparentes los órganos opacos y las biopsias del tejido humano, un avance que allana el camino para unos diagnósticos clínicos más precisos, monitorear enfermedades y una nueva generación de terapias del autismo al dolor crónico.

8. Tumores picantes

Científicos de la Universidad de California reportaron que la capsaicina, ese ingrediente activo del ají, activa un receptor en las células que recubren los intestinos en ratones, desencadenando una acción que al final de cuentas reduce el riesgo de cáncer colorrectal. El estudio apareció en The Journal of Clinical Investigation. A ratones modificados con tumores la capsaicina se los reducía y vivían más.

9. Anticonceptivos cancerosos

Una investigación publicada en Cancer Research reveló que las mujeres que habían tomado recientemente píldoras anticonceptivas con alto contenido de estrógeno y unas pocas formulaciones más tenían un riesgo mayor de desarrollar cáncer de seno. El riesgo era 2,7 veces mayor. Los autores llamaron a la cautela pues se requieren más estudios para confirmar los hallazgos. Un contenido bajo de estrógeno no aumentaba el riesgo.

10. Una vacuna difícil

En animales funcionó a la perfección una vacuna contra la bacteria C. difficile que provoca enfermedad intestinal con diarrea y hasta fallo general de los órganos, que en muchos casos lleva a la muerte. La protección se logró tras dos inmunizaciones revelaron los investigadores en Infection and Immunity. El paso siguiente será llevarla a ensayos clínicos.

Estamos a merced de las bacterias: OMS

Cualquier infección por pequeña que sea, puede matar a cualquier persona del planeta, expresó hoy la Organización Mundial de la Salud al entregar un preocupante informe sobre el estado de los antibióticos indicando que se perderán años de ganancia de la medicina moderna.

La resistencia antimicrobiana, incluyendo la resistencia a antibióticos, no es una predicción de futuro, está ocurriendo ya en todas las regiones del planeta.

“Sin una acción urgente, coordinada de los tomadores de decisiones, el mundo se encamina a una era postantibióticos, en la cual infecciones comunes y lesiones pequeñas, que han sido tratables por décadas, pueden matar de nuevo”, dijo Keiji Fukuda, asistente del director genetal de la OMS para Seguridad de la Salud.

“Los antibióticos efectivos han sido uno de los pilares que nos han permitido vivir mas, vivir más sanos y beneficiar de la medicina moderna. A menos que tomemos acciones significativas para mejorar esfuerzos para prevenir infecciones y cambiar también cómo producimos, prescribimos y usamos antibióticos, el mundo perderá más y más de esos logros de salud pública y las implicaciones serán devastadoras”.

El reporte entregado hoy dice que la resistencia se presenta con varios agentes infecciosos pero se centra en resistencia a los antibióticos en 7 bacterias responsables de enfermedades comunes y serias como la sepsis, diarrea, neumonía, tracto urinario y gonorrea. Los resultados son preocupantes.

Entre los hallazgos que presenta el informe figuran:

La resistencia al tratamiento de última generación para la infección causada por una bacteria intestinal, Klebsiella pneumoniae se ha regado por todo el mundo. Es causante de infecciones como neumonía, de la sangre, de recién nacidos y en salas de cuidados intensivos.

La resistencia a las medicinas más usadas contra E. coli causante de infecciones urinarias es tan alta que ya no funcionan en más del 50% de los pacientes.

Falla el tratamiento con cefalosporinas para la gonorrea y hoy más de 1 millón de personas están infectadas cada día.

La resistencia genera más riesgo de muerte, al punto que las personas con Estafilococo aureus resistente a la meticilina tienen un riesgo 64% mayor de orir que los no resistentes.

Coma arroz para que se alivie

La utilidad es innegable: medicinas entregadas por medio de alimentos. Y mucho se ha hablado del tema. Una posibilidad más fue recordada por estos días: arroz con un anticuerpo para combatir la diarrea infantil que mata más de 520.000 personas al año según la Organización Mundial de la Salud. La mayoría de las muertes se producen en países pobres de África y Asia.

Se trata de un arroz modificado genéticamente, llamado MucoRice-ARP1, al que se la adicionó un anticuerpo que se encuentra en las llamas para combatir un rotavirus.

Una manera barata de reducir ese problema sanitario, como dijo el estudio publicado en el Journal of Clinical Investigation.

El arroz fue suministrado a ratones, encontrándose menos incidencia en los que lo comieron versus los que no lo recibieron.

El arroz podría ser usado para complementar la vacunación para proteger los niños cuando son más vulnerables al rotavirus según los investigadores. Aún no ha sido ensayado en humanos y podría tardar al menos una década hasta que el producto final esté listo para distribución, dijo uno de los científicos, Yoshikazu Yuki, de la Universidad de Tokyo en Japón.

La OMS recomienda desde 2009 incluir las vacunas para rotavirus en los programas nacionales de inmunización, pero estas vacunas solo logran una protección del 50 al 60 por ciento en los países en desarrollo, frente al 85-98 de los industrializados. Una reducción en la efectividad por causas aún no bien definidas.

Así, el arroz vendría ser un posible complemento, no sustituto de la vacuna, afirma Miren Iturriza-Gomara, viróloga de la Universidad de Liverpool y una de los autores del estudio.

El arroz podría ser dado a los niños menores de 2 años, población en la que la infección es más letal.

El arroz es más efectivo consumido como polvo diluido en agua.

Unos ensayos en Bangladesh mostraron la efectividad, pero se requiere mucha más investigación, dijo a Nature Mathuram Santosham, investigador sobre rotavirus en la Universidad John Hopkins.

El trasplante fecal sí sirve

No suena agradable, pero es una alternativa que se comienza a explorar: el trasplante de materia fecal.

Es de andar con las heces de otro… tampoco, pero si se trata de mejorar la salud… tal vez.

El trasplante de materia fecal a través de la colonoscopia es un tratamiento efectivo para la infección recurrente por Clostridium difficile, de acuerdo con un estudio publicado en Gastroenterology, el órgano oficial de la American Gastroenterological Association.

Además, se dijo, la tasa de mortalidad en el estudio no parece ser mayor que en algunas series reportadas previamente, lo que sugiere que esta clase de trasplante en sí sería un procedimiento seguro.

Esa enfermedad es una causa común de diarrea adquirida en comunidad o en hospital, presentándose usualmente tras la exposición a los antibióticos.

Las Clostridia son bacterias móviles que están en la naturaleza en todo el planeta, en especial en la tierra. La C. difficile es una bacteria comensal del intestino humano en una minoría de la población.

“Nuestros resultados sugieren que el trasplante fecal es mucho mejor que cualquier otro tratamiento para la ifnección recurrente por C. difficile”, dijo Eero Mattila, del Helsinki University Central Hospital (Finlandia) y líder del estudio. “Aunque este trasplante no es fácil de hacer y tiene sus riesgos potenciales, es una opción efectiva”.

En la investigación, un grupo de investigadores revisó los registros de 70 pacientes de 5 hospitales con infección recurrente que habían recibido trasplante fecal mediante colonoscopia. Las heces donadas se habían homogeneizado antes del trasplante , que se practicó por colonoscopia infundiendo las heces frescas de donante en el cecum (la primera porción del intestino grueso). Durante las 12 primeras semanas tras el trasplante, los síntomas se aliviaron en todos quienes no tenían la peligrosa cepa 027 de C. difficile. De los 36 con esta cepa, 89% tuvo respuesta favorable. Y tras las 12 semanas iniciales de seguimiento y hasta el año no hubo eventos adversos relacionados con el trasplante fecal.

En los últimos años, la infección por C. difficile se ha tornado más común, más severa y más resistente al tratamiento estándar y más proclive a renacer.

El tratamiento actual con antibióticos es óptimo y tiene eficacia limitada, permitiendo una recurrencia de hasta un 50%. Sin embargo, hay nuevos tratamientos en el dispensario médico que se convierten también en alternativas.

Foto del intestino mediante colonoscopia