Ojo con tomar medicinas y suplementos a la vez

Aunque muchos los consideran benéficos y exentos de problemas, ciertos suplementos dietéticos y herbales pueden provocar reacciones adversas en personas que están recibiendo medicinas para problemas en sus sistemas central nervioso o cardiovascular.

Estos son hallazgos claves de una extensa revisión de investigaciones, publicadas en el International Journal of Clinical Practice.

Los científicos examinaron 54 artículos y 31 estudios originales. Hallaron que los problemas más grandes eran causados por las interacciones entre las medicinas prescritas y suplementos que incluían ingredientes como el St John’s Wort, magnesio, calcio, hierro o ginkgo.

“El consumo de suplementos ha crecido mucho en las últimas dos décadas”, dijo el co-autor Hsiang-Wen Lin, del College of Pharmacy, China Medical School, Taiwán.

“En Estados Unidos, por ejemplo, se estima que más del 50% de los pacientes con enfermedades crónicas o cáncer los usan y muchos los toman al mismo tiempo que las drogas recetadas. Pese a su uso extendido, los riesgos potenciales asociados con combinar los suplementos dietéticos y herbales con otras medicinas, los que incluyen problemas cardiacos medios o severos, dolor de pecho, dolor abdominal y dolor de cabeza no se comprenden muy bien”.

Los hallazgos:

La revisión cubrió 213 suplementos y 509 medicinas prescritas, 882 interacciones suplementos-drogas descritas en términos de mecanismos y severidad.

La warfarina, insulina, aspirina-digoxina y ticlopidina tenían el mayor número de interacciones con los suplementos.

Más del 42% de las interacciones fueron causadas por suplementos alterando la farmaco-cinética de las drogas prescritas, el proceso por el cual una medicina es absorbida, distribuida, metabolizada y eliminada por el cuerpo.

Algo más del 26% del total fueron descritas como interacciones grandes.

Entre las 152 contraindicaciones identificadas, las más frecuentes involucraban el sistema gastrointestinal, el neurológico y las enfermedades genitourinarias.

Los suplementos más contraindicados fueron el aceite de linaza, la echinacea y el yohimbre (árbol africano)

“Nuestra exhaustiva revisión muestra claramente que algunos ingredientes de los suplementos tienen potencialmente interacciones dañinas que son predominantemente moderadas, dijo Lin.

También demuestra, agregó, “que los remedios herbales y botánicos tienen interacciones más documentadas con las medicinas que otros suplementos dietéticos como vitaminas, minerales y aminoácidos”.

En un editorial en la revista, el profesor emérito de Unviersity of Exeter, Edzard Ernst, Emeritus Professor, dijo que los autores proveen un estudio improtante. “Cada encuesta muestra que una gran proporción de la población busca remedios ‘naturales’ para prevenir enfermedades, toda clase de padecimientos o estados de bienestar disminuido. La mayoría de expertos están de acuerdo que el potencial de interacciones es sustancial. Pese al consenso y a la cantidad de daños provocados por las interacciones, el conocimiento actual es aún incompleto”.

El profesor cree que hay un subregistro de interacciones, lo que amerita más investigaciones.

Nacen niños con síndrome de abstinencia por medicinas

En vez del llanto sano de los recién nacidos, por los pasillos de los hospitales corre el sonido agudo de un chillido desesperado justo después de haber nacido. No es usual. ¿Qué esta sucediendo?

Es solo una señal externa de una epidemia en auge: niños nacidos con adicción a las drogas de prescripción (bajo receta médica).

Un estudio en el Journal of the American Medical Association indica que en Estados Unidos el número de neonatos sufriendo del síndrome de abstinencia neonatal creció 330% de 2000 a 2009.

En algunos estados es peor la situación, habiendo crecido hasta 2.400 en Kenctucky.

La epidemia podría ser peor pues muchos niños van a casa sin que su madre hayan reportado el uso continuo de alguna droga.

“Es una epidemia silenciosa”, dijo Audrey Tayse Haynes. secretaria de Salud y Servicios de Familia de Kentucky, citada por Sheila Eldred en Discovery news.

Las estadísticas incluyen abstinencia de todas clases de medicinas, pero los médicos lo atribuyen a las de prescripción.

Los síntomas de los niños nacidos con el síndrome de abstinencia neonatal incluyen desde desmayos a sudoración y problemas del sueño, según la enciclopedia médica ADAM. Los médicos pueden prescribir drogas similares a las que la madre usó en el embarazo y poco a poco retirarlas. Aún incluso después de retirarlas, muchos enfrentan problemas de salud y desarrollo de nacimiento prematuro.

Mientras que los niños del crac nacen con mayor frecuencia en hogares de bajos ingresos, esta ola parece cruzar las barreras raciales y socioeconómicas. Madres de hijos nacidos con problemas de drogas pueden enfrentar la pérdida de la custodia o sor sometidas a tratamiento.

“Estos niños no lloran como bebés normales, ellos chillan”, dijo al Sun Sentinel el fiscal general de Florida, Pam Bondi. “Una vez ves un niño de estos, cambia tu vida”.

Llega la era de las medicinas digitales

Si usted no se toma las medicinas como le mandó el médico, este podría enterarse. Y tiene una manera de saber si usted sigue sus recomendaciones.

La US Food and Drug Administration aprobó microchips digeribles envueltos en las drogas, que pueden decirle a su médico si usted sí está tomando las medicinas.

“Cerca de la mitad de los pacientes no toman los medicamentos como debería ser”, según Eric Topol, director de Scripps Translational Science Institute en La Jolla, California. “Este dispositivo podría ser la solución”.

El dispositivo es fabricado por Proteus Digital Health en Redwood City en California.

¿Cómo actúa esta especie de soplón? El sensor del tamaño de una partícula de arena consiste de un chip de silicio con solo rastros de magnesio y cobre. Cuando se traga, genera un pequeño voltaje en respuesta a los jugos digestivos, lo que envía una señal a un parche en la piel del paciente qu entonces manda la información al celular del personal médico.

La FDA y su contraparte europea aprobaron el dispositivo basados en su seguridad y eficacia con placebos, pero Proteus espera recibir pronto aprobación para otras drogas

Los medicamentos que deben ser tomados por años, como aquellos para la tuberculosis resistente, la diabetes y para adultos con enfermedades crónicas están entre los primeros candidatos, según George Savage, cofundador y jefe médico de la compañía.

“No se trata de que los médicos castiguen los pacientes, sino de entender cómo están respondiendo a sus tratamientos”, dijo Savage. “De esta manera pueden prescribir una dosis diferente u otra medicina si ven que no se está tomando adecuadamente”.

Los proponentes de los dispositivos médicos digitales predicen que tendrán alternativas para las visitas médicas, los exámenes de sangre, las imágenes MRI y CAT. Otros incluyen dispositivos implantables inalámbricos que inyectan drogas en determinados tiempos y sensores que envían un electrocardiograma al celular inteligente.

Para Topol, esta será recordada la década de los dispositivos médicos digitales.

De la gonorrea y otras resistencias

Mucha gonorrea. Además de ser un verdadero problema para quien la padece, las noticias no son buenas: cada vez se hace más resistente a las medicinas para tratarla.

Investigadores comenzaron a ver casos de resistencia a un grupo de drogas, cefalosporinas, hoy la última línea de defensa contra esta infección en particular. ¿Qué pasa si se generaliza la falla?

El asunto, revelado en la edición de ayer del New England Journal of Medicine, enfatiza una problemática que cada vez inquieta más: la resistencia de las bacterias a los antibióticos.

En enero, por ejemplo, se encontró en la Antártida una cepa de E. coli con genes peligrosamente resistentes a las medicinas, como dice Scientific American. Esta bacteria es habitante del intestino humano.

En la India se reportaron casos de un tipo de tuberculosis que no responde a ningún medicamento.

Y en los hospitales de Nueva York comienzan a luchar contra una forma mortal de neumonía que resiste los poderosos carbapenémicos de última generación, al punto que la Academia de Ciencias de esa ciudad ha convocado a un seminario sobre el tema.

¿Qué sucede? La respuesta no proviene de una sola dirección, pues en la difícil situación inciden desde el abuso con los antibióticos en animales cercanos a los humanos, hasta el que han hecho las mismas personas, pasando por las nuevas condiciones ambientales del planeta mismo.

¿Daña la quimioterapia el ADN de los hijos?

Si algo le pasa a los hijos de quienes reciben quimioterapia contra el cáncer, poco se conoce. Y lo que les podría pasar a los hijos de sus hijos y así sucesivamente.

Bueno: tres drogas comunes usadas en quimioterapia causan mutaciones en el ADN no solo en los ratones que reciben el tratamiento sino en sus descendientes, según un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences..

Esto sugiere que el genoma en los ratones tratados se desestabilizó, originando nuevas mutaciones mucho después de que la exposición a las drogas hubiera cesado. Un fenómeno similar se ha observado en ratones expuestos a radiación.

El estudio enfatiza la importancia de mirar los efectos de la quimioterapia no solo en quienes la reciben sino en sus descendientes.

Yuri Dubrova, genetista de la Universidad de Leicester en el Reino Unido, quien dirigió el estudio, pidió no extrapolar los resultados a humanos: la mayoría de los adultos tratados para el cáncer son muy viejos o se tornan estériles tras el tratamiento. “Por eso solo estamos hablando de un grupo: niños sobrevivientes de cáncer”, dijo.

Un estudio reciente no halló un impacto significativo de radiación o quimioterapia en la tasa de nacimiento con defectos de 4.699 hijos de sobrevivientes del cáncer.

Es más: los niños tratados para el cáncer no tendrán hijos hasta varios años después. Los ratones, en cambio, solo viven unos dos años y los del estudio de Dubrova se reprodujeron a los pocos meses de su exposición a las drogas.

Hoy es común pedirles a quienes reciben quimioterapia no procrear al menos en un año tras el tratamiento.

Las dudas quedan y se necesitarán más estudios.

Llegan las pastillas inteligentes

Si algo faltaba en el botiquín casero, no habrá que esperar mucho para completarlo. En los próximos meses, los pacientes en el Reino Unido dispondrán de las píldoras inteligentes que contienen sensores para monitorear el uso del medicamento, de acuerdo con un informe aparecido en Nature.

Proteus Biomedical, una compañía en Redwood, California, anunció que lanzará su producto de salud digital en el Reino Unido en colaboración con la cadena de farmacias Lloydspharmacy.

Se trata de Helius, que incluirá tabletas sensoras para monitorear el uso del medicamento. Este, en trabajo con médicos, ha sido identificado como uno de los problemas de la medicina, especialmente con pacientes que toman varias drogas a distintas horas.

“La cosa más importante y básica que podemos monitorear es el uso físico de la medicina”, explicó Andrew Thompson, director ejecutivo de Proteus. “Hemos ensayado el sistema en cientos de pacientes en varias áreas terapéuticas como tuberculosis, salud mental, problemas cardiovasculares, hipertensión y diabetes”.

Proteus diseñó sensores que llama marcadores ingeribles, que pueden ser tomados con las pastillas o incorporados directamente en las medicinas dentro de su manufactura. En el sistema, los sensores estarán en un placebo que se toma junto con el medicamento. Se espera que esté a la venta en septiembre.

Los sensores son activados por el ácido estomacal y son accionados por ‘baterías papa’ en las que dos metales distintos generan una corriente al insertarse en el tubérculo.

Cada sensor contiene una pequeña cantidad de cobre y magnesio. “Si usted ingiere uno de esos dispositivos, usted es la papa que crea un voltaje, y lo usamos para activar el dispositivo que genera la señal”, dijo Thompson.

La señal digital solo puede ser detectada por un dispositivo adherido a la piel del paciente, como una venda, que también monitorea la frecuencia cardiaca, la respiración y la temperatura, mostrando cómo responde el paciente a la medicación. Los datos pueden ser enviados al teléfono celular del paciente y compartida por quien él elija.

Cómo reversar efectos de la cocaína

Gracias al poder de la optogenética, investigadores en Suiza no solo establecieron el primer vínculo causal entre los cambios inducidos por la cocaína en células cerebrales y el comportamiento físico, sino que han revertido tales modificaciones, reveló un artículo en Nature.

Es un resultado muy excitante, dijo Mark Thomas, de la Universidad de Minnesota, quien no estuvo envuelto en el estudio. “Es una prueba de que reversando la plasticidad sináptica inducida por la droga se puede modificar el comportamiento. Desde esa perspectiva, es un gran paso adelante”.

Como en humanos, los ratones que ingieren cocaína se hacen más activos físicamente y ansiosos y con dosis repetidas estas situaciones incrementan, un fenómeno denominado sensibilización locomotriz, que demuestra que las primeras dosis de la droga provocan cambios en el cerebro.

La cocaína aumenta la activación neuronal del núcleo accumbens, una región cerebral relacionada con el placer y la recompensa, según Christian Lüscher, de la Universidad de Ginebra, quien dirigió el estudio. Es decir “la eficacia con la cual la transmisión que ocurre entre las neuronas aumenta”. Pero no existía prueba de que esto estaba relacionado con cambios de comportamiento.

Con el uso de optogenética se logró, una técnica en la cual canales de iones de algas sensibles a la luz se expresan en neuronas específicas haciendo que actúen en respuesta a la luz.

En una pequeña variación de esa técnica, Lüscher y colegas utilizaron estimulación por luz para reducir la actividad de las neuronas en aquel núcleo, reversando la actividad aumentada, llamada potenciación, que provoca la cocaína.

Cuando los ratones a los que se les había suministrado inyecciones de cocaína y fueron tratados con la optogenética modificada, la sensibilización locomotriz no aparecía y en cambio parecía que hubieran recibido la primera dosis de cocaína.

“Es destacable que en verdad funciona”, dijo Lüscher. “Ese era nuestro objetivo, pero que haya funcionado de tal manera tan confiable es muy interesante”.

La capacidad de reversar cambios celulares y conductuales provocados por drogas adictivas abre un camino de potenciales terapias, aunque estas están todavía un poco más lejanas.

Curiosidades de la ciencia

Asuntos extramaritales. Dentro de los pastores africanos conocidos como los Himba, los encuentros adúlteros reportados por mujeres casadas responden por un 17% de sus hijos, dice la ecóloga del comportamiento Brooke Scelza, de la Universidad de California en Los Ángeles. Las mujeres Himba que cometen adulterio tienen más niños que sobreviven a la adultez que los de aquellas que son fieles, reporta la investigadora en Biology letters. Las mujeres en matrimonios arreglados buscan affairs para escapar a la autoridad del padre y controlar sus decisiones reproductivas, cree la investigadora. Los hombres Himba se ausentan de la casa por largos periodos y toleran el adulterio de las mujeres porque hijos adicionales son valiosos para el trabajo. Qué curioso.

Latas de gaseosas tienen su truco. Fue descubierto otro uso para las latas vacías: enfocar el sonido tal como las lupas enfocan la luz. Sople a través de la boca de una y escuchará un sonido cuando la lata resuena. Disponga un grupo de latas en red y todas resonarán juntas. En un experimento, investigadores franceses demostraron que tales lentes pueden comprimir la onda del sonido a un punto menor que su longitud de onda, algo que se creía imposible antes. Estos meta-lentes resonantes podrían fabricarse de una variedad de materiales, abriendo una nueva manera de utilizar sonidos en pequeñas escalas, reportaron en Physical Review Letters. Curioso.

Mecerse tiene sus ventajas. Una buena razón por la que las personas mecen los bebés: funciona. Un estudio en Current Biology muestra que mecerse también ayuda a los adultos a caer dormidos más pronto e incrementa el número y la frecuencia de algunas ondas cerebrales asociadas con el adormecimiento. Científicos de la Universidad de Ginebra pusieron voluntarios adultos en una hamaca experimental para una siesta. Cayeron dormidos más pronto cuando la hamaca se mecía que cuando permaneció quieta. Los que se mecían también tenían ondas del sueño, un tipo que recientes estudios dicen ayuda al cerebro a dormir. El estudio no analizó el caso del insomnio. Curioso.

Calentando el cáncer. Calentando las células de tumores, los científicos pueden hacer que las drogas anticancerígenas sean más efectivas y menos tóxicas. Para reducir los efectos laterales que se presentan cuando las drogas envenenan células sanas, investigadores en Suiza ligaron varias moléculas sensibles al calor a la droga de quimioterapia cloranbucil. Cuando examinaron células en cánceres humanos, una de las nuevas versiones sensibles de la medicina no era tóxica a temperatura corporal, sino que colocaron su contenido anticanceroso en las células que estaban unos grados más calientes. El hallazgo sugiere que algunas drogas pueden ser activadas localmente calentando sólo el área que requiere la terapia sin afectar otras células, reportaron en Angewandte Chemie International Edition. Bien curioso.

Especial fin de semana: nuevos trucos para medicinas viejas

Loro viejo no aprende a hablar dice el dicho popular, pero cuando las circunstancias obligan… debe aprender.

La crisis económica, los altos costos de los desarrollos y tanta enfermedad que hay por ahí ha derivado en una tendencia mundial: enseñarles nuevos usos a viejas drogas, una idea que viene de la mano de una rigurosa revisión para encontrar entre los medicamentos ya aprobados la solución a enfermedades raras o a las llamadas del tercer mundo, las enfermedades olvidadas.

Un trabajo coordinado por el Chemical Genomics Center de los Institutos de Salud de Estados Unidos comenzó a examinar la colección de drogas aprobadas para ver si sirven en la lucha contra las enfermedades olvidadas y las más de 6.000 enfermedades raras que existen y afectan y acaban la vida de miles de personas.

“Es el primer paso para explorar el potencial completo de esas drogas para nuevas aplicaciones”, dijo Francis Collins, director de los Institutos. ”La esperanza es que el proceso permita identificar algunos nuevos tratamientos para las enfermedades raras y las olvidadas”.

La iniciativa llega casi junto a la emprendida por empresas como Biovista, de los hermanos Persidis, quienes tratan de responder una pregunta elemental: si se conoce cómo trabaja una droga, ¿podemos analizar datos de estudios de laboratorio y ensayos clínicos para predecir qué otras enfermedades podría combatir un determinado medicamento? “Las drogas nos sorprenden todo el tiempo con nuevas actividades”, explicaron los Persidis.

Créase o no, hay escasez de nuevos productos terapéuticos mientras una creciente población mundial los demanda casi suplicante.

Es que el uso de un medicamento para otro propósito o para reposicionarlo no es idea nueva. El Viagra, por ejemplo, se examinó primero para tratar la hipertensión antes de llegar a ser la punta de lanza contra la disfunción eréctil. El arsénico, utilizado alguna vez para tratar la sífilis, se emplea hoy para combatir la leucemia. Y la talidomida, desarrollada para evitar las náuseas en mujeres preñadas y que fue retirada del mercado en los años 60 luego de comprobarse que causaba terribles defectos en los bebés, recibió en 1998 2006 una segunda oportunidad para combatir la lepra y en 2006 para luchar contra un cáncer.

El estudio de los Institutos de Salud se basa en una completa información acerca de los casi 27.000 ingredientes farmacéuticos activos, incluidas 2.750 moléculas pequeñas aprobadas.

La colección se puso a disposición de los interesados, que pueden buscarla por el nombre de las medicinas, la estructura química, su estatus de aprobación y las indicaciones. También se incluyen drogas en investigación. La meta final es coleccionar los más de 7.500 compuestos que han sido probados en humanos y que constituyen un potencial para luchar contra aquellas enfermedades.

El desarrollo de una nueva medicina es costoso y en el caso de las enfermedades raras y las olvidadas, no llama mucho la atención por el poco retorno de la inversión: reducido número de pacientes o muy pobres para pagar por las medicinas. Así, hoy se dispone de terapias para menos de 300 enfermedades raras.

Los medicamentos aprobados son razonablemente seguros y efectivos para el tratamiento de una determinada condición. Cuando se usan en grandes poblaciones, nuevos beneficios o efectos adversos son descubiertos. Por eso el empleo de drogas aprobadas puede ser extendido más allá del objetivo inicial para el cual fue autorizada.

Hace poco, un grupo que examinaba muestras de sangre de un paciente para ver qué genes y proteínas estaban activos en un síndrome llamado fiebre infantil periódica asociada con estomatitis aftosa (aftas), faringitis y adenitis cervical, que provoca cuadros mensuales de fiebre con dolor de garganta, lesiones bucales y glándulas inflamadas, detectó genes hiperactivos en la respuesta inmune del paciente, incluyendo interleucina-1, una molécula importante en la fiebre y la inflamación. Con esos datos, lanzaron la hipótesis de que la anakinra, una droga que previene que la interleucina se una con su receptor, podría ayudar. Y así fue.

Una aproximación más es el estudio de drogas que provoquen alguna actividad biológica en modelos de enfermedades basados en células. Aquellas que registren tal actividad podrían ser estudiadas luego por su potencial terapéutico.

Hasta hoy se han examinado drogas aprobadas para unos 200 de esos modelos.

Solo con identificar una enfermedad distinta que puede ser tratada con una medicina existente, las compañías pueden saltarse los ensayos clínicos iniciales y reducir los 10 a 15 años y los más de 1.000 millones de dólares que toma llevar una droga hasta el mercado, aparte de que se podrían recuperar pérdidas por intentos fallidos con algunos candidatos a medicinas.

En el pasado, el reposicionamiento de una medicina ha sido un proceso impredecible, en ocasiones un feliz accidente cuando un médico notó algún efecto extraño o un investigador documentó un uso fuera de etiqueta.

“El valor de un nuevo propósito para una droga ha sido poco apreciado”, según Pankaj Agarwall, director de Biología Computacional y Bioinformática en GlaxoSmithKline. “Si usted puede hallar un nuevo uso para algo que ha estado en el mercado por 5, 10, 20 años, es algo muy poderoso”.

En uno de esos intentos trabaja NuMedii, una compañía californiana nacida en 2008. Atul Butte, propietario y pediatra endocrinólogo, mapea patrones de actividad de genes de una base de datos con más de 300 enfermedades. Si dos enfermedades comparten un perfil molecular –un set similar de genes activados- quizás también podrían compartir drogas.

Medicinas que funcionan para pacientes con ataques al corazón, por ejemplo, podrían quizás ser examinadas en personas con distrofia muscular.

Hasta ahora tiene resultados prometedores en modelos animales para dos drogas que podrían ser reposicionadas para combatir la enfermedad de Chron y el cáncer pulmonar.

Melior Discovery emplea drogas en una serie de 40 modelos animales que representan una amplia gama de enfermedades, del Alzheimer al asma y la vejiga hiperactiva.

Acercamientos diferentes con un mismo objetivo: descubrir nuevos usos para viejas drogas. O, para ser más exactos: enseñándole a hablar al loro viejo.

Algo debe funcionar.

Fuentes: The Scientist-ScienceDaily

Especial fin de semana: ¡Atacan las superbacterias!

En los corredores el aviso es claro: lávese las manos. Y se colocan dispensadores con jabón bactericida. La advertencia, que hace unos años no era común, se vive en todos los centros hospitalarios de primer nivel.

No se sabe con certeza cuántos visitantes han contraído una infección en un hospital. Pero en Colombia, de acuerdo con Elkin Lemos, infectólogo de la Universidad Nacional, las infecciones intrahospitalarias le cuestan al sistema 772.000 millones de pesos al año.

Su estudio se basó en las infecciones provocadas por Acinetobacter baumanii, que tiene una mortalidad del 40 al 60%, uno de una decena, según informó, de bacterias que amenazan los ambientes hospitalarios sin ser aniquiladas por las medicinas existentes.

Pero no son solo las llamadas superbacterias. Hay más. La resistencia a los medicamentos contra diversas enfermedades es problema de salud pública.

El mundo entró en la era post-antibiótica de acuerdo con lo expresado en un comunicado por la Organización Mundial de la Salud el mes pasado luego de que científicos reportaron el hallazgo en Nueva Delhi (India) de una bacteria en el agua resistente a casi todos los antibióticos.

“En la ausencia de acciones urgentes correctivas y protectoras, el mundo se está dirigiendo hacia una era post-antibióticos, en la cual varias infecciones comunes una vez más matarán sin ser batidas”, según Margaret Chan, directora general de la OMS durante el Día Mundial de la Salud, dedicado en 2011 a combatir la resistencia a las drogas.

Esa resistencia, precisamente, está alcanzando niveles sin precedentes y no se están produciendo nuevos antibióticos con la rapidez requerida, de acuerdo con Zsuzsanna Jakab, directora de la OMS para Europa.

Si todos los países enfrentan la situación, ninguno podrá sentirse seguro.

El año pasado se produjeron al menos 440.000 nuevos casos de resistencia multidroga a la tuberculosis y los casos más serios de esa resistencia fueron reportados en 69 países.

Al tiempo, el parásito de la malaria adquiere resistencia incluso a la última generación de medicinas y esa resistencia está emergiendo a las drogas antiretrovirales para personas con VIH/sida.

A Estados Unidos la resistencia a los antibióticos le cuesta más de 20.000 millones de dólares y miles de vidas cada año.

A la fecha hay pocos antibióticos en desarrollo. Sólo dos clases han sido descubiertas en las últimas tres décadas en comparación con 11 en los 50 años previos a esos años.

La falta de iniciativas se debe en parte a la negativa de las empresas farmacéuticas de gastar millones en el desarrollo de una nueva medicina siendo que recibirán la orden de restringir su uso para no crear resistencia.

“El descubrimiento debe ser soportado por nuevos mecanismos financieros que permitan a las compañías recibir un retorno por su inversión en nuevas drogas, mientras se limita su uso a situaciones de gran necesidad”, de acuerdo con David Brennan, jefe ejecutivo de AstraZeneca, una empresa farmacéutica citado por Dow Jones Newswires.

En el caso de Nueva Delhi, dijo un artículo aparecido en The Lancet Infectious Diseases, científicos de Cardiff University en el Reino Unido que examinaron pruebas de agua en un radio de 12 kilómetros encontraron un gen en una variedad de bichos en dos de las 50 muestras y en 50 de 171 pruebas en aguas residuales, como por ejemplo las aguas callejeras estancadas.

El gen NDM-1 confiere resistencia a casi todos los antibióticos conocidos, por ejemplo al potente carbapenem y, para preocupación, fue hallado en el cólera (Vibrio cholera) y en disentería (Shingella boydii).

Scientific American publicó que ha sido reportado ya en otros países.

El año pasado, las infecciones por Clostridium difficile sobrepasó a la bacteria Staphylococcus aureus resistente a la meticilina, como la causa líder de infecciones adquiridas en los hospitales en E. U.

Se disemina por contacto entre personas por ingestión de las esporas, que pueden permanecer viables dentro del organismo por periodos prolongados. Provoca diarrea y severos dolores en la forma benigna hasta colitis seudomembranosa que pone en riesgo la vida.

En Estados Unidos se presentan al menos 3 millones de casos cada año y un tercio o más de los pacientes experimentan recurrencia de la infección durante el primer mes y quienes han experimentado más de un episodio tienen del 50 al 65% de chances de sufrir un ataque severo.

Aunque no se reportaba casi nunca en niños, el año pasado dos informes reportaron que la tasa de hospitalización infantil por esa causa se dobló en cinco años.

Un informe en la revista The Scientist revela que no sólo es más frecuente, sino que sus síntomas son más severos: más del 30% de los pacientes de más de 60 años mueren y más del 41% de loas de más de 90 años.

Aunque la resistencia a los antibióticos aún no es generalizada, algunas cepas se han hecho resistentes a las quinolonas.

La situación no es sencilla. Un informe de la Clínica Mayo reveló que una táctica empleada en las Unidades de Cuidados Intensivos para reducir la presencia del S. aureus y el enterococco resistente a la vancomicina, la detección de que si quienes ingresan a las UCI portan las bacterias, no ofrece ventajas.

Un informe reciente del Grupo para el Control de la Resistencia Bacteriana de Bogotá obtenido en las 36 instituciones de alta complejidad en Colombia (29 de Bogotá y 7 de otras ciudades) de acuerdo con un comunicado de la Universidad Nacional, de 2001 a 2009, 323.108 personas adquirieron infecciones intrahospitalarias.

El mismo informa agrega que quienes más fallecen por la infección son los multirresistentes a los antibióticos que las combaten, resistentes a tres o más medicamentos. Para Lemos “es frecuente que la bacteria no se deje matar (…) y esto ocasiona la muerte del paciente”.

Cada paciente le costó al sistema de salud, en 2009, de 13 a 15 millones de pesos, entre drogas, hospitalización y otros insumos.

La OMS ha entregado una serie de recomendaciones para enfrentar la amenaza, como asegurar el acceso de las personas que lo requieran a medicinas que se les suministren sin interrupciones; promover y regular el uso racional de medicamentos; y desarrollar e implementar planes nacionales.

Las superbacterias contraatacan.

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