Hallan un gran hilo de la web cósmica

Imagen de la web cósmica. Consorcio Virgo

Imagen de la web cósmica. Consorcio Virgo

Una telaraña universal: un grupo de astrónomos de varios países descubrieron una enorme concentración de galaxias no vista hasta ahora, en dirección a la constelación Vela, con la cual la llamaron: supercúmulo de Vela.

Es uno de los tal vez 10 millones de supercúmulos de galaxias del universo. Un supercúmulo es una amplia cantidad de galaxias unidas en la red cósmica, las estructuras más grandes del universo.

La atracción gravitacional de este supercúmulo podría estar incidiendo en la Vía Láctea y el Grupo Local de Galaxias a las que pertenecemos según la clasificación de los astrónomos.

También explicaría la velocidad y la dirección del Grupo Local.

Estos enormes supercúmulos contienen grupos de galaxias que se expanden por más de 200 millones de años luz a través del cielo. No están aislados en el espacio sino que existen con otras concentraciones más pequeñas de galaxias, siendo parte de ´muros’ de galaxias que rodean grandes vacíos, lo que llaman la red cósmica,

No solo son grandes, sino masivas, teniendo una gran incidencia gravitatoria. Por ejemplo, según una nota en EarthSky, un supercúmulo reconocido es el Shapley, a unos 650 millones de años luz, que tiene dos docenas de grupos masivos de rayos X, el más grande de su tipo en el vecindario cósmico.

El supercúmulo de Vela está a unos 800 millones de años luz y cubre un área mayor que Shapley y se halla debajo del plano de la Vía Láctea, donde el polvo y las estrellas oscurecen el fondo y de ahí que no se hubiera visto.

Se cree que puede ser tan masivo como el Shapley, pero se requieren más observaciones para estimar su masa, extensión e influencia.

La Vía Láctea y el Grupo Local lo conforman unas 30 galaxias y son parte del supercúmulo de Virgo, que se expande por 200 millones de años y contiene cerca de 100 cúmulos de galaxias.

El hallazgo fue presentado por el Max Planck Institute de Alemania.

Últimas noticias del esperado cometa ISON

Foto vía SpaceWeather.com

Hace un año fue descubierto el cometa ISON cuando estaba mucho más allá de la órbita de Júpiter. Y dada su luminosidad entonces, se le llamó el cometa del siglo. Se dijo que de continuar así podría ser visto a simple vista e igualar en brillo la Luna. ¿Ha seguido así?

Tras perderse de vista en mayo y junio en el brillo del Sol, reapareció en agosto, débil. Ahora ha sido fotografiado de nuevo y comenzó la campaña oficial de seguimiento.

El cometa está por pasar relativamente cerca de Marte el 1 de octubre y las naves orbitando allí lo rastrearán y pasarán datos a la Tierra.

El cometa no está tan brillante como era, pero, dice EarthSky (ver guía) de todas maneras será visible a ojo desnudo si… sobrevive al encuentro con el Sol.

El ISON pasará cerca de la atmósfera estelar y aunque más cerca que muchos cometas, algunos han pasado más cerca y sobrevivido. Otros no. Pasará a 1.200.000 kilómetros del Sol, 100 veces más cerca de lo que está la Tierra.

Cálculos suministrados por Robert Naeye editor de Sky and Telescope dicen que el cometa tiene 2 magnitudes (brillo) menos de lo esperado. De acá a comienzos de diciembre, tras cruzar por el Sol no se sabe cómo se comportará pues los cometas son impredecibles.

Pero hoy muchos aficionados tratan de fotografiarlo. El estar cerca de Marte es una buena oportunidad para ubicarlo y tomarle imágenes con los equipos adecuados.

Durante octubre y parte de noviembre aumentará de brillo al irse acercando y podría ser buen objetivo fotográfico. Pero definitivamente será a partir de diciembre 3, si sobrevive, cuando se comprobará si será un cometa visible a ojo desnudo y si será el espectáculo soñado.

De ser así, podría verse por semanas en el cielo.