Pueden hackear claves con ondas cerebrales

Foto  cortesía Chrissshe/Wikipedia

Foto cortesía Chrissshe/Wikipedia

El viejo sueño de leer y controlar la mente está cada vez más cerca, no solo con fines terapéuticos sino con intenciones no siempre santas.

Hay dos nuevos estudios al respecto. Uno que muestra que las diademas de electroencefalogramas usadas en ciertos juegos permiten leer las ondas cerebrales para conocer las claves que la persona tiene por ejemplo de sus redes sociales o cuentas bancarias.

El otro muestra cómo científicos lograron controlar le memoria de ratones con ondas cerebrales durante el sueño.

En el primer caso, científicos de la Universidad de Alabama en Birmingham sugieren que los EEG requieren mayor seguridad pues encontraron que los hackers podrían obtener las claves con el monitoreo de las ondas en esos dispositivos de venta en el mercado, cuyo precio oscila entre los 150 y 800 dólares.

Nitesh Saxena, Ph.D., profesor, el estudiante de Ph.D. Ajaya Neupane y el antiguo estudiante de maestría Lutfor Rahman, encontraron que una persona con la diadema que haga una pausa y entre a su banco está en riesgo de que los datos sean robados por un virus.

Esos dispositivos abren muchas posibilidades para quienes los usan”, dijo Saxena, “sin embargo podrían aumentar las amenazas de seguridad y privacidad a medida que las compañías trabajan en desarrollar aún tecnologías más avanzadas para la interfaz cerebro-computador”.

Sexena y su grupo usó una de esas diademas del mercado y una usada en investigación científica para demostrar con cuánta facilidad un software malicioso podría ‘escuchar’ a escondidas las ondas cerebrales de la persona. Cuando se escribe, los impulsos del usuario corresponden son su procesamiento visual, así como en los movimientos de la mano, los ojos y los músculos de la cabeza. Todos son capturados por las diademas.

El equipo pidió a 12 personas teclear una serie de pines al azar y claves en una caja de texto como si estuvieran ingresando a una cuenta online mientras usaban la diadema, para que el software se entrenara en el tecleo y la onda cerebral correspondiente.

En un ataque real, el hacker podría facilitar el entrenamiento requerido para que el software nocivo sea más preciso, pidiendo que el usuario entre un conjunto predefinido de un conjunto de número para reiniciar el juego luego de hacer la pausa, del mismo modo que la CAPTCHA se usa para verificar a los usuarios cuando se loguean en sitios web”, dijo Saxena.

Se demostró que luego de que el usuario entrara 200 caracteres, los algoritmos dentro del virus podrían hacer adivinanzas acerca de los caracteres usados por la persona. El algoritmo fue capaz de las probabilidades de que un hacker adivinara un pin de 4 números de 1 en 10 000 a 1 en 20 y aumentara las chances de adivinar una clave de seis letras entre 500 000 a 1 en 500.

El otro

En el otro estudio, científicos del Center for Cognition and Sociality del Institute for Basic Science pudieron fortalecer o debilitar los recuerdos al modular ondas cerebrales específicas sincronizadas mientras dormían. El primer estudio, según ellos, de cómo se puede manipular la memoria con ese sistema.

El logro fue publicado en Neuron.

Telepatía: humanos y ratas unen sus cerebros

Estaríamos a un paso de controlar la mente de otra persona gracias a la telepatía. Mediante interfaces cerebro-computador, voluntarios fueron capaces de provocar con su mente el movimiento de la cola de ratas (http://bcove.me/fuvz3ccf).

Estaríamos a un paso de controlar la mente de otra persona gracias a la telepatía. Mediante interfaces cerebro-computador, voluntarios fueron capaces de provocar con su mente el movimiento de la cola de ratas.

Y hace poco, científicos habían unido los cerebros de dos de estos roedores para que trabajaran juntos en la solución de una tarea.

Seung-Schik Yoo de la Escuela Médica de Harvard y colegas crearon un sistema que conecta un humano con una rata por medio de un computador sin la necesidad de implantes cerebrales.

Las personas utilizaron cascos con electrodos que monitoreaban su actividad cerebral mediante electroencefalografías. Mientras tanto, una rata anestesiada era puesta en un dispositivo que hacía que las neuronas del animal se activaran cuando suministraba un pulso ultrasónico a la corteza motriz de la rata.

Al monitorear la actividad cerebral humana, se miraba un patrón específico conocido por responder a la estimulación visual. . Mientras los voluntarios seguían una luz titilando en una pantalla, la onda de la EEG era sincronizada con la frecuencia de la luz.

Cuando se concentraban en mover la cola de la rata, el cambio en su foco interrumpía el EGG, activando una señal para enviar al computador. El computador la convertía en un pulso de ultrasonido que estimulaba la corteza matriz de la rata, haciendo que moviera su cola.

Con ese sistema, los seis voluntarios hicieron mover con facilidad la cola.

Yoo cree que en el futuro será posible que dos humanos usen un sistema similar, que por ejemplo podría ayudar a una persona paralizada a reaprender el uso de sus extremidades.

Empero, otros investigadores como Ricardo Chavarriaga, del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Lausana, creen que el experimento es interesante pero no dice mucho sobre la unión de los dos cerebros. Al estar la rata anestesiada, no se sabe si un cerebro con plena conciencia sería estimulado.

Y hace poco, científicos habían unido los cerebros de dos de estos roedores para que trabajaran juntos en la solución de una tarea.

Seung-Schik Yoo de la Escuela Médica de Harvard y colegas crearon un sistema que conecta un humano con una rata por medio de un computador sin la necesidad de implantes cerebrales.

Las personas utilizaron cascos con electrodos que monitoreaban su actividad cerebral mediante electroencefalografías. Mientras tanto, una rata anestesiada era puesta en un dispositivo que hacía que las neuronas del animal se activaran cuando suministraba un pulso ultrasónico a la corteza motriz de la rata.

Al monitorear la actividad cerebral humana, se miraba un patrón específico conocido por responder a la estimulación visual. . Mientras los voluntarios seguían una luz titilando en una pantalla, la onda de la EEG era sincronizada con la frecuencia de la luz.

Cuando se concentraban en mover la cola de la rata, el cambio en su foco interrumpía el EGG, activando una señal para enviar al computador. El computador la convertía en un pulso de ultrasonido que estimulaba la corteza matriz de la rata, haciendo que moviera su cola.

Con ese sistema, los seis voluntarios hicieron mover con facilidad la cola.

Yoo cree que en el futuro será posible que dos humanos usen un sistema similar, que por ejemplo podría ayudar a una persona paralizada a reaprender el uso de sus extremidades.

Empero, otros investigadores como Ricardo Chavarriaga, del Instituto Federal Suizo de Tecnología en Lausana, creen que el experimento es interesante pero no dice mucho sobre la unión de los dos cerebros. Al estar la rata anestesiada, no se sabe si un cerebro con plena conciencia sería estimulado.

El estudio fue publicado en Plos One.