Este animal depende de que se acelere su evolución

Un cuol en su medio. Foto Wikipedia

Un cuol en su medio. Foto Wikipedia

¿Pueden los humanos acelerar la evolución? Pues eso es lo que se está intentando en Australia con un objetivo claro: salvar al cuol o satanelo septentrional (Dasyurus hallucatus) de la extinción. Continuar leyendo

Resumen científico de la semana

Foto Wikipedia/L. Galuzzi

Foto Wikipedia/L. Galuzzi

1. Se estiraron las jirafas

Son cuatro que se parecen una, pero no tienen orejas distintas, ni patas cortas, tampoco es diferente su cuello largo, pero un estudio genético presentado en Current Biology reveló que no hay una sino cuatro especies de jirafas, un dato que no se esperaba. Incluso, como en el caso de especies diferentes, no se aparean entre ellas. Hasta ahora se hablaba de una sola especie y varias subespecies, pero la genética reveló otra cosa. Un hallazgo que resalta más la necesidad de investigarlas y conservarlas.

2. Un 10% menos

El dato habla de una catástrofe en ciernes: un estudio en Current Biology reveló que desde 1990 el planeta ha perdido 10% de áreas naturales, cerca de 3,3 millones de kilómetros cuadrados, un área el doble de Alaska o de la mitad de la Amazonia. El desastre es peor en esta región y en África Central. La investigación encontró que 30.1 millones de kilómetros cuadrados, cerca del 20% del área terrestre, aún se conserva natural.

3. Dos años perdida

En noviembre de 2014 la sonda Philae se separó de su nave madre Rosetta y se dirigió hacia el cometa 67P Churyumov/Gerasimenko, donde debía anclarse y enviar información por un breve periodo. Pero la sonda no se ancló bien y se extravió. Se perdió comunicación con ella. Ahora la nave Rosetta, luego de casi 2 años, envió una foto en la que se ve Philae, recostado en un desfiladero. Aunque ya no tiene baterías, el hallazgo permitirá estudiar el terreno donde cayó y compararlo con otras áreas.

4. Jóvenes del Big Bang

Un artículo en Astronomy and Astrophysics sugiere que las primeras estrellas y galaxias se conformaron bien unos 700 millones luego del Big Bang y no 150 millones antes como se estimaba hasta ahora, una información obtenida con el satélite Planck. La galaxia más vieja conocida, con datos del Hubble, es de 400 millones de años tras la gran explosión, pero el nuevo estudio sugiere que eran pocas las que estaban formadas, tardando otros 300 millones de años en consolidarse.

5. Alimento genético

No fue en una publicación científica sino en el blog personal por medio del cual el mundo se enteró de que un repollo creado con tijeras genéticas o CRISPR-Cas9, una revolucionaria técnica, fue servido y comido ya en una cena de su creador en Suecia, lo que abre las puertas a una profunda transformación en la manipulación de todo tipo de organismos incluidos los humanos. Con la técnica se puede cortar un pedazo del genoma para alterar o crear una nueva función.

6. Un ojo para el zika

En Cell Reports científicos describieron que el virus del zika puede vivir en los ojos, habiendo sido identificado en lágrimas en estudio con ratones, hallazgo que ayuda a explicar porqué algunos enfermos con el virus resultan afectados de los ojos y pueden desarrollar una condición conocida como uveitis que puede conducir a la ceguera. El ojo podría ser entonces un reservorio del virus y no se sabe por cuánto tiempo.

7. La supernova que no fue

En los años 1800 astrónomos notaron algo extraño: en el curso de pocos años la estrella Eta Carinae se hizo más y más brillante, superando en brillo todas las demás estrellas, salvo Sirio, pero len la siguiente década se desvaneció hasta no ser visible con el ojo desnudo. El siglo pasado volvió a brillar. Un estudio dice que no se trató de una supernova como se creía, sino que esa estrella ha tenido tres explosiones o liberaciones de masa, pero sigue en su sitio. No ha muerto. En astronomía se conoce como una impostora de supernova. El análisis apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

8. El manuscrito maya

El Código Maya del siglo 13, sobre el cual ha existido una gran controversia, sí es el manuscrito más antiguo de América, según un estudio publicado en Maya Archaelogy que confirmó su autenticidad. Es uno de oso libros más raros del mundo y fue hallado en una caverna en Chiapas (México) en los años 60 del siglo pasado, junto a un cuchillo para sacrificios y na máscara de madera.

9. Ese aire que enferma

Más y más estudios vinculan la polución del aire con distintas enfermedades. Un estudio en en el journal Diabetes reveló que la contaminación del aire por el tráfico vehicular en el sector de residencia aumenta el riesgo de las personas de desarrollar resistencia a la insulina como estado prediabético del tipo de diabetes 2. Esta contaminación ha sido ligada además a problemas cardiovasculares y respiratorios, habiéndose encontrado también partículas en el cerebro.

10. Cazador cazado

En el sitio fosilífero Messel en Alemania, patrimonio Unesco, científicos realizaron un descubrimiento peculiar: un fósil de una serpiente en cuyo estómago había una lagartija, dentro de la cual había un escarabajo que se había comido. Una comilona de hace 48 millones de años. El artículo apareció en Palaeobiodiversity and Palaeoenvironments. Solo hay un caso similar que se presentó hace 280 millones de años en un tiburón.

10 noticias científicas de esta semana

El gusano. Foto Wikipedia

1. El bicho canceroso

Un estudio entre científicos de la Universidad Bolivariana de Medellín, el CDC de Estados Unidos y varias instituciones reveló el primer caso de un tumor en humanos provocado por células ajenas, de un pequeño parásito, Hymenolepis nana, que fue detectado en una persona infectada con el VIH y que murió en Medellín hace dos años. El estudio apareció en el New England Journal of Medicine.

2. Religiosos y egoístas

Un estudio publicado en Current Biology sugiere que los niños de familias religiosas no son tan generosos y de hecho lo son menos que los de aquellas familias no creyentes. En el estudio los investigadores evaluaron la tendencia a compartir y su inclinación a juzgar y castigar a otros por su mal comportamiento. Los niños más creyentes son más dados a juzgar con mayor severidad a los demás.

3. Bacterias ayudan a combatir el cáncer

Un estudio publicados en Science sugiere que la respuesta de la inmunoterapia al cáncer está emitida por las bacterias intestinales y al introducir una en particular en el tracto digestivo de ratones se reforzó la capacidad del sistema de atacar células cancerosas. Las ganancias fueron comparables al tratamiento con drogas anticancerígenas conocidas como inhibidoras, tales como los anticuerpos anti-PDL1.

4. No, no le sirve la medicina

Científicos desarrollaron un test sanguíneo que puede identificar mutaciones claves que llevan a la resistencia de medicinas usadas en cáncer de próstata, identificando por adelantado pacientes que no responderán al tratamiento con la droga abiraterone, que es el tratamiento estándar para hombres con cáncer avanzado de ese cáncer. El avance apareció en Science Translational Medicine.

5. El Sol vs. Marte

El viento solar ha sido culpable de la desaparición de la atmósfera húmeda que alguna vez tuviera Marte, revelaron varios estudios publicados en Science y Geophysical Research Letters, basados en datos de la misión Maven de la Nasa. Al parecer, durante las tormentas solares se acrecienta la situación al expulsar gas a una tasa de 100 gramos cada segundo. Eso en millones de años es mucho.

6. Midiendo distancias

Las células de red o rejilla en el cerebro tienen una función que no se entendía bien: son el odómetro de las personas, ayudándoles a determinar la distancia viajada y el tiempo transcurrido, aún en ausencia de señales visuales. Son estas neuronas las que integran la información de esas variables para respaldar la memoria y la navegación espacial. El hallazgo apareció en Neuron.

7. Los primeros adobes galácticos

Astrónomos usaron el telescopio Hubble para hacer una excavación cosmológica al corazón de la Vía Láctea. Y, sí, encontraron vestigios de las etapas iniciales de la construcción de la galaxia. Hallaron lo que sería la primera población de enanas blancas, remanentes de estrellas que alguna vez habitaron el núcleo. Esas enanas contienen la historia de estrellas que vivieron hace 12.000 millones de años.

8. Un buen sueño

De vez en cuando viene bien dormir decía la canción. Y no es de vez en cuando, es siempre. Un estudio presentado en el congreso anual de la Sociedad de Obesidad indicó que una noche de privación del sueño y seis meses de una dieta alta en grasas desajusta la sensibilidad a la insulina, por lo que el cuerpo debe producir más y eventualmente conducir a la diabetes tipo 2. El estudio se hizo en perros.

9. Resurge la fiebre

La fiebre escarlata o escarlatina está reemergiendo luego de 100 años de ostracismo, reveló un estudio en Scientific Reports, pues aparte de un brote en Australia en Hong Kong van más de 5.000 y más de 100.000 en China. Esa fiebre es tratable y puede ser benigna, pero en ocasiones se complica y puede conducir a la muerte. Es producida por un estreptococo y se caracteriza por un brote rojizo en cara, cuello, espalda y tórax, produce dolor y fiebre alta.

10. Escarabajo bifocal

Centrada siempre en vertebrados, ahora es el turno de invertebrados. Científicos estudiaron el surgimiento d ella visión en un escarabajo, encontrando que los componentes, incluyendo lentes bifocales, se forman en la transición de las etapas larvales, incluyendo un periodo de ceguera mientras el ojo se reestructura. El estudio apareció en Comparative Physiology A y ofrece posibilidades para un trabajo comparado con vertebrados.

Las hembras promiscuas son ganadoras

Condenada socialmente por razones diferentes y obvias varias de ellas, la promiscuidad, en especial la femenina, no es tan mala después de todo, de acuerdo con un estudio publicado en Science.

Sí: las hembras en poblaciones nativas son más promiscuas para rechazar el esperma de machos incompatibles genéticamente, dijeron investigadores de la Universidad de East Anglia.

El hallazgo ayuda a resolver un acertijo evolutivo: ¿por qué las hembras de la mayoría de especies se aparean con más de un macho, aunque uno solo podría brindarles fertilidad total y la promiscuidad puede conllevar riesgos fatales para la hembra?

Con el escarabajo de la flor roja como modelo, los científicos investigaron los beneficios reproductivos de la promiscuidad femenina o poliandria. Esta práctica, en la que los huevos u óvulos son fertilizados por múltiples padres es la norma en la mayoría de las especies, de los chimpancés a las gallinas, el salmón y el erizo de mar. Pese a que los biólogos han documentado costos importantes para las hembras por ese patrón de apareamiento, incluso la muerte, el nuevo hallazgo muestra que puede haber beneficios también.

El equipo de investigadores halló que el éxito reproductivo de las hembras en poblaciones no familiares era idéntico, así se apareara con uno o con cinco machos. En las poblaciones con familiares, las hembras que se apareaban con un solo macho mostraban un 50% de reducción en el número de descendientes vivos que podían producir. Sin embargo, las hembras que se apareaban con cinco machos de la población familiar alcanzaban un éxito como el obtenido con poblaciones diferentes. El efecto se debía entonces a la incompatibilidad genética entre machos y hembras, que prevalece en una población cercana.

Los resultados mostraron que las hembras poseen mecanismos que les permiten filtrar el esperma más compatible genéticamente para producir una descendencia más viable.

Por algo son promiscuas.

Por un pelo, no tenemos espinas en el pene

Menos mal. Gracias a una jugada de la evolución… no tenemos espinas en el pene.

Sí. Un estudio que publica hoy la revista Nature muestra que en algún punto de nuestra historia evolutiva, los humanos perdieron un pedazo de ADN que de otra forma habría promovido el crecimiento de espinas óseas en el pene.

Se trata de sólo una de millones de pérdidas genéticas que nos separan de nuestro más cercano pariente, el chimpancé.

El estudio también informa la desaparición de un suiche de supresión del crecimiento, que permitió que nuestro cerebro creciera más.

Con los chimpancés compartimos cerca del 95 por ciento del genoma. La gran pregunta es ¿cuál es la biología molecular de ser humanos?, se preguntó David Kingsley, coautor del estudio y biólogo de Stanford University, de acuerdo con LiveScience.

Para averiguarlo, con otros colegas comparó el genoma del chimpancé, secuenciado en 2005, y el de los humanos, secuenciado en 2001. Hallaron millones de diferencias, pero para poder hacer la comparación se centraron en un número manejable: sólo 510 segmentos de ADN que están presentes en muchos otros animales, chimpancés incluidos, pero no en los humanos, lo que podría explicar qué nos hace especiales.

Dos categorías de genes mostraron la propensión a pérdidas cercanas de ADN. La primera, genes relacionados con el desarrollo neuronal. Uno suprime normalmente el crecimiento celular. Los humanos aún lo tienen, pero un pequeño segmento vecino no está, el que en otros animales controla la expresión de genes en unas partes del cerebro.

La segunda categoría de genes con la ausencia de vecinos reguladores es un grupo de genes receptores de andrógenos, hormonas masculinas, responsables entre otras del desarrollo de espinas óseas en el pene de otros animales.

Esas espinas son eso, pequeños huesos o puntas en la cabeza del pene de muchos animales. Por ejemplo, un escarabajo cuya dura y afilada punta hiere el tracto reproductivo de la hembra durante la entrega de esperma.

Roedores, mamíferos los tienen, e incluso pitones, cuyo hemipenis en forma de Y es a menudo espinoso para agarrarse de las paredes de la abertura femenina, la cloaca..

En especies con espinas en el pene, las hembras tienden a aparearse con varios machos. Las espinas pueden haber evolucionado para limpiar el esperma de un rival o para herir la vagina de la hembra, de modo que se aparee menos con otros.

En la foto, apareamiento de escarabajos.

De la que nos salvamos.

No me congelo, no me congelo, brrr…

Cuando el agua se congela, se expande. Eso lo ha comprobado en carne propia quien ha dejado una botella con líquido dentro del congelador: se revienta. Entonces, ¿cómo sobreviven algunas plantas y animales a temperaturas mínimas extremas?
Los insectos expuestos a temperaturas bajo cero se pueden adaptar y sobreviven en temperaturas de congelación. Disponen de algún mecanismo que les permite hacerlo.
Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences describe una nueva clase de molécula anticongelante aislada de un escarabajo tolerante a las bajas temperaturas en Alaska, identificada por Ken Walters y colegas de la Universidad de Notre Dame.
La molécula anticongelante difiere de factores descritos antes en que no es una proteína, sino una combinación de sacáridos y ácidos grasos, que son otras clases de biomoléculas. ¿Qué significa esto? El tamaño es la diferencia. El tamaño exacto de esta molécula particular se desconoce, pero el hecho de que sea pequeña es benéfico. Su composición química podría facilitar la producción comercial dado que las pequeñas cadenas de azúcares pueden ser sintetizadas en laboratorio con mayor facilidad y a menor costo que una molécula biológicamente ensamblada.
Las moléculas anticongelantes se encuentran en varios organismos, incluyendo peces, insectos, plantas, hongos y bacterias. “Las proteínas anticongelantes más activas conocidas se han descrito en insectos que evitan la congelación, lo que les permite vivir a temperaturas de -60 grados”, indicó Walters, pero este es el primer aislamiento reportado de un insecto tolerante a la congelación (aquellos capaces de sobrevivir al congelamiento).
En la foto de Ken Walters se aprecia el escarabajo de Alaska que fue estudiado.