El macho que no necesita de la hembra

S. alburnoides. Foto I. Catalao

S. alburnoides. Foto I. Catalao

No tuvo participación ninguna hembra. Fue obra de un macho. Eso fue lo que hallaron investigadores de Portugal al estudiar un extraño tipo de pez híbrido en el río Ocreza.  Continuar leyendo

Un avance hacia el anticonceptivo masculino

Un resu macaco. Foto cortesía

Un macaco Rhesus. Foto cortesía

No hay más opciones: condones, abstinencia o vasectomía. Los hombres no tienen otra alternativa en materia de anticonceptivos mientras las tasas de embarazo no disminuyen. Continuar leyendo

10 noticias científicas de la semana

Partes de las prendas y utensilios de Ötzi. Institute for Mummies and the Iceman

Partes de las prendas y utensilios de Ötzi. Institute for Mummies and the Iceman

1. Pasarela de hace 5.300 años

En 1991 se descubrió un hombre que vivió hace 5.300 años, cuyo cuerpo apareció tras el descongelamiento del glaciar en el cual quedó en los Alpes italianos. Se le bautizó Ötzi. Un estudio en Scientific Reports determinó que sus prendas de vestir y accesorios estaban hechos con pieles de al menos 5 animales: oso su gorro y el contenedor de flechas -carcaj- de corzo, un cérvido. También usaba elementos con pieles de cabra y oveja. La pasarela de la Edad del Cobre.

2. Descifrando enfermedades

En Nature se presentó el más completo análisis del exoma humano, esas regiones codificantes de proteínas, una herramienta clave para identificar variaciones genéticas relevantes relacionadas con enfermedades. Se identificaron cerca de 7,4 millones. El análisis, para citar un caso, reveló que de 192 variantes que habían sido vinculadas a enfermedades solo 9 parecen estarlo. Un avance de interés.

3. Centro de la generosidad

Científicos habían encontrado en el cerebro el punto de la generosidad, que se activa cuando somos generosos y hacemos el bien a los otros. Se trata de la corteza cingulada anterior subgenual. La región no se activa igual en todas las personas. El hallazgo aparece en Proceedings of the National Academy of Sciences y abre un campo de acción para conocer más sobre ese rasgo y problemas relacionados.

4. Seguimos calientes

Un nuevo informe reportó que julio fue el mes más caliente desde que se llevan registros hace 136 años, siendo a la vez el julio más caliente de meses similares. Es hasta ahora entonces también el mes más caliente del año, lo cual concuerda con los registros: es verano en el Hemisferio Norte, que concentra mayor área de superficie terrestre que el sur.

5. ¿Cuándo hubo istmo?

Un estudio en Science Advances sugiere que el istmo de Panamá surgió hace 3 millones de años, 10 millones después de lo que dicen otros estudios, de acuerdo con análisis geológicos, moleculares y paleontológico. El istmo, sugieren algunos investigadores, fue determinante en el establecimiento del clima del planeta. El nuevo estudio atiza las discusiones sobre la unión del continente americano.

6. El espermatozoide ganador

La hembra de un pez perciforme del Mediterráneo, Symphodus ocellatus, elige cuál espermatozoide fecundará sus huevos de entre los machos con los que se aparea, algo que logra mediante un componente del fluido del ovario liberado con los huevos, según un artículo en Nature Communications. Las hembras prefieren machos que construyan nidos y ayuden a cuidar la descendencia.

7. Acabamos con la memoria

Un estudio publicado en Memory reveló que perdemos la capacidad de recordar cosas debido a nuestra creciente dependencia de internet y el gran buscador Google, lo cual se demostró en una prueba en las que los participantes usaron la web o dependieron de su memoria para responder unas preguntas. Un hallazgo que demuestra la penetración de los dispositivos electrónicos en nuestra vida, cambiándonos.

8. La quinta fuerza

Físicos teóricos publicaron en Physical Review Letters un artículo en el cual sugiere el hallazgo de una quinta fuerza natural además de la débil, la fuerte, la gravedad y el electromagnetismo, fuerza que de confirmarse implicaría una nueva manera de entender el universo. Pese a que se sugiere su existencia, el hallazgo debe ser confirmado y, de paso, plantea más interrogantes que respuestas.

9. Bacteria conductora

Científicos modificaron genéticamente una bacteria común en el suelo para crear cables que conducen electricidad con un tamaño miles de veces más delgados que un cabello humano gracias a la proteína filamentosa que produce, un paso hacia dispositivos electrónicos más poderosos mediante un material más verde. Un logro reportado por la Oficina Naval de Investigación de Estados Unidos

10. Oxígeno caliente

No todo lo que tiene oxígeno vive. Eso parece desprenderse del estudio del planeta extrasolar GJ 1132b a 39 años luz de nosotros. Astrónomos detectaron que su atmósfera puede ser delgada y contiene oxígeno, pero no puede contener vida. Reside muy cerca de su estrella, a unos 2,2 millones de kilómetros, y de hecho su temperatura supera los 230 grados Celsius. El artículo se publicó en el Astrophysical Journal.

Resumen científico de la semana

1. Mala noticia sobre el alzheimer

Participar en actividades físicas como gimnasia, baile, caminatas y actividades mentalmente estimulantes como hacer crucigramas y resolver acertijos puede reducir el riesgo de desarrollar alzheimer, pero no afectando los marcadores de la enfermedad en el cerebro, según un estudio publicado en Neurology. Esto sugiere que esas actividades no inciden en la presencia de la temida enfermedad, aunque no por ello se deben dejar de lado. La muestra fue pequeña y el hallazgo requiere ser confirmado por otros estudios.

2. El azar que nos creó

Si volviéramos al origen de la vida, a los ingredientes que permitieron su aparición, no surgiría la misma vida. La evolución tomaría otro camino, lo que indica que somos un accidente en la historia. Un estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences provee evidencias de que eso es así. Se centró exclusivamente en el tipo de evolución conocido como selección purificadora (negativa). Así, la evolución es impredecible e irreversible. Ese tipo de evolución favorece las mutaciones que no tienen o solo tienen un pequeño efecto en un ambiente determinado.

3. Vidrio marciano

Análisis de información satelital reveló la existencia de vidrio en cráteres formados por impactos en la superficie de Marte. El vidrio se forma luego de violentos choques. En la Tierra se ha hallado que pueden preservar la existencia de vida antigua. ¿Será igual en Marte? El resultado sugiere que esos cráteres, como el Alga, pueden ser buenos objetivos para tratar de desentrañar el misterio de la vida en el planeta rojo.

4. Otro hito de la medicina

Esta semana se conoció el caso de una mujer belga a la que a los 13 años le removieron un ovario que fue preservado mediante criopreservación. Debía recibir un tratamiento con quimioterapia. No había comenzado a menstruar entonces, pero mostraba señales de pubertad. Ahora, de adulta, la implantaron el tejido conservado y la mujer dio a luz. El ovario que había quedado se afectó por el tratamiento. Un desarrollo de interés que no se había logrado antes y que puede beneficiar población preadolescente. El artículo apareció en Human Reproduction.

5. Cáncer en la orina

Detectar el cáncer a tiempo salva vidas. Científicos reportaron el desarrollo de un método para determinar la presencia de cáncer de seno mediante una prueba de orina, que entregó una precisión del 91%. No solo serviría en el futuro para confirmar la curación de una paciente sino para hallar a tiempo la presencia de las células cancerosas. El estudio apareció en BMC Cancer.

6. ¿Espermatozoide u óvulo?

Científicos japoneses hallaron por primera vez en vertebrados, en un pequeño pez Oryzias latipes, un interruptor genético que determina si una célula se convierte en óvulo o por el contrario en espermatozoide. Se trata del gen fox13. Sin este gen, las hembras producen espermatozoides que funciona bien y es capaz de fecundar y además se obtienen en menor tiempo, lo cual tendría aplicaciones en acuicultura. El estudio apareció en Science

7. La galaxia que ama la soledad

No es que le guste la soledad, pero por alguna extraña razón así está hoy. La mayoría de las galaxias se reúnen en grupos o cúmulos y nunca las vecinas están muy separadas. Pero ese no es el caso de NGC 6503, que se halla en el borde de un parche vacío en el espacio, el vacío local. La galaxia acaba de ser observada en detalle por el Hubble, revelando más rasgos de esta misteriosa integrante del cosmos. Se halla a unos 18 millones de años luz hacia la constelación del Dragón.

8. Las plantas pierden tiempo

Estudiosos han sugerido que el cambio climático beneficiará los árboles en los Hemisferios Norte y Sur al hacerse más templado el clima, pero un nuevo estudio en Plos Biology sugiere que las plantas a finales de siglo tendrán menos días de crecimiento debido a factores de sequía, calor y radiación solar limitada. Las plantas también se verían seriamente afectadas en los trópicos, donde el calor sería más fuerte en general. En general el planeta podría sufrir una reducción del 11% en el número de días adecuados para el crecimiento, con regiones tropicales viendo un declive en hasta 200 días.

9. Las moléculas tienen frío

Científicos lograron enfriar moléculas en un gas de potasio de sodio a 500 nanokelvin, más de 1 millón de ves más frío que el espacio interestelar. A esa temperatura son relativamente estables y duraderas, resistiendo colisiones reactivas con otras moléculas, mostrando un movimiento individual menos caótico. A temperaturas ultrafrías las moléculas podrían dar paso a estados de la materia no observados, como predice la teoría. Ya están cerca. El estudio apareció en Physical Review Letters.

10. El mes cuando enfermé

Dime en qué mes naciste y te diré de que sufres. Científicos desarrollaron un método computacional para investigar la relación entre mes de nacimiento y riesgo de enfermedad. En general hallaron que los de mayo tienen el menor riesgo de enfermar, mientras que los nacidos en octubre son más propensos a sufrir enfermedades. El estudio, publicado en el Journal of the American Medical Informatics Association, concuerda con algunas investigaciones previas, aunque genera ya debate entre los científicos.

Hallan proteína clave para la vida

Al fin entendieron cómo era que se hacían hijos. En un interesante descubrimiento científicos identificaron la proteína que permite que el espermatozoide se una al óvulo, un avance que podría derivar en tratamientos para ciertos tipos de la infertilidad.

El logro, que resulta muy importante, fue publicado en Nature y fue dirigido por Gavin Wright, bioquímico del Wellcome Trust Sanger Institute en el Reino Unido. Su equipo estaba buscando la contraparte de la proteína Izumo1 descubierta en 2005 en la superficie de células del espermatozoide.

Los científicos sabían que el Izumo1 permitía al espermatozoide unirse al óvulo para comenzar el proceso de fertilización, pero no se conocía cuál proteína en la superficie del óvulo se pegaba a Izumo1.

La identificación no ha sido asunto fácil pues las moléculas tienden a unirse débilmente una a otra. Por eso Wright y su equipo desarrollaron una forma para agrupar las proteínas Izumo1. Así, ‘engancharon’ una proteína llamada receptor 4 de folato que se encuentra en la superficie de una célula de óvulo de ratona.

Wright propuso renombrar la proteína como Juno, como la diosa romana de la fertilidad. Izumo es un símbolo japonés de la reproducción.

Los investigadores encontraron además que Juno existe también en los mamíferos, incluyendo los humanos y que sin ella óvulo y espermatozoide no se pueden unir.

Las hembras sin Juno son sanas pero estériles.

Los científicos encontraron además otra importante función de Juno: bloquear otras células de espermatozoides para que no entren al óvulo una vez fertilizado. Luego de que una célula se ha unido al óvulo, Juno desaparece de la superficie del óvulo en 30-45 minutos.

El descubrimiento podría ayudar a mujeres infértiles: analizar si carecen o tienen proteínas Juno defectuosas y si es así se podría intentar la inyección de esperma intracitoplásmica, con la cual un solo espermatozoide es inyectado en el óvulo.

“Es muy importante (el hallazgo) porque conocemos dos proteínas responsables de la unión óvulo-espermatozoide”, dijo a Nature Paul Wassarman, bioquímico de y biólogo de Icahn School of Medicine en Mount Sinai en New York.

Sin querer queriendo: hacia la clonación de humanos

Aunque el tema estaba calmado, los científicos continuaban trabajando. Sí. Han pasado 17 años desde la clonación del primer animal, la oveja Dolly, lograda por Ian Wilmut y su equipo en el Instituto Roslin en las afueras de Edimburgo.

Y aunque muchos comenzaron a aventurarse en el camino de clonar un humano, sin mucho éxito, ayer el journal Cell presentó un avance excitante:

Shoukhrat Mitalipov, profesor de Oregon Health & Science University y colegas tuvieron éxito en reprogramar células humanas de la piel llevándolas a su estado embrionario. El propósito no era generar clones humanos sino producir líneas de células madre embrionarias, que se pueden desarrollar en cualquier tipo de células: músculo, corazón, nervio o de cualquier otro tejido. El proceso solo tomó unos meses.

Aunque se han clonado muchas otras especies mediante la transferencia nuclear, las células humanas han resistido el proceso.

Esa técnica incluye la inserción de una célula desarrollada totalmente -en el estudio de Mitalipov provinieron de la piel de feto- en el núcleo de un óvulo que es manipulado para que comience a dividirse, un proceso que normalmente solo se da luego de ser fertilizado por un espermatozoide. Tras varios días, la bola de células resultantes contiene un manto de células madre embrionarias con el material genético del donante de las células de la piel, pudiendo generar cualquier clase de célula de esa persona.

En el caso de Dolly, se permitió que las células continuaran desarrollándose en un embrión hasta que fueron transferidas a una oveja para producir la oveja clonada. En el estudio de Mitalipov no continuó porque la idea no era clonar un humano sino obtener células madre embrionarias.

Ahora que la técnica parece funcionar, el proceso sería otra fuente de generar células madre para tratar pacientes. Mitalipov trabaja en promover la técnica para tratar enfermedades mitocondriales

Corresponderá a científicos validar los hallazgos y solucionar las dudas que quedan, como si el proceso funcionará con células más adultas.

Para estandarizar el proceso, Mitalipov cree que se requerirán de 500 a 1.000 óvulos, un estudio que demandará aún muchos años de trabajo.

Quiérase o no, un paso más hacia una clonación humana.

La cruda realidad: soy un mutante

Mutantes. Sí, eso es lo que somos todos gracias a nuestros padres.

Cada uno de nosotros recibe de los padres cerca de 60 mutaciones en nuestro genoma.

El sorprendente número fue revelado por la primera medición directa de las nuevas mutaciones provenientes de madre y padre en el genoma humano.

Es la respuesta a viejas inquietudes científicas: ¿cuántas mutaciones nuevas tiene un bebé y cuántas provienen del padre y cuántas de la madre?

Los científicos midieron directamente el número de mutaciones en dos familias usando secuencias del genoma completo del Proyecto 1.000 Genomas.

El resultado reveló, además, que el genoma humano, como los demás genomas, son alterados por las fuerzas de la mutación: nuestro ADN es modificado por las diferencias en su código de aquel de nuestros padres. Las mutaciones que ocurren en el espermatozoide o en el óvulo pueden ser mutaciones nuevas no halladas en los papás.

Aunque la mayoría de nuestra variedad proviene de la mezcla de genes de nuestros padres, las nuevas mutaciones son la fuerza última de la cual depende la variación.

No es tarea fácil encontrar una mutación, pues en promedio sólo 1 en 100 millones de letras del ADN es alterada en cada generación.

El estudio fue publicado en Nature Genetics y realizado por investigadores del Wellcome Trust Sanger Institute, University of Montreal y Boston.

El hallazgo inesperado vino tras un estudio cuidadoso de dos familias, cada una con los dos padres y un hijo. Los científicos miraron nuevas mutaciones presentes en el ADN de los niños que estaban ausentes en el genoma de sus padres. Analizaron casi 6.000 posibles mutaciones en las secuencias del genoma.

Luego separaron las mutaciones en aquellas que ocurrieron durante la producción del espermatozoide o los óvulos de los padres y aquellas que pueden haberse dado durante la vida del niño: es la tasa de mutaciones en espermatozoides u óvulos lo importante para la evolución.

Para resaltar, en una familia 92% de las mutaciones derivaban del padre, mientras en la otra apenas el 36%.

El resultado no se preveía y crea tantas preguntas como las que responde.

En todo caso, el equipo analizó sólo un hijo y no se puede concluir de este estudio si la variación en el número de mutaciones es el resultado de las diferencias en procesos de mutación entre los padres, o las diferencias entre espermatozoides y óvulos individuales dentro de un padre.

Mutantes por obra y gracia de nuestros padres.

Hábleme claro, dice el óvulo

Abran paso, que aquí voy yo. Los espermatozoides juegan un rol más complicado en el juego del apareamiento que lo que se pensaba, según investigadores de la Universidad de Adelaida en Australia.
Sarah Robertson, del Instituto Robinson de ese centro, dijo que los espermatozoides se comunican con el tracto reproductivo de la hembra y le ayudan a preparar el cuerpo para nutrir el feto. Si el sistema femenino no aprueba el mensaje del esperma, por llamarlo de esa manera, podría atacarlo.
“Descubrimos que los espermas no sólo fertilizan el óvulo“, dijo Robertson. “En realidad contiene moléculas de señales que son responsables de activar cambios inmunes en la mujer, de modo que pueda aceptar una sustancia extraña en su cuerpo, en este caso el esperma, derivando en la concepción y un embarazo sano”.
Como los humanos, todos los espermas no son buenos en comunicar y algunos cuerpos de las hembras tienen altos estándares. “El macho provee la información que incrementa la oportunidad de concepción y la progresión hacia el embarazo, pero el cuerpo femenino tiene un sistema de control de calidad que necesita convencerse de que el esperma es compatible y juzga además si las condiciones son las adecuadas para la reproducción.
La información recogida podría incentivar a los investigadores a buscar maneras de alentar al cuerpo de la mujer para que tolere mejor el semen de su compañero si es que están teniendo problemas para que ella quede embarazada.

Resumen científico de la semana -marzo 22 al 28

Lunes: tras las pistas del espermatozoide

Lo que sucede entre la inseminación y la fertilización es tema bien interesante. En Science, Mollie Manier, John Belote y Scott Pitnick, profesores de Biología en la Universidad de Siracusa, modificaron genéticamente moscas de las frutas de modo que las cabezas de sus espermatozoides fueran fluorescentes, verdes o rojas, con lo que pudieron observar con detalles lo que sucedía en la vida del esperma dentro de la hembra. Los hallazgos tienen implicaciones en los campos de la biología reproductiva, la selección sexual y la especiación.
La meta inicial, dijo Pitnick era rastrear los mecanismos detrás de la competencia del esperma. “Cuando quiera que una hembra se aparee con más de un macho -y la promiscuidad de las hembras es más una regla que una excepción en la naturaleza- existe conflicto entre los sexos por la paternidad así como una competencia entre eyaculados rivales para fertilizar el huevo. Esa selección sexual postcopulatoria es una poderosa fuerza de cambio evolutivo.
De este modo, volvieron rojo los espermatozoides de un macho y verdes los de otro. “Observamos que están en constante movimiento dentro de los órganos especializados de almacenamiento en la hembra y exhiben un sorprendente y complejo comportamiento”.
El grupo creó otros espermatozoides similares de otras especies, incluyendo una híbrida, por lo que será bien interesante ver qué sucede en este caso.

Martes: el día cuando Lucy caminó en dos pies

Hace tres millones, los ancestros de los humanos modernos aún pasaban gran cantidad del tiempo sobre los árboles, pero… algo estaba ocurriendo.
Desde hace 3,6 millones de años, bajaban a veces de los árboles y caminaban con grandes pasos.
La ciencia siempre se ha preguntado cuándo comenzaron a caminar erguidos los homínidos, existiendo variadas interpretaciones y consideraciones.
David Raichien, profesor de la Escuela de Antropología en la Universidad de Arizona, y colegas de las Universidad de Albany y el Lehman College en Nueva York, desarrollaron evidencia experimental de que caminaban como los humanos en aquellos tiempos y la presentaron en Plos One.
Huellas fósiles preservadas en cenizas volcánicas en Laetoli, Tanzania y descubiertas hace 30 años, sirvieron de base. La importancia de tales huellas en la evolución humana ha sido debatida desde entonces. Los individuos que pudieron hacerlas, que presentan evidencias claras de bipedalismo eran los Australopithecus afarensis, a los cuales pertenece la célebre Lucy, cuyo esqueleto es el más completo ejemplar de esa especie.
Ciertos rasgos en caderas, piernas y espalda en ese grupo indican que habrían caminado en dos pies mientras permanecían en tierra. Pero los dedos curvados de manos y pies así como unos hombros orientados hacia arriba proveen sólida evidencia, según los investigadores, de que Lucy y sus congéneres también pasaban buen tiempo trepados en los árboles.
Esta morfología difiere de nuestro género Homo, que abandonó la vida arbórea hace 2 millones de años para convertirse en practicantes del bipedalismo.
Los científicos crearon modelos tridimensionales de las huellas y examinaron la profundidad relativa de talón y dedos y encontraron que son muy parecidas a las dejadas por una persona cuando camina.
Basados en los análisis de los A. afarensis, creen que quien hizo las huellas caminaba con rodilla y cadera dobladas, tipo chimpancé.
En la imagen se aprecian las huellas de una persona arriba, de una persona caminando con rodilla doblada y abajo las de Laetoli. Cortesía de Randy Haas, de la Universidad de Arizona.

Miércoles: bueno, y ¿por qué hubo dinosaurios?

Hace 200 millones de años, la Tierra era muy diferente a la de hoy. La mayoría de la masa terrestre estaba en un gran continente llamado Pangea. No había océano Atlántico y el mundo era dominado por los crurotarsanes, muy cercanos a los actuales cocodrilos.
Los dinosaurios, en un planeta cuyo clima cambiaba, estaban próximos a aparecer.
¿Qué llevó a la aparición de estos llamativos y grandes animales? Jessica Whiteside, paleobióloga de Brown University, cree haberlo encontrado. Y su artículo fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.
Los científicos construyeron el registro del clima de las frontera entre el Triásico y el Jurásico combinando evidencias fósiles de la extinción de plantas y animales con las improntas de carbono hallado en la cera de hojas antiguas y en madera halladas en sedimentos en lagos mezclados con basaltos denotando la actividad volcánica.
Fue así como hallaron evidencias sólidas de que una intensísima actividad volcánica produjo el exagerado incremento de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero que borraron del mapa cerca de la mitad de las especies de plantas y marcaron el fin del Triásico con una de las cinco grandes extinciones que ha sufrido la Tierra en su historia.
Ese aumento en los gases, diezmó la población de crurotarsanes, que habían competido vigorosamente con los primeros dinosaurios del Triásico.
Así, gracias al desastre climático, los pequeños dinosaurios tuvieron toda la libertad para constituirse en los amos del mundo animal.
Los científicos saben que hace 200 millones de años, Pangea se partió y las placas de Norte América y África comenzaron a moverse aparte. Mientras se partían, creándose la base que sería luego el Océano Atlántico, grandes fisuras aparecieron, originándose masivos flujos de lava que cubrieron más de 9 millones de kilómetros cuadrados, un área muy parecida a la de Estados Unidos, la llamada por los científicos Provincia Magmática del Atlántico Central.
Las erupciones duraron unos 600.000 años, un periodo que Whiteside había estimado ya en 2007 en un reporte en Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology.
Lo que les sucedió a plantas y animales fue deducido por el equipo con investigadores de la Academia Sinica en Taiwán, Columbia University y Woods Hole Oceanographic Institution, quienes analizaron fósiles y registros de carbono de dos antiguas cuencas en Estados Unidos e Inglaterra.
Encontraron evidencias fosilizadas de sedimentos de lagos que estaban en Pangea antes de la partición, logrando datar los flujos más antiguos como de hace 201,4 millones de años, el límite superior en el que comenzó el volcanismo.
Los conteos de polen combinados con el registro de carbono, mostraron que la mitad de la flora del Triásico pereció por el volcanismo. Y se observó un aumento en las esporas de helechos, lo que tiene sentido dado que figuran entre las primeras especies vegetales en regresar al ambiente tras un fenómeno de volcanismo.
En cuanto a animales, los científicos unieron huellas halladas previamente en rocas para establecer que los crurotarsanes perecieron también. Tras los flujos de lava, prácticamente no se encuentran registros fósiles de estos animales.
Todo concuerda, los terópodos -a los cuales pertenecen los carnívoros dinosaurios del velociraptor al Tyrannosaurus rex- se volvieron dominantes, un hecho documentado por Paul Olsen en 2002 en un artículo en el cual se muestra un auge en las huellas de los terópodos tras la extinción masiva.
En la foto de Jessica Whiteside se aprecia un corte en la Provincia Magmática del Atlántico Central. El flujo de lava está presentado en la capa café, y está sobre el blanco del fin del Triásico, mientras este se ve en la capa roja

Jueves: para frenar las enfermedades coronarias

La enfermedad de la arteria coronaria provoca 7 millones de muertes anuales. Cada año decenas de millones de personas deben tomar medicamentos para sobrellevarla o son sometidas a operaciones. Pero las intervenciones, los bypass, solo son un arreglo temporal. Tarde o temprano fallarán, durando de 5 a 10 años.
Las arterias coronarias llevan la sangre al corazón, permitiéndole bombear cerca de 2.000 galones de fluido a través del cuerpo cada día. Cuando se bloquean o se dañan, partes del corazón quedan sin oxígeno, conduciendo a la angina o ataques al corazón.
Mark Krasnow, investigador del Howard Hughes Medical Institute en Stanford University y Kristy Red-Horse, estudiaron cómo se desarrolla el corazón en embriones de ratón para ver cómo se puede inducir las células del cuerpo para reconstruir las arterias averiadas. El informe fue presentado en Nature.
Se había pensado siempre que esas arterias se forman de vasos sanguíneos que salen de la aorta o de un tejido llamado el proepicardium, que cubre el corazón durante su desarrollo. Pero Red-Horse no halló evidencias.
Tras distintos estudios, encontró vasos que salían del sinus venosus (una gran vena que regresa la sangre al corazón en un embrión en desarrollo) y emigraban sobre la superficie del corazón durante su desarrollo e invadían tejido del corazón. En el proceso, se convierten en vasos sanguíneos más generalizados y se rediferencian en arterias, capilaridades y nuevas venas.
Entender el proceso, podría conducir algún día a ver cómo se dañan las arterias y conociendo qué está mal, se podría encontrar una solución.
Si se entienden mejor las señales químicas involucradas en el desarrollo, sería posible fortalecer el crecimiento de arterias coronarias, bien dentro del cuerpo o fuera de él para trasplantes.
Cómo avanza la ciencia.

Viernes: los chinos nos matan a todos

Nadie duda que el crecimiento económico de Asia viene adobado con un ingrediente poco amable: la contaminación.
Científicos del National Center for Atmospheric Research en Colorado (Estados Unidos) mostraron que los gases de la región son levantados hacia la estratosfera durante la temporada de monzones, lo que aporta una nueva evidencia de la naturaleza global de la polución aérea y sus efectos lejos de la superficie de la Tierra, según el reporte entregado en Science.
“Es una vista sorprendente de las interacciones entre mozones y las emisiones químicas generadas en la altamente industrializada región del sur de Asia”, indicó Anjuli Bamzai, director de la División de ciencias Atmosféricas y del Geoespacio en la NSF que financió el estudio.
Los contaminantes como el cianido de hidrógeno son dispersados por la troposfera hacia la estratosfera baja y pueden circular por todo el globo durante años.
El impacto en la atmósfera crecerá a medida que China continúe su crecimiento económico acelerado.
En la foto se aprecia la contaminación en la estratosfera.

No le pare bolas a la cola

No siempre lo más grande es lo mejor. La creencia científica extendida es que la cola del espermatozoide determina la velocidad con la que puede nadar, pero una investigación publicada en BMC Evolutionary Biology, demuestra que en el mundo microscópico en el que los espermas se mueven, la esbeltez y la cola larga no siempre son una ventaja para la velocidad.
Stuart Humphries, de la Universidad de Sheffield, y sus colaboradores de la Universidad de Western Australia, evaluaron críticamente la evidencia que liga la forma del espermatozoide con su velocidad de nado.
Parece claro, dijo, que algunas asunciones han dificultado el progreso para entender los procesos que median en la competición del esperma.
Es común la creencia de que la selección por un mejor desempeño en la velocidad favorecerá la evolución de más largos y por ende más veloces espermas.
De hecho, el tamaño relativo de las diferentes partes del esperma, antes que el tamaño absoluto, son probablemente los objetivos de la selección.
El tamaño pequeño y la reducida velocidad de nado significa que, en términos hidrodinámicos, el espermatozoide opera en un régimen muy diferente del que estamos acostumbrados a usar. A escala microscópica, aunque una cola más larga permite generar más impulso, la resistencia creada por la cabeza del esperma es suficiente para contrarrestar las ganancias. Según Humphries, “sugerimos que sin importar si usamos la longitud de la cola, el largo total o el largo de la cabeza, cualquier intento por correlacionar la sola medida de la longitud con la velocidad va a ser posiblemente fútil”.
Considerar el balance entre la resistencia por la cabeza y el impulso de la cola, permitirá mejorar el conocimiento del vínculo entre la forma del espermatozoide y su funcionamiento.