Cafeína… contra la demencia

La demencia afecta cada vez más a la población adulta. Foto MaxPixel

La demencia afecta cada vez más a la población adulta. Foto MaxPixel

Hacia el desarrollo de medicinas que ayuden a detener la alta incidencia de demencia en la población mundial científicos de la Universidad de Indiana identificaron 24 compuestos, incluida la cafeína, que tienen el potencial de reforzar la acción de una enzima en el cerebro para proteger contra esa condición.

El efecto protector de esa enzima, NMNAT2, fue descubierto el año pasado. El nuevo estudio apareció en Scientific Reports.

Para Hui-Chen Lu, quien condujo el estudio, el hallazgo podría ayudar a incrementar los niveles de la enzima en el cerebro para crear un bloqueo químico contra los efectos de las condiciones neurodegenerativas.

Esa enzima, habían descubierto Lu y colegas, desempeña dos papeles en el cerebro. Una función protectora para salvaguardar las neuronas del estrés y otra para combatir las proteínas tau que se acumulan en el cerebro en placas debido al envejecimiento y que están relacionadas con el declive cognitivo y la demencia.

Para identificar las sustancias con el potencial de afectar la producción de la enzima, se examinaron 1280 compuestos, incluyendo drogas existentes. Se hallaron 24 con el potencial de aumentar su producción.

Una de ellas es la cafeína, que en ratones también ha mostrado que mejora la memoria en ratones modificados para tener altos niveles de las proteínas tau.

Una investigación previa había demostrado que en esos ratones con alto nivel de las proteínas tau había menos niveles de NMNAT2.

Para confirmar el efecto de la cafeína, los científicos administraron cafeína a los ratones modificados para producir menos de ese enzima. Con la cafeína comenzaron a producir los mismos niveles que los ratones normales.

Aparte hubo otros compuestos prometedores, como rolipram, un medicamento descontinuado para la depresión, ácido retinoico y otros, pero no con un efecto tan fuerte como el de la cafeína.

Si vive estresado ¿se engorda?

Foto Pixabay

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Las personas que padecen estrés durante mucho tiempo pueden ser más dadas a la obesidad. Eso sugiere un estudio publicado en Obesity que se basó en el análisis del… cabello.

En el estudio de científicos de UCL se encontró que la exposición a altos niveles de cortisol durante meses, se relaciona con personas más pesadas y con sobrepeso.

No es de extrañar. El estrés crónico ha sido asociado con esa condición pues las personas tienden a comer más y a ingerir alimentos más altos en grasas, azúcar y calorías, mientras aquella hormona juega un papel importante en el metabolismo y en determinar dónde se almacena esa grasa.

Otros estudios han analizado el vínculo entre el cortisol, hormona producida por la glándula suprarrenal y la obesidad con base en mediciones en la sangre o la orina, niveles que varían según el momento del día y otros factores. Pero, según los autores de la nueva investigación, no permitían ver los niveles de largo plazo.

El estudio incluyó 2527 personas de al menos 54 años, analizando datos en un periodo de 4 años.

Se estudió un pedazo de cabello de 2 centímetros cortado lo más cerca posible del cuero cabelludo, el que representa unos 2 meses de crecimiento con niveles asociados de cortisol. También midieron el peso, el índice de masa corporal, la circunferencia abdominal de los participantes y cómo la hormona en el cabello se relacionada con la persistencia de obesidad en el tiempo.

Encontraron que aquellos con niveles más elevados de cortisol en su cabello tendían a tener mayor circunferencia, eran más pesados y tenían mayor IMC. Los individuos clasificados como obesos por esas mediciones tenían en particular niveles más altos.

Los resultados proveen evidencia consistente de que el estrés crónico se asocia con niveles más altos de obesidad”, dijo Sarah Jackson, quien condujo el estudio.

Un hallazgo interesante, sabido que la acumulación de grasa alrededor del abdomen es un factor de riesgo para enfermedad coronaria, diabetes y muerte prematura.

Los investigadores advirtieron de las limitaciones del estudio: se hizo con personas mayores, cuyos niveles pueden ser diferentes a los de los jóvenes y todos fueron blancos. Además, no se sabe si esos niveles altos por el estrés son causa o consecuencia de la obesidad.

Resumen científico de la semana

Artritis. Foto Flickr

Artritis. Foto Flickr

1. Problemas mentales en el cuerpo

Los problemas de la mente los siente el cuerpo, viejo dicho reconocido por la ciencia también. Pero ¿cómo? Un estudio europeo de psicólogos en el journal Plos One sugiere que en la gente joven tras la depresión aparecen problemas como artritis y digestivos, mientras que los desórdenes de ansiedad son seguidos por enfermedades de la piel. El estudio incluyó 6500 adolescentes.

2. Cómo estudiar

Hacer pruebas prácticas de conocimiento ayuda a proteger la memoria de los efectos negativos del estrés, sugiere un estudio en Science. Cuando se recurre al método tradicional de memorizar los beneficios no son tan evidentes, lo que indica que no se trata necesariamente de cuánto o por cuánto tiempo alguien estudia, sino cómo se estudia. Una manera de tomar exámenes con más calma y… mejores resultados.

3. Una gota de sudor

Científicos desarrollaron un dispositivo flexible de microfluidos que se adhiere con facilidad a la piel para medir el sudor de la persona y ver cómo es el comportamiento del cuerpo frente al ejercicio. Analiza biomarcadores que le permiten al usuario saber si requiere más agua o electrolitos, o si algo no anda bien médicamente. Está diseñado para un solo uso, es de bajo costo, y se pone en el antebrazo o espalda. El avance fue presentado en Science Translational Medicine.

4. Aspartame cuestionado

El aspartame, endulzante de amplio uso, no ayudaría a perder peso. Un estudio en Applied Physiology, Nutrition y Metabolism sugiere que un subproducto de este, fenilalanina, interfiere con la acción de una enzima que se sabe previene el síndrome metabólico, ese conjunto de síntomas asociados con la diabetes tipo 2 y la enfermedad cardiovascular. En ratones demostraron además que ratones a los que se les daba aspartame en el agua ganaban peso.

5. Lago sin bañistas

Bajo Utopia Planitia, una región de llanuras en Marte, habría más agua que la que contiene el lago Superior, el mayor de los grandes lagos en Estados Unidos según estudio en Geophysical Research Letters con base en datos aportados por la sonda Mars Reconnaissance Orbiter. Un depósito de unos 170 metros por 80, con 50 a 85% de hielo de agua mezclado con polvo y partículas de rocas. Un depósito a mitad de camino del ecuador al polo, donde hoy es imposible que exista agua en la superficie.

6. Por las abejas

Con 10 medidas los gobiernos ayudarían a proteger a quienes nos dan buena parte de los alimentos: las abejas y demás polinizadores, sabida el declive en el que se encuentran sus poblaciones. Entre las medidas sugeridas en un artículo en Science figuran más control en el uso de pesticidas, promover el manejo integrado de pestes, favorecer la diversidad de cultivos en las granjas, monitorear la presencia de estos insectos.

7. Enanas viejas

Astrónomos detectaron un gran número de galaxias enanas formadas cuando el universo tenía solo 2.000 a 6.000 millones de años de edad, lo que sugiere que se formó un número alto y jugaron un papel preponderante en la formación de estrellas. Son galaxias 10 a 100 veces más débiles que las previamente observadas de ese periodo. El hallazgo apareció en The Astrophysical Journal.

8. A ellas les va mejor

El doble cromosoma X protege a las mujeres contra el cáncer, por lo que la incidencia de los distintos tipos de esta enfermedad en ellas es mucho menor que en los hombres, según un artículo en Nature Genetics. La copia extra de ciertos genes brinda un escudo que no poseen los hombres, que solo tienen un cromosoma X.

9. Perros con memoria

Los perros tienen memoria episódica también, sugiere un estudio en Current Biology y recuerdan lo que hacen las personas, incluso acciones complejas tiempo después de observadas y sin razón alguna para recordarlo y sin recompensa de por medio según los científicos del grupo de ecología comparativa en Budapest.

10. Amenaza industrial

Un estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences reveló que el declive fuerte de los vertebrados comenzó hace 123 años, de la mano del proceso de industrialización. Algunas poblaciones se han reducido hasta 95%, notándose además una menor variedad genética que les dificulta luchar contra los cambios ambientales.

Resumen científico de la semana

Imagen U. Zurich

Imagen U. Zurich

1. ¿Por qué tienes esa barriga tan grande?

Un estudio de más de 120 tetrápodos, desde tiempos prehistóricos a la actualidad, encontró que los herbívoros tienen una cavidad torácica el doble de la de los carnívoros, indicando que quienes comen plantas tienen un estómago más grande y todo parece deberse a las dificultades para la digestión de estas. En el estudio se analizaron aves, reptiles, mamíferos, dinosaurios y otros animales. Apareció en el Journal of Anatomy.

2. Daños del tabaco

En 17 tipos de cáncer científicos descubrieron las mutaciones en el genoma causadas al fumar, un avance para entender los mecanismos por los cuales el tabaco induce esos cambios que pueden derivar en cáncer en tejidos expuestos de manera directa o indirecta. La hipótesis es que los químicos del tabaco dañan el ADN en los tejidos expuestos de manera directa, pero no se entiende cómo resultan afectados los de exposición indirecta. El estudio apareció en Science. Se detectaron 150 mutaciones extras en cada pulmón por año de fumar una cajetilla al día.

3. Calientes, calientes

El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente reportó que hacia 2030 el mundo emitirá 12 gigatoneladas más de gases de invernadero de lo que se debería para que la temperatura del planeta no aumente más de 1,5 °C con respecto a la era preindustrial. La temperatura con esas emisiones podría llegar hasta los 3,9 °C a fines de siglo, lo que sería catastrófico para la vida.

4. Un cerebro veloz

Mediante el estudio de cerebro de felinos, investigadores encontraron que en el guepardo es más pequeño y a sí el área del lóbulo frontal, relacionada con la sociabilidad aunque este es uno de los felinos sociales. Al tener cerebro más pequeño requiere menos energía y a eso se podría deber la gran velocidad de este carnívoro según el artículo en Frontiers in Neuroanatomy. Ese cerebro más pequeño puede ser consecuencia de un cráneo de forma inusual, una adaptación que evolucionó para las altas velocidades.

5. Hijos de… la genética

En un sorprendente hallazgo de genetistas de Uppsala University en Suecia, se identificaron 12 regiones del ADN muy relacionadas con la edad a la que tenemos nuestro primer niño y al número total de hijos, algo que siempre se ha creído ser elección personal, factores ambientales o circunstancias sociales. En el estudio tuvieron que ver 250 científicos de muchas instituciones y lugares del mundo. ADN, ADN: dime cuántos niños voy a tener. Fue publicado en Nature Genetics.

6. Zika testicular

En ratones se encontró una disminución de la fertilidad y una reducción del tamaño de los testículos a las tres semanas de una infección por zika, aparte de niveles bajos de dos hormonas relacionadas con la concepción, con lo cual el macho tiene más dificultades para preñar la hembra según el estudio aparecido en Nature. Si sucede igual en humanos, no se ha estudiado todavía.

7. Se me pegó la canción

¿Por qué hay canciones que sin quererlo tarareamos seguido horas después de haberlas escuchado? Un estudio sugiere que son canciones rápidas, con una melodía genérica fácil de recordar y con algunos intervalos, como repeticiones que las hacen distintas al promedio. El artículo apareció en Psychology ofAesthetics, Creativity and the Arts.

8. Otra espinaca para Popeye

Investigadores del MIT publicaron en Nature Materials el desarrollo de una planta de espinaca que se la quisiera Popeye: puede oler explosivos gracias a un sistema electrónico con nanotubos de carbono insertados, que en presencia del explosivo emiten luz ultravioleta leída por una cámara unida a un computador, enviando un correo a la persona interesada. Un desarrollo de la naciente y prometedora nanobiónica.

9. No es la bebida, es el estrés

Un artículo en Neuron muestra cómo los ratones sometidos a estrés ingieren más alcohol, al tener una respuesta debilitada a la dopamina inducida por alcohol y por eso bebían más que los ratones no estresados. El estrés altera el equilibrio y la respuesta de distintos tipos de neuronas, una idea de lo que puede suceder en las personas sometidas a situaciones estresantes.

10. Medellín celeste

No fue un hecho científico como tal, pero sirvió para conocer cómo se nombran los asteroides descubiertos por los astrónomos. El profesor Ignacio Ferrín, de la Universidad de Antioquia otorgó el nombre de Medellín al asteroide 366272 descubierto por él a comienzos de siglo en Venezuela, un cuerpo de 6,4 kilómetros de diámetro que gira a más de 420 millones de kilómetros del Sol.

Tener un amigo cercano ayuda a los hombres

Foto Wikipedia commons

Tener un buen amigo, de esos cercanos, ayudaría a lidiar con el estrés de los hombres y mejoraría su salud.

Eso dice un estudio publicado en Neuropsychopharmacology.

El estudio de científicos de la Universidad de California en Berkeley dice que el ‘bromance’ (relación cercana entre dos hombres, no sexual) extiende a esa amistad cerrada entre hombres lo que ya se había demostrado en estudios con pares de ratas macho y hembra: las interacciones sociales aumentan los niveles de oxitocina en el cerebro, hormona que ayuda a socializar, aumentando la resiliencia de cara al estrés y ayudando a tener una vida más larga y saludable.

En esta investigación se trabajó con ratas macho en la misma jaula, demostrando que el estrés moderado puede hacer que sean más sociales y cooperadoras de lo que son en un ambiente desestresado.

“Un ‘bromance’ puede ser una gran cosa”, en palabras de una de las autoras del estudio, Elizabeth Kirby. “Los machos tienen una mala fama cuando mira modelos de animales y sus interacciones sociales dado que son agresivos por instinto. Pero aún las ratas pueden tener un buen abrazo macho-macho para ayudar a recuperarse de un día malo”.

“Tener amigos no es antimasculino. Estas ratas usan su amistad para recuperarse de lo que de otra forma sería una experiencia negativa. Si las ratas pueden hacerlo, los hombres pueden”.

Cuando se trata de eventos traumáticos, se encontró que los niveles de oxitocina se reducen y eso impide la s

Una manera de reducir el estrés

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¿Estresado? Ayúdeles a los demás.

Sí, un nuevo estudio en Clinical Psychological Science sugiere que ayudarles a amigos, conocidos e incluso a extraños puede mitigar el impacto de los estresantes diarios sobre nuestras emociones y salud mental.

“Nustra investigación muestra que cuando ayudamos a otros también nos ayudamos”, explica la autora del estudio, Emily Ansell, de la Escuela de Medicina de Yale. “Los días estresantes nos generan mal genio y una salud mental pobre, pero si hacemos pequeñas cosas por los otros, como tener una puerta abierta para alguien, no nos sentiremos tan mal”.

A menudo acudimos a otras personas en busca de apoyo cuando nos sentimos estresados, pero estos resultados sugieren que hacer cosas proactivas por otros puede ser otra estrategia efectiva para capear las preocupaciones diarias.

“La temporada decembrina puede ser estresante, así que piense en dar direcciones a alguien, preguntar si requiere ayuda o mantener abierto el ascensor”, dice Ansell. Eso podría ayudar a sentirse mejor.

El estudio se realizó durante 14 días con 77 adultos de 18 a 44 años.

¿Tienen conciencia los peces? Podría ser…

Foto Wikipedia commons

¿Son conscientes los peces? Pues científicos de Barcelona, Stirling y Bristol observaron un aumento de la temperatura corporal de 2 a 4 grados en peces cebra cuando están sometidos a estrés, un fenómeno conocido como fiebre emocional , como si estuviera relacionado con lo que los animales sienten frente a un estímulo externo.

Esa fiebre ha sido observada en mamíferos, aves y ciertos reptiles, pero no en peces. Por eso han sido catalogados como con poco nivel de sensibilidad.

En este experimento, con 72 peces, se comienza a cuestionar ese punto de vista.

Los peces fueron divididos en 2 grupos de 36 y puestos en un tanque grande con distintos compartimentos interconectados con temperaturas entre 18 y 35°C. En uno de los grupos las condiciones fueron normales, al otro se le sometió a estrés, confinado en tanque a 27grados por 15 minutos, luego liberado. Mientras el grupo de control permaneció a 28 grados, los ideales, el sometido al estrés tendió a moverse a compartimentos con temperatura más alta aumentando la temperatura corporal de 2 a 4 grados. Para los investigadores es una evidencia de que esos peces mostraban fiebre emocional.

Algunos científicos difieren en si los peces pueden tener conciencia, diciendo que su cerebro es simple y no posee corteza cerebral, tienen poca capacidad de aprendizaje y memoria, un repertorio de comportamiento simple y sin capacidad de experimentar sufrimiento. Otros argumentan que a pesar del pequeño cerebro, análisis morfológicos y de conducta han remarcado el parecido de algunas estructuras cerebrales con las de otros vertebrados, como el hipocampo, ligado al aprendizaje y la memoria espacial, y la amígdala de los mamíferos, vinculada a las emociones.

Sonia Rey, del Instituto de Acuicultura de la Universidad de Stirling cree que “estos hallazgos son muy interesantes: la expresión de fiebre emocional sugiere por primera vez que los peces tienen algún grado de conciencia”.

El estudio fue publicado en Proceedings of the Royal Society of London, Biological Sciences.

La pobreza afecta el cerebro de los niños

Antes que educados, bien alimentados. Un alarmante estudio publicado en Jama hecho con niños pobres demostró que esa condición afecta de manera permanente la estructura del cerebro trayendo problemas como depresión, dificultades en el aprendizaje y limitaciones en la capacidad de lidiar con el estrés.

Pero los efectos pueden reducirse un poco por el cuidado que dispensen los padres, por lo que educarlos a estos en esas prácticas tendría beneficios de por vida.

“Nuestra investigación demostró que los efectos de la pobreza en el desarrollo cerebral, en particular en el hipocampo, está fuertemente influenciado por los padres y el estrés experimentado por los niños”, dijo Joan Luby, del Washington University’s Early Emotional Development Program, en un comentario sobre el estudio.

Los investigadores encontraron que los niños de bajos ingresos tenían un desarrollo cerebral irregular y menos logros en pruebas, estimándose que un 20% del bache en los logros se debe a problemas en el desarrollo de los lóbulos frontal y temporal.

Lo hallado sugiere que una intervención en esas familias sería efectiva y los logros superarían con creces los costos.

Las 10 noticias científicas de la semana

1. Te comen por los genes

Un nuevo estudio publicado en Plos One sugiere que los mosquitos prefieren unos humanos sobre otros debido a los genes. Se sabe que unas personas son más dulces para las picaduras. Se sabe que a las mujeres embarazadas las pican más, así como a las personas con más peso. Y el olor también los atrae. Este estudio sugiere que los genes vinculados al olor tienen que ver en esa dulce atracción de mosquitos.

2. Ediciones peligrosas

En un hecho sin par, científicos chinos reportaron haber realizado la primera edición de genética de embriones humanos, técnica mediante la cual se modifican embriones para remediar enfermedades antes del nacimiento y que se pasarán de generación en generación. El desarrollo apareció en Protein & Cell. En semanas pasadas científicos pidieron una moratoria en el tema por las implicaciones que trae, porque podría derivar en la modificación de los rasgos físicos del feto para que nazca ‘el niño perfecto!

3. El reloj del universo que nunca se atrasa

La hora exacta no es solo indispensable para cumplir con las citas. No. Lo es también para el sistema de posicionamiento geográfico (GPS) y muchas otras tecnologías. Bueno, científicos del Instituto de Tecnología y Estándares de Estados Unidos (NIST) mejoraron el reloj atómico de estroncio de modo que no se atrasa ni adelanta un segundo en ¡15.000 millones de años!, casi la edad del universo. El logro fue presentado en Nature Communications.

4. Abejas envenenadas

Dos estudios publicados en Nature agregan evidencias al portafolio científico que sugiere que unos insecticidas, los neonicotinoides, son responsables de la muerte masiva de abejas. Estas han venido declinando de manera alarmante, atribuyéndosele a diversas razones, pero la de los insecticidas toma cada vez más fuerza, surgiendo una división entre quienes piden su prohibición y los que defienden el uso.

5. Nadie sabe para quién trabaja

Una combinación de una droga antiviral y un medicamento contra el cáncer eliminó 100% el virus de la hepatitis B en paciente australianos, en un estudio en fase preclínica se reveló en Proceedings of the National Academy of Sciences. Se trata de la droga birinapant, usada contra el cáncer y del antiviral entecavir. No se han visto efectos colaterales. Hoy la hepatitis B es incurable.

6. Una batata transformada

Tanta discusión por los organismos modificados genéticamente y científicos acaban de descubrir una novedad que puede dejar perplejos a muchos: la batata de todo el mundo contiene genes de la bacteria Agrobacterium. Sí, es una papa modificada genéticamente de forma natural, un caso más de transferencia horizontal de genes. El hallazgo se hizo mientras se analizaba el ADN en busca de enfermedades virales. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

7. De grano en grano se llena el planeta

Un nuevo estudio revela cómo se hacen los asteroides y planetas: a partir de partículas milimétricas llamadas cóndrulos, que vienen a ser los bloques originales de la formación del Sistema Solar. Son reunidos por la fuerza de gravedad sugiere el estudio en Science Advances. Esas minúsculas partículas tienen el tamaño exacto para ser frenadas por el gas que orbita alrededor de la estrella joven siendo capturadas luego por los asteroides… y los planetas.

8. Cuánto valen los océanos

En un estudio denominado Reviving the Ocean Economy, investigadores del WWF tasaron en 24 trillones de dólares el valor de las pesquerías, los barcos y el turismo del océano, que produce a su vez un valor anual de 2,5 trillones en recursos, una cifra no muy distante de estimativos previos. La idea es llamar la atención sobre la necesidad de darle un manejo sostenible.

9. Me desaparecí

Neurocientíficos del Instituto Karolinska en Suecia reportaron una ilusión perceptual de tener un cuerpo invisible y mostraron cómo el sentimiento de invisibilidad cambia nuestra respuesta física al estrés en situaciones sociales comprometedoras. El estudio apareció en Scientific Reports. En el experimento las personas sintieron su cuerpo en otro lado. Antes se había creado la ilusión de invisibilidad para una mano.

10. ¡Atájenlas!

Astrónomos ya conocían estrellas errantes que se habían ido de sus galaxias, expulsadas en diversas circunstancias. Ahora un estudio en Science reveló la existencia de galaxias errantes, que partieron de su grupo galáctico y ahora andan solas por el espacio, lo que les deparará un destino solitario. Estas galaxias se desplazan a 3.000 kilómetros por segundo y ya no regresarán nunca más a su casa.

La siesta es salud

Tome una siesta. Es bueno y saludable. Eso al menos dicen los resultados de un estudio publicado en el Journal of Clinical Endocrinology Metabolism: una siesta reduce del estrés y fortalece el sistema inmunitario.

Los problemas del sueño son una epidemia mundial. Fuera de inducir un pobre desempeño en las actividades, dormir poco ayuda a la aparición de enfermedades crónicas como la diabetes, la presión alta, depresión y la obesidad.

“Nuestros datos sugieren que una siesta diaria de 30 minutos revierte el impacto hormonal de una noche de mal sueño”, según Brice Faraut, de la Université Paris Descartes-Sorbonne Paris Cité en París, Francia.

En el estudio se examinó la relación entre hormonas y sueño en un grupo de 11 hombres sanos de 25 a 32 años, que participaron en dos sesiones de sueño en laboratorio, con alimentos y luces estrictamente controlados.

Cuando dormían poco aumentaban los niveles de norepinefrina, una hormona y neurotransmisor relacionado con la respuesta del cuerpo al estrés

La ausencia de sueño también afectaba los niveles de la proteína interleucina-6 que tiene propiedades antivirales: bajaba con la privación del sueño pero subía con una siesta.

Esto sugiere que la siesta alentaría el sistema inmunitario.

Los hallazgos tendrán que ser verificados en otros estudios. La muestra, de todas maneras, fue pequeña.

De todas maneras, una siesta no hace daño.