El cerebro les cambia a los astronautas

Astronauta de la Estación Espacial en una caminata. Foto Nasa

Astronauta de la Estación Espacial en una caminata. Foto Nasa

A los astronautas se les encoge y se les estira. Sí, el cerebro adquiere otra forma en el espacio según un estudio de imágenes de resonancia de 26 hombres que estuvieron en el espacio.

Se comprime y se expande. Y a mayor permanencia afuera, más sentidos los cambios según un artículo en Nature.

Los investigadores de la Universidad de Michigan examinaron con esas imágenes 12 astronautas que pasaron 2 semanas como miembros de la tripulación de la Estación Espacial y de 14 que permanecieron 6 meses. Todos experimentaron aumentos y disminuciones en la materia gris en diferentes partes del cerebro.

Rachael Seidler explicó que “hallamos grandes regiones de decrecimiento del volumen de la materia gris, que podría estar relacionado con la redistribución del fluido cerebro-espinal en el espacio”.

La gravedad no está en el espacio para llevar los fluidos abajo, derivando en un rostro hinchado en el espacio. Esto puede llevar a un cambio de la posición del cerebro o compresión.

También hallaron aumentos en el volumen de esa materia en regiones cerebrales que controlan el movimiento de las piernas y procesan la información sensorial de las extremidades inferiores, lo que podría reflejar cambios relacionados con el modo como el cerebro aprende a moverse en condición de microgravedad.

Son cambios más sentidos en los astronautas de la Estación porque sus cerebros estaban aprendiendo y adaptándose las 24 horas del día.

Es interesante dado que si a usted le gusta algo no lo practica más de una hora al día. Pero los cambios cerebrales observados eran equivalentes a alguien que practica una nueva habilidad las 24 horas”.

Un ejemplo extremo de neuroplasticidad cerebral al estar 24 horas en un ambiente de microgravedad.

El estudio no analizó las consecuencias de esos cambios ni la duración.

Buena ciencia: mis 10 noticias científicas de la semana (20-26)

1. La planta que hace magia

Animales, muchos. Animales que se camuflen imitando el medio donde viven son comunes, pero ¿plantas? Bueno, eso reportaron investigadores en Current Biology. Boquila trifoliolata, una plante existente en Argentina y Chile, hace que sus hojas adopten la coloración de distintos árboles, una forma de evadir el ataque de herbívoros, un claro ejemplo del raro mimetismo polimórfico que solo había sido observado en mariposas. Cuando la rama alcanza la rama de otro árbol las hojas no solo pueden cambiar de color sino su forma, tamaño y orientación. Asimismo, la rama cambia sus patrones para parecerse al follaje alrededor.

2. Qué vecina tan fría

A solo 7,2 años luz el programa Wise de la Nasa acaba de encontrar una tenue enana marrón, tan fría como el Polo Norte. Las enanas marrones son cuerpos mayores que Júpiter pero no tienen la masa suficiente para desencadenar reacciones atómicas. El nuevo cuerpo, denominado Wise J085510.83-071442.5 tiene una temperatura entre -48 y -13 grados centígrados. La marca la tenía una enana con temperatura igual a la de un cuarto. El hallazgo sugiere que pese a tantos años de mirar el cielo no se conocen todos los vecinos. El año pasado se encontró un par de enanas marrón más cercanas, a unos 6 años luz.

3. Mujeres, música y sexo

Un estudio publicado en Proceedings of the Royal Society B sugiere que las mujeres pueden adquirir beneficios genéticos para su descendencia seleccionando como compañeros sexuales músicos capaces de componer canciones más complejas. En el estudio se sugiere que la selección sexual jugó un papel en la evolución de la música. De hecho, muchos músicos admiten haber cogido un instrumento para buscar chicas. Así, mientras más compleja una canción, más chances de conquistar una mujer.

4. Escriben la historia del cromosoma Y

Hombre u mujer, macho o hembra. Sí, la diferencia entre sexos depende de un solo elemento en el genoma: el cromosoma Y, que solo portan los machos. Una investigación presentada esta semana en Nature reveló que los primeros genes determinantes del sexo, el cromosoma Y, aparecieron en los mamíferos hace 180 millones de años. No siempre existió. Y tras su aparición ha estado acortándose. Hoy solo posee unos 20 genes.

5. El espacio-tiempo sería un fluido

¿Y si el espacio-tiempo es… un fluido? La Teoría de la Relatividad sería entonces análoga a la hidrodinámica de fluidos. ¿Loco? Eso acaban de sugerir físicos teóricos que tratan de conciliar la gravedad y la mecánica cuántica. Los modelos corridos indican que el espacio-tiempo a la escala de Planck (10^-33) no es continuo como sostiene la física clásica sino de naturaleza discreta, tal como los sólidos y líquidos con los que estamos en contacto todos los días que pueden ser vistos como hechos de átomos y moléculas cuando se observan con suficiente resolución. Una estructura de esta clase implica, a energías altas, violaciones de la Relatividad Especial de Einstein. En ese marco, sugieren, el espacio-tiempo debería ser tratado como un fluido.

6. El viaje comenzó antes

Los humanos modernos se habrían diseminado por Asia y Europa en varios movimientos migratorios. Así, los primeros ancestros de las personas no africanas probablemente siguieron una ruta al sur de la península Arábiga hace unos 130.000 años. El estudio fue publicado en Procedings of the National Academy of Sciences. La evidencia y los análisis genéticos sugieren una dispersión múltiple según la investigadora Katerina Harvati de la Universidad de Tübingen.

7. A dormir se dijo

La mosca tsé-tsé es una peste en África afectando a decenas de miles de personas: transmite la enfermedad del sueño, que puede ser fatal. Las armas son algunos insecticidas o evitar el contacto. Científicos anunciaron que tras un esfuerzo de 10 años secuenciaron el genoma de la especie Glossina morsitans y encontraron puntos interesantes que podrían derivar en nuevas armas para atacar el letal mosquito. El reporte fue publicado en Science, seguido de otros artículos en Plos Neglected Tropical Diseases.

8. Use el lápiz para recordar las notas

Tomar notas a mano y no en el portátil o el computador personal ayuda a una mejor recordación, sugiere un estudio publicado en Psychological Science. Y así el portátil sea bien usado (por ejemplo estudiantes en clase) puede afectar el rendimiento académico. En varios estudios con estudiantes comparando los distintos métodos, se encontró que al escribir las notas a mano se gana más en recordación.

9. Para oírte mejor

Aunque los implantes cocleares son asunto viejo, no se habían podido mejorar. Pero ahora en combinación con una terapia genética la situación es diferente. O será. Científicos en presentaron en Science Translational Medicine un avance significativo para que las personas escuchen mejor: junto al implante se entrega un gen que permite la regeneración del nervio auditivo, logrando que crezca y subsane la brecha existente hasta el implante. El desarrollo se hizo en conejillos de indias.

10. Los pájaros de Chernobyl

Un estudio publicado en Functional Ecology presentó las primeras evidencias de que aves en los alrededores de Chernobyl, donde se presentó el gran desastre nuclear en 1986, se han adaptado a la radiación ionizante, revelando que los pájaros que tienen más feomelanina, un pigmento en sus plumas, son los que menos se adaptan a la radiación. El estudio se basó en 152 aves de 16 especies en 8 sitios dentro y cerca d ella zona de exclusión de Chernobyl.