Un enorme y brillante planeta libre

El planeta en TW Hidrae. Foto Carnegie Institution for Science

El planeta en TW Hidrae. Foto Carnegie Institution for Science

Es brillante, mucho. Y mucho más grande que Júpiter. Y también ‘flota’ libre en el espacio. También está algo cerca a nosotros.

Astrónomos hallaron un gran planeta, algo menor que una enana marrón, que es hasta ahora el más brillante y joven entre los planetas que andan sin estrella por el medio interestelar.

El estudio aparecerá en The Astrophysical Journal Letters.

Se trata de 2MASS J1119-1137, que tiene entre 4 y 9 veces la masa de Júpiter, detectado con el explorador Wise de Nasa y otros telescopios en la superficie, se pudo ‘ver’ por su brillo mediante una combinación de imágenes ópticas y en infrarrojo.

Su huella lumínica es bien particular, según Kendra Kellogg, cabeza del estudio: emite más luz en el infrarrojo que lo que se esperaría si fuese viejo y se hubiese enfriado.

Se podría confundir por ejemplo con la infinidad de distantes enanas rojas que pueblan la galaxia que exhiben características semejantes a las cercanos objetos tipo planetas, en palabras de Jacqueline Faherty, otra investigadora.

Los astrónomos desecharon esa situación mediante el espectrógrafo del telescopio Gemini en Chile, confirmando que era un objeto de baja masa cercano y no distante.

Luego confirmaron la edad. Gemini solo les sugirió que tenía menos de 200 millones de años, pero con otro telescopio descubrieron que pertenece al grpo de estrellas más jóvenes en el vecindario de nuestro Sol, cerca de 2 docenas de estrellas de 10 millones de años, moviéndose juntas por el espacio, conocidas como la asociación TW Hidrae.

A solo 95 años luz, este gran planeta solo pierde el primer lugar como el más brillante planeta libre, que posee otro objeto, PSO J318.5-22, con 23 millones de años, más masivo que aquel.

El hallazgo de esta clase de planetas es una oportunidad para estudiar la naturaleza de planetas fuera del Sistema Solar: son más fáciles de observar que los que giran alrededor de estrellas cuyo brillo dificulta los análisis.

Un balón en el espacio

La nebulosa K61 tiene aires de balón y una historia muy interesante. Descubierta por el astrónomo aficionado Matthias Kronberger, encendió de nuevo el debate de largo tiempo sobre si para la formación de planetas se necesita una estrella madre. Esta nebulosa es del tipo planetario y tiene cara de balón de acuerdo con esta imagen tomada por el observatorio Gemini.

La luz de la nebulosa se debe más que todo a la emisión de oxígeno doblemente ionizado. La estrella central se aprecia muy cerca de todo el centro de K61. Debajo de la estrella brillante de la izquierda se aprecia una galaxia barrada del distante trasfondo y se aprecian otras galaxias también.

La zona del cielo donde se encuentra, hacia el Cisne, es monitoreada constantemente por el telescopio Kepler, que no pierde de vista 150.000 estrellas en la región para detectar la presencia y frecuencia de planetas tipo Tierra.

Foto cortesía Gemini.

Visión de un mundo raro

Increíble: buscar una aguja en un pajar a 10.000 kilómetros de distancia, podría ser mucho más sencillo. Tres astrónomos de la Universidad de Toronto, que utilizaron el observatorio Gemini en Mauna Kea, Hawai, tomaron las primeras fotografías de un lejano planeta, que gira alrededor de la estrella 1RXS J160929.1-210524, a 500 años luz de la Tierra.
El planeta tiene 8 veces la masa de Júpiter y se encuentra a 330 veces la distancia Sol-Tierra. Neptuno, el planeta más alejado del Sistema Solar, se halla a tan solo 30 veces esa distancia.
La estrella es similar al Sol, pero mucho más joven.
La foto muestra el supuesto planeta con su estrella, cortesía observatorio Gemini.