Los felinos son impuros

Un bengal, bengalí o bengala, gato doméstico cruzado con un leopardo. Foto Wikipedia/Tyler T

¿Qué tal un ligre o un teón? Los felinos no siempre fueron los felinos que son. Así lo confirma un estudio sobre la evolución de estos animales, que en distintos puntos de su historia se aparearon unos con otros.


Los felinos actuales, por decirlo así, son en realidad animales sin pedigrí, comunes, lo que en algunas partes denominan ‘chandas’.

Los híbridos resultantes del apareamiento entre distintos tipos de felinos han regido su evolución, según el estudio.

Hoy es posible crear árboles familiares de las especies. Al analizar el nivel de similitud en el ADN se puede descubrir cuán emparentadas están dos especies.

En la última década análisis de genomas de felinos mostraron discrepancias extrañas, debido a dos tipos de ADN hallado en las células, el nuclear del núcleo celular y el mitocondrial de la mitocondria. Los árboles familiares de las especies de felinos difieren cuando se estudia uno y otro tipo de ADN, explicó William Murphy, coautor.

Una explicación es que ocurrió un apareamiento entre especies de gatos de distintos géneros y subfamilias. Se ha visto que especies que no viven cerca, en los zoológicos se han apareado. Puede suceder entre los leones que vive en África y los tigres de Asia. El resultado son híbridos que tienen rasgos de ambas especies, como ligres, cruzamientos entre leones machos y tigresas, y teones, descendientes de leonas y tigres.

“Una de las razas de gatos más populares, el bengalí, es un híbrido del gato doméstico y el leopardo asiático. Muchas otras razas son de origen híbrido”, dijo Murphy.

Para resolver el misterio de la evolución de los felinos, los investigadores estudiaron el ADN de 38 especies de gatos de 8 linajes de felinos, desde el gato doméstico a los grandes gatos como leones, tigres, leopardos, jaguares y guepardos.

Los científicos construyeron un árbol familiar de linajes maternos y paternos para cada una de las especies. Hallaron al menos 10 instancias de hibridización que moldearon la evolución de los felinos y “probablemente encontraremos más cuando tengamos los genomas completos de todas las especies vivas de felinos”, explicó Murphy, citado por LiveScience.

Se identificaron trazos de hibridización entre los genomas de más de la mitad de los 8 linajes, específicamente en el gato doméstico, el leopardo, el lince, el ocelote y la pantera.

Por ejemplo, mientras el puma está más relacionado con el gato doméstico y el leopardo asiático, las hembras de pumas tenían signos de ancestría de los linces y el gato de Borneo.

Es decir, la mezcla es común en la naturaleza, más de lo que se creía. Y podría aportar genes útiles al resultado de ese apareamiento entre especies diferentes.

El estudio apareció en Genome Research.

Mis 10 noticias científicas de la semana (20-26)

1. Un virus flaco que engorda

Hay cosas raras en este mundo: un estudio encontró un virus nuevo, crAssphage que infecta una de las bacterias más comunes presentes en el estómago, Bacteroides, de más de la mitad de la población del planeta. Que lo hayan encontrado es de por sí raro, así todo indique que se trata de un virus muy antiguo pero hay algo más: esta bacteria ha sido ligada a la obesidad, la diabetes y otras enfermedades estomacales. ¿Actuará el virus ahí? Aún no ha sido aislado para estudiarlo y ver su incidencia en aquellos problemas. El estudio apareció en Nature Communications. Foto U. San Diego.

2. Complicada esquizofrenia

De un solo tajo un estudio aparecido en Nature triplicó el número de genes relacionados con la esquizofrenia, reiterando que es un mal muy complejo. En el estudio se analizaron cerca de 150.000 participantes, 37.000 de ellos diagnosticados con ese desorden mental, lo que permitió encontrar 108 nuevas variantes ligadas a él. Esos genes tienen múltiples funciones desde la inmunidad a la comunicación de neuronas. Quienes posean más podrían tener un mayor riesgo de desarrollarla, dijeron los investigadores pero se requerirá elaborar un buen test predictivo.

3. Murciélagos calibrando equipos

Se conocía en insectos como las abejas y en vertebrados como las aves, pero no en un mamífero. Científicos encontraron que los murciélagos usan la polarización, la luz del Sol dispersada por la atmósfera al anochecer para calibrar su brújula interna lo que les ayuda a navegar en la dirección correcta. El estudio fue publicado en Nature Comunnications. No se sabe cómo lo hacen, sin embargo. La ecolocación les sirve para distancias de unos 50 metros, pero ellos en las noches pueden recorrer decenas de kilómetros en busca de alimento.

4. Cuándo acabará este año

Si viviéramos allá tendríamos que dividir nuestra edad por dos. Astrónomos descubrieron un planeta en donde el año dura 704 días de los nuestros. Se trata de Kepler-421b, a unos 1.000 años luz de nosotros y que orbita alrededor de una estrella naranja tipo K. Lo especial no es eso, sino que es el primero con un año tan largo siendo un planeta grande, como Urano, lo que indica que vive en el sitio donde nació. La mayoría de los enormes planetas extrasolares hallados residen muy cerca de su estrella, lo que sugiere que migraron. El estudio apareció en The Astrophysical Journal.

5. Enciendan ventiladores

Que nos estamos calentando o, más bien, recalentando, no quedan dudas. Es más: cantidad de sucesos lo confirman. El último: junio fue el junio más caliente desde que se llevan registros en 1880, marcando además el mes 352 consecutivo más caliente que la temperatura promedio del siglo pasado, reveló la National Oceanopraphic and Atmospheric Administration (NOAA) de Estados Unidos. El último junio con la temperatura por debajo del promedio del siglo 20 había sido en 1976.

6. Qué niño para haber sufrido

Un esqueleto hallado en Israel puede ser la evidencia más antigua de daño cerebral en un humano. Se trata de un niño que vivió hace 100.000 años más o menos y que sobrevivió durante años a un trauma craneal según se observó en imágenes en 3D. Por la lesión quizás no podía valerse por sí mismo y debió recibir ayuda. Dado que fue hallado con objetos funerarios, se deduce que aún en aquella lejana época había ya señales de compasión por los otros. El estudio apareció en Plos One.

7. Los perros sí son celosos

Es una forma elemental, pero la experimentan. Sí, los perros pueden ser celosos de acuerdo con un estudio de la Universidad de California publicado en Plos One. Se encontró que trataban de llamar la atención cuando su dueño centraba la atención en otro perro, lo que no sucedía cuando acariciaba un objeto. No solo parecen experimentar algún grado de celos sino que buscan alejar a su dueño del supuesto rival.

8. Envenenamiento generacional

La exposición a un pesticida no afecta solo a la persona expuesta. Un estudio publicado en Plos One reveló que el pesticida methoxychlor puede provocar el desarrollo de enfermedades del riñón, el ovario y obesidad en futuras generaciones. Ese producto fue introducido en 1948 y usado en los 70 como remplazo generalizado del DDT. Fue prohibido luego, pero el daño está hecho.

9. Para olerte mejor

Una investigación publicada en Genome Research revela que los elefantes tienen el mayor número de genes receptores olfativos de todos los mamíferos, casi el doble de los perros y cinco veces más que los humanos. No se sabe sin embargo si toda esa cantidad de genes están relacionados con la capacidad olfativa, pues ese es otro asunto distinto. De los elefantes se ha dicho que tienen buen olfato, hasta el punto de alejarse de grupos humanos que los cazan como los massai y ser indiferentes con otro que no les hace daño como los kamba.

10. El comienzo del fin

La diversidad de especies del planeta pudo haber su punto máximo y comenzar su declinación a causa del hombre. Científicos alertaron sobre lo que parece ser la sexta extinción masiva de la historia del planeta, con más de 320 especies de vertebrados llevados a la extinción desde los años 1500 y un número también alto de invertebrados. Y de las especies que quedan, el 25% muestra un alarmante grado de disminución. El estudio apareció en Science.