Encontraron un continente perdido

El profesor Ashwal estudia las rocas donde se encontraron los circones. Foto Susan Webb/Wits University

El profesor Ashwal estudia las rocas donde se encontraron los circones. Foto Susan Webb/Wits University

Tanto que se ha especulado del continente perdido y fue hallado. Bueno no es el que tanto dicen las leyendas, es otro. Continuar leyendo

Mis 10 noticias científicas de la semana (1-7)

Tomado de Avatar

1. Luna, lunera, cascabelerea

En un paper aceptado para publicación en Astrophysical Journal Letters, Jorge Iván Zuluaga, astrónomo director del pregrado de Astronomía de la Universidad de Antioquia y Rene Heller, de Macmaster Unviersity en Canadá, estudiaron la posible habitabilidad de lunas alrededor de planetas en otros sistemas solares, una posibilidad que se ha venido comentando en los dos últimos años. Para los científicos, es muy poco probable que se pueda dar la vida en esos satélites a menos que estén protegidos magnéticamente de la radiación cósmica, para lo cual tendrían que estar muy cerca de sus planetas y entonces serían muy calientes.

2. Tan parecidos pero tan diferentes

Quien diga que delfines y murciélagos son muy parecidos, sería objeto de burlas. Pero parece que tienen cosas en común. Un estudio de Queen Mary University publicado en Nature sugiere que el sistema de ecolocalización en ambos tiene raíces genéticas similares, un proceso conocido como evolución convergente. En el estudio compararon 22 secuencias genéticas de 22 mamíferos, incluidos delfines y murciélagos, que desarrollaron de manera independiente la ecolocalización y hallaron convergencias en casi 200 regiones genómicas.

3. Una sorpresa en el fondo del mar

Tan grandes solo se conocían en Marte y, desde el año pasado, en el gran asteroide Vesta en el cinturón principal entre Marte y Júpiter. En el Océano Pacífico científicos reportaron la existencia de un enorme volcán tan extenso y grande como las islas británicas, situado a unos 1.600 kilómetros al este de Japón, según el reporte presentado en Nature Geoscience. Se trata de Tamu Massif, el rasgo más sobresaliente de la cadena montañosa Shatsky Rise formada hace 130 a 145 millones de años.

4. Qué frío tan horrible

Como si hubiera faltado frío en la última Edad de Hielo hace unos 13.000 años, un asteroide golpeó la Tierra y ayudó a enfriar más el clima, causando lo que se conoce como la Dryas reciente, una variación extrema del clima en menos de 100 años, reveló un estudio publicado en PNAS. Las evidencias serían fragmentos rocosos en Quebec. Canadá, de la explosión que sucedió tan lejos como en Pensilvania, Estados Unidos. El hallazgo sin embargo no convence aún a toda la comunidad científica.

5. Ancianos jugadores

No lo harán por vicio incontrolable y tampoco son degenerados. No. Un estudio publicado en Nature sugiere que las personas de edad que jueguen videojuegos mejoran la capacidad de realizar varias acciones a la vez (multitask), una mejoría que duró hasta seis meses. Distintos estudios sobre el tema, relacionados con detener el declive cognitivo han arrojado resultados mixtos, pero este se centró en una sola habilidad.

6. Para oírte mejor

Son muy pequeñas, de solo 1 centímetro, pero a esa especialidad le suman otra: las ranas Gardiner de las islas Seychelles escuchan por… la boca. Sí, como carecen de oído medio y por lo tanto de tímpano y los 3 huesecillos, la boca les sirve para escuchar. Por la cavidad bucal entran las ondas acústicas para hacer vibrar la estructura ósea que da hacia el oído interno. Tal parece que guardan un rasgo adquirido cuando vivían en el continente antiguo Gondwana. El estudio fue publicado en PNAS.

7. Aquí la Luna

En un mes debe llegar a la Luna la sonda Ladee de la Nasa, con el fin de estudiar durante 100 días la composición de la delgada atmósfera lunar y el polvo en ella, con lo que se resolverán acertijos como la luz coloreada observada en misiones Apolo. La nave se insertará en una órbita baja, por lo que necesitará más energía, debido a lo cual el viaje hacia el satélite natural tardará más: así se ahorrará energía informó la agencia espacial.

8. Qué tiempos aquellos

Científicos encontraron en una roca en Eastern Cape, Sudáfrica, lo que es el primer vestigio de un invertebrado en el supercontinente Gondwana. Se trata de un escorpión que vivió hace cerca de 350 millones de años. Cuando la masa continental del planeta se partió, Gondwana estuvo en el sur. De esa parte no se habían encontrado señales de animales, al contrario de su contraparte norteña, Laurasia. El escorpión fue de los primeros colonizadores de tierra firme en Gondwana,, cuando los animales comenzaban a salir de las aguas del océano. El estudio fue publicado en African Invertebrate.

9. Se calentó el parche

En busca de cuerpos fríos en el universo, astrónomos encontraron hace dos años, gracias al telescopio espacial Wise de Nasa, una nueva clase, unas enanas cafés, aunque no se pudo determina con exactitud la temperatura. Un nuevo estudio reveló que son algo menos frías de lo que se creía: su temperatura es entre 120 y 175 grados centígrados. Estos cuerpos, algunas veces llamados estrellas fallidas, son los cuerpos celestes libres más fríos: para alcanzar las bajas temperaturas luego de enfriarse por miles de millones de años quiere decir que solo pueden tener de 5 a 20 veces la masa de Júpiter. Su única fuente de energía es la contracción gravitacional. El estudio fue publicado en Science.

10. Flaco: contagiame

Qué sorpresa: parece que ser delgado puede ser… contagioso. Sí, una bacteria intestinal de personas puede invadir los intestinos de ratones que portan microbios de personas obesas y las invasoras logran que los ratones no engorden, según estudio publicado en Science. Como todo lo bueno tiene su problema, los beneficios tienen un inconveniente: los microbios invasores solo actúan cuando el ratón come alimentos sanos. Incluso la bacteria bloqueadora de grasa no puede luchar contra una dieta mala, sugiere el líder del estudio, Jeffrey Gordon, microbiólogo de la Universidad de Washington en San Luis.

Un escorpión en Gondwana

Puede ser el animal terrestre más antiguo. Vivió en Gondwana, el supercontinente. Se trata de un escorpión que vivió hace 350 millones de años, fosilizado en rocas del grupo Devónico y que fue llamado Gondwanascorpio emzantsiensis.

Encontrado por Robert Gess en una remota parte de Eastern Cape, fue reportado en el journal African Invertebrate.

Gess indicó que la vida primigenia estaba confinada al mar y el proceso de conquista de tierra firme comenzó durante el siluriano hace unos 420 millones de años. La primera ola de vida que se movió fuera del agua a tierra consistió de plantas, que poco a poco incrementaron tamaño y complejidad en el Devónico.

Esa colonización inicial fue seguida por plantas e invertebrados que se alimentaban de restos como insectos y milípedos. Hacia el final del Silúrico, hace unos 416 millones de años, invertebrados depredadores como escorpiones y arañas se alimentaban de esos primeros colonizadores.

Hacia el Carbonífero, hace cerca de 360 millones de años, los vertebrados primigenios -nuestros ancestros de cuatro patas.- habían dejado el agua y se alimentaban de invertebrados. Aunque sabemos que Laurasia, esa gran masa septentrional de tierra que comprendía la actual Norteamérica y Asia estaba habitada por una diversidad de invertebrados en el Silúrico tardío y durante el Devónico, este supercontinente estaba separado del austral Gondwana por un océano profundo.

La evidencia de la colonización inicial de la tierra por animales había venido hasta ahora del norteño continente Laurasia y no se había encontrado evidencia de que Gondwana estaba habitada por invertebrados terrestres en esa época, según Gess.

Ahora por primera vez, dijo, se sabe que no solo los escorpiones sino de lo que se alimentaban estaban presentes en el Devónico, que Gondwana también tenía un ecosistema terrestre complejo con invertebrados y plantas que tenían todos los elementos para sostener la vida vertebrada terrestre que emergió alrededor de esa época o solo un poco más tarde, agregó el investigador.

Foto cortesía Universidad de Witwatersrand

El canguro que nació donde no es

¡Pues claro! Sí, así de sencillo, porque no sería fácil en que hubieran pegado un brinco. Esa respuesta sería adecuada para la pregunta: ¿son los canguros originarios del continente australiano?
Los simpáticos animales, marsupiales que son el símbolo de Australia ante el mundo, surgieron en… ¡Suramérica!
Eso lo demuestra un estudio de esos que está de moda hace algunos años: el rastreo genético. Los canguros y las zarigüeyas se originaron en Suramérica, como los marsupiales. Los primeros sólo existen hoy en Australia, pero de los últimos hay múltiples especies en Suramérica en la actualidad.
“Los dos genomas marsupiales recientemente secuenciados de la zarigüeya suramericana (Monodelphis domestica) y del canguro tammar australiano (Macropus eugenii) entregan una oportunidad única para resolver la relación entre los marsupiales”, según investigadores encabezados por Maria A Nilsson de la Universidad de Munster en Alemania, escribieron en un artículo aparecido el martes en Plos Biology.
La zarigüeya (opossum) suramericana parece un largo y peludo ratón, mientras el wallaby australiano es un pequeño miembro de la familia de los canguros que salta sobre sus dos patas.
Al analizar los genes de ambos, en especial por los marcadores genéticos llamados retroposones, que revelan cuánto comparten dos genomas.
Encontraron que estos animales, miembros vivientes de la familia marsupial, debieron haberse originado de una rama de los mamíferos, porque poseen patrones de retroposones que no poseen otros mamíferos.
Así, los resultados sugieren que los marsupiales se derivan de un ancestro común en Suramérica y se produjo una gran división hace mucho cuando Suramérica, la Antártica y Australia estaban conectadas como parte de la gran masa terrestre llamada Gondwana.
El hallazgo va contra ideas previas de que los marsupiales se originaron en Australia. Según esta concepción, algunos grupos de marsupiales se habrían dividido cuando las masas de esos continentes se separaron hace cerca de 80 millones de años. Como no se han hallado evidencias fósiles de ese grupo que daten de esa época, es difícil de probar.