Una enana con 90 veces la masa de Júpiter

Ilustración de cómo sería una enana marrón. John Pinfield

Ilustración de cómo sería una enana marrón. John Pinfield

No es una estrella, ni un planeta. Es muy grande, pero no fusiona energía. Y tiene unos gases de alta pureza. ¿Qué es?

Es la enana marrón más masiva y más pura hallada hasta ahora. Se encuentra a 750 años luz de nosotros, hacia la constelación Piscis.

Fue hallada por un grupo de astrónomos en el halo de la galaxia, la parte externa de la Vía Láctea. Está identificada como SDSS JO104+1535, según el reporte presentado en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society.

¿Pero qué es una enana marrón? Es un cuerpo intermedio entre planetas y estrellas. Su masa es muy pequeña para una reacción nuclear por fusión de hidrógeno a helio con la consecuente liberación de energía, pero son mucho más masivas que los planetas.

Esta enana está compuesta de gas 250 veces más puro que el del Sol, más de 99,99% de hidrógeno y helio. Se piensa que se formó hace 10 000 millones de años y tendría una masa 90 veces la del gigante Júpiter, siendo la marrón más masiva conocida hasta hoy.

Su descubrimiento sugeriría que puede haber muchas más de su tipo en esa región de la galaxia.

ZengHua Zhang del Instituto de Astrofísica en las Islas Canarias, cabeza del estudio, explicó que “no esperábamos hallar enanas marrón de esa pureza. Me sorprendería si no halláramos más de esos objetos”.

Nuestra galaxia tiene un enorme halo

Aunque estamos inmersos en nuestra galaxia la Vía Láctea, es posible mirar cómo es esta. Sí: el telescopio espacial Chandra reveló que nuestra galaxia está envuelta por un enorme halo cuya masa es comparable a la masa de todas las estrellas en ella.

Si este tamaño se confirma, podría explicar lo que se conoce el problema de la materia bariónica extraviada en la Vía Láctea.

Los bariones son partículas, como los protones y neutrotes, que constituyen más del 99,9% de la masa de átomos en el cosmos. Las mediciones de halos de galaxias muy distantes indican que la materia bariónica presente cuando el universo tenía solo unos pocos miles de millones de años representaban 1/6 de la masa y densidad de la materia negra que no se puede observar. Hoy, 10.000 millones de años después, un censo de los bariones presentes en las estrellas y el gas en nuestra galaxia y otras cercanas muestra una diferencia de al menos la mitad.

Enn un estudio, un equipo de 5 astrónomos usaron datos de Chandra para observar lejanas fuentes de rayos X, que fueron absorbidos por los iones de oxígeno en el vecindario de la galaxia, determinado que la temperatura del halo era de 1 a 2,5 millones de grados Kelvin, unos cientos de veces más caliente que la superficie del Sol.

Al medir la cantidad de absorción de los iones de oxígeno, concluyeron que la masa del gas en el halo equivale a la masa de más de 10.000 millones de soles, quizás hasta 60.000 millones de soles.

El estudio fue publicado en The Astrophysical Journal.

Imagen del halo que rodea nuestra galaxia. Aparecen la Gran y la Pequeña Nube de Magallanes

Algo empuja allá afuera

Qué la cortó, no se sabe, pero algo pasó o… está en curso. Sí, con una precisión no lograda antes, astrónomos utilizando el gran telescopio del Observatorio Europeo del Sur (ESO) en La Silla, Chile, midieron la galaxia M 87, situada en el gran cúmulo Virgo a 50 millones de años luz.
Encontraron que el halo, esa formación de estrellas y materia en la periferia, está recortado en un millón de años luz, más pequeño de lo esperado pese a tener tres veces el tamaño del halo que rodea la Vía Láctea.
Pudo ser un tropezón con la vecina galaxia M 84 hace mil millones de años o la influencia de la materia oscura en el grupo.
De lo que sí están seguros los astrónomos es que M87 y M85 se están acercando indicó Ortwin Gerhard, coautor del estudio.
En la imagen cedida por el gran telescopio europeo se observa la luz que resplandece del interior de la nube o grupo de galaxias de Virgo.