Le presentamos 2 planetas candidatos a tener vida

Ilustración de cómo debe ser Kepler-186f. Imagen NASA Ames/JPL-Caltech/T. Pyle

Ilustración de cómo debe ser Kepler-186f. Imagen NASA Ames/JPL-Caltech/T. Pyle

Si se les pregunta a astrónomos del Georgia Institute of Technology si hay otra Tierra entre los planetas extrasolares que se han detectado, la respuesta sería contundente: sí.

Es que un nuevo estudio sugiere que un exoplaneta a 500 años luz de nosotros es muy parecido a nuestra Tierra. Continuar leyendo

Vida en la Tierra parece prematura

Foto CfA

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Aunque el universo tiene 13.800 millones de años, la Tierra 4.500 millones y la vida surgió hace 3.800 millones,, cuando el universo rondaba por los 8.000, no sería muy común que hubiera vida. Es más, seríamos una rareza, un asunto para considerar a la hora de buscar señales biológicas en otros mundos.

Eso sugiere un estudio teórico de Avi Loeb y colegas en el Harvard-Smithsonian Center por Astrophysics. “Si se pregunta cuándo es más probable que emerja la vida, usted diría que ahora, pero encontramos que el chance de que florezca la vida es mucho más alto en el futuro lejano”, dijo.

La vida que conocemos pudo ser posible unos 30 millones después del Big Bang, cuando las primeras estrellas aparecieron en el cosmos con los elementos requeridos como carbono y oxígeno. Y terminará en unos 10 trillones de años cuando las estrellas se desvanezcan y mueran. Loeb y colegas estudiaron las probabilidades de vida entre esos dos momentos.

Se comprobó que el factor dominante es la duración de las estrellas. A mayor masa, menos vida. Las estrellas más grandes que 3 veces la masa del Sol, mueren ante de que la vida tenga oportunidad de evolucionar.

En sentido contrario, las estrellas con solo 10 % la masa del Sol brillarán por 10 trillones de años, dando tiempo para que emerjan los planetas y la probabilidad de vida crece. De hecho, las chances de vida son 1.000 veces mayores en el futuro lejano que hoy.

Entonces si uno pregunta por qué no estamos viviendo en el futuro cerca a una estrella poco masiva, una posibilidad es que somos prematuros. Otra es que el ambiente alrededor de una estrella de esas es peligroso para la vida”.

Las enanas rojas, por ejemplo, tienen masa reducida y viven mucho, pero también ofrecen amenazas. En su juventud emiten poderosas llamaradas y luz ultravioleta que acabaría la atmósfera en cualquier planeta rocoso en zona de habitabilidad.

Para ver cuál posibilidad es correcta, nuestra viva prematura o las amenazas de estrellas de poca masa, Loeb recomienda estudiar las enanas rojas cercanas y sus planetas en pos de señales de habitabilidad. Eso se logrará con los próximos observatorios espaciales.

El artículo aparecerá en Journal of Cosmology and Astroparticle Physics.