Cuando uno pierde peso, ¿a dónde va la grasa?

De esas preguntas tontas o ingeniosas: ¿a dónde va la grasa que perdemos cuando enflaquecemos? Lógico, diría uno, se pierde como calor o energía la realizar ejercicio o las actividades diarias.

Tal respuesta carecería de verdad a la luz de un nuevo estudio publicado en BMJ.

La respuesta correcta, dice Ruben Meerman, físico, autor principal del estudio, la mayor parte de la masa es respirada como dióxido de carbono. Se va al aire.

Ene l artículo los autores muestran que perder 10 kilos de grasa requiere inhalar 29 kilos de oxígeno, un proceso metabólico que genera 28 kilos de CO2 y 11 kilos de agua.

Si uno sigue los átomos de 10 kilos de grasa mientras ‘se pierden’, 8,4 kilos son exhalados como dióxido de carbono a través de los pulmones. Los restantes 1,6 kilos se convierten en agua que son excretados en la orina, las heces, el sudor, las lágrimas y otros fluidos corporales dicen los autores.

Eso no es obvio para la gente, pues ese gas que exhalamos es invisible.

Es que al preguntarles a 150 médicos dónde iba la grasa, más del 50% dijo que se convertía en calor o energía.

“Eso viola la ley de conservación de la masa. Sospechamos que este error es provocado por el mantra sobre la energía que rodea la pérdida de peso”, dijo Meerman.

Inventan pastillas de materia fecal

-Por favor, me vende unas pastillas de materia fecal…

Créalo o no, las pastillas de materia fecal tendrían el mismo efecto benéfico que el trasplante fecal para tratar infecciones severas por Clostridium difficile reveló un reporte presentado en IDWeek, un encuentro internacional sobre enfermedades infecciosas.

Las cápsulas orales también podrían ser su alivio.

La infección puede provocar diarrea severa y contracciones dolorosas, conduciendo a veces a la hospitalización. El trasplante de heces de donante con bacteria intestinal normal vía enema, colonoscopia o por intubación de la nariz, han demostrado ser un método efectivo de tratamiento.

Un grupo de la Universidad de Calgary orientado por el médico Thomas Louie utilizó centrifugación para recoger sedimentos con microbios benéficos de las heces de donantes sanos (por lo general parientes del paciente) y luego las empacaron en cápsulas de gelatina.

Personas que habían experimentado al menos tres infecciones severas tomaron una dosis de dos a tres docenas de pastillas en 15 minutos sobre un estómago vacío. Ninguno de quienes recibieron el tratamiento ha recaído desde 2010.

“Es algo completamente novedoso”, dijo Curtis Donskey, profesor de Medicina en Case Western Reserve University en Cleveland, según la agencia AP. “Soy optimista de que esta clase de preparación hará los procedimientos más sencillos para pacientes y médicos”.

“Es el futuro del trasplante fecal”, según Colleen Kraft, de Emory University en Atlanta y experto en esos trasplantes.

Los perros nos donan sus bacterias

Las graciosas fotografías en las que perro y tenedor se parecen no solo son imaginación. En el plano bacterial son verdad.

Sí, tener perro influye en las bacterias que usted tiene según el estudio publicado la semana pasada en el journal eLife. Las personas que conviven con perros tienen mayor similitud entre los microbios en su cuerpo que con las personas que no tienen uno.

Los científicos tomaron muestras de bocas, heces y la piel de 60 familias, bien con niños, perros con ninguno o con ambos. En total, las diferencias bacterianas dentro de las familias eran menores que las diferencias entre familias, en especial cuando se trataba de bacterias que viven en la piel. Las parejas tendían a compartir las bacterias entre ellas más que con sus hijos. Y las parejas tenían más bichos en común entre sí si tenían algún perro que si no, mientras que compartir con los niños mostró poca influencia en cuántas bacterias compartían las parejas.

“Una de las mayores sorpresas fue que pudimos detectar una fuerte conexión entre las personas y sus perros”, dijo a Physorg, Rob Knight, coautor, de la Universidad de Colorado en Boulder. “De hecho,a conexión microbiana parece ser más fuerte entre padres y los perros de la familia que entre padres e hijos”.

Quienes vivían con perros tendrían a estar llenos de una familia de bacterias llamada Betaproteobacteria, abundantes en la boca de los canes. También tenían mucha bacteria del suelo, que se encuentra en las patas de los perros y en su cabeza.

Los perros no influían en las bacterias en la boca e intestinos de las personas, aunque las personas que cohabitaban tendían a compartirlas unos con otros.

¿Ya ensayó el trasplante fecal?

Del tema ya nos habíamos ocupado. Los investigadores médicos que la habían ensayado no entendían porqué no se adoptaba la técnica ni se investigaba más.

Ya hay luces al respecto: el trasplante fecal, en el cual heces de una persona son puestas en los intestinos de otra, supera con creces el uso de antibióticos en tratar infecciones recurrentes de Clostridium difficile, una bacteria que provoca diarrea severa.

Es la primera vez que una técnica poco ortodoxa, que puede generar expresiones de sorpresa, asco y rechazo, demuestra su efectividad en estudios clínicos, en los cuales los pacientes recibían al azar distintos tipos de terapias.

Fue tal el éxito que los ensayos terminaron antes de lo previsto, según los resultados publicados en el New England Journal of Medicine.

Los trasplantes fecales buscan restaurar la salud de la bacteria intestinal que normalmente debería contener los ataques de C. difficile. Pese a su poco llamativa naturaleza, han sido usados en cientos de pacientes, más del 90% de los cuales se recuperó.

“Quienes hemos estado haciendo este procedimiento por algún tiempo no necesitamos convencernos más, pero la extensa comunidad médica necesita todas estas etapas”, dijo Alexander Khoruts, gastroenterólogo de la Universidad de Minnesota en Minneapolis, quien no participó del estudio, citado por Nature.

“Es una situación inusual en la que tenemos más de 50 años de experiencia mundial y más de 500 casos publicados y solo ahora aparece este estudio”.

Els van Nood, investigador de medicina interna en la Universidad de Amsterdam, coautor del estudio, dijo que médicos y pacientes son a veces reluctantes a ensayar la técnica. “Pero teníamos tantas recurrencias que no podían ser aliviadas y cuando comenzamos la terapia fecal funcionó sorprendentemente”. “No tuvimos inconveniente para convencer nuestra comisión ética”, agregó.

En el estudio, encabezado por Josbert Keller, gastroenterólogo de la Universidad de Amsterdam, se reclutaron 43 pacientes a los que no les funcionó la terapia con antibióticos. Al azar, unos recibieron el trasplante y otros el régimen de dos semanas con vancomicina. Las heces se tomaron de 15 donantes sanos y fueron escaneadas para evitar enfermedades transmisibles.

El trasplante se hizo mediante infusión fecal a través de un tubo de la nariz al intestino delgado.

La infusión curó 14 de 16 pacientes, mientras la vancomicina alivió 7 de 26.

En Colombia los casos por C. difficile han venido en aumento, como en muchos otros países del mundo. Un mal que afecta especialmente la población adulta.

El pique del ají ayuda a la salud del corazón

No importa que le pique mucho con tal que le lata bien. Sí: el ají es un alimento benéfico que podría proteger contra la causa número uno de muerte en el mundo desarrollado: el corazón.

Ante la American Chemical Society, científicos presentaron un estudio enfocado a la capsaicina y sus feroces y calientes parientes, la familia de picantes denominados capsaicinoides. Eso que les da a jalapeños y habaneros y otros ajíes su calor, la capsaicina, ha sido usado ya en medicina en cremas para la piel que tratan dolencias como la artritis y algunos dolores.

Investigaciones pasadas sugerían que alimentos con chiles podían bajar la presión arterial, reducir el colesterol y disminuir la tendencia a formación de coágulos.

“Nuestra investigación refuerza y expande el conocimiento acerca de cómo obran esas sustancias en los chiles para mejorar nuestra salud”, dijo Zhen-Yu Chen, quien presentó el estudio.

“Ahora tenemos un retrato más claro y detallado de su efecto en genes y otros mecanismos que influyen en el colesterol y la salud de los vasos sanguíneos”.

El grupo encontró, por ejemplo, que la capsaicina y un químico pariente mejoran la salud del corazón de dos maneras: menores niveles de colesterol reduciendo su acumulación en el cuerpo, aumentando su descomposición y excreción en las heces. También bloquean la acción de un gen que hace contraer las arterias, restringiendo el flujo sanguíneo al corazón y otros órganos. Al bloquearlo, permite que fluya más sangre a través de loas vasos sanguíneos.

“Concluimos que los capsaicinoides eran benéficos al mejorar un amplio rango de factores relacionados con la salud del corazón y los vasos sanguíneos”, dijo Chen, profesor de la Universidad de Hong Kong.

“Pero no recomendamos que la gente comience a consumir chiles en exceso. Una dieta buena es asunto de balance. Y los chiles no son sustitutos de los medicamentos prescritos por el médico. Pueden ser un buen suplemento para quienes hallen agradable el sabor caliente”.

El estudio fue hecho en hámsteres.

El trasplante fecal sí sirve

No suena agradable, pero es una alternativa que se comienza a explorar: el trasplante de materia fecal.

Es de andar con las heces de otro… tampoco, pero si se trata de mejorar la salud… tal vez.

El trasplante de materia fecal a través de la colonoscopia es un tratamiento efectivo para la infección recurrente por Clostridium difficile, de acuerdo con un estudio publicado en Gastroenterology, el órgano oficial de la American Gastroenterological Association.

Además, se dijo, la tasa de mortalidad en el estudio no parece ser mayor que en algunas series reportadas previamente, lo que sugiere que esta clase de trasplante en sí sería un procedimiento seguro.

Esa enfermedad es una causa común de diarrea adquirida en comunidad o en hospital, presentándose usualmente tras la exposición a los antibióticos.

Las Clostridia son bacterias móviles que están en la naturaleza en todo el planeta, en especial en la tierra. La C. difficile es una bacteria comensal del intestino humano en una minoría de la población.

“Nuestros resultados sugieren que el trasplante fecal es mucho mejor que cualquier otro tratamiento para la ifnección recurrente por C. difficile”, dijo Eero Mattila, del Helsinki University Central Hospital (Finlandia) y líder del estudio. “Aunque este trasplante no es fácil de hacer y tiene sus riesgos potenciales, es una opción efectiva”.

En la investigación, un grupo de investigadores revisó los registros de 70 pacientes de 5 hospitales con infección recurrente que habían recibido trasplante fecal mediante colonoscopia. Las heces donadas se habían homogeneizado antes del trasplante , que se practicó por colonoscopia infundiendo las heces frescas de donante en el cecum (la primera porción del intestino grueso). Durante las 12 primeras semanas tras el trasplante, los síntomas se aliviaron en todos quienes no tenían la peligrosa cepa 027 de C. difficile. De los 36 con esta cepa, 89% tuvo respuesta favorable. Y tras las 12 semanas iniciales de seguimiento y hasta el año no hubo eventos adversos relacionados con el trasplante fecal.

En los últimos años, la infección por C. difficile se ha tornado más común, más severa y más resistente al tratamiento estándar y más proclive a renacer.

El tratamiento actual con antibióticos es óptimo y tiene eficacia limitada, permitiendo una recurrencia de hasta un 50%. Sin embargo, hay nuevos tratamientos en el dispensario médico que se convierten también en alternativas.

Foto del intestino mediante colonoscopia

Así se habla de noche

Ha pensado alguna vez cómo se comunican los animales de una especie en la oscuridad de la noche. Por los sonidos, podría responderse con mucho tino. Ahora investigadores españoles de un grupo que coloquialmente se denomina Grupo de Ecología Nocturna, encontró que aparte de esa manera, muy común, algunas aves también emplean ¡señales visuales!
El cuento es el siguiente:
Vincenzo Penteriani y María del Mar Delgado descubrieron que el búho águila, una especie crepuscular y nocturna, emplean las señales visuales en comunicación intra específica, tanto en contextos territoriales como de padres a hijos. Así lo publicaron el el journal PloS One.
¿Saben cómo lo logran? Parece ser que mediante las heces y los restos que dejan de las presas que han cazado.
Para Delgado, este novedoso sistema de señales podría indicar el estatus reproductivo actual del búho a los potenciales invasores, como otros búhos territoriales.
Para Penteriani, las heces representarían una sustancia ideal para marcar porque tiene un costo energético mínimo y puede indicar posesión de un territorio aún si su propietario está ocupado en otras actividades.
Ya sabe, en vez de linterna…