¿Por qué las mujeres desarrollan menos cánceres?

Foto Pixabay

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La pregunta es contundente: ¿por qué el cáncer es más común en hombres que en mujeres?

No es exageración, en casi todos los tipos, son más afectados los hombres, en unos con porcentajes ampliamente mayores.

Es lo que buscaron responder científicos del Dana Farber Cancer Institute, el Broad Institute, el MIT y el Massachusetts General Hospital.

Y en un artículo en Nature Genetics revelaron que las hembras humanas tienen en sus células una copia extra de ciertos genes protectores, una línea más de defensa contra el crecimiento descontrolado de las células.

Aunque no son las únicas responsables de la discriminación del cáncer por los hombres, esas copias duplicadas contribuyen a ese desequilibrio, incluyendo hasta 80% de exceso de casos en ellos en algunos tumores.

En casi cada tipo de cáncer las tasas son más altas en hombres que en mujeres. En algunos casos, la diferencia puede ser pequeña, de un escaso porcentaje, pero en ciertos cánceres la incidencia es dos o tres veces mayor en hombres”, dijo Andrew Lane, de Dana-Farber, coautor senior con Gad Getz, PhD, del Broad Institute y Massachusetts General Hospital. Los hombres tienen un riesgo 20% mayor de desarrollar cáncer.

La explicación más usual hasta ahora era que los hombres fuman más y están más expuestos a químicos nocivos en el ambiente, pero eso ha cambiado y no vale más.

La disparidad se nota también en personas jóvenes, muchachos y muchachas.

La nueva explicación apareció con el estudio de una forma de leucemia en la que las células del cáncer a menudo portan una mutación en un gen en el cromosoma X, gen supresor de tumores cuya alteración inhabilita su función.

Se podría esperar que las células de la mujer, que porta dos cromosomas X fueran tan vulnerables a la mutación. En el embrión, uno de los cromosomas se desactiva y se esperaría que la mutación también fuera común, pero no es así, sugiriendo que algunos genes en el cromosoma suprimido funcionan normalmente. Uno de esos genes parece ser una copia funcional del KDM6A y una sola es suficiente para prevenir que las células se tornen cancerosas.

Ventaja para ellas.

10 noticias científicas de la semana

Partes de las prendas y utensilios de Ötzi. Institute for Mummies and the Iceman

Partes de las prendas y utensilios de Ötzi. Institute for Mummies and the Iceman

1. Pasarela de hace 5.300 años

En 1991 se descubrió un hombre que vivió hace 5.300 años, cuyo cuerpo apareció tras el descongelamiento del glaciar en el cual quedó en los Alpes italianos. Se le bautizó Ötzi. Un estudio en Scientific Reports determinó que sus prendas de vestir y accesorios estaban hechos con pieles de al menos 5 animales: oso su gorro y el contenedor de flechas -carcaj- de corzo, un cérvido. También usaba elementos con pieles de cabra y oveja. La pasarela de la Edad del Cobre.

2. Descifrando enfermedades

En Nature se presentó el más completo análisis del exoma humano, esas regiones codificantes de proteínas, una herramienta clave para identificar variaciones genéticas relevantes relacionadas con enfermedades. Se identificaron cerca de 7,4 millones. El análisis, para citar un caso, reveló que de 192 variantes que habían sido vinculadas a enfermedades solo 9 parecen estarlo. Un avance de interés.

3. Centro de la generosidad

Científicos habían encontrado en el cerebro el punto de la generosidad, que se activa cuando somos generosos y hacemos el bien a los otros. Se trata de la corteza cingulada anterior subgenual. La región no se activa igual en todas las personas. El hallazgo aparece en Proceedings of the National Academy of Sciences y abre un campo de acción para conocer más sobre ese rasgo y problemas relacionados.

4. Seguimos calientes

Un nuevo informe reportó que julio fue el mes más caliente desde que se llevan registros hace 136 años, siendo a la vez el julio más caliente de meses similares. Es hasta ahora entonces también el mes más caliente del año, lo cual concuerda con los registros: es verano en el Hemisferio Norte, que concentra mayor área de superficie terrestre que el sur.

5. ¿Cuándo hubo istmo?

Un estudio en Science Advances sugiere que el istmo de Panamá surgió hace 3 millones de años, 10 millones después de lo que dicen otros estudios, de acuerdo con análisis geológicos, moleculares y paleontológico. El istmo, sugieren algunos investigadores, fue determinante en el establecimiento del clima del planeta. El nuevo estudio atiza las discusiones sobre la unión del continente americano.

6. El espermatozoide ganador

La hembra de un pez perciforme del Mediterráneo, Symphodus ocellatus, elige cuál espermatozoide fecundará sus huevos de entre los machos con los que se aparea, algo que logra mediante un componente del fluido del ovario liberado con los huevos, según un artículo en Nature Communications. Las hembras prefieren machos que construyan nidos y ayuden a cuidar la descendencia.

7. Acabamos con la memoria

Un estudio publicado en Memory reveló que perdemos la capacidad de recordar cosas debido a nuestra creciente dependencia de internet y el gran buscador Google, lo cual se demostró en una prueba en las que los participantes usaron la web o dependieron de su memoria para responder unas preguntas. Un hallazgo que demuestra la penetración de los dispositivos electrónicos en nuestra vida, cambiándonos.

8. La quinta fuerza

Físicos teóricos publicaron en Physical Review Letters un artículo en el cual sugiere el hallazgo de una quinta fuerza natural además de la débil, la fuerte, la gravedad y el electromagnetismo, fuerza que de confirmarse implicaría una nueva manera de entender el universo. Pese a que se sugiere su existencia, el hallazgo debe ser confirmado y, de paso, plantea más interrogantes que respuestas.

9. Bacteria conductora

Científicos modificaron genéticamente una bacteria común en el suelo para crear cables que conducen electricidad con un tamaño miles de veces más delgados que un cabello humano gracias a la proteína filamentosa que produce, un paso hacia dispositivos electrónicos más poderosos mediante un material más verde. Un logro reportado por la Oficina Naval de Investigación de Estados Unidos

10. Oxígeno caliente

No todo lo que tiene oxígeno vive. Eso parece desprenderse del estudio del planeta extrasolar GJ 1132b a 39 años luz de nosotros. Astrónomos detectaron que su atmósfera puede ser delgada y contiene oxígeno, pero no puede contener vida. Reside muy cerca de su estrella, a unos 2,2 millones de kilómetros, y de hecho su temperatura supera los 230 grados Celsius. El artículo se publicó en el Astrophysical Journal.

Hacia la ‘feminización’ de las tortugas

Una tortuga verde inmadura. Foto Camryn-Allen

Otro mal del cambio climático: la feminización. Sí, tal como lo lee… pero no de humanos. De las tortugas.

Es que científicos establecieron la relación de machos y hembras de un grupo de tortugas verdes, estudio que sugiere que pueden ser vulnerables a la feminización debido al aumento de la temperatura que viene con el cambio climático.

El sexto de estos reptiles es determinado por las temperaturas durante la incubación en las playas donde anidan las madres, con una arena más caliente produciendo más hembras.

En el estudio publicado en Plos One los científicos se centraron en las Chelonia mydas, en San Diego, Estados Unidos, las cuales han estudiado durante 25 años, encontrando que hay mayoría de hembras.

Establecer el sexo de estos animales marinos amenazados es importante para su conservación al conocer las tendencias de anidación y la abundancia de la población.

Los investigadores usaron un método para determinar el sexo de las tortugas inmaduras y tener así mayor exactitud. Eso no es fácil dado que el sexo solo es visible cuando adquieren la madurez.

Los resultados sugieren una relación de 2,83 hembras por cada adulto entre las 69 tortugas marinas examinadas.

Varios factores pueden explicar esa tendencia, pero la más probable se debe a las condiciones de los huevos, lo que revelaría que es el cambio climático el responsable.

Las tortugas que cazan en la bahía de San Diego pertenecen a la población de anidación de México. Cuando están maduras sexualmente van a Michoacán, al archipiélago Revilladiego para aparearse y hacer los nidos.

Que haya más hembras podría ser benéfico para la recuperación de especies por el potencial reproductivo. Pero si el fenómeno crece, podría no haber suficientes machos para mantener la diversidad genética. A menos que las tortugas cambien hábitos, por ejemplo anidando antes para evitar una temperatura mayor, los escenarios de cambio climático sugieren que algunas poblaciones de tortugas estarían compuestas casi todas por hembras en los próximos 10 a 15 años.

Ante el acoso sexual ¡nade rápido!

Foto Darren Croft, U. of Exeter

No es sencillo. En el mundo animal la reproducción sexual puede involucrar el intento de los machos por obligar a las hembras a aparearse con ellos, aún si no están interesadas en un principio.

Esa conducta típica del macho está manejada por el conflicto de intereses sobre la reproducción y ejerce una presión selectiva sobre ambos sexos.

Hay un nuevo ejemplo interesante: un estudio con guppys liderado por investigadores de las universidades de Glasgow y Exeter reveló cómo esa presión puede producir cambios fisiológicos al estilo de los que logran los atletas que entrenan para lograr un mejor desempeño.

Es que como dice Shan Killen, de Glasgow, “la coerción sexual de las hembras por parte de los machos está extendida en todas las especies que se reproducen sexualmente. El éxito reproductivo del macho está limitado por el acceso a las hembras y los machos de muchas especies tratan de resolverlo mediante distintas estrategias, como cazando y aún atacando las hembras para lograr aparearse”.

Este acoso sexual hace que las hembras pierdan mucha energía evitando los machos y hasta pueden resultar heridas.

Para reducir esos costos, explica el investigador, una posibilidad es que las hembras cambien comportamientos o incluso su fisiología. Así evitarán las consecuencias energéticas negativas del acoso y podrán escapar más fácilmente.

Así, estudiaron esa idea en laboratorio exponiendo hembras guppys (Poecilia reticulata) durante varios meses a distintos niveles de acoso de los machos distinto al que podrían encontrar en su medio natural.

Safi Darden de la Universidad de Exeter indicó que en su ambiente, los machos pasan la mayor parte del tiempo cortejando y coercionando las hembras en su intento por aparearse. La mayoría de ese comportamiento es rechazado por las hembras, que los evaden alejándose rápido de ellos.

Luego de 5 meses, las hembras expuestas a altos niveles de acoso nadaban mucho más eficientemente, usando menos energía para nadar a una velocidad dada en comparación con las sometidas a bajos niveles.

Al parecer, ese aumento en la velocidad de nado condujo a cambios en la fisiología de la mecánica del nado, reduciendo los costos energéticos permitiéndoles evadir aquella conducta coercitiva.

La técnica de nado parece importante, pues las hembras acosada menos pasan más tiempo nadando con sus aletas pectorales extendidas, indicador de ineficiencia.

Un cambio como el de los atletas que entrenan para superarse.

¿Para qué los machos?

No tenemos sexo porque sí, Ni lo tienen todos los demás organismos con reproducción sexual. No.

Un estudio de la Universidad de East Anglia muestra que una fuerza evolutiva denominada selección sexual explica la persistencia del sexo como el mecanismo dominante para la reproducción.

El tema parece trivial pero no no es. Los biólogos se han preguntado hace tiempo cómo al selección evolutiva permite la existencia de machos cuando en muchas especies su única contribución a la reproducción es el esperma.

El estudio publicado en Nature presenta que la selección sexual, cuando los machos compiten y las hembras escogen sobre la reproducción, mejora la salud y protege contra la extinción, incluso debido al estrés genético por altos niveles de endogamia.

Esto ayuda a explicar porqué el sexo persiste como el mecanismo dominante para producir descendencia.

“La selección sexual opera cuando los machos compiten por la reproducción y las hembras escogen, y la existencia de dos sexos distintos alienta esos procesos y dicta quién logra reproducir sus genes en la siguiente generación, por lo que es una fuerza evolucionaria muy potente y diseminada”, según Matt Gage, autor principal.

Casi todas las especies multicelulares se reproducen mediante el sexo, pero su existencia no es fácil de explicar por las cargas altas que conlleva, la más obvia es que solo la mitad de sus descendientes -las hembras- producirán descendientes, ¿entonces por qué perder esfuerzos en producir machos?, de acuerdo con el investigador.

La investigación demuestra que la competencia entre machos para reproducirse provee beneficios importantes porque mejora la salud genética de las poblaciones. La selección sexual lo logra actuando como un filtro que remueve las mutaciones genéticas nocivas, ayudando a las poblaciones a prosperar y reduciendo la extinción a largo plazo.

Las 10 mejores noticias científicas

1. Desentrañando el VIH

En dos estudios publicados al tiempo en Nature y Science, científicos descifraron el movimiento y la estructura de las puntas que el virus VIH usa para adherirse a las células que infecta, lo que allanaría el camino a la fabricación de una vacuna efectiva y nuevas medicinas. Tres conjuntos de un par de moléculas llamadas gp120 y gp41 conforman cada una de las puntas del virus, que adoptan distintas configuraciones antes y después de que el virus se funde con las células.

2. La hormona del amor y el sexo

La hormona del amor, la oxitocina desempeña un papel en conductas sociales como el cuidado materno y la unión de las parejas. Ahora científicos reportaron el hallazgo de células del cerebro que responden a esa hormona y las cuales son vitales para el interés social de las hembras por los machos durante e calor. Esas neuronas se encuentran en la corteza prefrontal y pueden desempeñar un rol en conductas como la intimidad, el amor y la unión madre-hijo.

3. Oh, oh… no era tanta

Una nueva medición de la materia oscura en la Vía Láctea reveló que solo existe la mitad de la que se creía. Astrónomos australianos usaron un método de hace 100 años para descubrir que el peso de esa materia en nuestra galaxia es 800.000 millones de veces la masa del Sol. Los científicos miraron hasta el borde de la galaxia, a unos 5 millones de trillones de kilómetros de la Tierra. Hallaron además que la velocidad de escapa de la galaxia es de 550 kilómetros por segundo. El artículo apareció en el Astrophysical Journal.

4. Un brindis por las moscas

El olor característico de la cerveza se debe en parte a compuestos producidos por la levadura fermentadora S. cerevisiae. Pero un estudio publicado en Cell reveló un invitado insospechado: la esencia atrae las moscas de las frutas, que le pagan a la levadura dispersando las células en el ambiente. La levadura que carece de un gen del aroma no produce el olor usual y no atraen las moscas. Una relación de especies basada en el olor.

5. Mundo extremo

Cuando es de día, alcanza 1.500 grados centígrados, mientras en su lado nocturno apenas 500. Astrónomos usando el Hubble midieron por primera vez la estructura calorífica de un planeta de tamaño similar a Júpiter pero dos veces su masa y con uno de los años más cortos conocidos, de solo 19 horas. Se trata de Wasp-43b, un mundo donde el viento además sopla a la velocidad del sonido y apenas contiene trazas de vapor de agua. El logro fue publicado en Astrophysical Journal Letters. Un primer estudio del planeta se había publicado hacía un mes.

6. Un récord muy frío

Desde que se realizan mediciones satelitales a fines de los años 70, la Antártida no había recogido tanto hielo en el invierno como en esta ocasión: 20 millones de kilómetros cuadrados, lo que revela la complejidad del planeta. La tendencia al alza es solo 1/3 de la pérdida de hielo en el Ártico. Desde aquel año el Ártico ha perdido un promedio de 53.000 kilómetros cuadrados cada año, mientras la Antártica ha ganado unos 19.800. La revelación fue de la Nasa.

7. Era un pariente de Eva

En Sudáfrica científicos identificaron el descendiente más antiguo relacionado con la Eva mitocondrial, esa mujer que vivió hace 100.000 a 200.000 años, de la cual se derivaron los distintos grupos humanos. Se trata de un hombre que vivió hasta el año 315 antes de Cristo, un pescador que medía 1,50 metros. Los científicos lograron descifrar su ADN y llegar a esa conclusión. Una nota del tema apareció en New Scientist.

8. Hijo de útero trasplantado

Una mujer sueca, de 9 que habían recibido trasplante de útero dio a luz un niño sao, reveló la revista The Lancet, convirtiéndose en la primera en lograrlo. El proyecto de la Universidad de Gutemburgo apunta a que las mujeres que nacieron sin útero o lo perdieron por el cáncer, puedan concebir su propio hijo. Las mujeres recibieron el órgano de personas vivas. Dos de las trasplantadas tuvieron problemas, las otras han sido fertilizadas mediante técnica in vitro.

9. No contaban con ese gas

Algo raro sucede. Sobre la esquina suroeste de Estados Unidos satélites reportaron una gran cantidad de metano, no explicado por las nuevas tecnologías de fracturamiento hidráulico o fracking pues los datos datan de antes de ella, reveló un estudio de la Nasa y la U. de Michigan. El metano es uno de los más potentes gases de invernadero. Parece que la infraestructura gasífera contribuye a ese nivel tan alto dijeron los autores del artículo publicado en Geophysical Research Letters. Lo inquietantes es qué sucederá en otros países donde no se han hecho las mediciones.

10. Genes y café

Un estudio de asociación amplia de genomas reveló seis nuevas variantes genéticas relacionadas con el hábito de beber café, lo que podría ayudar en el futuro a identificar personas que podrían beneficiarse o perjudicarse de la bebida según los autores. El estudio fue publicado en Molecular Psychiatry.

Cómo han cambiado los ratones

¡Sí que has cambiado! Tantos años como modelo y hoy es bien diferente.

Tras haber servido tanto tiempo para estudiar la fisiología y la enfermedad, el ratón de laboratorio ha cambiado. Luego de generaciones criadas en laboratorio el ratón actual es más grande, gordo, calmado y menos agresivo que su contraparte en medio natural. Eso dice un artículo en Nature Communications.

También carece de algunos rasgos de comportamiento que caracterizaron sus ancestros.

“Son fáciles para trabajar y criar, relativamente baratos y son excelentes modelos genéticos, paradigmas de comportamiento y sus genomas están a nuestra disposición”, según Stephen Liberles, biólogo celular de Harvard, no involucrado en el estudio y citado por Science News.

El estudio, opinó, enfatiza la importancia de considerar la diversidad de poblaciones de animales salvajes.

El autor principal del estudio, Lea Chalfin del Weizmann Institute of Science en Israel y colegas analizaron las diferencias entre ratones de laboratorio y en su medio natural tras 10 generaciones de cada uno. Eso permitió identificar conductas específicas que se han perdido en las cepas de laboratorio, en particular la agresión de las hembras. Mientras en su medio estas atacan los recién nacidos que no sean suyos, en laboratorio a veces los adoptan y crían. También se detectó un componente genético que afecta los cambios, TrpC2, relacionado con la comunicación con feromonas entre los ratones salvajes, que no funciona en los de laboratorio.

“Los de laboratorio nos sirven mucho para responder muchas preguntas en medicina”, dijo el coautor Tali Kimchi, neurobiólogo de Weizmann. “Pero para algunos asuntos, como la agresión en hembras, no son el mejor modelo.

Un tema interesante, sabido que esos cambios también se sugieren en animales domésticos como perros y gatos: pueden estar cambiando sus costumbres debido a la larga relacio´n con los humanos, en especial los segundos.

Vale advertir que muchas personas y movimientos no están de acuerdo con el uso de animales en laboratorio, incluyendo los ratones.

Mis 10 noticias científicas de la semana (6-12)

1. La piel también hace sniff

No solo olemos por la nariz aunque eso es lo que siempre se nos dijo. Tejidos internos como el corazón, el hígado y el estómago tienen receptores olfativos. Es que solo una pequeña cantidad de olores son recogidos por la nariz. Bueno, científicos reportaron en el Journal of Investigative Dermatology respuestas olfativas de la piel. Pero los receptores en este órgano no cumplen especialmente el papel de oler, no: ayudan a cicatrizar. Hasta ahora se conocen más de 150 receptores olfativos por fuera de la nariz, en otros órganos, cumpliendo otras funciones. Tal parece que el olor tiene un papel secundario en el cuerpo humano.

2. Descuido mortal

Tras la erradicación de la fatal viruela, muestras del virus permanecen en solo dos sitios del planeta, en Rusia y Estados Unidos para el caso de que volviera a presentarse en la población. Y aunque se ha dicho que las muestras se mantienen bajo estrictas medidas de seguridad, el asunto podría no ser tan seguro. Es más, es inseguro. En una nevera en la sede de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos se encontró una muestra mientras se hacía un inventario. No estaba abierta, por lo que se descarta contagio, pero demuestra una ligereza absoluta con algo tan delicado. El virus dataría de los 50, pero es aún activo, reportó Scientific American.

3. Mi mamá era la inteligente

Sí, puede que los factores ambientales incidan, pero no son determinantes. La inteligencia de los chimpancés está determinada básicamente por los genes que heredan de sus padres sugiere un estudio de Georgia State University publicado en Current Biology. Los investigadores especulan que puede tratarse por la importancia de la búsqueda de comida y la solución de problemas en grupo: los más inteligentes pueden tener más acceso a comida y a parejas.

4. Bigotes táctiles

No son dedos pero parecen. Las ratas utilizan sus bigotes como los humanos usamos los dedos sugiere un estudio de la Universidad de Sheffield en el Reino Unido publicado en Current Biology. De manera deliberada cambian el modo de sentir el ambiente empleando los bigotes faciales, dependiendo si el ambiente es nuevo para ellas, si hay riesgo de colisión o no pueden ver para dónde van. Las ratas mueven sus bigotes hacia adelante y hacia atrás mientras se mueven. Un interesante hallazgo.

5. Siguiendo las enormes huellas

En el Parque Nacional Denali en Alaska se encontraron miles de huellas fosilizadas de dinosaurios, de uno en concreto: el hadrosaurio, llamado el dinosaurio pico de pato. Las impresiones fueron dejadas hace 72 a 69 millones de años, tienen cuatro tamaños representando igual número de edades, una manada intergeneracional. Un 13% eran menores, quizás dinosaurios de menos de 1 año, 84% fueron hechas por adultos y solo 3% por jóvenes, lo que sugiere que había una rápida transición de la infancia a la edad adulta. El llamativo estudio fue presentado en Geology.

6. Muy, pero muy lejos

Astrónomos de reportaron la detección de las dos estrellas más lejanas observadas hasta hoy: se encuentran a entre 770.000 y 900.000 años luz, en el halo externo de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Hasta ahora solo se habían detectado 7 estrellas a distancias cercanas a los 400.000 años luz. La titánica tarea fue posible mediante análisis de rastreos celestes en infrarrojo. Son estrellas gigantes rojas, en su etapa final de vida. El medio donde habitan es parte del remanente de la fusión de galaxias enanas para formar la Vía Láctea. El hallazgo fue reportado en Astrophysical Journal Letters.

7. Señales de más allá

Un estallido rápido de radio fue detectado por el observatorio de Arecibo, lo que tiene pasmados a los científicos, que no saben de dónde proviene aunque aprece que es del espacio profundo, más allá d ella galaxia. Esa clase de estallidos solo habían sido detectadas por el observatorio Parkes en Australia, por lo que se creía que era un error y las ondas procedían de alguna fuente en la Tierra. Ahora se sabe que no, que algo, bien sea agujeros negros que se evaporan, la fusión de estrellas de neutrones o explosiones de un magnetar (un tipo poderoso de estrella de neutrones) podrían ser algunos de los orígenes, pero el abanico es mayor. En todo caso, algo llegó de lejos. El estudio fue publicado en el Astrophysical Journal.

8. Antioxidantes: ¿Y si lo que hacen es daño?

Desde hace años se sabe del beneficio de los antioxidantes y es común que la gente trate de ingerir alimentos que los contengan o suplementos. Una manera de contrarrestar los oxidantes que afectan el sistema celular. Pero dos investigadores publicaron en el New England Journal of Medicine un artículo en el cual sugieren que los antioxidantes podrían estar acelerando los cánceres. En algunos estudios la suplementación ha sido ligada a un mayor número de ciertos cánceres y en una prueba fumadores tomando dosis extras de betacaroteno tenían altas y no reducidas tasas de cáncer de pulmón, ¿Qué pasa entonces? La duda queda.

9. A madre desnutrida, el hijo le sale con líos

Cuando una madre gestante padece desnutrición, esto se reflejará en los espermatozoides de sus hijos reveló un estudio en Science, que demostró de manera clara cómo se afecta el epigenoma (factores no genéticos que intervienen en la determinación del desarrollo de un organismo) de sus descendientes machos. El estudio se hizo en ratones y es más difícil de seguir en hembras. Esa transmisión intergeneracional no se pasan a la segunda generación. Algunas de las regiones del ADN identificadas en los hijos estaban cerca a genes relacionados con la secreción de insulina y estudios previos han demostrado menor peso al nacer y una función alterada del páncreas.

10. Nos bajaron de tamaño

Un estudio publicado en Human Molecular Genetics sugiere que en nuestro genoma tenemos unos 1.700 genes menos de los estimativos previos, quedando con unos 19.000. El estudio mostró además poca evidencia de expresión de proteínas en los genes más recientemente evolucionados que solo se pueden rastrear hasta los linajes primates. Se halló que el número de genes que separan a los humanos de los ratones pueden ser menos de 10.

Científicos hombres estresan los roedores, ¿datos errados?

Hombres, a trabajar con otros. Un estudio publicado en Nature Methods sugiere que los investigadores hombres, no las mujeres, provocan intenso estrés en ratones, lo que podría estar alterando los resultados de los estudios.

Los autores descubrieron la situación al investigar si la presencia de los investigadores afectaba los estudios sobre dolor en roedores. Por años se ha reportado anecdóticamente que los roedores muestran menos dolor cuando quien los maneja permanece con ellos.

Hasta ahora no se había estudiado bien el tema.

El equipo de Jeffrey Mogil, de McGill University en Montreal, midió la respuesta en ratones y ratas a una inyección en el tobillo, bien ante distintos investigadores o en un cuarto vacío (abandonaban el salón tras la inyección). Para sorpresa, los animales parecían mostrar un 40% menos dolor cuando un hombre y no una mujer permanecía en el cuarto.

El mismo efecto tenía una camiseta de un hombre usada la noche previa, dejada en el sitio con los animales. E igual con químicos de las axilas, algunos de los cuales son más concentrados en machos que en hembras.

Las mujeres no alteraban la respuesta al dolor.

Al profundizar, se encontró que el olor a macho no actuaba en los mecanismos del dolor como un analgésico. En vez de eso, los animales mostraban más estrés, medido en la corticosterona. Y el estrés tiene un efecto reductor de la respuesta al dolor.

No solo los hombres causaban el estrés, sino otros animales machos cercanos, como los gatos, perros y conejillos de indias.

Esto indica que distintos estudios pueden haber obtenido resultados equivocados. Al analizar investigaciones del mismo grupo, encontraron que en los casos de dolor en roedores, sí había diferencia en la sensibilidad demostrada cuando eran hombres o mujeres los que los examinaban.

Este estudio muestra un efecto potencial en casi toda clase de investigación médica hecha con estos animales. Los investigadores, sugieren algunos, deben cobijar métodos estadísticos que compensen ese rango de variabilidad.

Esos olores que atraen

Dime a qué hueles y te diré a quién le interesas. El olor es un mensajero instantáneo de intercambio de información entre individuos, pero hasta ahora no se conocía que también los pájaros sacaban ventaja de esa información.

Un investigador de Michigan Satate University acaba de mostrar que en efecto estas aves se comunican mediante los olores, que predicen el éxito reproductivo. El estudio apareció en Animal Behaviour y se enfoca en los compuestos volátiles en las secreciones del proceso de aseo.

Las glándulas del acicalamiento se encuentran cerca a la cola. Los pájaros extraen aceite de ellas y lo frotan en sus plumas y patas. Se pensaba que esta actividad solo buscaba alargar las plumas. Danielle Whittaker, del Centro Beacon para el Estudio de la Evolución en Acción y su equipo han mostrado que en verdad juega un papel clave en mostrar la salud reproductiva.

“El estudio muestra una conexión fuerte entre la forma como las aves huelen cerca del comienzo de la temporada de apareamiento -cuando escogen pareja- y su éxito reproductivo para toda la temporada”, dijo. “Simplemente, los machos que huelen más a machos y las hembras que huelen más a hembra tienen un mayor éxito”.

Hasta ahora se había asumido que los métodos de comunicación y selección de pareja eran visuales y acústicos. Al estudiar los juncos de ojos oscuros, los científicos compararon cuál forma era más efectiva, si las señales químicas o el tamaño y el plumaje atractivo.

Los resultados revelaron que el olor individual se correlacionaba con el éxito reproductivo mientras el tamaño y el plumaje eran menos confiables. También se encontró que las hembras hacían múltiples decisiones basadas en cómo sus potenciales parejas olían.

“Basadas en el olor, las hembras parecían estar no solo eligiendo macho sino que también varias veces seleccionaban distintos machos para la crianza de los polluelos”, dijo Whittaker. “Muy interesante resultó que los machos ‘traicionados’ por la hembra tenían mayores niveles de un olor tipo hembra”.

Los investigadores creen que los olores sirven como faros para los niveles hormonales, la condición actual y la salud en general, así como sobre el respaldo genético.

Foto cortesía Nicole Gerlach Michigan State University