El pensamiento surgió hace 1,8 millones de años

La profesora Shelby con fósiles antiquísimos. Foto University of Iowa

La profesora Shelby con fósiles antiquísimos. Foto University of Iowa

Cuando se habla de la evolución de los homínidos y los homíninos se trata de sobreentender que la forma humana de pensar surgió muy reciente.

Pero tal vez no haya sido así. No a la luz de un estudio publicado en Nature Human Behavior realizado por un neuroarquéologo de Indina University. Continuar leyendo

Mis 10 noticias científicas de la semana (15-21)

1. Un óvulo sano

Por primera vez científicos lograron la secuencia del genoma de células un óvulo humano que fertilizaron sin destruirlo y lo presentaron en Cell. Este logro podría ayudar a parejas que buscan hijo mediante fertilización in vitro a elegir un embrión genéticamente sano, permitiendo la implantación en la madre sin afectar su crecimiento. El trabajo sigue a la secuenciación de células espermáticas individuales lograda el año pasado. Los científicos mostraron que podían usar la técnica desarrollada para examinar en grandes anormalidades en los cromosomas que provocan abortos y genes en el ADN de la madre que causan enfermedades. También secuenciaron el pronúcleo de los óvulos para probar que la técnica predice el contenido genético.

2. Unos viejos conocidos

No se acercaron a los humanos en el antiguo Egipto hace 3.000 años o algo así. No. Los gatos pudieron ser primero amigos de los chinos, de acuerdo con reportes de esta semana en Proceedings of the National Academy of Sciences. Fue hace unos 5.200 años según restos encontrados. Y aunque de hace 9.000 años se encontró un vestigio en Chipre, se trató de un solo individuo, lo que descarta que hayan sido comunes allí. Ese gato sí sirvió.

3. Que descansen en paz

Los Neandertales, contrario a la creencia que imperó durante décadas, no eran tan atrasados culturalmente. Tras estudiar durante 13 años restos hallados en Francia, arqueólogos concluyeron que enterraban sus muertos. El artículo fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences. El análisis en el sitio, que fue descubierto en 1908, reveló que el suelo en el que estaban enterrados era diferente al resto del terreno, mostrando que pronto tras la muerte fueron cubiertos con tierra.

4. Polinesios binarios

Al menos 600 años antes de su descripción por Gottfried Leibniz en 1703, el coinventor del cálculo, los polinesios de Mangareva utilizaban ya el sistema binario, cálculos de dos dígitos, de acuerdo con un artículo aparecido en Proceedings of the National Academy of Sciences. Al estudiar la cultura y el lenguaje local, Andrea Bender y Sieghard Beller, de la Universidad de Bergen en Noruega, encontraron un sistema matemático que parece mezclar base 10 y base 2. Una desconocida aritmética binaria fuera de Eurasia.

5. Una, dos, tres…

El jueves partió el telescopio espacial europeo Gaia, que durante 5 años examinará 1.000 millones de estrellas en la galaxia y, de paso, descubrirá seguramente cientos de planetas extrasolares y otros objetos. El aparato cumplirá su misión desde el punto 2 de Lagrange, a unos 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. Las estrellas serán tomadas en 3D y serán vistas al menos 70 veces en ese lapso.

6. De perros y alergias

De hace mucho se sabe que convivir con animales domésticos desde temprana edad puede reducir las alergias. Ahora científicos reportaron en Proceedings of the National Academy of Sciences que ratones sometidos a polvo de casas donde habían perros sufrían modificación de la fauna intestinal que los protegía contra el asma y las alergias. Al parecer la bacteria que colabora es la Lactobacillus johnsonii.

7. Deme la mano hermano

Científicos hallaron el hueso de alguien que vivió hace 1,42 millones de años en África oriental, un Homo erectus. Lo interesante del hueso es que es de una mano y revela que ya poseían una estructura similar a la actual. Se creía que una mano bien formada había surgido hace solo 800.000-900.000 años. El hueso es el tercer metacarpiano de la mano. La descripción apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

8. Cómo el VIH provoca sida

Dos estudios conocidos al tiempo en las revistas Nature y Science descubrieron los mecanismos básicos que le permiten al VIH provocar sida, lo que podría derivar en nuevas formas de buscar una cura. En vez de matar las células CD4 T del sistema inmunitario, mucha parte del daño ocurre cuando el virus intenta invadirlas y falla, activando una respuesta inmunitaria innata que provoca que las células se autodestruyan en una clase de suicidio conocido como piroptosis. La pérdida de esas células lleva al desarrollo del sida.

9. Moléculas que hablan

Científicos crearon un sistema molecular de comunicaciones para la transmisión de mensajes y datos en ambientes tales como túneles, tuberías, bajo el agua y… dentro del cuerpo. La técnica, presentada en Plos One, tiene un amplio rango de aplicaciones en ambientes donde las ondas electromagnéticas no llegan. La comunicación molecular es común en plantas y en el mundo animal -entre insectos por ejemplo con las feromonas- pero hasta ahora no se había logrado la transmisión continua de datos. Ahora se logró transformar cualquier mensaje genérico en señales binarias que son programadas en moléculas de alcohol evaporado para demostrar el potencial de esta clase de comunicaciones.

10. La flor que habla del pasado

No parece nada especial. Amborella trichopoda es una pequeña mata de flores cremosas, más baja que los árboles y habitante de las islas de Nueva Caledonia. Pero en verdad sí es especial: es una reliquia viviente. Su ADN es muy importante. Es la hermana de todas las otras especies de plantas con flores, las angiospermas, la última sobreviviente de un linaje que se separó del brazo antes que las demás 350.000 especies de angiospermas se diversificaran. Esta semana en Science científicos presentaron en varios artículos su genoma para conocer cómo eran las plantas de esa clase y cómo llegaron a poblar el mundo luego de su aparición hace unos 160 millones de años.

Una calavera pone a pensar nuestro origen real

Skull 5, cortesía Museo de Georgia

Nuestros ancestros podrían estar más clasificados, de acuerdo con una calavera hallada en 2005 y cuyo análisis se reveló en estos días en la revista Science.

A la luz de ese cráneo, tal vez el mejor preservado de nuestros antepasados hallados hasta ahora, Homo habilis, Homo rudolfensis y Homo erectus serían uno solo.

El cráneo de los cuestionamientos fue hallado en Dmanisi en Georgia y data de hace 1,8 millones de años.

A diferencia de otros fósiles Homo, Skull 5, como se le llama, combina una pequeña cavidad cerebral con una cara prolongada y dientes grandes. Fue descubierto junto a otros restos de otros 4 ancestros humanos antiguos, distintos fósiles animales y algunas herramientas de piedra, todos asociados con la misma localidad y periodo, un hallazgo en verdad valioso.

Aunque el sitio solo ha sido excavado parcialmente, ha proporcionado una oportunidad única para comparar y contrastar los rasgos físicos de distintos ancestros humanos que aparentemente coinciden en el tiempo y el mismo espacio geológico.

David Lordkipanidze, del Museo Nacional de Georgia en Tbilisi, con colegas de Suiza, Israel y Estados Unidos, dice que loas diferencias entre los fósiles de Dmanisi no son tan distintas que aquellas que se aprecian entre 5 humanos modernos o 5 chimpancés.

Por lo general, los investigadores han usado la variación entre fósiles Homo para definir distintas especies. Pero a la luz de este hallazgo, Lordkipanidze y colegas sugieren que los diversos fósiles de Homo, con origen en África, en verdad representan variaciones entre miembros de una misma especie, un linaje en evolución: el Homo erectus.

“Si la calavera se hubiera descubierto y el rostro se hubieran descubierto en distintos sitios en África, podrían haber sido atribuidos a especies diferentes”, opinó Christoph Zollikofer, del Anthropological Institute and Museum en Zurich, Suiza, coautor. Esto porque Skull 5 reúne algunos rasgos claves, como pequeña cavidad cerebral y cara grande, que no se habían observado juntos en otros fósiles Homo.

Dados sus rasgos físicos diversos, los fósiles asociados con Skull 5 pueden ser comprados con varios fósiles Homo, incluyendo los hallados en África y que datan de hace 2,4 millones de años, así como con otros desenterrados en Asia y Europa y que han sido datados de hace entre 1,8 y 1,2 millones de años.

“Los restos de Dmanisi lucen muy distintos unos de otros, es tentador publicarlos como especies diferentes. Pero sabemos que estos individuos vinieron de la misma localidad y el mismo período geológico, por lo que en principio podrían representar una población de una sola especie”, dino Zollikofer.

Estos restos representan ancestros humanos del Pleistoceno temprano, de apenas cuando los Homos se habían separado del Australopithecus y dispersado por África. La mandíbula asociada con Skull 5 fue hallada 5 años antes que el cráneo pero cuando se pusieron juntas las piezas formaron el cráneo más completo hallado en Dmanisi. Por eso se sugiere que pertenecieron a un macho.

La cavidad craneana es de solo 546 centímetros cúbicos, lo que sugiere que ese Homo tenía cerebro pequeño a pesar de la proporción casi humana de su extremidad y del tamaño corporal.

“Gracias a la relativamente amplia muestra de Dmanisi vemos muchas variaciones, pero la cantidad no excede la que encontramos en las poblaciones modernas de nuestra especie no en las de chimpancés y bonobos”, terminó Zollikofer.

¿Habrá que reescribir nuestra historia?

Mis 10 noticias científicas de la semana (13-19)

1. Tres que se parecen una

Como un gato jugando con un ovillo de hilo, científicos acaban de enredar el árbol de la evolución humana: el hallazgo del más completo cráneo humano primitivo recuperado hasta ahora de ese lejano pasado, sugiere que tres especies que se han pensado separadas serían una sola: Homo habilis y Homo rudolfensis carían perfectamente en lo que es el Homo erectus. El cráneo fue desenterrado en 2005 y al combinarlo con una mandíbula hallada cinco años antes a solo 2 metros constituyen el cráneo más completo de un adulto hallado hasta el momento. El estudio fue presentado en Science.

2. Lejanos habitantes del bulbo

Por primera vez astrónomos, utilizando una de las herramientas de la Relatividad General de Einstein, detectaron un planeta a unos 25.000 años luz con una característica especial: reside en el bulbo de la galaxia, esa región abultada que cubre una parte de la estructura galáctica. Es un supergigante gaseoso con unas 5 veces la masa de Júpiter. Un hallazgo interesante porque se abre la posibilidad, ahora especulativa, de que posea lunas potencialmente habitables.

3. Tan pequeños pero tan genéticos

Los escorpiones poseen unos 10.000 genes más que los humanos de acuerdo con la secuenciación del genoma de una de las especies hecho por científicos de Wuhan University en China y publicado en Nature Communications. Los investigadores detectaron que tiene unos 32.000 genes y dentro de esos hallaron 116 que codifican por neurotoxinas, incluyendo 45 que no se conocían. Además poseen 160 enzimas que les ayudan a digerir las grasas y desintoxicarse de los químicos de las plantas de los insectos herbívoros que comen.

4. Murciélagos utilizan altavoces

El murciélago Thyroptera tricolor de la selva costarricense se ‘encueva’ a menudo en unas grandes hojas enroscadas que parecen formar un tubo y donde se esconde de depredadores. Dese allí responde el llamado de congéneres invitándolos a entrar. Ahora científicos descubrieron y publicaron en Proceedings of the Royal Society B que estos mamíferos usan las hojas como amplificadores del sonido, de modo que pueden escuchar mejor en la ruidosa selva, con lo cual el sonido se extiende unos 30 metros. Todos unos artistas.

5. Cáncer con orígenes comunes

En 12 tipos de cáncer muy comunes intervienen mutaciones en 127 genes de acuerdo con un estudio publicado en Nature. Científicos de la U de Washington en San Luis analizaron 3,281 tumores y encontraron esas variantes en muchos cánceres. Así, un gen mutado en 25% de los casos de leucemia también fue hallado en tumores de seno, recto, cabeza y cuello, riñón, pulmón, ovario y útero. Un acercamiento a nuevas acciones terapéuticas y pruebas de detección.

6. La muerte de una superestrella

W26 es la estrella más grande conocida, con unas 1.500 veces el radio del Sol. Astrónomos del Reino Unido, Estados Unidos, Alemania y Chile han visto los estertores de la estrella que se encuentra en la fase final de su vida antes de explotar como una gran supernova. A 16.000 años luz de la Tierra hacia la constelación del Altar, detectaron una emisión de hidrógeno ionizado, sugiriendo su expulsión desde la estrella. Mientras más masiva, menos vive una estrella, pues más rápido consume su combustible.

7. Silencio: cerebro aseando

Razón tiene el dicho popular: una buena noche de sueño no se cambia por nada. Sí, es que, literalmente hablando, limpia el cerebro. Es que en estudios con ratones, investigadores mostraron por primera vez que el espacio en las células cerebrales puede crecer durante el sueño permitiéndole al cerebro barrer las toxinas recogidas durante las horas de vigilia. El estudio publicado en Science

8. Un sistema torcido

Al estudiar la estrella Kepler-56, cuatro veces más grande que el Sol, a 3.000 años luz y poseedora de un sistema con dos planetas grandes, astrónomos encontraron algo extraño: el ecuador estelar no está alineado con el plano orbital de sus planetas, tiene una desviación de 45° visto desde nuestro ángulo. El hallazgo sugiere que los planetas tipo Júpiter calientes se deben formar bajo la influencia de otros cuerpos, lo que supondría un cambio en los modelos existentes según el artículo presentado en Science.

9. Dominadores de la selva

Aunque la selva amazónica es considerada la región más biodiversa del planeta, es dominada por pocas especies. Un estudio publicado en Science reveló que puede contener unas 16.000 especies de árboles, pero 227 de ellas responden por casi la mitad de los árboles. Y la más abundante es la palma Euterpe precatoria. Los investigadores analizaron 1.170 sitios diferentes de la región para llegar a esa conclusión.

10. Sigue para adelante

Tras reabrirse las oficinas del gobierno norteamericano, se conocieron esta semana las imágenes nuevas del cometa ISON tomadas por el Hubble. El cometa no se ha desintegrado pese a que su núcleo es tan pequeño que no alcanza a resolverse en las imágenes. Pero sigue ahí y en las primeras dos semanas de noviembre podría ser un buen objetivo para los aficionados.

No, como que no eran enanos

Cráneo hallado en la isla

Que el hobbit existió no queda duda, pero sobre lo que aún se cuecen habas es sobre quién fue en verdad. Sí, el Homo floresiencis, ese pequeño ser cuyos restos fueron encontrados en la cueva Liang Bua en la isla de Flores en Indonesia, aún tiene mucho por decir pese al mutismo de los huesos hallados pertenecientes a 9 individuos.

¿Era un homínido? ¿Fue lo que ahora clasificamos como Homo erectus? ¿Era un humano con señales de sufrir una extraña patología? Para algunos investigadores, tras haberse divulgado su descubrimiento en 2004, era una población con un extraño caso de enanismo. Y entre estas hipótesis ha girado la discusión.

Científicos del Instituto Senckenberg y el Museo de Historia Natural en Frankfurt (Alemania) aplicaron métodos de morfometría geométrica en 3D para analizar el cráneo LB1 en el contexto comparativo con un fósil humano así como con el cráneo de un humano con microcefalia y otras condiciones patológicas.

El método usa coordenadas 3D de marcas anatómicas de la superficie craneana, imágenes computarizadas y análisis estadístico para obtener un análisis detallado de la forma.

El estudio halló que aquel cráneo muestra una mayor afinidad con el fósil humano que con un humano moderno con esas patologías. Si bien se encontraron algunas similitudes con el cráneo patológico, otros rasgos fueron vinculados exclusivamente con el fósil Homo.

Por eso el grupo refuta la hipótesis patológica. “Nuestros hallazgos entregan la evidencia más incluyente a la fecha que liga el cráneo del Homo floresiensis con especies humanas extinguidas en vez de vincularlo con humanos con alguna condición patológica como microcefalia, dijeron los autores.

Los fósiles del H. floresiensis fueron datados entre hace 90.000 a 13.00 años, una época muy reciente. En esa isla, un aparente mundo perdido, distintas especies evolucionaron bien a formas enormes o enanas.

El espécimen LB1, un esqueleto casi completo, fue datado de hace 18.000 años. Todos los restos encontrados indican que eran seres de contextura pequeña. Su extinción no está bien fundamentada aún y también es un gran misterio.

Más leña para el debate.

Caminantes de un remoto pasado

Huellas. Las primeras huellas conocidas de homínidos datan de hace 3,75 millones de años. Fueron encontradas hace 30 años en Laetoli, Tanzania.
La semana pasada, un grupo de investigadores divulgó en Science el hallazgo de huellas de hace 1,5 millones de años. Se hallaron en las finas arenas cercanas a Ileret, Kenya, informaron Matthew Bennett y colegas.
Se observa que para entonces nuestro probable ancestro había desarrollado un paso largo, pues las encontradas en Laetoli revelaron que algunos de esos homínidos eran bípedos ya, pero su paso estaba más relacionado con el de los grandes simios.
El dedo gordo, por ejemplo, estaba más separado.
Las huellas de Ileret, analizadas con escáner de láser, muestran todas las marcas que deja la zancada de los humanos modernos: pie con arco, dedo gordo en línea con los otros y la característica transferencia de peso del talón al dedo grande durante un paso.
Se cree que las huellas pudieron haber sido hechas por un Homo ergaster/erectus, basados en la altura del homínido y el peso derivado de las huellas.
Increíble lo que se puede deducir de una huella, que se aprecia en la foto cortesía de M. Bennett-Science.