Se comieron primer alimento hecho con tijeras genéticas

El primer plato con edición genética: tallarines con repollo. Cortesía Stepan Jansson

El primer plato con edición genética: tallarines con repollo. Cortesía Stepan Jansson

 

Parece trivial, pero no lo es. Tal vez por primera vez, una planta modificada con la tijera genética, la tecnología CRISPR-Cas9, fue cultivada, cosechada y servida en un plato de pastas.

Stefan Jansson, profesor de Biología Molecular y Células de Plantas en Umeå University, sirvió el plato para solo 2 comensales, él y un periodista, dando el primer paso hacia un futuro en el que la ciencia podrá proveer a productores y consumidores de todo el planeta con plantas más sanas, hermosas y resistentes.

CRISPR-Cas9 es un nombre complicado para una manera fácil de cambiar los genes de un organismo, un descubrimiento presentado en 2012 y conocido como la navaja suiza de la ingeniería genética, que se ha dicho cambiará el mundo.

Con CRISPR-Cas9 los científicos pueden remplazar uno de los billones de letras presentes en el genoma de un organismo o remover segmentos cortos (como cuando se edita un texto en el computador). La tecnología es llamada edición de genes o del genoma.

Un informe de prensa de esa universidad, recordó que las primeras aplicaciones clínicas están en camino: curar enfermedades hereditarias, pero en el campo agrícola es algo distinto. El tema no es si los investigadores crearán plantas más sostenibles, sino si las dejarán plantar en vista de las regulaciones sobre organismos modificados genéticamente, pues esta es una técnica diferente a la usada hasta hoy, pues no se inserta un gen de otro organismo.

En Suecia no habrá problemas como tampoco en Estados Unidos. El organismo analizado era un hongo que había perdido parte de su ADN que lo hacía café.

Pero este verano fue distinto sucedió algo por primera vez en Europa por fuera de un laboratorio. Y fue un repollo. Creció en un jardín fuera de Umeå en el norte de Suecia, un lugar como cualquiera, dijo Stefan Jansson.

Pero es un paso simbólico muy significativo para la era que se avecina usando las tijeras genéticas.

Fue un plato para dos, que degustaron una comida del futuro. Tallarines a la CRISPR-Cas9.

10 noticias científicas de la semana

Foto Wikipedia commons

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1. El aire que enferma ciclistas

Científicos presentaron en Environmental Science & Technology análisis del aire que respiran los ciclistas en sus recorridos, encontrando que en zonas congestionadas los compuestos orgánicos volátiles eran 100 a 200 veces más altos y ellos absorbían 40 a 100% más en esos sitios, lo que sugiere la importancia de rodar lejos del tráfico pesado. Un alto precio por contribuir a descontaminar las ciudades. Muchos de esos compuestos son cancerígenos.

2. Qué cosa tan enorme

Astrónomos pudieron medir con precisión el agujero negro supermasivo en el centro de la galaxia NGC 1332 a 73 millones de años luz de nosotros: es unos 660 millones de veces más masivo que el Sol y una nube de gas lo rodea a una velocidad de 1,8 millones de kilómetros por hora. La medición se logró con la red Alma en Chile y fue publicada en Astrophysical Journal Letters.

3. ¿Hongo esquizofrénico?

Un novedoso estudio de científicos de la John Hopkins vinculó la esquizofrenia con un mayor número de infecciones por el hongo Candida y el desorden bipolar. Personas con esos desórdenes era más probable que hubieran tenido infecciones repetidas por el hongo según el estudio en npj Schizophrenia, aunque los autores indicaron que no se puede hablar aún de causa-efecto pero el hallazgo sí permite un examen al rol de los estilos de vida, sistema inmunológico debilitado y las conexiones microbios-cerebro como contribuyentes a un mayor riesgo de esos problemas mentales.

4. Tres planetas y una enana

En torno a una estrella enana a solo 40 años luz, astrónomos detectaron 3 planetas con tamaño parecido al de la Tierra y aunque 2 de ellos residen muy cerca a la estrella, que esta sea mucho menos caliente que el Sol abriría las posibilidades de que estuvieran en zona habitable. Del tercer cuerpo no se pudo establecer la órbita. Estas estrellas son un buen objetivo en busca de otras Tierras porque constituyen 15% de las estrellas cercanas a nosotros. El logro fue publicado en Nature.

5. La onda de choque

Astrónomo detectó la segunda onda de choque producida en la fusión de cúmulos de galaxias, que se desplaza a 2.700 kilómetros por segundo. El hallazgo revelado en The Astrophysical Journal ayuda a entender más la evolución de esos objetos a tan gran escala y a estudiar fenómenos de alta energía en el medio intergrupal. La detección se hizo en el cúmulo Abell 655.

6. Robot cirujano

En otro avance en cirugía robotizada, científicos lograron una operación de tejido blando en cerdo vivo mediante un robot, sin uso de las manos humanas, logrando alto nivel de precisión según un artículo aparecido en Science Translational Medicine. Este tipo de tejidos requiere suma destreza por las situaciones inesperadas que pueden ocurrir durante la intervención. Los robots han ganado presencia como asistentes, no como cirujanos directamente, por lo cual este logro tiene más relevancia.

7. El noveno, en entredicho

A comienzos de año hubo revuelo por la publicación de un estudio que sugería la existencia del planeta 9 en nuestro Sistema Solar. Ahora otro grupo de astrónomos publicaron en Astrophysical Journal Letters el análisis de varias de los escenarios para la existencia de ese planeta y concluyeron que son muy bajas, lo que atiza la hoguera de quienes siguen en la búsqueda de ese esquivo y hasta ahora inexistente cuerpo.

8. El perro comelón

Quienes tienen perros labradores retrievers saben de su avidez por la comida y su tendencia a la obesidad. Un estudio en Cell Metabolism vincula ese comportamiento a una mutación en el gen POMC. En los perros más obesos había un enredo en la sección final del gen, lo que hace que no tengan la capacidad de sentirse llenos luego de una comida.

9. Somos más

Un nuevo estudio sobre el tema sugiere que el planeta podría albergar un billón de especies, d ellas cuales apenas se han encontrado menos de 3 millones. El estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences se basa en nuevos modelos que consideran la altísima cantidad de microbios que deben existir. Hasta ahora las investigaciones sobre la biodiversidad de la Tierra arrojan resultados muy diferentes.

10. Más carne al banquillo

Para rematar los estudios de la Organización Mundial de la Salud que vinculó el año pasado el consumo de carne con mayor riesgo de cáncer, una publicación en el Journal of the American Osteopathic Association, mostró que en un estudio con 1,5 millones de personas se encontró que la mortalidad por todo tipo de causas es más alta en quienes consumían carne, en particular la roja y la procesada.

10 noticias científicas de la semana

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1. Madre e hija comparten emociones

Es más probable que la estructura cerebral llamada sistema cortico límbico sea pasado de madre a hija que de ella a hijo o de padres a hijos de cualquier género. Ese sistema gobierna la regulación de las emociones y tiene un papel en los desórdenes del genio, incluyendo la depresión, revelando que las emociones de la hija provienen en parte de la madre. El estudio se hizo con 65 familias y fue publicado en el Journal of Neuroscience.

2. Sicae en el zika cuidado

Esta semana se activaron las alarmas por la epidemia de zika. La Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana, el Ministerio de Salud de Colombia y entidades de distintos países presentaron nuevas medidas y llamaron a reuniones urgentes dado el ritmo de expansión de esa enfermedad producida por un virus que transmite el mosquito Aedes aegypti. Para algunos, es una verdadera pandemia. Crece la preocupación por la posible afectación de los fetos y bebés en mujeres embarazadas que contraigan el mal.

3. Hongos espaciales

Un pequeño hongo que crece en un ambiente hostil como la Antártida fue llevado a la Estación Espacial Internacional y leugo de 18 meses allí en condiciones similares a las que se encontrarían en Marte, 60% de las células permanecían inalteradas, vivas, un experimento que aporta elementos par ala búsqueda de vida en el planeta rojo. También se investigó la reacción de líquenes de España y Austria. Los resultados fueron publicados en Astrobiology.

4. Gen esquizofrénico

El riesgo de que una persona desarrolle esquizofrenia aumenta si hereda una variante específica de un gen relacionado con la eliminación de la conexión entre las neuronas. El hallazgo representa la primera vez que el origen de esa enfermedad psiquiátrica es relacionado con una variante específica de un gen y con procesos biológicos. El estudio se hizo con 65.000 personas y fue publicado en Nature.

5. Envejecer

El envejecimiento es todavía uno de los procesos misteriosos en biología. Científicos hallaron una regularidad estadística sorprendente de cómo una variedad de factores ambientales y genéticos afectan el ciclo de vida del nemátodo C. elegans, lo que sugiere que el envejecimiento no tiene una sola causa molecular sino que es un proceso sistémico que involucra muchos componentes dentro de una red biológica compleja. El estudio apareció en Nature.

6. Unos bigotes muy útiles

Nuestros órganos sensoriales registran objetos y estructuras en el mundo exterior, envueltos todo el tiempo en una comunicación de doble vía con el cerebro. Un estudio en Nature Neuroscience halló que las ratas usan sus bigotes para obtener esa información en la noche. Unos grupos de terminaciones nerviosas, los mecanorreceptores, situados en la base de cada bigote actúan como pequeñas calculadoras que calculan todo el tiempo cómo la base del bigote gira, con lo que el cerebro siempre está enterado de esa información.

7. El planeta plástico

A la chica y el chico plásticos que canta la salsa hay que agregarle que vivían en un planeta de plástico, que será realidad hacia mediados de siglo. Eso sugiere un estudio publicado en Anthropocene en el cual se muestra cómo ese producto está moldeando el planeta al punto que dejará huella permanente en la geología de la Tierra durante millones de años. Para los geólogos del futuro será un ingrediente que aportará mucha información al analizar los estratos del terreno.

8. Un año muy largo

Astrónomos reportaron en Monthly Notices of the Royal Astronomcial Society que un planeta que parecía vagar solo por el espacio en verdad está ligado a una estrella que reside a un billón de kilómetros, a la que daría 900.000 años en completar un giro o año. Es el sistema más grande conocido hasta ahora. El planeta es del tipo Júpiter, mucho más grande que este pero menor a una enana marrón (llamadas estrellas fallidas).

9. Un ratón sin Y

Al incrementar la expresión de dos genes no del cromosoma Y, investigadores de la Universidad de Hawai produjeron un ratón que carece de cromosoma Y, pero que pueden producir una clase de espermatozoides que se hacen viables mediante técnicas de reproducción asistidas, según el reporte presentado en Science. Un avance que algún día podría traducirse en la superación de determinados casos de infertilidad.

10. Ojo con esa técnica

Cerca de 1.500.000 personas en el mundo sufren retinitis pigmentaria, una enfermedad heredada que causa una degeneración progresiva de la retina provocando ceguera. Mediante células madre de un paciente, científicos usaron la técnica de edición genética para corregir una de las mutaciones que con frecuencia deriva en esa enfermedad. El avance fue publicado en Nature y significa que podría llegarse a una estrategia de trasplante personalizado para una variedad de enfermedades de la retina. Los estudios proseguirán.

10 noticias científicas de la semana (27-1)

1. ¡Infectados!

El número de brotes de enfermedades infecciosas en humanos se ha multiplicado por 4 en el periodo 1980-2013 de acuerdo con un reporte presentado en el Journal of the Royal Society Interface. Los científicos rastrearon 12.102 brotes de 215 enfermedades infecciosas en 229 países. Bacterias, virus, enfermedades zoonóticas y aquellas causadas por transmisión de vectores responden por la mayoría de los brotes.

2. Bendito chocolate

Recordar dónde quedó el auto o reconocer a alguien no es fácil cuando se envejece, una pérdida asociada al debilitamiento del giro dentado, una región del hipocampo en el cerebro. Científicos reportaron en Nature Neuroscience que ese funcionamiento puede ser mejorado parcialmente consumiendo epicatechina y otras moléculas de flavonoles presente en el chocolate. El estudio se hizo con 37 participantes de 50 a 69 años de edad.

3. Los genes del mal

Dos genes relacionados con conductas criminales violentas como homicidios e intentos de homicidio fueron descubiertos por investigadores de Finlandia según un artículo publicado en Molecular Psychiatry. Estas variantes se encontraron un cerca del 10% de los condenados por delitos graves. Al comparar con otras personas condenadas por actos no violentos no se encontraron en ellos las dos variantes.

4. El parásito esquizofrénico

Aunque desde hace tiempo se ha dicho que el parásito Toxoplasma gondii, que solo completa su ciclo en los gatos, es responsable de casos de esquizofrenia, los hallazgos han sido cuestionados. Ahora un estudio en Preventive Veterinary Medicine sugiere que 1/5 de los casos sí son producidos por el parásito, que entra a los humanos vía ingestión de carne de animales infectados y mínimamente por contacto directo con heces de los gatos que portan el parásito.

5. La genética del autismo

Cosa complicada: dos grandes estudios sobre el autismo involucrando más de 50 laboratorios en el mundo, detectaron docenas de nuevos genes implicados en el autismo. Mutaciones raras en ellos, se demostró, afectan las comunicaciones en el cerebro y comprometen mecanismos biológicos fundamentales que dirigen si, cuándo y cómo se activan los genes. Ambos estudios aparecieron en Nature.

6. Polvo para los planetas

Con la red Alma (Atacama Large Millimeter/submillimeter Array) en Chile, astrónomos detectaron una corriente de gas y polvo cayendo desde un masivo disco externo hacia un sistema binario de estrellas que podría incidir en un segundo disco para la formación de planetas. Una de las raras veces en que se observa el proceso de formación. El sistema, GG Tau-A se encuentra a unos 460 años luz de la Tierra hacia la constelación Tauro.

7. Un estómago miniatura

Mediante células madre pluripotentes científicos generaron en laboratorio tejido estomacal tridimensional y funcional, lo que permitirá el estudio de diferentes enfermedades asociadas con ese órgano como la infección por Helicobacter pylori. El estudio fue publicado en Nature. El desarrollo allana el camino además para producir otros órganos como pulmones y páncreas. No se habían generado hasta ahora células gástricas a partir de las células madre pluripotentes.

8. Mundos entrometidos

En un estudio publicado en Physical Review X científicos de la Universidad Griffith indicaron que los universos paralelos que sustentan algunas teorías de verdad existen pero no actúan de modo independiente como se ha creído sino que interactúan, influenciándose sutilmente, lo que ayudaría a explicar ciertos aspectos extraños de la mecánica cuántica. En el modelo caben mundos que serían similares al nuestro, otros no.

9. Salamandras amenazadas

Muchas especies de ranas en el planeta están amenazadas por un hongo. Muchas desaparecerán. Ahora un estudio en Science llamó la atención sobre otro caso: el hongo que mata las salamandras, identificado en Europa el año pasado pero que puede extenderse a otras regiones del planeta. El hongo de origen asiático B. salamandrivorans invade con rapidez la piel del reptil, vital para la respiración.

10. La capa del viejo ozono

El agujero en la capa de ozono sobre la Antártica alcanzó su pico máximo anual el 11 de septiembre reveló la Nasa. El tamaño este año fue de 24,1 millones de kilómetros cuadrados o 376 veces el área de Antioquia. En total, el agujero es menor a lo observado durante el periodo 1998-2006 y es similar al d ellos años 2010, 2012 y 2013. El agujero se expande durante los meses de agosto y septiembre.

Este hongo conoce bien a su víctima

La hormiga manipulada. Cortesía Penn State

Sabe a quién caerle. Aunque parece difícil de creer, esto fue lo que encontraron científicos:

Un hongo parásito que se reproduce manipulando la conducta de una hormiga, emite un coctel de químicos que controlan el comportamiento cuando encuentran el cerebro de su hospedero, pero no cuando infecta otras especies.

El hallazgo, que sugiere que el hongo ‘conoce’ su hospedero preferido, aporta pistas sobre los mecanismos moleculares detrás de este fenómeno, dijeron los investigadores.

“Los hongos son muy conocidos por su capacidad de secretar químicos que afectan su ambiente”, dijeron Charissa de Bekker, autora principal, del Penn State’s College of Agricultural Sciences, y Ludwig Maximilian de la Universidad de Munich. “Por eso queríamos saber qué químicos emplean para controlar con tanta precisión la conducta de las hormigas”.

El estudio se centró en especies de hongos del género Ophiocordyceps, conocido como la el de la hormiga zombi, a la que controla induciéndola a morder y quedar atenazada.

Estos hongos infectan muchas especies, la que infecta hormigas ha desarrollado un mecanismo que las induce a morir atadas por sus mandíbulas a material vegetal, permitiendo una plataforma desde la cual puede crecer y disparar esporas para infectar otras hormigas.

Para estudiar el mecanismo produjeron infecciones en condiciones de laboratorio y emplearon el análisis metabolómico que estudia los procesos químicos asociados con los productos moleculares del metabolismo.

Al estudiar el hongo Ophiocordyceps unilateralis encontraron que puede infectar y matar hormigas que no son su objetivo, pero no puede manipular su conducta. “El cerebro de las especies blanco fue la clave para entender la manipulación”, dijo Bekker.

Los investigadores encontraron además que el hongo emitía miles de químicos y actuaba diferente en la presencia del cerebro de una hormiga con la que había coevolucionado, no con otras.

El estudio fue publicado en BMC Evolutionary Biology.

¿Una nueva rama del árbol de la vida?

No hay nada que se le parezca en la Tierra y había pasado desapercibida hasta ahora.

No es una planta, tampoco un animal ni un hongo. No. Es Collodictyon, un protozoario que se alimenta de algas, detectado en un lago de Noruega.

La secuenciación de trozos de su genoma, incluido su ADN ribosomal, mostró que no es parecido a nada en el planeta, de acuerdo con el análisis de Kamran Schalchian-Tabrizi, del Microbial Evolution Research Group en la Universidad de Oslo.

Vendría a caer en el árbol de la evolución entre los parásitos unicelulares llamados excavados y las amebas.

Es decir: podría representar un nuevo reino de la vida, según los autores del estudio.

“El origen temprano y diferente de Collodictyon sugiere que constituye un nuevo linaje en la filogenia eucariota global”, escribieron en el journal Molecular Biology Evolution.

Dentro de sus rasgos, posee 4 flagelos en oposición a 1 de mamíferos, hongos y amebas y 2 de las algas, plantas y excavados. Es más: tiene la estructura interna de un parásito, pero caza como una ameba.

Los investigadores sugieren que este extraño organismo puede representar morfologías antiguas dentro de los eucariotas y proveer por lo tanto pistas sobre las primeras formas de vida.

Las hormigas hacen fiesta ‘pro infección’

Tal como en las fiestas que hacían o hacen algunas mamás cuando un hijo tiene varicela para que los demás la contraigan en esas infantil, las hormigas actúan de la misma manera.

Sí. Las hormigas se esfuerzan por alcanzar una inmunidad social, ese fenómeno por medio del cual el contacto con individuos infectados puede otorgar resistencia en la comunidad, dice un nuevo estudio en el journal Plos Biology.

Las hormigas refriegan con sus congéneres infectadas con hongos para obtener una reducción de la infección al promover una respuesta inmunitaria.

“Este estudio es un aporte más al entendimiento de cómo los insectos se defienden de los patógenos”, dijo a The Scientist Philip Starks, ecólogo del comportamiento en Tufts University, quien no estuvo envuelto en la investigación.

La identificación de individuos infectados y la interacción con ellos puede tener ventajas, que solo se sienten cuando el patógeno está presente así la colonia no desperdicia energía en mantener la inmunidad cuando no hay amenaza alguna.

Este nuevo estudio partió de una observación previa del grupo de Sylvia Cremer en el Instituto de Ciencia y Tecnología de Austria en Klosterneuburg, de que la introducción en la colonia de una hormiga infectada la protegía contra el patógeno. Cómo se obtenía esa protección no estaba claro, dijo Cremer pero se pensaba en dos mecanismos: inmunidad activa y pasiva. En la pasiva, los péptidos antimicrobianos se regulaban luego de que la infección pasara entre individuos por contacto físico, confiriendo resistencia contra el patógeno sin alentar una infección ni una respuesta inmunitaria. En la activa, los congéneres adquieren su infección al contactar la hormiga infectada promoviendo su propia respuesta inmunitaria para prepararse para una exposición subsiguiente.

Mediante infección con el hongo Metarhizium anisopliae, que se adhiere a la cutícula externa de los insectos e infecta solo tras haberse abierto camino hasta el cuerpo, lo que tarda un día, los científicos comprobaron que las hormigas emplean la inmunización activa.

En la foto de M. Konrad, hormigas Lasius neglectus infectadas

Las abejas se automedican

Como la ida al médico no les es nada fácil, las abejas se automedican. Sí, tal como se lee.

Una investigación de North Carolina State University mostró que las abejas, cuando su colonia se infecta con un hongo nocivo, recoge grandes cantidades de una resina de un árbol para combatir la infección. Un sorprendente hallazgo sobre la increíble complejidad de la vida en la naturaleza.

“A la colonia no le importa gastar energía y el esfuerzo de las obreras en recolectar las resinas”, dijo Michael Simone-Finstrom, investigador de postdoctorado en el Departamento de Entomología de esa universidad y cabeza del estudio.

“Por lo tanto este comportamiento se ha desarrollado dado que el beneficio para la colonia excede los costos”.

Las abejas normalmente untan sus panales con propóleos, una mezcla de resinas de plantas y cera con propiedades antifúngicas y antibacteriales. Las abejas domésticas usan los propóleos para rellenar los agujeros en sus colmenas. Sin embargo, los científicos encontraron que, amenazadas por un hongo, producen una cantidad mucho mayor de propóleos, 45% más. Las abejas también remueven físicamente las larvas infectadas que han sido parasitadas por el hongo y que son empleadas por este para crear esporas.

Los propóleos, han determinado los científicos, reducen de manera sustancial la tasa de infección de los panales.

Estos insectos distinguen entre el hongo nocivo del benigno, dado que no aumentan los propóleos cuando se trata de una especie benigna. En vez de eso, remueven físicamente las esporas. En el estudio se encontró que la automedicación tiene límites. Las colonias infectadas con bacteria patogénica no reúnen más propóleos pese a que este también tiene propiedades antibacteriales. “Hubo un ligero incremento, pero no significativo estadísticamente”, dijo Simone-Finstrom says. Es algo que seguirán investigando.

El estudio fue publicado en el journal Plos One y sirve de ayuda para los apicultores que prefieren una colmena sin resinas, pues es pegajosa y es más difícil trabajar con ella. Pero su presencia, quedó demostrado, tiene su fin y en últimas es una ventaja.

Foto de propóleos, cortesía

Una mosca se apodera de las abejas

Si le sorprende una abeja que parece borracha, anda en círculos como un zombie y permanece cerca a una luz, no se extrañe: ha sido invadida, no por un mal espíritu sino por un parásito volador.

Desde hace unos años preocupa la crisis de las abejas en Norteamérica. Mueren a ritmo acelerado. Se han encontrado virus y hongos asociados a esa letalidad, pero ahora se ve que tienen otro enemigo de cuidado.

En estudios previos, científicos han visto que la mosca parásita Apocephalus borealis infecta y mata los abejorros y las avispas de papel, mientras que la mosca decapitadora, un insecto del mismo género, implanta sus huevos en las hormigas, cuyas cabezas estallan luego de que la larva devora el cerebro de la hormiga y disuelve sus tejidos conectivos.

Ahora se ha encontrado que A. borealis parasita también las abejas, lo que se detectó en 24 de 31 sitios a lo largo de la bahía de San Francisco, así como en panales comerciales en California y Dakota del Sur.

Los tests genéticos revelaron que algunas moscas y abejas eran infectadas con el virus que deforma las alas y el hongo Nosema ceranae, implicados en el desorden de colapso de la colonia (CCD).

La hembra A. borealis inyecta sus huevos en el abdomen de la abeja poco después de entrar en contacto con ella, se vio en laboratorio. Unos 7 días después, unas 25 larvas maduras emergen del área entre la cabeza y el tórax de la abeja. En el medio natural, no se observaron más de 13.

Se detectó que en su medio natural, las abejas parasitadas abandonan el panal y se congregan cerca a fuentes de luz, donde comienzan a comportarse de manera extraña.

Cuando está cerca de morir, la abeja se pone en un sitio y se encorva, pero las parasitadas caminan en círculos, parecen desorientadas y con poco equilibrio y a menudo no son capaces de levantarse.

“Se mantienen estirando las patas y luego caen sobre el lomo”, dijo Andrew Core, coautor del estudio, de San Francisco State University.

“Parecen un zombie”.

En la iamgen aparecen:

a. Mosca A. borealis.

b. Abeja siendo parasitada por la mosca.

c. Larva emergiendo entre tórax y cabeza de la abeja.

Cortesía Plos One

El hongo más veloz y el hongo que escupe

Tal como los futbolistas y beisbolistas que se la pasan escupiendo todo un partido, no porque los hayan visto, diferentes hongos escupen literalmente para ayudarse a enviar sus esporas lejos con una aceleración sorprendente.

Los hongos amantes de los excrementos, los coprophilous han perfeccionado una técnica con la cual pueden lanzar las esporas a velocidades de 4 a 21 metros por segundo. La medalla de oro en aceleración la obtiene Ascobolus immersus, con un registro de 1.800.000 m s-2, una aceleración que puede ser el récord del vuelo más rápido en la naturaleza.

Para ponerlo en contexto, de acuerdo con el experto Moselio Schaechter en su blog de las pequeñas cosas (Small Things Considered), una bala que sale por el tubo de un rifle con una velocidad de 600 m s-1 alcanza una aceleración de 200.000 m s-2.

La marca en cuanto a distancia la tiene Pilobolus kleinii, cuyas esporas se han encontrado a 2,5 metros de distancia. Todo un suceso considerando que el hongo no pide ni la vigésima parte de una pulgada.

Para alcanzar esa distancia, la esporangiofora aumula fluido rico en azúcares e iones, lo que incrementa la concentracio´n de osmolitos y aumenta la presión dentro de la vesícula bulbosa. Con eso se lgora la explosiva descarga del fluido que lleva la espora más lejos que cualquier otro hongo.

Lo llamativo del mecanismo es que la ruptura de la esporangiofora se da en un punto muy preciso por lo que el líquido es lanzado casi instantáneamente con la espora.

Un escupitajo al fin y al cabo, como se aprecia en el video.

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