El pensamiento surgió hace 1,8 millones de años

La profesora Shelby con fósiles antiquísimos. Foto University of Iowa

La profesora Shelby con fósiles antiquísimos. Foto University of Iowa

Cuando se habla de la evolución de los homínidos y los homíninos se trata de sobreentender que la forma humana de pensar surgió muy reciente.

Pero tal vez no haya sido así. No a la luz de un estudio publicado en Nature Human Behavior realizado por un neuroarquéologo de Indina University.

Al usar imágenes cerebrales avanzadas, sugiere evidencias de que la forma humana de pensar emergió hace al menos 1 800 000 años.

Es decir, sitúa la aparición de la forma de conocimiento humano en la emergencia del Homo erectus, una forma temprana de humanos (no la misma especie humana) hallado inicialmente en África, cuya evolución fue al menos 600 000 años antes que los Neandertales.

Estos resultados sugieren que la transición de la forma tipo simio de pensar y de comportamiento a la humana apareció sorprendentemente pronto”, dijo Shelby S. Putt, del The Stone Age Institute en esa universidad.

Las conclusiones se basan en la actividad cerebral de individuos modernos a los que se les enseñó a crear dos tipos de herramientas antiguas, de la era olduvayense (herramientas planas) y las más complejas hachas achelenses. Ambas se hacen golpeando rocas.

Las olduvayenses aparecieron hace cerca de 2,6 millones de años. Están entre las primeras usadas por nuestros ancestros; las achelenses datan de hace 1 800 000 años hasta hace 100 000.

Los neuroarqueólogos estudian a los humanos modernos para entender cómo las especies prehumanas evolucionaron el conocimiento desde el acto de pensar, pues de los fósiles no se obtiene ese registro.

Ese estudio se logra con las técnicas modernas de imágenes cerebrales. En el estudio de Putt se usó espectroscopía funcional cercana al infrarrojo para observar la actividad cerebral en las personas mientras aprendían a fabricar ambos tipos de herramientas con sus manos.

Se encontró que se requerían atención visual y control motor para crear las simples herramientas olduvayenses. Una mayor porción cerebral se requería para las más complejas herramientas achelenses, incluyendo regiones asociadas con la integración visual y la información auditiva y sensomotriz, la planeación y la memoria.

Hallan una de las flores más antiguas

La planta con sus flores. Foto David Dilcher

Que haya sido la primera, no. Pero que fue una de las primeras, sí. Paleobotánicos de Indiana University encabezados por David Dilcher identificaron una planta de agua dulce de hace 125 a 1330 millones de años que está entre las primeras que florecieron.

El hallazgo reportado en Proceedings of the National Academy of Sciences, significa un cambio grande en la forma presumida de las primeras flores del planeta, las angiospermas.

Para Dilcher, genera grandes inquietudes acerca de la historia evolutiva inicial de las plantas de flores, así como de su rol en la evolución de otras plantas y de la vida animal.

Se trata de Montsechia vidalii, acuática, que alguna vez fue abundante en lagos de agua dulce en lo que ahora son regiones montañosas en España. Los fósiles fueron descubiertos hace más de 100 años en depósitos del rango Iberia en centro de España y el rango Montsec en los Pirineos, cerca a la actual frontera con Francia.

Otra planta, hallada en China, Archaefructus sinensis, estaba propuesta como la primera planta de flores.

“La primera flor es un mito, como el primer humano”, dijo Dilcher. “Pero basados en este análisis sabemos ahora que Montsechia es contemporánea, sino es que es más antigua que Archaefructus.

El investigador es autoridad mundial en anatomía y morfología de las angiospermas que ha estudiado por décadas el surgimiento y diseminación de las plantas de flores.

El fósil, dijo, no fue bien entendido y fue malinterpretado en los análisis iniciales.

Las nuevas conclusiones se basan en un análisis de más de 1.000 restos fosilizados de Montsechia, cuyas estructuras de yemas y hojas fueron separadas de la roca aplicando ácido hidroclórico. Y la cúticula, esa capa protectora d ellas ho9jas que revelan su forma fueron también tratadas con una mezcla de ácido nítrico y clorato de potasio.

Para Donald H. Les, profesor de ecología y biología evolutiva de la University of Connecticut, el estudio ofrece una nueva perspectiva de un gran misterio en la biología de plantas.