Las 10 noticias científicas

Péndulo para hipnotismo. Foto Pixabay

Péndulo para hipnotismo. Foto Pixabay

 

1. Duérmase, duérmase

Los párpados le pesan, sus brazos se tornan ligeros, usted se ve flotando. Hipnosis, una antigua forma de medicina psicoterapia que no convence a todos. Científicos de Stanford University encontraron cambios en 3 áreas cerebrales cuando la persona está hipnotizada, hallazgo publicado en Cerebral Cortex. Cambios reales en la corteza anterior cingulada, la corteza prefrontal dorsolateral y la ínsula. En personas fáciles de hipnotizar esta técnica ha servido para reducir el dolor crónico y de procedimientos médicos, de lo que se han ocupado estudios previos.

2. Inactividad riesgosa

El impacto de la escasa capacidad física en el riesgo de muerte solo es superado por el cigarrillo, en hombres de edad media, reveló un estudio en el European Journal of Preventive Cardiology. Es un riesgo mayor que la presión alta o el colesterol elevado, según los autores. Un estudio que recuerda la importancia de mantenerse activos físicamente durante toda la vida y que observa que mientras el consumo de tabaco se ha reducido, aún no se logran avances significativos en incrementar la actividad física de la población en general.

3. Palma, bosques y biodiversidad

Más del 30 % de las selvas sin protección en áreas adecuadas para el cultivo de palma de aceite están en peligro en 4 continentes reveló un estudio en Plos One. Los investigadores analizaron la situación en 20 países, entre ellos Colombia, sabido que acá ha crecido con celeridad el cultivo de palma en distintas regiones, como la Orinoquia o altillanura como llaman algunos. Un crecimiento en el país del 69.5 % en área plantada desde 1989. Muchas de las plantaciones en los países analizados se hacen en tierras donde se ha tumbado la selva. El estudio profundiza además en la amenaza a la biodiversidad de aves y mamíferos por la deforestación en tierras aptas para la palma.

4. Una estrella solitaria

Cuando CX330 fue detectado como fuente de rayos X por el observatorio espacial Chandra de la Nasa, no parecía nada extraño. Pero al mirarlo con el observatorio espacial Wise se detectó gran cantidad de polvo caliente alrededor. Al comparar datos con otros suministrados por el telescopio espacial Spitzer todo parece indicar que es una estrella joven que ha estado emitiendo destellos por un tiempo, que la hacen muy brillante. Pero el cuento es que está en una región donde no debería, es decir anda sola acabándose de formar pues apenas debe tener como 1 millón de años, lejos de cualquier vecino, lo cual no es común. El informe apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. No se sabe qué tanto crecerá.

5. La ballena con pico

Mediante análisis genético, que ha sido herramienta básica en los últimos años para identificar especies, científicos encontraron una nueva ballena de pico, de color café, distinta a la ya conocida ballena de Baird. En el análisis genético de 178 de ballenas se detectaron 8 individuos de la nueva especie, que es esquiva y de la cual tal vez no exista una población alta. El hallazgo se publicó en Marine Mammal Science y recuerda que falta mucho por conocer de la vida marina, que es destruida a grandes pasos.

6. Ejercicio y longevidad

Un artículo en Science Advances encontró una relación entre el ejercicio y la vida más larga debido a una protección que aquel brindaría sobre los telómeros, cápsulas que protegen los cromosomas y cuyo acortamiento con el paso de los años va reduciendo la vida al reducir la capacidad de reposición de las células y tejidos. El hallazgo corrobora estudios previos que también sugerían que el ejercicio protegería contra el envejecimiento.

7. Envenenados

Una investigación en Proceedings of the Royal Society B reprotó que dos insecticidas neocotinoides pueden estar afectando machos de las abejas reduciendo su vida y el número de espermatozoides vivos, lo que en últimas afecta la supervivencia de estos insectos. Esos productos están parcialmente prohibidos en Europa. Un hallazgo más que aporta a la actual y muy real crisis de los polinizadores en amplias regiones del planeta.

8. Especies en el limbo

Cuántas especies de plantas se están extinguiendo no se sabe dada la dificultad para declarar una extinción, sugiere un artículo en Science. En 1990 se predijo que par 2015 se habrían extinguido 30.000 pero el año pasado solo había reportes de menos de 150. ¿Qué pasó con el resto: La extinción no es un proceso rápido y menos su certificación. Muchas de las especies en vías de desaparecer se consideran ‘muertos vivientes’ porque aunque quedan unas no es viable su reproducción y persistencia.

9. Los primeros agricultores

Un análisis genético permitió distinguir tres poblaciones diferentes donde surgieron las prácticas agrícolas, dos de ellas nuevas: Anatolia en Turquía, ya registrada, y el Levante e Irán, prácticas que surgieron hace 12.000 a 8.000 años y que pudieron suponer un intercambio entre esas culturas. En cada una cada proceso fue diferente. El estudio apareció en Nature.

10. Misterioso planeta enano

Ceres es el mayor cuerpo en el cinturón principal de asteroides entre Marte y Júpiter. De hecho es un planeta enano. En su historia debería haber acumulado 10 a 15 cráteres más grandes de 400 kilómetros y al menos 40 mayores a 100 kilómetros. Pero la sonda Dawn que estudia ese cuerpo, solo ha hallado 16 más grandes de 100 kilómetros pero ninguno mayor a los 175. Un estudio publicado en Nature Communications sugiere actividad interna que poco a poco borró la mayoría de esos cráteres de impacto en un sitio donde debió existir una violenta ola de colisiones hace miles de millones de años.

Las 10 noticias científicas de la semana

1. Te comen por los genes

Un nuevo estudio publicado en Plos One sugiere que los mosquitos prefieren unos humanos sobre otros debido a los genes. Se sabe que unas personas son más dulces para las picaduras. Se sabe que a las mujeres embarazadas las pican más, así como a las personas con más peso. Y el olor también los atrae. Este estudio sugiere que los genes vinculados al olor tienen que ver en esa dulce atracción de mosquitos.

2. Ediciones peligrosas

En un hecho sin par, científicos chinos reportaron haber realizado la primera edición de genética de embriones humanos, técnica mediante la cual se modifican embriones para remediar enfermedades antes del nacimiento y que se pasarán de generación en generación. El desarrollo apareció en Protein & Cell. En semanas pasadas científicos pidieron una moratoria en el tema por las implicaciones que trae, porque podría derivar en la modificación de los rasgos físicos del feto para que nazca ‘el niño perfecto!

3. El reloj del universo que nunca se atrasa

La hora exacta no es solo indispensable para cumplir con las citas. No. Lo es también para el sistema de posicionamiento geográfico (GPS) y muchas otras tecnologías. Bueno, científicos del Instituto de Tecnología y Estándares de Estados Unidos (NIST) mejoraron el reloj atómico de estroncio de modo que no se atrasa ni adelanta un segundo en ¡15.000 millones de años!, casi la edad del universo. El logro fue presentado en Nature Communications.

4. Abejas envenenadas

Dos estudios publicados en Nature agregan evidencias al portafolio científico que sugiere que unos insecticidas, los neonicotinoides, son responsables de la muerte masiva de abejas. Estas han venido declinando de manera alarmante, atribuyéndosele a diversas razones, pero la de los insecticidas toma cada vez más fuerza, surgiendo una división entre quienes piden su prohibición y los que defienden el uso.

5. Nadie sabe para quién trabaja

Una combinación de una droga antiviral y un medicamento contra el cáncer eliminó 100% el virus de la hepatitis B en paciente australianos, en un estudio en fase preclínica se reveló en Proceedings of the National Academy of Sciences. Se trata de la droga birinapant, usada contra el cáncer y del antiviral entecavir. No se han visto efectos colaterales. Hoy la hepatitis B es incurable.

6. Una batata transformada

Tanta discusión por los organismos modificados genéticamente y científicos acaban de descubrir una novedad que puede dejar perplejos a muchos: la batata de todo el mundo contiene genes de la bacteria Agrobacterium. Sí, es una papa modificada genéticamente de forma natural, un caso más de transferencia horizontal de genes. El hallazgo se hizo mientras se analizaba el ADN en busca de enfermedades virales. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

7. De grano en grano se llena el planeta

Un nuevo estudio revela cómo se hacen los asteroides y planetas: a partir de partículas milimétricas llamadas cóndrulos, que vienen a ser los bloques originales de la formación del Sistema Solar. Son reunidos por la fuerza de gravedad sugiere el estudio en Science Advances. Esas minúsculas partículas tienen el tamaño exacto para ser frenadas por el gas que orbita alrededor de la estrella joven siendo capturadas luego por los asteroides… y los planetas.

8. Cuánto valen los océanos

En un estudio denominado Reviving the Ocean Economy, investigadores del WWF tasaron en 24 trillones de dólares el valor de las pesquerías, los barcos y el turismo del océano, que produce a su vez un valor anual de 2,5 trillones en recursos, una cifra no muy distante de estimativos previos. La idea es llamar la atención sobre la necesidad de darle un manejo sostenible.

9. Me desaparecí

Neurocientíficos del Instituto Karolinska en Suecia reportaron una ilusión perceptual de tener un cuerpo invisible y mostraron cómo el sentimiento de invisibilidad cambia nuestra respuesta física al estrés en situaciones sociales comprometedoras. El estudio apareció en Scientific Reports. En el experimento las personas sintieron su cuerpo en otro lado. Antes se había creado la ilusión de invisibilidad para una mano.

10. ¡Atájenlas!

Astrónomos ya conocían estrellas errantes que se habían ido de sus galaxias, expulsadas en diversas circunstancias. Ahora un estudio en Science reveló la existencia de galaxias errantes, que partieron de su grupo galáctico y ahora andan solas por el espacio, lo que les deparará un destino solitario. Estas galaxias se desplazan a 3.000 kilómetros por segundo y ya no regresarán nunca más a su casa.

Alimentos orgánicos no tendrían ventajas

Son productos más costos y en aras de la salud se justifica la mayor inversión. ¿Qué tan benéficos son las frutas, verduras y derivados orgánicos?

Un estudio de Stanford University acaba de dar su respuesta: no se diferencian de los no orgánicos.

“No hay mucha diferencia si usted es un adulto y hace su elección basado solo en la salud”, dijo Dena Bravata, autora senior de la investigación publicada en Annals of Internal Medicine en la que comparó los elementos nutritivos de uno y otro producto.

No solo no encontraron los científicos evidencias de un mayor valor nutritivo, sino que tampoco hallaron un mayor riesgo en el consumo de las alternativas no orgánicas, aunque el consumo de los orgánicos reduce la exposición a insecticidas.

La popularidad de productos orgánicos no ha dejado de ganar espacio. En Estados Unidos, entre 1997 y 2011, las ventas crecieron de US$ 3.600 millones a US$24.400 millones y no son pocos los consumidores que están dispuestos a pagar un mayor precio.

Y es que a menudo estos productos son el doble de caros que los no orgánicos. En su producción no se emplean pesticidas ni fertilizantes sintéticos, tampoco es rutinario el empleo de antibióticos ni de hormonas del crecimiento.

Bravata y su grupo analizaron estudios publicados a la fecha y encontraron un “cuerpo confuso de estudios, incluyendo algunos no muy rigurosos, que aparecen en publicaciones comerciales”. No hallaron una síntesis comprensiva que incluyera tanto beneficios como daños.

Los científicos analizaron miles de estudio, centrándose en los 237 más relevantes

No encontraron estudios de largo plazo sobre los resultados en la salud de quienes consumen productos orgánicos y de quienes no. Los estudios que incluían casos humanos iban de los 2 días a los 2 años.

Tras analizar los datos, se halló poca evidencia significativa en los beneficios de salud entre ambos tipos de alimentos. No se vieron diferencias consistentes en el contenido vitamínico de productos orgánicos y solo un nutriente, fósforo, fue mucho más alto en estos que en los no orgánicos (no es tan importante dado que pocas personas presentan deficiencia del elemento, dijeron los autores).

Tampoco hubo diferencias en el contenido de proteínas y grasas entre la leche orgánica y la convencional, aunque algunos pocos estudios sugieren que la primera tendría mayor contenido de ácidos grados omega-3.

Y tras toneladas de análisis, como dijo Bravata, no se identificaron frutas y verduras cuyo cultivo orgánico fuera una elección más sana.

Para sorpresa, tampoco se encontraron más amenazas por el cultivo con químicos. Se halló que la producción orgánica tiene 30% menos probabilidad de estar contaminada con pesticidas que la convencional, los alimentos orgánicos no necesariamente son 100% libres de pesticidas.

Solo futuros estudios con personas estudiadas durante varios años podrían entregar más luces sobre los beneficios reales o no de los alimentos orgánicos, una carencia que parece incidir en que hasta ahora no sea claro el beneficio.

Bacterias e insectos se unen contra insecticidas

Por algo son animales tan exitosos. Sí. En un sorprendente hallazgo se detectó que insectos comenzaron a unirse con bacterias para protegerse contra químicos.

Lo que se convierte en una dieta desintoxicante es el primer ejemplo conocido de una relación simbiótica que provee resistencia a los insecticidas, reportaron científicos en Proceedings of the National Academy of Sciences.

“Se ha creído que mecanismos de resistencia a insecticidas están codificados en los genomas de los insectos”, explicó Yoshitomo Kikuchi, microbiólogo del National Institute of Advanced Industrial Science and Technology en Hokkaido, Japón. “Nuestros hallazgos controvierten el sentido común”.

Kikuchi y colegas trataron puntos del suelo con fenitrothion, un insecticida barato empleado en todo el mundo. La bacteria Burkholderia, que puede desarmar el pesticida y romperlo por el carbono, florece en el mugre.

Los microbios come insecticidas también progresan dentro de los insectos de leguminosas, los Riptortus pedestris, expuestos en semilleros en esos puntos en los que se alimentaban de las bacterias puestas por los investigadores.

Se cree que cada insecto tiene unos 100 millones de células de Bukholderia en su intestino. En respuesta por proveerles un sitio cómodo para vivir, los insectos infectados adquirían una nueva tolerancia al pesticida en laboratorio. La mayoría sobrevivió a dosis de fenitrothion, que mataba en solo 5 días al 80% o más de los insectos sin bacterias.

Algunos investigadores creen que esta ruta de resistencia se podría diseminar con rapidez en los campos agrícolas. La resistencia a insecticidas evoluciona por lo general con lentitud a medida que cambios genéticos surgen en las sucesivas generaciones de insectos. Tomar la bacteria del suelo, que se reproduce y entonces evoluciona más rápido, parece un atajo fácil. Y los insectos que vuelan de sitio en sitio podrían también diseminar sus aliados microbianos.

“Esto podría explicar porqué los insecticidas son más efectivos unas veces que otras”, dijo Nacy Moran, bióloga evolutiva de Yale University.

En un trabajo de campo en la isla Minani-Daito, el grupo de Kikuchi encontró que 8 por ciento de ciertos insectos poseían la bacteria Burkholderia, que podía desactivar el insecticida.

Para científicos como Bruce Tabashnik, entomólogo de la Universidad de Arizona en Tucson, no es una cifra significativa para hacer la diferencia.

Pero por algo se empieza.

Imagen de R. pedestris

Un hongo es otra arma contra la malaria

Mata al menos 800.000 personas al año e infecta varios millones. La malaria es una enfermedad no vencida, en particular porque la sufren personas pobres de países menos desarrollados.

las estrategias para combatirla se han centrado en la muerte de los mosquitos Anopheles de una u otra manera: mediante fumigación directa o con la impregnación de insecticida en toldillos, entre otros métodos.

Pero infectarlos con el hongo transgénico Metarhizium anisopliae, enemigo natural del insecto, parece útil también al reducir su capacidad infecciosa.

En un estudio publicado en Science, científicos mostraron cómo modificaron el hongo que infecta a los mosquitos por contacto, para expresar moléculas que impiden la entrada de esporozoitos (células que produce el Plasmodium, parásito de la malaria para infectar otros huéspedes) a las glándulas salivales de los insectos, lo que reduce la cantidad que puede pasar a los humanos en una picadura, explicó una información en SciDev.Net.

Esos hongos redujeron hasta en un 98 por ciento el número de esporozoitos en dichas glándulas en comparación con los infectados por un hongo no modificado.

A los dos días de la infección, el 80 por ciento de los mosquitos no transmitía ya la malaria, contra 14 por ciento de aquellos que no tenían el hongo y 32 por ciento de los infectados con un M. anisopliae no modificado.

Esta modalidad no sería más cara que los insecticidas químicos actuales, dijo Raymond St. Leger, uno de los autores del estudio de la Universidad de Maryland, Estados Unidos, citado por SciDev.Net. Los hongos podrían utilizarse en interiores o al aire libre como un insecticida de contacto, aunque no eliminarían ni reducirían la expectativa de vida de los mosquitos.

Imagen del mosco con el hongo modificado.