Aclaran papel de los gérmenes y la mamá en la diabetes

Inyectándose insulina. Foto Tess Watson/Flickr

Inyectándose insulina. Foto Tess Watson/Flickr

La diabetes es una enfermedad devastadora que aunque puede ser manejada en muchísimos casos, afecta la calidad de vida. Al tiempo dos estudios aportan nuevos datos sobre las dos formas, diabetes 1 y diabetes tipo 2.

En un estudio en el Journal of Clinival Investigation científicos sugieren, de acuerdo con sus resultados, que la diabetes tipo 1 puede ser provocada por bacterias: parecen activar las células T, que normalmente nos protegen de los gérmenes, que ya se había demostrado destruyen las células productoras de insulina conocidas como las células beta.

Este hallazgo podría conducir a nuevas formas de diagnosticar prevenir y, quizás, detener la enfermedad.

En la diabetes tipo 1 las células T destructoras atacan las beta, que producen la insulina esencial para controlar los niveles de azúcar en la sangre. Al ser destruidas, las personas deben inyectarse insulina todos los días.

Los investigadores detectaron un bicho que activa esas células para atacar las beta.

La otra investigación se relaciona con la diabetes tipo 2, identificándose 2 genes heredados de la madre que inciden en un mayor riesgo de desarrollar esta clase de enfermedad. Estudios previos habían demostrado que en ella incide más la madre que el padre.

El avance de científicos de Lund University en Suecia fue publicado en Diabetologia.

Para los investigadores el hecho de que los genes heredados de la madre afecten el riesgo de enfermedad depende probablemente de los genes silenciados del padre en un proceso conocido como impronta.

La edad y factores del medio ambiente exponen los genes a cambios químicos, la metilación, que afecta su función y en algunos casos silencian los genes.

Así, el estilo de vida de la madre, con factores como el estrés, la dieta, las enfermedades y otros, pueden incidir en el riesgo futuro de enfermedad en el feto.

10 noticias científicas de la semana

Burbuja dejada por explosiones estelares en la Gran Nube de Magallanes. Foto Telescopio Gemini del Sur

Burbuja dejada por explosiones estelares en la Gran Nube de Magallanes. Foto Telescopio Gemini del Sur

1. Visitantes de la lejanía

La mayoría de los rayos cósmicos que están llegando a la Tierra provienen de cercanos cúmulos estelares de estrellas masivas según mediciones durante 17 años de un espectrómetro de Nasa en el espacio. Ha detectado cerca de 300.000 rayos cósmicos de núcleos de hierro ordinario y solo 15 del hierro radiactivo 60Fe: este es que proviene de una explosión de supernova, que debió ocurrir hace pocos millones de años. Entre los grupos que han estado ‘enviándonos’ rayos figuran Upper Scorpius y Lower Centaurus. El estudio apareció en Science.

2. El bebé

Quién creyera: un bebé con 3,4 kilos al nacer. ¿Mucho? Bueno eso tenían posiblemente los titanosaurios R. krausel cuando eclosionaban. De adultos medían 15 metros más o menos. Científicos analizaron los restos de un individuo que murió entre 39 y 77 días tras su nacimiento, tal vez de… hambre. En ese momento pesaba 40 kilos y medía 35 centímetros hasta la cadera. El estudio fue publicado en Science.

3. Dibujo, luego recuerdo

Al hacer dibujos de la información que se necesita recordar se refuerza la memoria y es mucho más fácil recordar después. En el artículo publicado en The Quarterly Journal of Experimental Psychology se analizaron varios métodos de recordación y hacer dibujos fue el que mejor funcionó, tal vez porque ayuda a formar una memoria más cohesionada que integra información visual, motriz y semántica.

4. Bacterias en acción

La conjunción de ciertas bacterias en el intestino produce sustancias que afectan el contenido de mielina en las neuronas lo que hace los ratones proclives a evitar el contacto social según el estudio publicado en eLife. Esas sustancias pasan la barrera del cerebro y reducen la mielina, que ha sido asociada a enfermedades como al esclerosis múltiple y a problemas psiquiátricos como la depresión.

5. Ciudades microbio

Cada ciudad tiene sus propias comunidades de microbios, diferentes a otras urbes, de acuerdo con un estudio en mSystems, comunidades que no varían mucho entre las oficinas situadas en la ciudad. El hallazgo provino del análisis del contenido microbiano en 9 oficias en 3 ciudades norteamericanas. La piel humana es gran contribuyente a esas comunidades, que se encuentran principalmente en el suelo.

6. El hombre tiburón

Análisis recientes sugieren que las extremidades de los humanos surgieron de un modo particular al encontrarse que comparten el programa genético con las agallas de los tiburones y otros peces cartilaginosos, una hipótesis lanzada hace más de 130 años que había sido rechazada por ‘loca’. Las nuevas técnicas genéticas permitieron establecer esa relación que suma al enigma del origen de nuestras extremidades. El estudio apareció en Development.

7. Yo voy acá

En una llamativa investigación científicos descubrieron que en especies de hormigas que se agrupan en cúmulos para actuar como una balsa y salvarse en inundaciones, cada hormiga ocupa siempre el mismo lugar, lo que sugiere que como los humanos actúan juntas para responder a emergencias con cada uno de los miembros del grupo cumpliendo distintas tareas. El estudio apareció en The Science of Nature.

8. Trasplante benéfico

Ensayos clínicos revelaron que el trasplante de células islote pancreáticas (grupos de células que contienen células productoras de insulina) previene caídas severas potencialmente mortales en el azúcar en la sangre en personas con diabetes tipo 1. Fue muy útil el tratamiento en aquellos con hipoglucemia severa según el estudio en Diabetes Care.

9. El mal sueño de hotel

No es fácil dormir en un lugar nuevo, distinto al habitual, como en la cama de un hotel. Y tiene una razón, acaban de determinar científicos: se debe a que un hemisferio del cerebro permanece más activo que el otro, en un episodio que se denomina el efecto de la primera noche. Por eso la persona se duerme más tarde y duerme mal, y amanece más cansada. El artículo lo publicó Current Biology.

10. Orina energética

Científicos desarrollaron una minicelda eléctrica que puede generar electricidad a partir de la orina, una forma de generación carbono neutro. Un dispositivo que algún día podría usarse en zonas alejadas donde no llega la energía eléctrica, pues además es barato según los investigadores de la Universidad de Bath. El estudio apareció en Electrochimica Acta.

Las artimañas del caracol

Izquierda, C. geographus; derecha, C. tulipa cazando peces. Cortesía J. Biggs-B. Olivera

No hay enemigo pequeño. Y hay algunos que se valen de armas tan sofisticadas que las quisiera más de uno.

Es el caso de algunos caracoles cono como el Conus geographus y el Conus tulipa. Aquel, responsable incluso de muertes humanas en encuentros accidentales.

¿Pero cómo puede un caracol pequeño de reducida movilidad ser un gran cazador de presas más rápidas?

Estas especies no poseen aguijones como otras, o sea que se han tenido que valer de otros medios, una red de toxinas que afectan el sistema nervioso de la presa, facilitando su captura.

Investigadores encabezados por Helena Safavi-Hemani encontraron un ingrediente de ese veneno del que no se tenía conocimiento y que es una muestra más de la diversidad de armas que han evolucionado los animales.

Se trata de una forma de insulina que no se encuentra en otros animales, según publicaron en Proceedings of the National Academy of Sciences. Es más corta que cualquiera otra descrita, según Baldomero Olivera, profesor de la Universidad de Utah. “La encontramos en grandes cantidades en el veneno”.

Tal parece que la insulina en el coctel venenoso que es expulsado al agua permite incapacitar muchos peces a la vez. Ensayos con peces zebra mostraron que dispara los niveles de glucosa, afectando el nado. Tal vez produce un shock hipoglicémico en los peces, que quedan a merced del caracol, que con su especie de boca tubular se los traga.

Estos caracoles abundan en aguas marinas tropicales. Cada especie tiene su propio repertorio de compuestos en el coctel venenoso, que han evolucionado para atacar una presa en particular.

Mis 10 noticias científicas de la semana (6-12)

1. La piel también hace sniff

No solo olemos por la nariz aunque eso es lo que siempre se nos dijo. Tejidos internos como el corazón, el hígado y el estómago tienen receptores olfativos. Es que solo una pequeña cantidad de olores son recogidos por la nariz. Bueno, científicos reportaron en el Journal of Investigative Dermatology respuestas olfativas de la piel. Pero los receptores en este órgano no cumplen especialmente el papel de oler, no: ayudan a cicatrizar. Hasta ahora se conocen más de 150 receptores olfativos por fuera de la nariz, en otros órganos, cumpliendo otras funciones. Tal parece que el olor tiene un papel secundario en el cuerpo humano.

2. Descuido mortal

Tras la erradicación de la fatal viruela, muestras del virus permanecen en solo dos sitios del planeta, en Rusia y Estados Unidos para el caso de que volviera a presentarse en la población. Y aunque se ha dicho que las muestras se mantienen bajo estrictas medidas de seguridad, el asunto podría no ser tan seguro. Es más, es inseguro. En una nevera en la sede de los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos se encontró una muestra mientras se hacía un inventario. No estaba abierta, por lo que se descarta contagio, pero demuestra una ligereza absoluta con algo tan delicado. El virus dataría de los 50, pero es aún activo, reportó Scientific American.

3. Mi mamá era la inteligente

Sí, puede que los factores ambientales incidan, pero no son determinantes. La inteligencia de los chimpancés está determinada básicamente por los genes que heredan de sus padres sugiere un estudio de Georgia State University publicado en Current Biology. Los investigadores especulan que puede tratarse por la importancia de la búsqueda de comida y la solución de problemas en grupo: los más inteligentes pueden tener más acceso a comida y a parejas.

4. Bigotes táctiles

No son dedos pero parecen. Las ratas utilizan sus bigotes como los humanos usamos los dedos sugiere un estudio de la Universidad de Sheffield en el Reino Unido publicado en Current Biology. De manera deliberada cambian el modo de sentir el ambiente empleando los bigotes faciales, dependiendo si el ambiente es nuevo para ellas, si hay riesgo de colisión o no pueden ver para dónde van. Las ratas mueven sus bigotes hacia adelante y hacia atrás mientras se mueven. Un interesante hallazgo.

5. Siguiendo las enormes huellas

En el Parque Nacional Denali en Alaska se encontraron miles de huellas fosilizadas de dinosaurios, de uno en concreto: el hadrosaurio, llamado el dinosaurio pico de pato. Las impresiones fueron dejadas hace 72 a 69 millones de años, tienen cuatro tamaños representando igual número de edades, una manada intergeneracional. Un 13% eran menores, quizás dinosaurios de menos de 1 año, 84% fueron hechas por adultos y solo 3% por jóvenes, lo que sugiere que había una rápida transición de la infancia a la edad adulta. El llamativo estudio fue presentado en Geology.

6. Muy, pero muy lejos

Astrónomos de reportaron la detección de las dos estrellas más lejanas observadas hasta hoy: se encuentran a entre 770.000 y 900.000 años luz, en el halo externo de nuestra galaxia, la Vía Láctea. Hasta ahora solo se habían detectado 7 estrellas a distancias cercanas a los 400.000 años luz. La titánica tarea fue posible mediante análisis de rastreos celestes en infrarrojo. Son estrellas gigantes rojas, en su etapa final de vida. El medio donde habitan es parte del remanente de la fusión de galaxias enanas para formar la Vía Láctea. El hallazgo fue reportado en Astrophysical Journal Letters.

7. Señales de más allá

Un estallido rápido de radio fue detectado por el observatorio de Arecibo, lo que tiene pasmados a los científicos, que no saben de dónde proviene aunque aprece que es del espacio profundo, más allá d ella galaxia. Esa clase de estallidos solo habían sido detectadas por el observatorio Parkes en Australia, por lo que se creía que era un error y las ondas procedían de alguna fuente en la Tierra. Ahora se sabe que no, que algo, bien sea agujeros negros que se evaporan, la fusión de estrellas de neutrones o explosiones de un magnetar (un tipo poderoso de estrella de neutrones) podrían ser algunos de los orígenes, pero el abanico es mayor. En todo caso, algo llegó de lejos. El estudio fue publicado en el Astrophysical Journal.

8. Antioxidantes: ¿Y si lo que hacen es daño?

Desde hace años se sabe del beneficio de los antioxidantes y es común que la gente trate de ingerir alimentos que los contengan o suplementos. Una manera de contrarrestar los oxidantes que afectan el sistema celular. Pero dos investigadores publicaron en el New England Journal of Medicine un artículo en el cual sugieren que los antioxidantes podrían estar acelerando los cánceres. En algunos estudios la suplementación ha sido ligada a un mayor número de ciertos cánceres y en una prueba fumadores tomando dosis extras de betacaroteno tenían altas y no reducidas tasas de cáncer de pulmón, ¿Qué pasa entonces? La duda queda.

9. A madre desnutrida, el hijo le sale con líos

Cuando una madre gestante padece desnutrición, esto se reflejará en los espermatozoides de sus hijos reveló un estudio en Science, que demostró de manera clara cómo se afecta el epigenoma (factores no genéticos que intervienen en la determinación del desarrollo de un organismo) de sus descendientes machos. El estudio se hizo en ratones y es más difícil de seguir en hembras. Esa transmisión intergeneracional no se pasan a la segunda generación. Algunas de las regiones del ADN identificadas en los hijos estaban cerca a genes relacionados con la secreción de insulina y estudios previos han demostrado menor peso al nacer y una función alterada del páncreas.

10. Nos bajaron de tamaño

Un estudio publicado en Human Molecular Genetics sugiere que en nuestro genoma tenemos unos 1.700 genes menos de los estimativos previos, quedando con unos 19.000. El estudio mostró además poca evidencia de expresión de proteínas en los genes más recientemente evolucionados que solo se pueden rastrear hasta los linajes primates. Se halló que el número de genes que separan a los humanos de los ratones pueden ser menos de 10.

Una ventaja para los bajitos: vivir más

Ser bajo de estatura tendría sus ventajas, como… vivir más, por ejemplo.

Eso de acuerdo con un estudio en población de origen japonés presentado en Plos One y realizado por investigadores de la Universidad de Hawai, el Kuakini Medical Center y la Oficina de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos.

Los investigadores dividieron las personas estudiadas en dos grupos y los más bajos vivían más.

Se demostró que los de menor estatura parecen estar protegidos por una forma del gen de la longevidad FOXO3, que hace un cuerpo más pequeño durante el desarrollo con una mayor duración vital. Los más bajos también son más proclives a tener niveles más bajos de insulina y menos cáncer.

Bradlye Willcox, uno de los investigadores, afirmó que “el estudio muestra por primera vez que el tamaño corporal está ligado con ese gen”. Eso no se había visto en humanos, sí en modelos animales. “Tenemos la misma una versión del gen o un poco diferente en ratones, gusanos, moscas e incluso en levadura y en todas esas especies son importantes en la longevidad”.

Pero “no importa cuán alto es uno, puede vivir con un estilo de vida saludable” para contrarrestar tener un gen típico FOXo3.

El estudio, que tomó como muestra una gran encuesta de población comenzada en 1965, analizó 8.006 personas de ancestro japonés nacidas entre 1900 y 1919. Los estilos de vida y condiciones de salud de esas personas fueron seguidas de cerca por los investigadores durante años.

De aquella muestra, unos 1.200 hombres vivieron hasta los 90 e incluso 100 años de edad y unos 250 aún viven.

Más información:

http://www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0094385

Producirán camello tipo farmacia

No parecen tener nada en común un camello, la insulina ni la hemofilia, pero podrían tenerlo pronto, tal vez a finales de año.

Científicos en Dubai trata de crear un camello modificado genéticamente para que en su leche produzca proteínas farmacéuticas que permitan manufacturar medicinas más baratas para el Oriente Medio y el norte de África, reveló SciDev. Entre estas, insulina, factor de coagulación y hemofilia.

El desarrollo lo encabeza Nisar Wani, jefe del Reproductive Biology Laboratory at en el Camel Reproduction Center, Dubai, Emiratos Árabes Unidos.

El costo de la leche de camello es similar a la de vaca en los mercados de la región, pero la primera va mejor con los climas locales, dijo Wani. Los camellos son muy resistentes a enfermedades, fáciles de mantener en el clima de la región y más eficientes en transformar el alimento en masa corporal.

“Estamos creando células de camello modificadas con ADN exógeno para empelar en la producción de animales transgénicos clonados”. “Espero que por primera vez podamos transferir los embriones transgénicos a madres subrogadas a fines de año”.

Wani no sabe cuándo nacerá el primer animal transgénico pues la tasa de partos de embriones clonados es de solo 5% y se vuelve menor “cuando se utilizan células transgénicas”, agregó.

El científico explicó que ya han superado algunas barreras pero aún requieren mucho trabajo antes de lograr el objetivo.

Para Serge Muyldermans,, de Vrije University en Bélgica, lo que hacen en Emiratos es repetir lo que se ha logrado con el ganado y las cabras.

“Las vacas son mejores para producir proteína transgénica porque producen más leche”, dijo. “Pero los camellos pueden ser tenidos en zonas áridas y vivir en condiciones difíciles, por lo que pueden ser mejores para el Oriente Medio”.

Cómo poner inyecciones sin aguja

El temor de cualquier niño y de muchos adultos podría estar camino al olvido.

Científicos del MIT desarrollaron un dispositivo que deposita un pequeño chorro de una medicina a gran presión a través de la piel sin necesidad de aguja hipodérmica.

El dispositivo puede ser programado para colocar una amplia variedad de dosis a distinta profundidad, similar a las los chorros de inyección existentes en el mercado.

Entre los beneficios figuran reducir los chuzones involuntarios (más de 385.000 cada año en Estados Unidos) y mejorar la confianza entre los usuarios evitándoles la molestia que producen las inyecciones de drogas como la insulina.

“Si a uno le dan miedo las agujas y tiene que inyectarse con frecuencia a sí mismo, la confianza es un asunto que cuenta”, dijo Catherine Hogan, del Departamento de Ingeniería Mecánica del MIT, perteneciente al grupo investigador.

El desarrollo de la tecnología fue publicado en el journal Medical Engineering & Physics.

Como alternativas frente a las agujas hipodérmicas se han hecho desarrollos como los parches para la piel, que solo pueden colocar ciertas moléculas de medicinas que pasan a través de la piel.

También se inventaron inyecciones de chorro que a alta velocidad suministran las medicinas, pero siempre la misma cantidad y a la misma profundidad en la piel.

Este avance es diferente.

En la ilustración, el nuevo dispositivo, cortesía del MIT.

Algunos endulzantes nos hacen estúpidos

Si usted es dulcero en exceso, podría estar embruteciendo. Bueno, si no contrarresta los efectos de alimentos altos en fructosa.

Un estudio en ratas sugiere que una dieta alta en fructosa durante tan poco como seis semanas, puede volverlo un estúpido, por decirlo claramente. Por fortuna, los ácidos grasos omega-3 contrarrestan esa pérdida de coeficiente intelectual sugieren los investigadores.

“Nuestros hallazgos ilustran que lo que su come afectan cómo piensa”, dijo Fernando Gómez-Pinilla, autor del estudio en la Universidad de California en Los Ángeles. “Ingerir durante mucho tiempo una dieta alta en fructosa altera la capacidad de su cerebro de aprender y memorizar información”. Adicionarle omega-3 minimiza el daño.

El llamativo estudio fue publicado en el journal of Physiology esta semana y aunque fue hecho con ratas, científicos creen que su química cerebral es lo suficientemente parecida a la de los humanos como para extender los hallado.

El jarabe de maíz alto en fructosa es barato y seis veces más ducle que la caña de azúcar, y es comúnmente adicionado a bebidas gaseosas, condimentos y alimentos para niños entre otros.

Se estima, por ejemplo, que un americano promedio consume más de 40 libras de ese jarabe por año, según el Departamento de Agricultura. Hay científicos que creen que el azúcar debería tener impuestos como el cigarrillo y el alcohol.

“No hablamos de la fructosa de las frutas, que también contienen importantes antioxidantes, dijo Gómez-Pinilla. “Estamos preocupados acerca de la alta cantidad de fructosa adicionada a los alimentos manufacturados como endulzante y como preservativo”.

Las ratas que consumieron altas cantidades de fructosa en el experimento mostraron menor actividad sináptica en el cerebro y desarrollaron resistencia a la insulina que se cree puede afectar el cerebro.

Ser halló que los ácidos grasos omega-3 contrarrestan el efecto, pero no se sabe cómo actúa en el plano molecular en el cerebro.

Hallazgos curiosos de la ciencia

Incendios y pubertad. Investigadores reportaron una posible explicación para la reducción de la edad de pubertad en Estados Unidos: ciertos antirretardantes de llamas usados ampliamente e introducidos en los años 70. En animales (y en los genitales de los niños varones) se ha mostrado que algunos retardantes del grupo PBDE (éteres difenilos polibrominados) tienen efectos feminizantes. Ahora, un nuevo estudio del colegio de medicina de la Universidad de Cincinnati comparó cuándo llega el primer periodo de las niñas con los niveles de los PBDE en la sangre: a mayor concentración, más alta probabilidad de que la primera menstruación llegue temprano, antes de los 12 años. El hallazgo aparece en Environmental Research. Curiosa la relación.

Las toxinas llegan a casa. El pescado y el agua traída de los lagos puede contener cantidades altas de venenos bacteriales conocidos como microcistinas, halló un estudio publicado en Environmental Science & Technology. La cianobacteria, a menudo llamada alga azul, libera esas toxinas en aguas ricas en nutrientes. Un grupo midió los niveles de la toxina en Uganda y Estados Unidos y encontró que en 9 de 10 los niveles en el agua para consumo y en los peces –en especial depredadores y peces de pesca deportiva, excedían los niveles recomendados.

Autogobierno pancreático. El páncreas humano no necesita del cerebro para decir qué hacer. Las células pancreáticas elaboran su propio químico cerebral. En la mayoría de animales, los nervios simpáticos –como los que controlan la respiración, el latir del corazón y otros procesos inconscientes- liberan un químico cerebral llamado acetilclolino para decirla a las células del páncreas cuándo producir insulina. Pero los humanos tienen relativamente pocos de esos nervios conectados a las células beta productoras de insulina informaron investigadores de la Universidad de Miami en Nature Medicine. Cuando los niveles de azúcar bajan, las células alfa en el páncreas producen acetilclolinos, que induce a las beta a liberar la insulina, según el grupo. El resultado sugiere nuevas formas de regular los niveles de azúcar en la sangre en personas con diabetes. Curioso.

Huesos luminosos. Tomando las ventajas que ofrece una proteína para adherirse a los huesos, científicos crearon una fluorescente que se une u revela las estructuras del esqueleto en gran detalle, según experimentos con ratones. El logro, presentado en ChemBioChem, se vale de la proteína osteocalcina, que busca y se fija a la hidroxipatita, el principal componente de los huesos. El desarrollo podría ayudar a los científicos a detectar calcificaciones en las arterias y en el tejido del seno y rastrear la progresión de enfermedades óseas. Curioso.

Plantas que producen medicinas

No confunda plantas medicinales con medicinas en las plantas. Sí. Nos e trata de unas gotas de valeriana ni del té para no sé qué. No.

Científicos en el Fraunhofer Institute for Molecular Biology and Applied Ecology en Aachen (Alemania) están utilizando plantas para producir productos biofarmacéuticos: proteínas que, a diferencia de otras medicinas, no pueden ser producidas químicamente.

Medicamentos producidos biológicamente, como la insulina recombinante o anticuerpos terapéuticos para combatir el cáncer, se hacen indispensables hoy.

Las plantas, reveló un informe de prensa de esa institución, son adecuadas para producir sustancias activas complejas. En ellas pueden fabricarse, por decirlo así, de modo barato y en gran escala. En comparación con una producción en células animales, las plantas tienen la ventaja de que crecen con rapidez, son fáciles de seguir y pueden ser protegidas contra influencias dañinas.

Pero, ¿qué se ha logrado? El tabaco fue una primera elección. Jürgen Drossard explicó que es una planta muy interesante para los biólogos moleculares. “Es fácil de modificar, es decir que un gen extraño que codifica por la proteína farmacéutica requerida se puede insertar”. Además, agregó, crece con rapidez una biomasa importante y entonces se produce una gran cantidad de las proteínas deseadas.

Los controles de esta producción son extremos. Las plantas de tabaco se protegen de influencias externas y crecen bajo condiciones de control extremo. “Las plantamos en sustratos estériles”, dijo Thomas Rademacher, otro investigador.

Que crezcan no es el gran problema. ¿Cómo obtener de las hojas la proteína requerida para ser cosechada? El equipo desarrolló un equipo adecuado, pues los existentes para cualquier cosecha son muy diferentes.

Las proteínas obtenidas por este medio están siendo examinadas hoy para ser usadas en estudios clínicos. Los anticuerpos, por ejemplo, podrían ser empleados para manufacturar un gel vaginal con el que las mujeres se podrían proteger de una infección con el VIH.

“Queremos demostrar que se puede hacer”, precisó Stefan Schillberg.

En otra aproximación, se trabaja en una vacuna contra la malaria fabricada en las plantas.

En la foto, Jürgen Drossard, Thomas Rademacher y Stefan Schillberg, en una de las plantas en las que trabajan. Cortesía D. Mahler.

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