Las 10 noticias científicas de la semana

1. Bacteria comeplásticos

Un grave problema: la disposición del plástico. Foto Wikipedia

Un grave problema: la disposición del plástico. Foto Wikipedia

En un hallazgo sorprendente, científicos encontraron una bacteria que se alimenta de plástico, sí PET y otros, lo que podría ser en el futuro un arma contra este útil producto que tanto contamina. Se trata de Ideonella sakaiensis, dice el informe en Science. El problema es que come muy despacio, algo que se podría obviar con modificación genética dijeron otros investigadores.

 

2. Cuestionan al buen colesterol

Hace décadas se determinó que existen dos tipos de colesterol, el LDL, malo para la salud, y el HDL, el bueno de la película con un efecto protector. Pero un estudio en Sciece dice que no es tan sencillo y que tener altos niveles del bueno no concede ninguna protección contra las enfermedades del corazón.

 

3. Volvió a ver

Científicos mostraron un método para generar varias clases de tejido ocular a partir de células madre. Cuando se hizo el trasplante a un modelo animal (conejo) con ceguera por la córnea, el animal recuperó la visión, lo cual alienta los ensayos en humanos para recuperar la pérdida total o parcial de la visión. El estudio apareció en Nature.

 

4. Eso es mucho veneno

Mucho se ha hablado de la extinción de las abejas. Estos polinizadores están amenazados en distintas partes del planeta. Un estudio en el Journal of  Chromatography reveló que las abejas están siendo envenenadas con 57 pesticidas diferentes, que fueron encontrados en estos insectos sociales, lo cual podría conducir a medidas para protegerlos.

 

5. Calor nocturno

Desde hace varias décadas se observa un fenómeno: las noches se han estado calentando mucho más rápido que los días, una tendencia que a pesar de todo… continuará. La principal fuerza actuante es el sistema climático. En las noches la capa de aire más cercana al suelo es de solo cientos de metros, en el día de varios kilómetros. Esa variación hace que las noches sean más calientes según el estudio en el International Journal of Climatology.

 

 

6. Estatura, obesidad y… destino cruel

Una investigación en el BMJ asoció a los hombres cortos de estatura y a las mujeres obesas con menores oportunidades en la vida en temas como educación, ocupación e ingresos. Eso indica que las mujeres con sobrepeso tienen desventaja socioeconómcia y que los hombres altos tienen ventaja sobre los que no. El estudio tomó datos de 119.000 individuos de 40 a 70 años de edad.

 

7. Un extraño material

Parece mágico: científicos de Harvard un material que se puede doblar y es tan versátil que puede cambiar de tamaño, volumen y forma, según necesidad. Podría aplanarse conteniendo el peso de un elefante, por ejemplo, y luego volver a su forma original para ser usado en otra forma. La estructura fue inspirada por una técnica del origami. Su descripción apareció en Nature Communications.

 

8. ¿Quién habla allá afuera?

Astrónomos detectaron la fuente de las más débiles ondas milimétricas de objetos tenues a través del universo. Esos objetos son responsables del enigmática luz infrarroja de fondo que llena el universo. El 60% corresponde a galaxias débiles, mientras el resto aún tiene origen desconocido. El artículo apareció en The Astrophysical Journal Supplement Series. ¿De dónde vendrán?

 

9. No, no era el paraíso

Científicos reunieron todas las evidencias para ver cómo era la vida en Olduvai Gorge (Garganta de Olduvai), Tanzania actual, hace 1,8 millones de años. Es un sitio fosilífero por excelencia. Encontraron que esos homíninos de rasgos primitivos aún tenían acceso a alimentos y al agua, así como dónde cobijarse. Pero la vida no era fácil: debían competir por la comida con los grandes carnívoros de entonces. El estudio apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

 

10. Sí se puede

Un reporte concluyó que hoy existen las herramientas para vincular fenómenos climáticos extremos como inundaciones y olas de calor al cambio climático de origen antropogénico, algo sobre lo cual los científicos siempre han guardado prudencia afirmando que era difícil atribuir un evento a ese cambio y que solo se podía hablar de tendencia. Las sequías y las lluvias extremas aún son difíciles de vincular con el cambio climático según el reporte preparado por científicos de Penn State.

 

 

Pobres mueren ahogados, los ricos recalentados (serie cambio climático 2)

Desastre invernal en Manatí, Atlántico, 2011. Foto Henry Agudelo

Planeta estremecido: en los últimos 20 años, 90% de los grandes desastres naturales han sido causados por 6.457 inundaciones, tormentas, olas de calor, sequías y otros fenómenos relacionados con el clima.

Eso dice un nuevo reporte de Naciones Unidas una semana antes de que se inicie la Conferencia de las Partes de la Conferencia sobre el Cambio Climático en París.

Los 6 países más golpeados por esos eventos son Estados Unidos (472), China (441), India (288), Filipinas (274) e Indonesia (163).

El tema va en serio: el cambio climático hace de las suyas.

Desde la primera Conferencia de las Partes en 1995 se han perdido en esos eventos 606.000 vidas y 4.100 millones han quedo heridos, sin hogar o han requerido asistencia.

El reporte de Naciones Unidas subraya algunos vacíos en la información, advirtiendo que las pérdidas económicas por desastres climáticos son mucho más altas que los US$1.891 billones, que responden por el 71% de todas las pérdidas atribuidas a amenazas naturales en estos 20 años. Solo 35% de los registros incluyen información sobre las pérdidas económicas.

Para la agencia de Naciones Unidas las reales pérdidas, incluyendo terremotos y tsunamis, son de 250 a 300 billones cada año.

Margareta Wahlström, directora de la oficina de Reducción de Riesgos por Desastres de Naciones Unidas, dijo que “el tiempo y el clima son grandes detonantes del riesgo de desastres y este reporte demuestra que el mundo está pagando un alto precio en vidas. Las pérdidas económicas son un gran reto para muchos de los países menos desarrollados que combaten el cambio climático y la pobreza”.

Un acuerdo en la COP 21 de París podría significar un alivio a largo plazo al disminuir las emisiones de gases de invernadero, pero por ahora la necesidad es reducir niveles existentes de riesgo y evitar nuevos asegurando que las inversiones privadas y públicas estén informadas del riesgo y no aumenten la exposición de la gente y recursos económicos a las amenazas naturales en llanuras de inundación, zonas costeras bajas y otros sitios destinados a asentamientos naturales”.

El reporte trae datos significativos:

Asia responde por el mayor número de impactos con 332.000 muertes y 3.700 millones de personas afectadas. Esto incluye 138.000 muertes por el ciclón Nargis en Myanmar en 2008.

En promedio cada año a partir de 2005 se produjeron 335 desastres relacionados con el clima, un incremento de 14% desde 1995 a 2004 y casi el doble de lo registrado entre 1985 y 1995.

Durante el periodo del reporte, 87 millones de hogares fueron averiados o destruidos.

Las inundaciones responden por el 47% de todos los desastres climáticos, afectando 2.300 millones de personas y matando 157.000. Las tormentas son las más mortíferas, con 247.000 víctimas o 40% de las muertes por el clima, con 89% de ellas ocurriendo en países de bajos ingresos.

Las olas de calor produjeron 148.000 muertos de los 164.000 debidos a temperaturas extremas y 92% de ellos en países de altos ingresos, el 90% en Europa.

Las sequías afectaron más África que a otro continente. Hubo 136 eventos entre 1995 y 2015, 77 de ellas en África oriental.

Nota: esta información es parte del cubrimiento de la Cumbre del Cambio Climático en París, COP 21, del 30 de noviembre al 11 de diciembre.

Somos lo que somos gracias a las plantas

No se puede pensar más en ellas como convidadas de piedra en un mundo que hoy parece subestimarlas. La evidencia de que las plantas vasculares fueron la fuerza inicial que moldeó la superficie de la Tierra fue presentada en una edición especial de Nature Geoscience.

Timothy Lenton, investigador de University of Exeter mostró que la evolución de estas plantas hace unos 450 millones de años comenzó a limpiar la atmósfera del dióxido de carbono (CO2), mucho más que los organismos marinos. Como resultado, las temperaturas bajaron iniciando un ciclo de glaciación y derretimiento que durante millones de años le dio forma a la superficie de la Tierra.

Estas plantas, también, ayudaron a formar los ríos como los vemos hoy, según otro artículo, de Martin Gibling de Dalhousie University en Nova Scotia y Neil Davies de University of Ghent en Bélgica.

Los dos analizaron la deposición de sedimentos de hace cientos de millones de años. Antes de la era de las plantas, el agua corría sobre las masas terrestres sin un curso definido. Solo cuando hubo suficiente vegetación para descomponer las rocas en minerales y pantano, y mantener este en su lugar, los bancos ribereños comenzaron a formarse y a canalizar el agua.

Esta canalización derivó en inundaciones periódicas que depositaron sedimentos en grandes áreas, construyendo la riqueza del suelo, que permitió que los árboles formaran raíces. La madera cayó a los ríos creando barreras que dieron curso a más canales y otras inundaciones, ayudando a formar planicies fértiles con árboles.

“Las rocas sedimentarias antes de las plantas no contenían casi pantano”, dijo Gibling citado por Scientific American. “Pero luego de que las plantas se desarrollaron, el contenido de lodo creció mucho. Los paisajes pantanosos se expandieron. Una nueva clase de eco-espacio, que no existía fue creada”.

Esto nos trajo consecuencias cósmicas. Las plantas no son entonces pasajeras pasivas de la superficie del planeta, recordó Gibling. “Crearon el sistema superficial. Los organismos equipan el medio ambiente: la atmósfera, los paisajes, los océanos, todos desarrollaron una complejidad increíble una vez aparecieron estas plantas”.