El pulpo está entre animales con conciencia

Se sabe que los elefantes cooperan para resolver problemas; los chimpancés enseñan a sus jóvenes a elaborar herramientas. ¿Y los pulpos? Pues parece que son capaces de planear.

Estos animales marinos fueron incluidos en la lista de animales con conciencia según un grupo de neurocientíficos cognitivos y computacionales, que suscribieron la Declaración de Conciencia de Cambrigde reportó Katherine Harmon en Scientific American.

La Declaración sostiene que el privilegiado estado de autoconciencia no es exclusivo del Homo sapiens.

“El peso de la evidencia indica que los humanos no son los únicos que poseen los sustratos neurológicos que generan la conciencia”, escribieron los científicos. “Animales no humanos, incluyendo todos los mamíferos y aves, y muchas otras criaturas, incluyendo los pulpos, también poseen esos sustratos neurológicos”.

El pulpo es el único invertebrado en la lista gracias a una copiosa serie de investigaciones que respaldan la aseveración. En 2009 un estudio mostró que algunos recogen conchas del coco y las usan como habitación portátil, un ejemplo de uso de herramientas. Otro estudio documentó su sofisticada navegación espacial y su memoria. Reportes anecdóticos de científicos, como Jennifer Mather, describen pulpos que vagan por el piso marino para recoger el número exacto de rocas que permiten hacer más pequeña la entrada a su cueva. Y experimentos en laboratorio muestran que pulpos mantenidos en tanques cambian su comportamiento por la ausencia de un ambiente rico que los mantenga estimulados.

Los científicos aceptan la existencia de conciencia en otros especies por una razón básica: la anatomía cerebral: muchas redes nerviosas involucradas en la atención, el sueño y la toma de decisiones parece haber surgido en el proceso evolutivo tan temprano como la gran radiación de invertebrados, siendo evidente en insectos y moluscos cefalópodos como el pulpo.

Incluso las emociones, dice la declaración, no dependen de que el animal tenga una estructura cerebral particular, como nuestra corteza. De hecho, muchas otras regiones neuronales se activan cuando nos emocionamos y son muy importantes en la generación de conductas emocionales en los animales, dice la declaración.

Descubrimientos curiosos

Orad y os calmaréis. Decir una oración puede ayudar a muchas personas sentirse menos rabiosas y comportarse con menor agresividad cuando alguien las ha puesto furiosas, sugiere un nuevo estudio. Las personas que fueron provocadas por comentarios insultantes de extraños se mostraron menos agresivas si rezaban por alguna persona mientras tanto. No se trata de una intervención divina, podría ser que la oración cambiara el modo de pensar sobre una situación negativa, dijo Brad Bushman, coautor del estudio y profesor en Ohio State University. El beneficio se daba independientemente de si la religiosa o no o asistía o no a la iglesia con regularidad. Bien curioso.

Sol pacífico. ¿Sabía que entre 2008 y 2009 las manchas solares desaparecieron casi por completo? La actividad solar se redujo a los valores más bajos de los últimos cien años. Como consecuencia, la alta atmósfera de la Tierra se enfrió y colapsó; y el campo magnético del Sol se debilitó, permitiendo que los rayos cósmicos penetraran en cantidades récord al sistema solar. ¿Qué pasó? Físicos parecen haber resuelto el misterio, según un artículo en Nature: Las corrientes de plasma de las profundidades del Sol interfirieron en la formación de las manchas y prolongaron el mínimo solar, dijo el autor principal Dibyendu Nandi. Un detallito así de pequeñito. Curioso.

Orgía eterna. Millones de trilobites fueron capturados en una tremenda orgía por científicos, pese a que se extinguieron hace 250 millones de años más o menos. Fueron sorprendidos por un torrente de lodo poco después de abandonar sus conchas para entrar en contacto cuerpo a cuerpo. Los trilobites son parientes de las langostas, las arañas e insectos y vivieron mucho antes de que los dinosaurios apareciesen. Poblaron los mares durante 270 millones de años. De tanto en tanto dejaban sus caparazones para crecer más y tal parece que se reunían en grandes agrupaciones para tener mayor seguridad. El hallazgo se ha realizado en rocas de hace 385 a 470 millones de años en diversas regiones del mundo, se reveló en un encuentro de la Sociedad Americana de Geología. Muy curioso.

Mosquitos. Durante el apareamiento, los mosquitos macho transfieren proteínas a la hembra en el fluido seminal que altera el comportamiento de cría y alimentación, un hallazgo presentado en Plos Neglected Tropical Diseases que podría ser una arma más en el control de enfermedades transmitidas por estos insectos, tales como el dengue y la malaria. Curioso.

Siga la flecha (a las hormigas)

No parece tan difícil como cazan los pájaros hormigueros (Thamnophilidae) y cuánta lógica tiene su estrategia.
Estos pájaros, así como los carpinteros, lo que tienen que hacer es descubrir un ejército de hormigas legionarias cazadoras que marchan por miles a través de la hojarasca en la selva panameña consumiendo cuando insecto, araña y lagartijas hallen en el camino, y seguirlo.
Pues bien, como hay insectos que volando pueden escapar de la acción del temible ejército de hormigas, como los saltamontes y grillos, los pájaros con facilidad los devoran.
La táctica de caza, cerca de la frontera con Colombia, fue descrita por Robb Brumfield, curador de recursos genéticos y profesor de Biología en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad del estado de Louisiana.
El científico encontró también que existen distintos niveles de especialización entre las aves. El primer y más común nivel es el de los seguidores ocasionales del ejército de hormigas. Otros pájaros siguen el ejército cuando pasa por su territorio, pero no lo siguen más allá de sus límites. Otros sí se aventuran más allá de su territorio, pero también cazan por otro lado.
Por último, están los verdaderos especialistas, todos unos profesionales en el seguimiento de los ejércitos de legionarias y, por lo tanto, dependen de ellos.
Sorpresas te da la naturaleza. Foto cortesía NSF.