¿Saben quién come pájaros? ¡La mantis religiosa!

Foto Pixabay

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Los pájaros pequeños tienen una amenaza natural no conocida hasta ahora: la mantis religiosa.

Una amenaza natural que presentaron zoólogos de Suiza y Estados Unidos. Estos insectos carnívoros incluyen pájaros en su dieta y no solo en determinadas regiones: en todo el globo.  Continuar leyendo

El hombre araña es un farsante

No queda duda: el hombre araña es un farsante. Eso a la luz de un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

La conclusión es clara: las lagartijas o gecos con los animales más grandes que pueden escalar una superficie vertical lisa, como un muro. Escaladores más grandes requerirían enormes e inmanejables guantes pegajosos.

Un humano, según los cálculos, necesitaría adhesivos que cubrirían 40% de su superficie corporal para caminar como lo hace el hombre araña. Y no parece haber adhesivos así que funcionen para las escaladas tan altas.

El estudio demuestra que en los animales trepadores, desde las hormigas a las arañas hasta las ranas arbóreas y los lagartos la superficie del cuerpo cubierta con adhesivo aumenta a medida que el tamaño del cuerpo es mayor, poniendo un límite a los animales que pueden usar esa estrategia, pues animales grandes requerirían pies enormes.

Los científicos, encabezados por David Labonte, del Departamento de Zoología de la Universidad de Cambridge, encontró que los pequeños ácaros usan cerca de 200 veces menos de su área total como adhesivos que los gecos, que son los trepadores más grandes en la naturaleza.

Los humanos necesitarían cerca del 40% de su cuerpo cubierto con adhesivo o 80% de la parte frontal si desean ser como el hombre araña.

Una vez un animal es lo suficientemente grande para tener una fracción de su cuerpo cubierta con parches pegajosos, los cambios morfológicos necesarios tornarían nada práctica la evolución de esa característica, sugiere el investigador.

“Si un humano, por ejemplo, quisiera trepar un muro como lo hace una lagartija, necesitaría grandes pies pegajosos, o unos zapados tamaño 145 talla europea o 114 norteamericana”, en palabras de Walter Federle, otro de los autores.

Y que se sepa, el hombre araña no calza tanto.

Así fue la semana científica (17-23)

1. Se perdió el calor

No se sabe a dónde ha ido. El caso es que desde 2000 la temperatura del planeta se ha mantenido constante, pese a que la acumulación de gases de invernadero es cada vez mayor. ¿Cómo explicarlo? Diversas hipótesis han corrido. Esta semana científicos muestran en Science que ese calor está siendo almacenado en el fondo del océano Atlántico. Antes las hipótesis apuntaban a situaciones en el Pacífico. El caso es que no sube la temperatura. Los eventos del Atlántico duran de 20 a 25 años, por lo que se cree que en 15 años el calentamiento volverá a su curso. Los océanos almacenan hasta el 90% del calor del planeta.

2. Oh, oh… se está volteando la torta

Casi erradicado, aunque aún subsiste en algunos pocos países, la polio tiene desde hace muchas décadas una vacuna efectiva que impide el desarrollo de la incapacitante y deformadora enfermedad, a la vez que mortal. Pero parece que hay problemas. Científicos de la Universidad de Bonn reportaron un virus mutado que es capaz de evadir la acción de la vacuna, según trabajo realizado en Gabón (África). En 2010 resultaron infectadas allí 445 personas, en su mayoría adultos. Fallecieron 209. Los hallazgos aparecieron en Proceedings of the National Academy of Sciences.

3. No se le dañó la cola

Perder la cola no es el mayor problema, no para las lagartijas: se regeneran. Científicos las estudian para ver cómo lo logran. En el proceso activan unos 326 genes en específicas regiones de la cola que se regenera según encontraron investigadores. Este lagarto es el más cercano a los humanos de aquellos animales que logran ‘reconstruir sus apéndices’. El estudio publicado en Plos One reveló además el hallazgo de una célula clave en la regeneración. El interés radica en la posibilidad de que algún día los humanos puedan regenerar miembros perdidos.

4. El fin de una era

Análisis de datos de 40 sitios arqueológicos de Europa, de España a Rusia, revela que la desaparición de los neandertales se produjo hace unos 40.000 años y antes que un remplazo rápido por los humanos modernos fue un proceso gradual que duró miles de años dice un estudio en Nature. El análisis realizado muestra que estos cohabitaron con los humanos durante 2.600 a 5.400 años posibilitando un intercambio cultural y genético entre ambos grupos, como lo han demostrado investigaciones previas.

5. Vida extrema en sitios extremos

A 800 metros bajo el hielo de la Antártica se encontró una nutrida comunidad de microorganismos según un artículo publicado en Nature, una muestra de la diversidad de ecosistemas que pueden existir en lugares extremos de oscuridad total y temperaturas bajo cero bajo la gruesa capa helada. Las aguas extraídas del lago Whillans que permaneció cubierto durante millones de años revelaron al menos 3.931 especies o grupos de especies de esos microorganismos. Muchos parecen obtener nutrientes del derretimiento del hielo y de la roca y sedimentos bajo el hielo. Una muestra de la diversidad de vida del planeta y de la capacidad de coexistir en condiciones extremas.

6. Se acababan los días de las trompas

Al ritmo actual durarán unas pocas decenas de años más. Un estudio publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences estimó que entre 2010 y 2012 fueron sacrificados 100.000 elefantes africanos por cazadores ilegales en busca del marfil de sus colmillos, un 2 a 3 por ciento de la población total diezmado cada año. Durante la década pasada además la cacería de estos emblemáticos animales pasó del 25 al 60 o 70 por ciento. Toda una tragedia para la vida.

7. Las estrellas fabrican crema dental

El flúor que se adiciona a las cremas dentales fue creado en las estrellas. Eso concluye un estudio publicado en The Astrophysical Journal. Los astrónomos estudiaron estrellas para ver su contenido de flúor. Se encontró que se forma, como otros elementos, hacia el final de la vida de estrellas más grandes que el Sol debido a la increíble presión y temperatura del proceso. El flúor formado es lanzado con el gas al medio interestelar, sirviendo de material para la formación de otras estrellas y planetas.

8. Alguien ataca la capa de ozono

Pese a que el Protocolo de Montreal que regula la emisión de compuestos dañinos para la capa de ozono parece marchar bien, científicos encontraron en la atmósfera más tetracloruro de carbono del que debería haber, lo que indica que existe una fuente desconocida de emisiones o que el proceso de destrucción natural tienen algo que aún no se entiende bien. Las emisiones sugeridas del CCl4 son de 39 kilotoneladas por año desde 2007, se reveló. El estudio fue publicado en Geophysical Research Letters.

9. Los primeros anillos de la historia

No fueron ancestros humanos los que fabricaron los primeros anillos. No, fue Saturno. Sí. Un estudio que analizó la información de la nave Cassini que se encuentra desde 2004 en ese lugar, encontró que la tasa de acumulación de polvo es muy baja por lo que los sorprendentes y espectaculares anillos del gran planeta se debieron formar hace 4.400 millones de años, casi con la formación misma del Sistema Solar. Durante 7 años solo se detectaron 140 partículas cayendo hacia los anillos. La información apareció en Nature.

10. Sí, el Sol es el culpable

La liberación de grandes cantidades de dióxido de carbono (CO2) almacenado en el Ártico no se debe a la acción de las bacterias que disuelven el carbono orgánico en aquel gas, como se ha creído hasta ahora. Un estudio publicado en Science indica que el responsables es el Sol. Sí, la luz solar actúa más rápido que las bacterias sobre los ríos y lagos de la fría región. Un hallazgo importante para determinar cómo se afecta el derretimiento de la capa de hielo por el cambio climático.

Siga la flecha (a las hormigas)

No parece tan difícil como cazan los pájaros hormigueros (Thamnophilidae) y cuánta lógica tiene su estrategia.
Estos pájaros, así como los carpinteros, lo que tienen que hacer es descubrir un ejército de hormigas legionarias cazadoras que marchan por miles a través de la hojarasca en la selva panameña consumiendo cuando insecto, araña y lagartijas hallen en el camino, y seguirlo.
Pues bien, como hay insectos que volando pueden escapar de la acción del temible ejército de hormigas, como los saltamontes y grillos, los pájaros con facilidad los devoran.
La táctica de caza, cerca de la frontera con Colombia, fue descrita por Robb Brumfield, curador de recursos genéticos y profesor de Biología en el Museo de Ciencias Naturales de la Universidad del estado de Louisiana.
El científico encontró también que existen distintos niveles de especialización entre las aves. El primer y más común nivel es el de los seguidores ocasionales del ejército de hormigas. Otros pájaros siguen el ejército cuando pasa por su territorio, pero no lo siguen más allá de sus límites. Otros sí se aventuran más allá de su territorio, pero también cazan por otro lado.
Por último, están los verdaderos especialistas, todos unos profesionales en el seguimiento de los ejércitos de legionarias y, por lo tanto, dependen de ellos.
Sorpresas te da la naturaleza. Foto cortesía NSF.