Le presentamos 2 planetas candidatos a tener vida

Ilustración de cómo debe ser Kepler-186f. Imagen NASA Ames/JPL-Caltech/T. Pyle

Ilustración de cómo debe ser Kepler-186f. Imagen NASA Ames/JPL-Caltech/T. Pyle

Si se les pregunta a astrónomos del Georgia Institute of Technology si hay otra Tierra entre los planetas extrasolares que se han detectado, la respuesta sería contundente: sí.

Es que un nuevo estudio sugiere que un exoplaneta a 500 años luz de nosotros es muy parecido a nuestra Tierra. Continuar leyendo

Hallan planeta donde seríamos más jóvenes

Si estuviéramos allá, sí que seríamos jóvenes. Astrónomos encontraron el exoplaneta con el año más largo: 704 días de los nuestros tarda en dar una vuelta a su estrella.

Marte, por ejemplo, tarda 780 días, pero en cuanto a exoplanetas la mayoría reside tan cerca de su estrella que el año es corto en general.

El planeta es Kepler-421b y fue hallado cuando pasaba delante de su estrella visto desde acá. “Fue un golpe de suerte”, dijo David Kipping, del Harvard-Smithsonian Center for Astrophysics (CfA). “Mientras más lejos esté un planeta de su estrella, es menos probable que transite la estrella desde el punto de vista de la Tierra. Tiene que estar alineado”.

La estrella que orbita es naranja, tipo K más fría que tenue que nuestro Sol. La orbita a una distancia de unos 177 millones de kilómetros. Por eso su temperatura es de -92 grados centígrados. El planeta es del tamaño de Urano, que tiene unas 4 veces el radio terrestre.

La órbita del planeta está más allá de la línea de nieve, esa línea divisoria entre planetas rocosos y gaseosos. Por fuera de esa línea el agua se condensa en granos de hielo que se unen para formar planetas gaseosos gigantes.

“La línea es una distancia crucial en la teoría de formación de planetas. Creemos que todos los gigantes de gas se han formado más allá de esa distancia”, dice Kipping.

Como esta clase de planetas suelen ser halados muy cerca de sus estrellas, en órbitas que incluso duran horas, los teóricos creen que muchos exoplanetas migran hacia una órbita interna muy pronto en su historia.

Kepler-421b parece estar en el sitio donde se formó.

“Podría tratarse del primer ejemplo de un gigante gaseoso no migrante en un sistema en tránsito que hemos hallado”.

La estrella que lo alberga se encuentra a unos 1.000 años luz de la Tierra en dirección hacia la constelación de la Lira.

Mis 10 noticias científicas de la semana (26-1)

1. Donde se bañaban los marcianos

Hubo ríos en Marte. Aunque se ha comprobado la existencia de agua y un pasado más mojado, falta información sobre la forma como corrió o estuvo contenido el líquido. Un análisis de imágenes del robot Curiosity muestra con claridad la existencia de piedras redondeadas que revelan que allí hubo un río en un pasado lejano. La cámara en estéreo del explorador tomó fotos de una zona densa en esas piedras, reunidas como en un muro de concreto, un área de unos 180 por 40 centímetros. Cuando las rocas son moldeadas por el viento se vuelven angulares y ásperas, pero estas son redondas dijeron los investigadores que publicaron sus análisis en Science.

2. Solo de paseo

Aunque causó cierto temor en personas, el viernes a las 315:59 hora colombiana pasó a 5,8 millones de kilómetros de la Tierra el asteroide 1998 QE2, de 1.700 metros de longitud, la mayor aproximación en los próximos dos siglos. Lo interesante es que muchos grandes telescopios estuvieron enfocados en él con el fin de allegar la mayor cantidad de información sobre las características de su superficie, rotación y forma. El cuerpo no supone peligro alguno para el planeta.

3. Hasta que se blindaron las tortugas

Mediante el estudio de un fósil de reptil hallado en Sudáfrica, Eunotosaurus, que vivió hace 260 millones de años se llenó un vacío de unos 50 millones de años, permitiendo ver cómo fue que las tortugas obtuvieron su caparazón, la que está compuesta de unos 50 huesos, siendo los únicos animales que las desarrollan a partir de sus costillas y vértebras. El Eunotosaurus tenía 9 costillas y carecía de los músculos intercostales entre estas. De vuelta al pasado.

4. Un mundo achicharrado

Comenzaron a aparecer en la zona este de Estados Unidos millones de chicharras Magicicada luego de permanecer más de 17 años metidas bajo la tierra. Durante unas pocas semanas cantan con su sonido característico, se aparean y mueren. La nueva generación aparecerá en 17 años. Se trata del género de insectos con el ciclo de vida más largo y que ha confundido a los científicos durante siglos, por lo que en esta ocasión muchos están presentes siguiéndoles el paso. De las miles de especies de chicharras del mundo, solo 7 en el este de Estados Unidos tienen tan prolongado periodo de vida. Alcanzando una densidad de hasta 350 por metro cuadrado, pueden cantar a 95 decibeles.

5. Y estas son las vencedoras

Como lo hace desde hace 6 años, el Instituto Internacional para la Investigación de Especies de la Universidad de Arizona publicó la lista de las 10 más llamativas nombradas en 2012, escogidas por un grupo de taxónomos que analizan sus características, hábitat y hasta su cercanía a los humanos. Se destacan en la lista una cucaracha fluorescente de Ecuador, una violeta enana de Perú, una esponja marina con forma de lira y un mico del Congo con ojos parecidos a los de los humanos. Un suceso que recuerda la importancia de todas las formas vivas. Hasta hoy se han clasificado cerca de 1.960.000 especies en el planeta.

6. Egipcio abusador

Un niño de 2 a 3 años hallado en un cementerio en el oasis Dakhleh en Egipto es quizás el caso más antiguo de abuso infantil. El esqueleto presenta múltiples fracturas de distintos momentos de su corta vida, según el estudio aparecido en el International Journal of Paleopathology. Vivió hacia los años 50 a 450 después de Cristo, en el periodo romano-cristiano. Tantas fracturas no se explcian de otra manera. Una de ellas, en la clavícula, posiblemente fue la que le provocó la muerte.

7. Para pelear junto con la piel

La Food and Drug Administration de Estados Unidos aprobó una nueva droga de primera clase para controlar el crecimiento de melanoma, mortal tumor de la piel. Se trata de una medicina que inhibe una proteína, MEK. La FDA aprobó el medicamento Mekinist para usar en melanomas avanzados con mutaciones específicas. Además aprobó Tafinlar para formas mutantes de la proteína BRAF causantes de cáncer. Otra herramienta más.

8. Se nos creció la parentela

Datos del Wide-field Infrared Survey Explorer (Wise) de la Nasa, permitió mejorar el árbol familiar de asteroides residentes en el cinturón principal entre las órbitas de Marte y Júpiter, donde habitan al menos 600.000 cuerpos de esa clase de todos los tamaños. Se logró la identificación de 28 nuevas familias. Se pudo con los datos, además, colocar por primera vez en familias miles de asteroides no vistos o no categorizados antes. Todo un suceso astronómico.

9. ¿Que no es peligrosa?

Ahora que se habla de una misión de intrépidos tripulantes hacia Marte para vivir y morir allí, la Nasa reveló un estudio de la radiación en el planeta rojo de acuerdo con datos proporcionados por el robot Curiosity: si se usan los actuales sistemas de propulsión, la radiación excedería de lejos los límites establecidos por la agencia para un viaje seguro. El estudio fue publicado en Science y sugiere que se requieren más desarrollos para proteger los astronautas.

10. Yo estudio si me dejan los genes

Factores genéticos podrían tener una pequeñísima influencia en cuánta educación escolar recibiría una persona según sugiere un nuevo estudio que, sin embargo, insiste en que no se debe atribuir a los genes un determinismo cultural ni socioeconómico. El estudio publicado en Science por un grupo de más de 200 investigadores marca lo que podría ser la primera vez que factores genéticos han sido asociados con un rasgo social, según Richard Ebstein, genetista de National University of Singapore. “Les dice a los científicos sociales que algunas de las cosas que han estado estudiando que hacen la diferencia entre la muerte y la vida tienen base genética”.

Mis 10 noticias científicas de la semana (19-25)

1. La Angelina se las quitó y armó alboroto

Se sorprendió el mundo cuando la actriz Angelina Jolie informó que se había extirpado los dos senos pues se había encontrado que poseía la mutación en el gen BRCA1 que la hacía más propensa a desarrollar cáncer de seno, de lo que murió su madre. Esa mutación también aumenta el riesgo de cáncer de útero. El anuncio puso en el centro del avispero el tema de los tests genéticos para conocer el perfil genético y saber si hay mayor riesgo de desarrollar problemas de salud serios. Y da un impulso a la llamada medicina personalizada.

2. Células madre esperanzadoras y provocadoras

Científicos revelaron en la revista Cell que habían tenido éxito en reprogramar células humanas de la piel llevándolas a su estado embrionario, en este caso no para clonar una persona sino para remediar diferentes pacedimientos: las células en ese estado pueden convertirse en células de cualquier tejido del cuerpo. El logro fue posible con la técnica de transferencia celular, que no había funcionado. Un paso hacia la clonación humana, si bien esa no es la intención. Y hacia remediar muchos problemas de salud. Muchos beneficios, mucha discusión.

3. El Kepler está que saca la mano

Un rodillo esencial para mantener la precisión que requiere en su difícil misión, ha puesto en peligro al telescopio espacial Kepler, el observatorio más exitoso de búsqueda de planetas extrasolares en la zona habitable en 150.000 estrellas en una región del cielo hacia la constelaciones del Cisne y la Lira. El instrumento posee 4 rodillos, uno de ellos de repuesto, pero en julio pasado ya se había averiado uno. Con 2 no puede operar. La Nasa estudia mecanismos para tratar de destrabar el rodillo.

4. El nacimiento de los primates primos

El descubrimiento de dos fósiles en el Rift de África Oriental es la evidencia más antigua de dos grupos de primates, el que hoy incluye los grandes simios y los humanos y el de los monos del Viejo Mundo que incluye macacos y babuinos reveló un estudio en Nature. El análisis reveló que son fósiles de hace 25 millones de años, más antiguos que otros documentados. Los dos fósiles de primates son nuevos para la ciencia.

5. No quepa duda: fuimos nosotros

Un análisis de miles de papers sometidos a revisión en revistas científicas encontró que 97.1% estaba de acuerdo en que el cambio climático se debe a la actividad humana. El estudio contempló el trabajo de casi 29.000 científicos publicado en 11.994 papers académicos. De los más de 4.000 artículos que tomaron alguna posición sobre las causas del cambio climático solo 0,7%, 83 papers, disputaron el consenso científicos de que tiene origen antropogénico, mientras que en 2,2% no está claro. El estudio fue publicado en Environmental Research Letters.

6. Agua bien empacada

Debajo de una mina en Ontario, a 2.400 metros de profundidad se encontraron depósitos de agua que ha estado allí, impoluta, durante más de 2.000 millones de años o la mitad de la edad de la Tierra. Se trata de agua es rica en gases disueltos como hidrógeno, metano e isótopos de gases nobles como helio, neón y xenón. De hecho contiene tanto hidrógeno como el agua alrededor de las venas hidrotermales en el fondo del océano. El agua es de las más antiguas del planeta según el estudio en Nature que indicó que se buscan microorganismos primigenios en ella.

7. La llamada que sube la tensión

Más de 200 nuevos estudios sobre el tema se discutieron en el encuentro de la Sociedad Americana de Hipertensión, encontrándose cosas llamativas. Una de ellas: las llamadas por celular aumentan la tensión arterial. Sí, durante una llamada, la presión sube de 121/77 a 129/82. La sistólica aumenta menos en personas que reciben más de 30 llamadas, una situación que no encuentra explicación por ahora.

8. Einstein ayuda a encontrar planeta

Con un método nuevo de detección, astrónomos encontraron un nuevo planeta a 2.000 años luz. Se trata de identificar tres pequeños efectos que ocurren simultáneamente cuando un planeta orbita una estrella. El primero de esos es un efecto relativístico de la teoría de Einstein que hace que una estrella brille más o menos según sea empujada atrás o adelante por un cuerpo que la orbita, una técnica que predijo Avi Loeb en 2003. Otro de los efectos es el alargamiento de la estrella como un balón, por lo que se ve más brillante cuando tiene esa forma y menos cuando está de canto. Son efectos muy sutiles. El planeta es el Kepler-76b.

9. Terminó la siesta del Sol

Con cuatro explosiones poderosas en 48 horas a comienzos de la semana, el Sol parece despertar del inusual letargo que traía desde más de 1 año. Y el viernes remató con otra, también de la compulsiva mancha solar AR1748. Las explosiones han sido las más potentes del año y se estima que la estrella continuará así en los próximos días y semanas, con lo cual en la Tierra habrá que extremar medidas de protección.

10. Aprenda a nadar que nos inundamos

Los glaciares aparte de Groenlandia y la Antártida perdieron cerca de 260.000 millones de toneladas métricas de hielo cada año de 2003 a 2009, provocando un aumento del nivel del mar de 0,7 milímetros por año, una cantidad exagerada en estos temas. El estudio fue publicado en Science. Los glaciares contribuyeron al aumento del mar tanto como aquellas dos enormes masas de hielo, lo cual se torna preocupante.

Hallan un planetica

Alrededor de un sol parecido al nuestro gira un planetica o, mejor, un planeta que es solo 10% más grande que la Luna, reveló la misión Kepler de la Nasa. No está solo, anda en compañía de otros dos.

Están situados en el sistema Kepler-37 a 210 años luz de la Tierra en la constelación de La Lira. El más pequeño, Kepler-37b, mide un tercio de la Tierra y es incluso más pequeño que Mercurio.

Y si bien la estrella Kepler-37 puede ser similar a nuestro Sol, es improbable que en el sistema exista vida como la conocemos.

Los astrónomos creen que Kepler-37b no tiene una atmósfera, pero es rocoso, El Kepler-37c, el más cercano a la estrella, es algo más pequeño que Venus midiendo ¾ el tamaño de la Tierra.

Por su parte el planeta más distante, Kepler-37d, es dos veces del tamaño de la Tierra.

Al comienzo, los planetas detectados en otros sistemas eran gigantes pero a medida que la tecnología ha avanzado se han encontrado más pequeños, de hecho Kepler ha demostrado que los planetas tipo Tierra son comunes.

Esa misión espacial busca estrellas donde pueda haber planetas como la Tierra, en una pequeña región del cielo hacia las constelaciones de la Lira y el Cisne.

“Aún Kepler solo puede detectar mundos tan pequeños alrededor de las estrellas brillantes que observa”, dijo Jack Lissauer, del Centro Ames de la Nasa. “El hecho de que descubrimos al pequeño Kepler-37b sugiere que tales planetas son comunes y que más maravillas planetarias esperan mientras reunimos datos y los analizamos”.

La estrella donde se encuentra es algo más pequeña y fría que el Sol. Los 3 planetas orbitan a una distancia menor de la que Mercurio se halla del Sol, por lo que deben ser muy calientes.

Kepler-37b orbita cada 13 días a un tercio de la distancia Sol-Mercurio y su temperatura es de unos 700 grados Kelvin, como para derretir una moneda.

Kepler observa 150.000 estrellas en aquella región cada 30 minutos en busca de planetas en tránsito, que pasen por delante de su estrella.

Prolongan vida del cazaplanetas

Si funciona, no lo dejes acabar. Eso parece haberle dad cuatro años de vida adicional al observatorio espacial Kepler.

La Nasa decidió prorrogar hasta septiembre de 2016 la misión Kepler, dedicada a encontrar exoplanetas en soles parecidos al nuestro en una región del cielo entre los límites de las constelaciones de el Cisne y la Lira.

Desde su lanzamiento en marzo de 2009, este potente observatorio ha analizado más de 145.000 estrellas y ha encontrado cerca de 2.000 candidatos a planetas, más de 70 de ellos ya confirmados.

El propósito es mirar cuán comunes pueden ser las estrellas que contengan planetas tipo Tierra. Y aunque no se ha hallado el gemelo de nuestro mundo, sí uno o dos que se le parecerían.

Kepler observa planetas en tránsito, es decir que desde nuestra mirada pasan delate de su sol, lo que produce una pequeñísima variación en la luz que permite deducir la existencia de un cuerpo. Ese hallazgo tiene que ser confirmado mediante varias observaciones. La disminución del brillo que produciría un planeta como la Tierra es de solo 0,0085%, lo que muestra la magnitud de las mediciones que se deben realizar.

Precisamente una de las razones para extender la vida del Kepler es el ruido que hacen las estrellas: variaciones intrínsecas en su brillo, por lo que para evitar afirmar que se debe a la presencia de un planeta no se debe verificar 3 sino 8 veces.

La misión Kepler tenía una duración inicial prevista de 3 1/2 años.

Una buena noticia.

Dibujo de Kepler, cortesía Nasa