Las 10 noticias científicas

Péndulo para hipnotismo. Foto Pixabay

Péndulo para hipnotismo. Foto Pixabay

 

1. Duérmase, duérmase

Los párpados le pesan, sus brazos se tornan ligeros, usted se ve flotando. Hipnosis, una antigua forma de medicina psicoterapia que no convence a todos. Científicos de Stanford University encontraron cambios en 3 áreas cerebrales cuando la persona está hipnotizada, hallazgo publicado en Cerebral Cortex. Cambios reales en la corteza anterior cingulada, la corteza prefrontal dorsolateral y la ínsula. En personas fáciles de hipnotizar esta técnica ha servido para reducir el dolor crónico y de procedimientos médicos, de lo que se han ocupado estudios previos.

2. Inactividad riesgosa

El impacto de la escasa capacidad física en el riesgo de muerte solo es superado por el cigarrillo, en hombres de edad media, reveló un estudio en el European Journal of Preventive Cardiology. Es un riesgo mayor que la presión alta o el colesterol elevado, según los autores. Un estudio que recuerda la importancia de mantenerse activos físicamente durante toda la vida y que observa que mientras el consumo de tabaco se ha reducido, aún no se logran avances significativos en incrementar la actividad física de la población en general.

3. Palma, bosques y biodiversidad

Más del 30 % de las selvas sin protección en áreas adecuadas para el cultivo de palma de aceite están en peligro en 4 continentes reveló un estudio en Plos One. Los investigadores analizaron la situación en 20 países, entre ellos Colombia, sabido que acá ha crecido con celeridad el cultivo de palma en distintas regiones, como la Orinoquia o altillanura como llaman algunos. Un crecimiento en el país del 69.5 % en área plantada desde 1989. Muchas de las plantaciones en los países analizados se hacen en tierras donde se ha tumbado la selva. El estudio profundiza además en la amenaza a la biodiversidad de aves y mamíferos por la deforestación en tierras aptas para la palma.

4. Una estrella solitaria

Cuando CX330 fue detectado como fuente de rayos X por el observatorio espacial Chandra de la Nasa, no parecía nada extraño. Pero al mirarlo con el observatorio espacial Wise se detectó gran cantidad de polvo caliente alrededor. Al comparar datos con otros suministrados por el telescopio espacial Spitzer todo parece indicar que es una estrella joven que ha estado emitiendo destellos por un tiempo, que la hacen muy brillante. Pero el cuento es que está en una región donde no debería, es decir anda sola acabándose de formar pues apenas debe tener como 1 millón de años, lejos de cualquier vecino, lo cual no es común. El informe apareció en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society. No se sabe qué tanto crecerá.

5. La ballena con pico

Mediante análisis genético, que ha sido herramienta básica en los últimos años para identificar especies, científicos encontraron una nueva ballena de pico, de color café, distinta a la ya conocida ballena de Baird. En el análisis genético de 178 de ballenas se detectaron 8 individuos de la nueva especie, que es esquiva y de la cual tal vez no exista una población alta. El hallazgo se publicó en Marine Mammal Science y recuerda que falta mucho por conocer de la vida marina, que es destruida a grandes pasos.

6. Ejercicio y longevidad

Un artículo en Science Advances encontró una relación entre el ejercicio y la vida más larga debido a una protección que aquel brindaría sobre los telómeros, cápsulas que protegen los cromosomas y cuyo acortamiento con el paso de los años va reduciendo la vida al reducir la capacidad de reposición de las células y tejidos. El hallazgo corrobora estudios previos que también sugerían que el ejercicio protegería contra el envejecimiento.

7. Envenenados

Una investigación en Proceedings of the Royal Society B reprotó que dos insecticidas neocotinoides pueden estar afectando machos de las abejas reduciendo su vida y el número de espermatozoides vivos, lo que en últimas afecta la supervivencia de estos insectos. Esos productos están parcialmente prohibidos en Europa. Un hallazgo más que aporta a la actual y muy real crisis de los polinizadores en amplias regiones del planeta.

8. Especies en el limbo

Cuántas especies de plantas se están extinguiendo no se sabe dada la dificultad para declarar una extinción, sugiere un artículo en Science. En 1990 se predijo que par 2015 se habrían extinguido 30.000 pero el año pasado solo había reportes de menos de 150. ¿Qué pasó con el resto: La extinción no es un proceso rápido y menos su certificación. Muchas de las especies en vías de desaparecer se consideran ‘muertos vivientes’ porque aunque quedan unas no es viable su reproducción y persistencia.

9. Los primeros agricultores

Un análisis genético permitió distinguir tres poblaciones diferentes donde surgieron las prácticas agrícolas, dos de ellas nuevas: Anatolia en Turquía, ya registrada, y el Levante e Irán, prácticas que surgieron hace 12.000 a 8.000 años y que pudieron suponer un intercambio entre esas culturas. En cada una cada proceso fue diferente. El estudio apareció en Nature.

10. Misterioso planeta enano

Ceres es el mayor cuerpo en el cinturón principal de asteroides entre Marte y Júpiter. De hecho es un planeta enano. En su historia debería haber acumulado 10 a 15 cráteres más grandes de 400 kilómetros y al menos 40 mayores a 100 kilómetros. Pero la sonda Dawn que estudia ese cuerpo, solo ha hallado 16 más grandes de 100 kilómetros pero ninguno mayor a los 175. Un estudio publicado en Nature Communications sugiere actividad interna que poco a poco borró la mayoría de esos cráteres de impacto en un sitio donde debió existir una violenta ola de colisiones hace miles de millones de años.

¿Inteligente y viejo? Son los genes, pero…

Foto Edwin Bustamante

A quienes viven mucho, en especial a los centenarios, siempre les preguntan lo mismo: ¿A qué atribuye vivir tantos años? Y desde la vida asceta hasta la tranquilidad en la que vivió surgen como respuestas, amén de algunos que afirman que bebieron licor y hasta fumaron sin que les pasara nada.

Pero la tendencia de personas inteligentes a vivir más parece debida en gran parte a sus genes, según un estudio aparecido en el International Journal of Epidemiology.

Al analizar datos de gemelos, los investigadores hallaron que 95% del vínculo entre inteligencia y longevidad es genético.

Se encontró que el gemelo más brillante tiende vivir más que el menos brillante y eso es más evidente en mellizos que en gemelos.

Los estudios que comparan gemelos con mellizos -que solo comparten mitad del ADN del otro, ayudan a distinguir los efectos de los genes de los de los factores ambientales como vivienda, escolaridad y nutrición de niños.

Rosalind Arden, investigadora de London School of Economics and Political Science (LSE), indicó que “sabemos que los niños con alto nivel en test de inteligencia son más dados a vivir más. También, que la gente en el top de la jerarquía laboral viven más. Pero no se ha entendido bien porqué”.

El nuevo estudio, dijo, muestra que el vínculo entre inteligencia y longevidad es genético en su mayoría. Así, como ser más inteligente juega un papel en desempeñar un empleo, la asociación entre trabajos y vida más larga es más resultado de los genes que de tener un escritorio grande.

“Pero es importante enfatizar que la asociación entre inteligencia y longevidad es pequeña. Así, no se puede deducir la probabilidad de vida de un niño a partir de su desempeño escolar”.

Las mujeres tienen corazón más fuerte

Cosas del corazón. Esa pareciera ser la razón por la cual las mujeres viven más que los hombres, una realidad que, paradójicamente, solo comenzó a presentarse en el siglo 19.

Un estudio de investigadores de la Universidad del sur de California, las diferencias significativas en las expectativas de vida entre los sexos comenzó a la vuelta del siglo 20, tras unas dietas mejores y costumbres más sanas fueron adoptadas por quienes nacieron en el siglo 19 y comienzos del 20.

La tasa de mortalidad se redujo y comenzó a notarse una mayor longevidad de las mujeres.

Pero, ¿por qué?

Un análisis de datos globales señala al corazón como el gran culpable: la enfermedad cardiovascular, explicó la profesora de Gerontología, Eileen Crimmins.

“Nos sorprendimos al ver cómo la divergencia en la mortalidad entre hombres y mujeres, que se originó al menos hacia 1870, se concentraba en el rango de edad de 50 a 70 años y se desvanecía luego de los 80”.

El estudio analizó la duración de la vida de personas nacidas entre 1800 y 1935 en 13 naciones desarrolladas.

Se encontró que en individuos nacidos luego de 1880, las tasas de muerte de mujeres decrecía 70% más rápido que en los hombres. Incluso cuando se controlaban factores como el cigarrillo, la enfermedad cardiovascular aún seguía como la causa del exceso de la mayoría de muertes en hombres mayores de 40 años en ese periodo.

Para sorpresa, fumar solo respondía por el 30% de la diferencia en la mortalidad entre ambos sexos después de 1890.

El hallazgo genera inquietudes como si hombres y mujeres enfrentan distinto riesgo de enfermedad del corazón debido a factores biológicos inherentes o a factores protectores en distintos puntos de sus vidas. El caso es que algo hay.

El estudio apareció publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Tener poco sexo aumenta la longevidad… (en reptiles)

Lagarto chino. Foto Daniel Pincheira-Donoso

Tener sexo con frecuencia puede ser malo y acortar la vida. Sí, al menos para algunos reptiles. Eso de tener sexo con frecuencia y comer como en un festín mata dice un nuevo estudio.

Científicos analizaron la longevidad en los reptiles lepidosaurios, 1.014 especies, incluyendo 672 lagartos, 336 serpientes y varios más. Tienden a morir más jóvenes si alcanzan la madurez sexual más temprano, si ponen huevos o tienen descendientes más veces que otros.

“A más sexo, o más preñadas, vida más corta”, dijo Daniel Pincheira-Donodo, bi´logo evolutivo de la Universidad de Lincoln en el Reino Unido. “El estudio mostró que los reptiles maduros sexualmente antes de tiempo probablemente vivirán menos, los que prefieren retrasar la madurez sexual vivirán más”.

Los reptiles pequeños herbívoros y omnívoros también viven más que los reptiles carnívoros de similar tamaño, encontró el estudio.

“La comida vegetal es un alimento intrínsecamente de baja nutrición, por lo que pensamos que los que llevan esa dietas experimentan una reducción en las tasas de reproducción, lo que incrementa su ciclo vital”.

Los resultados sugieren que los reptiles machos y hembras que esperan hasta ser mayores para tener descendencia y se reproducen más despacio tienden a vivir más que sus contrapartes. Los hallazgos respaldan predicciones claves sobre la teoría de la longevidad y la historia de vida, el estudio de cómo la selección natural influencia eventos de la vida, como el desarrollo juvenil y la edad de la madurez sexual, para ayudar a los animales a reproducirse con éxito. Por ejemplo, los animales que no se reproducen tempranamente en su vida tienden a vivir más.

Los reptiles que vivían más tendían a tener características ‘lentas': retrasaban la reproducción, menos bebés, menos huevos, crías mayores y temperaturas más frías que las de los que vivían menos.

Los reptiles que tenían posturas más grandes tendían a vivir menos. Aquellas con huevos más grandes, comparadas con su tamaño, tendían a vivir más.

El estudio fue publicado en Global Ecology and Biogeograhpy.

Mis 10 noticias científicas de la semana (22-28)

1. Cinco años para morir

Nunca había habido tan pocos peces en el mar. Nunca había estado tan degradado. Son solo dos de las conclusiones del informe de la Comisión Mundial del Océano revelado la semana que termina. En ella los miembros de la comisión proponen un plan de rescate de 5 años, antes de que sea demasiado tarde y mucha más costosa la recuperación, un plan en el que deben comprometerse todos los gobiernos. El estudio de la comisión se realizó durante 18 meses en los cuales se analizó la más actual información sobre los distintos aspectos de la salud oceánica.

2. La fuerza más pequeña jamás medida

Lo que se cree la fuerza más pequeña jamás medida fue detectada por investigadores del Lawrence Berkeley National Laboratory y la Universidad de California en Berkeley. Con una combinación de láseres y un sistema óptico especial que suministra una nube de átomos ultrafríos, midieron una fuerza de aproximadamente 42 yoctonewtons. Un yoctonewton es un septillón de un newton y hay cerca de 3 x 10^23 yoctonewtons en una onza de fuerza. Un newton es la fuerza necesaria para proporcionar una velocidad de 1 m/s2. El estudio apareció en Science.

3. Los vampiros no son amargos

Así como los gatos y todos sus parientes felinos, aunque lo coman, no pueden degustar el sabor dulce porque su dieta carnívora les hizo perder ese receptor, los vampiros por su dieta sangrienta perdieron la capacidad de detectar el sabor amargo, reveló un estudio en Proceedings of the Royal Society B. Se suman a los delfines, que al tragar enteras sus presas han perdido también esa capacidad. Lo que no se necesita, sobra.

4. Hágase mi voluntad

Un joven cuadripléjico de 23 años se convirtió en la primera persona en probar el Neuropuente, un sistema que le permitió mover su mano y dedos con el pensamiento. El desarrollo de la Universidad del estado de Ohio y la firma Battelle funciona con un chip implantado en la corteza motriz del cerebro y una especie de manga que permite la recepción de las señales mentales y la activación del músculo. Una esperanza más para personas en condición de discapacidad de sus miembros.

5. Un Sol muy extenso

Nuevas mediciones con uno de los equipos en los satélites Stereo que estudian el Sol permitieron detectar que la atmósfera de la estrella se extiende hasta 8 millones de kilómetros, reveló la Nasa. Cerca de 10 radios solares. Un hallazgo que tiene implicaciones para las futuras misiones que vayan a estudiar el Sol. Las observaciones permitieron establecer una conexión entre esa región y la superficie estelar.

6. Enorme esa preciosa piedra

Una gema en el espacio. Una gema que muchos desean. Por desgracia anda a 900 años luz de la Tierra y es una estrella, una estrella enana blanca, lo que queda tras la muerte de una estrella tipo Sol. Astrónomos del NRAO detectaron que esa estrella, que orbita alrededor de un púlsar (estrella de neutrones que gira muy rápido) es un diamante. Está compuesta en esencia de carbono que se ha cristalizado gracias a la baja temperatura que ha alcanzado la enana blanca, de tan solo 2.700 grados centígrados. Se halla hacia la constelación Acuario.

7. Larga vida a la metformina

Conocida por pacientes con diabetes tipo 2 y problemas del metabolismo, la metformina es una droga muy usada, siendo benéfica también para combatir ciertos cánceres, pese a que también tiene algunos efectos adversos. Hace un tiempo se sabe que incrementa la longevidad. Un estudio en Proceedings of the National Academy of Sciences revela el descubrimiento de las bases por las cuales logra ese efecto. En gusanos promueve la respiración mitocondrial, esencial en ese proceso.

8. Así viven más las mujeres

Las mujeres que tienen hijos después de los 33 años de edad, viven más tiempo que aquellas que los tienen antes de los 30 sugiere un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston publicado en Menopausal. Eso no quiere decir que deben esperar más para tener descendientes. Las que los tenían después de los 33 tenían más probabilidad de vivir hasta los 95 o más que aquellas que daban a luz antes de los 29. Esto sugiere que las mujeres son el factor detrás de la evolución de variantes genéticas que hacen más lento el envejecimiento y reducen el riesgo de genes relacionados con problemas de la edad.

9. Saquen la brújula, niñas

Cada año las mariposas monarca viajan más de 3.000 kilómetros desde el sur de los Estados Unidos para pasar el invierno. Científicos presentaron en Nature Communications el hallazgo de un elemento adicional de ese complejo sistema de navegación que les permite guiarse. Ellas usan un sofisticado compás magnético de inclinación, como el que empelan vertebrados más grandes como aves y tortugas. Es decir, emplean el ángulo de inclinación del campo magnético de la Tierra, algo que les permite viajar incluso en la oscuridad.

10. Rápido, que me orino

De las ratas a los gatos, pasando por los elefantes, la inmensa mayoría de los mamíferos toma 21 segundos en… orinar. Toda una curiosidad, considerando por ejemplo que la vejiga del elefante tiene capacidad de 18 litros, 3.600 veces más grande que la del gato. El llamativo estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences fue realizado básicamente en un zoológico. Son 21 segundos, 13 más o 13 menos.

Mis 10 noticias científicas de la semana (4-10)

1. Por qué no recordamos la infancia

Casi ninguna persona puede recordar su vida antes de los 3 años de edad, algo que se llama amnesia infantil. Pues científicos parecen haber hallado la razón en estudios con ratones. Tantas neuronas están surgiendo en los cerebros de los niños que generan un reacomodo de las conexiones cerebrales, interfiriendo con el almacenamiento de recuerdos duraderos. El estudio apareció en Science, aunque no podría descartarse también la presencia de otras interferencias que borran esos recuerdos iniciales de la vida.

2. Si los glaciares se derriten

Científicos de las Universidades de Colorado y Trent lograron el primer mapa de casi todos los glaciares del planeta, más de 198.000, incluyendo su ubicación y tamaño para calcular el volumen y la contribución al aumento al nivel del mar a medida que el deshielo por el calentamiento global prosigue. Los glaciares miden 727.000 kilómetros cuadrados y su aporte a los mares sería de 350 a 470 milímetros. El total de agua que almacenan es solo 1% de la almacenada en Groenlandia y la Antártida. El estudio apareció en el Journal of Glaciology. En Colombia, valga anotar, los glaciares desaparecerán en el curso de los próximos 20 años. Ocho de ellos ya se extinguieron.

3. Una bacteria con más letras

En un hecho sin precedentes, científicos del Instituto Scripps lograron introducir 2 letras más en el alfabeto de la vida de una bacteria E. coli, logrando que se replicaran mientras se les suministró el medio para hacerlo, lo que abre las puertas a futuros desarrollos de medicinas y tratamientos médicos. A las cuatro letras A-T, C-G del ADN de todos los organismos vivos, se agregaron dos moléculas, un par de bases, lo que ilumina el camino a la producción de nuevas proteínas. El estudio fue publicado en Nature.

4. Esos años de más

Un pedazo de longevidad: los genes de 894 hombres y mujeres de más de 100 años en España y Japón revelaron que el secreto de la longevidad, al menos al sur de Europa, reside en una variante en el cromosoma 9p21.3 que había sido asociado antes con el riesgo de enfermedad cardiovascular. El estudio fue publicado en Age. En promedio los centenarios viven unos 15 años más que una persona en el mundo occidental y esa longevidad es en parte genética. Pero no solo se trata de un solo gen: al parecer hay más relacionados con una larga y saludable vida.

5. En plena carrera

Una estrella que anda de prisa. Astrónomos de la Universidad de Utah descubrieron una estrella que anda a 1,6 millones de kilómetros por hora y es la más cercana y segunda más brillante entre las 20 más grandes halladas hasta ahora de este tipo de estrellas de alta velocidad. Podría aportar datos sobre el agujero negro en el centro de la Vía Láctea y el halo de materia oscura que la rodea. Esta clase de estrellas parecen haber formado parte de un sistema binario y al acercarse demasiado al agujero salieron expulsadas, mientras su compañera fue capturada por aquel. El estudio apareció en Astrophysical Journal Letters.

6. Dos arañitas se balanceaban…

Aunque en algunos aspectos se parecen a los humanos o nos parecemos a ellas, la secuenciación de los genomas de dos tipos de arañas, la tarántula y la araña de terciopelo aportará pistas para comprender las capacidades extraordinarias de estos arácnidos, de acuerdo con un estudio aparecido en Nature Communications. Dentro de esas figuran señales sobre la composición y evolución del veneno y la seda. El conjunto de genes relacionados con la seda muestran una gran evolución, por ejemplo.

7. A comer verde llaman

Un 32% se reduce el riesgo de derrame cerebral por cada 200 gramos de fruta consumida cada día y 11% por cada 200 de verduras reveló un estudio que analizó 20 investigaciones publicadas en los últimos 19 años que involucraron más de 720.000 personas alrededor del globo. El artículo apareció en Stroke. Los efectos benéficos de las frutas y las verduras se daban consistentemente en hombres y mujeres, el resultado del derrame y en el tipo de derrame (por coágulo o sangrado).

8. Uno es lo que sus ancestros sembraron

Las diferencias sicológicas abismales entre los chinos del norte y el sur reflejan las diferencias entre una comunidad orientada al este de Asia y la más individualista que mira al mundo Occidental, diferencias que parecen deberse a que el sur ha sembrado arroz durante miles de años y el norte trigo. La teoría del arroz. Mientras los del sur son más interdependientes, los del norte no. El cultivo cooperativo del arroz en el sur hace esa cultura más interdependiente, mientras que el trigo se produce de una manera más independiente. Esto está reflejado en esas culturas, sugiriendo que la herencia agrícola continúa incidiendo en las personas del mundo actual. El estudio apareció en Science.

9. Y se arregló solo

En la Universidad de Illinois científicos desarrollaron un plástico que no solo autorrepara para llenar pequeños resquebrajamientos sino que se regenera cubriendo agujeros más grandes, reveló un estudio en Science. Una demostración de reparación en un sistema de materiales sintéticos inertes, una copia de lo que hacen algunos organismos que se reparan al regenerarse. No solo será útil el desarrollo para bienes en el comercio sino para partes de productos difíciles de remplazar o arreglar.

10. Creando el universo

Astrónomos recrearon el primer universo virtual de la manera más real. Mediante una simulación de computador llamada Illustris se recrearon los 13.000 millones de años de evolución cósmica en un cubo de 350 millones de años de lado, con una resolución impresionante según los autores, que presentaron el desarrollo en Nature. Hasta ahora no se había reproducido el universo tanto en la escala pequeña como grande, un logro de este modelo.

Tener 72 años es como tener 30 en la antigüedad

A pesar de lo que digan las revistas de moda, 40 no son los nuevos 30. Un nuevo estudio precisó que los humanos viven hoy mucho más en comparación con el resto de la historia humana, que la probabilidad de morir a los 72 es similar a la que probablemente enfrentaban nuestros ancestros a los 30 años.

Este aumento es más bien reciente, de los últimos 150 años. Y créase o no, no tiene que ver con aguantar hambre, con las dietas y menos con los genes. Tampoco las drogas antiedad que se aplican algunas pero revejidas celebridades.

El aumento en la longevidad se debe probablemente a la eliminación de peligros ambientales que enfrentaron los Homo sapiens, reveló un antropólogo evolutivo y colegas en Proceedings of the National Academy of Sciences-PNAS.

Las medidas de sanidad que permitieron hacer potable el agua, el acceso regular a alimentos, más los antibióticos y las vacunas parecen ser combatientes de primera fila contra la muerte.

“Es llamativo”, indica Ronald Lee, economista de la Universidad de California en Berkeley, especializado en demografía y envejecimiento. “Pensamos que los humanos son una especie de vida larga. Esto crea la pregunta de cuán lejos podemos llegar”. Lee, citado por ScienceNews, no participó en el estudio.

Oskar Burger y su grupo querían estudiar la longevidad humana en un contexto evolutivo, por lo que analizaron datos de chimpancés, sociedades de cazadores en partes de África y Suramérica y las cifras de la base de datos de mortalidad en Japón, Francia y Suecia.

Los datos revelan una constante y gradual caída en la probabilidad de morir relativamente joven que comienza un poco antes de 1900 para los franceses y los suecos. Pero la mortalidad para los cazadores-recolectores permanece cerca a la de los chimpancés que a la de las sociedades occidentales. Pero cuando analizaron cazadores-recolectores que recibían alguna medicina occidental y ocasionales ayudas con alimentos, la mortalidad en esos grupos disminuyó, ampliando la distancia con los chimpancés, llevándolos a números cercanos a los franceses y suecos de antes de 1900.

“Es sorprendente lo que el agua limpia y un poco de comida extra hacen”, dijo Burger, miembro del Max Planck Institute for Demographic Research en Rostock, Alemania.

Un cazador-recolector tiene la misma probabilidad de muerte como un japonés que tenga 72. A los 15 años, un cazador tiene un 1,3% chance de morir en el año siguiente. Para los suecos esa probabilidad es a los 69.

El estudio encontró, por sorpresa, que hay campo para mejorar y que el límite superior para vivir saludablemente aún puede ser obtenido. La teoría del envejecimiento sugiere que la maquinaria biológica debería resquebrajarse una vez la persona pasa la edad de reproducción y cuidado de los jóvenes. Por alguna razón, los humanos se han convertido en excepcionales para eludir esa situación.

Y los investigadores pueden ser aún capaces de extender la duración de la vida con investigaciones sobre los interruptores celulares y los genes que extienden la vida de gusanos y roedores en laboratorio.

Los hombres castrados viven más

Que las mujeres viven más que los hombres es una realidad, al menos en el mundo industrializado: 5 años más en promedio, una mayor longevidad explicada por científicos por la diferencia en hábitos saludables o células más resistentes. Pero hay más…

Un estudio presentado en Current Biology involucra otro actor: la testosterona, de acuerdo con un estudio en hombres castrados. Estos viven más, ¿por qué?

La idea de que esa hormona sexual masculina afecta la duración de la vida no es nueva. Perros y otros animales castrados viven más que los que no lo están. Los estudios en humanos han sido poco concluyentes por lo difícil de su realización.

En 1969 un estudio en Kansas, reportó un artículo en Science Now, halló que los eunucos vivían en promedio 14 años más, pero en 1993 un estudio en niños castrados en Italia para preservar su voz, no halló nada relevante en cuanto a longevidad.

El biólogo Kyung-Jin Min, de Inha University en Incheon, Corea, se preguntó sobre la carencia de información al observar una drama televisivo sobre eunucos, que fueron comunes hasta finales del siglo 19: los empleaban para servir la corte real. Se les permitía casarse y adoptar niños castrados como hijos.

Un registro de eunucos, el Yang-Se-Gye-Bo, sobrevivió hasta nuestros días, con el registro de fechas de nacimiento y fallecimiento y otros detalles de 385 hombres castrados que vivieron entre la mitad del siglo 16 y mediados del siglo 19.

Fue así como con colegas del Instituto Nacional de Historia de Corea y la Universidad de Corea, comenzó a analizar la información. El equipo pudo identificar la historia de 81 eunucos y compararla con otros hombres no castrados de la misma época. Los eunucos vivieron en promedio 14 a 19 años más que los no castrados.

El grupo de los eunucos tuvo 3 centenarios entre los 81 verificados, un número alto considerando que en Japón es 1 en 3.500 y 1 en 4.400 en Estados Unidos.

Para evitar errores, verificaron una y otra vez la información.

El estudio no explica por qué viven más, pero provee una evidencia de que la testosterona, la gran diferencia entre castrados y no castrados, juega un rol, que también se vería en la diferencia de vida entre mujeres y hombres.

Para vivir más ¿ir al espacio?

Si desea envejecer más despacio, conviértase en gusano, súbase a un cohete y váyase para la Estación Espacial Internacional. Bueno.

Unos nemátodos pequeños y transparentes pasaron 11 días a bordo de la EEI, el equivalente a 16 años para una persona, y envejecieron con más lentitud que sus congéneres en tierra, revelaron Yoko Honda, del Tokyo Metropolitan Institute of Gerontology y colegas en un reporte presentado en Scientific Reports.

Eso no era precisamente lo que esperaban los científicos, basados en la experiencia humana en los vuelos espaciales y estudios de otros animales.

Los mamíferos, incluidos humanos, están bajo presión fisiológica en la microgravedad del espacio, dijo Marshall Porterfield, de la División Physical Sciences Research and Applications Division in Greenbelt, Md.

En gravedad baja, los músculos se atrofian y el envejecimiento se acelera.

Aunque los gusanos, Caenorhabditis elegans pudieron estar también bajo estrés, no sintieron los efectos colaterales: sus músculos no se degradaron y no se formaron tantos cúmulos de proteínas Q35 relacionadas con la edad como en los gusanos terrestres, lo que indica que no envejecen tan rápido en el espacio.

Los gusanos que estuvieron en la Estación fueron congelados inmediatamente tras su retorno a Tierra, por lo que no se pudo estudiar si vivían más.

Los científicos descubrieron también una menor actividad de 199 genes, lo que podría derivar en una mayor longevidad.

El estudio de animales en condiciones espaciales puede ayudar al diseño de mejores mecanismos de protección para los astronautas.

Ser padre en la vejez incide en salud del hijo

Mucho se ha dicho sobre los problemas o beneficios de que un hombre conciba hijos en la vejez. Incluso recientes estudios hablan de mayores riesgos de que sus descendientes desarrollen autismo, esquizofrenia u otros desórdenes.

Un nuevo estudio acaba de identificar un posible beneficio: una mejor salud general. La investigación aparece en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Los hijos de hombres más viejos tendrían telómeros más largos. Estos son las puntas de los cromosomas que protegen el ADN codificante del genoma y han sido vinculados con varias enfermedades, incluso el cáncer, durante el envejecimiento.

Los telómeros más largos han sido asimismo relacionados con una mejor salud y mayor longevidad, aunque la relación causal entre estos y la salud es aún poco clara.

En el nuevo estudio, que analizó varias generaciones de filipinos, confirmó hallazgos previos de que los hijos de padres más viejos tienen telómeros más largos, extendiendo el hallazgo hasta los nietos. Específicamente, la longitud de los telómeros de un individuo se incrementaban con la edad de su abuelo paterno en el momento del nacimiento de su padre, así como con la edad de su padre al nacer.

“El alargamiento de los telómeros predicho por cada año de retraso en la reproducción del abuelo o el padre es igual al acortamiento anual visto en mujeres de edad media y mayores en la muestra, señalando los potenciales impactos importantes en la salud y el ritmo de declinación senescente”, escribieron los autores.

“Este hallazgo sugiere un mecanismo por el cual los humanos podrían extender su funcionamiento en la medida en que la edad de reproducción sea retrasada en una familia”.

El estudio no se clarifica lo relacionado con los hallazgos sobre problemas de salud en niños de padres que concibieron a edad tardía.

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