La famosa que se mató al caer de 13 metros

Restos de Lucy. Foto J. Kappelman

Restos de Lucy. Foto J. Kappelman

Lucy, la famosa Australopithecus afarensis, cuyos restos muy completos fueron hallados en 1974 en Etiopía y que dieron origen a la especie, un ancestro de los humanos que vivió hace cerca de 3.180.000 años, acaba de contar otra historia. La historia de su muerte.

De ella se ha especulado si pasaba su tiempo en los árboles o ya andaba sobre tierra. Y tal eso fue lo que la mató.

Un estudio publicado en Nature sugiere que Lucy murió… al caer de un árbol. Sus heridas fueron mortales, dice John Kappelman, antropólogo de la Universidad de Texas y autor principal del estudio.

Junto a Richard Ketcham escanearon mediante tomografía computarizada ese 40 % del cuerpo que quedó preservado para la historia, creando un archivo digital con más de 35.000 diapositivas.

Lucy es preciosa. Solo hay una y uno quisiera estudiarla tanto como sea posible”, dijo Ketcham. La TC no es destructora, de modo que puede verse lo que hay adentro, los detalles internos y la disposición de los huesos.

Al estudiarla, Kappelman advirtió una situación inusual: la punta del húmero derecho estaba fracturada de una forma no vista en fósiles, preservando una serie de roturas precisas, claras con fragmentos pequeños y astillas aún en su sitio.

Esta fractura se da cuando la mano golpea la tierra en la caída, impactando los elementos del hombro uno contra otro creando una señal única en el húmero”, explicó. Se basó además en la opinión de Stephen Pearce, cirujano ortopédico.

Para este médico, “la lesión es consistente con una fractura de 4 partes, provocada por una caída de una altura considerable, cuando la víctima consciente estiró el brazo en un intento por frenar la caída”.

También se aprecian fracturas aunque menos serias del hombro izquierdo, y también se ve en el tobillo derecho, la rodilla izquierda, la pelvis y la primera costilla, una marca de trauma severo, consistentes todas con una caída.

Los investigadores concluyeron que ocurrieron perimortem, o cerca de la muerte.

Pudo caer de una altura de más de 13 metros, golpeando el piso a más de 55 kilómetros por hora, deducción realizada al comparar con lesiones de chimpancés.

Lucy pudo caer sobre sus pies y luego sobre sus brazos. Murió rápido.

Resumen científico de la semana

Proceso de extracción del gas y su solidificación. Foto Science

Proceso de extracción del gas y su solidificación. Foto Science

1. Tomando gas de la atmósfera

Científicos e ingenieros en una planta de energía en Islandia han demostrado que las emisiones de dióxido de carbono pueden ser bombeadas a la tierra y modificadas químicamente para formar un sólido en cuestión de meses, un hallazgo que puede convertirse en una manera más de capturar el CO2 que calienta el planeta según el artículo en Science.

2. Ojo con la manipulación

Las Academias de ciencias de Estados Unidos recomendaron controlar la manipulación genética de animales que conduce a la modificación de ciertas características, una técnica vista como esperanza para combatir infecciones transmitidas por vectores, como la malaria. Indicaron que aún no se conocen bien todas las reacciones que podrían desencadenar en la naturaleza.

3. Muy acompañada

Lucy, como fue bautizada en 1974, fue un fósil que dio origen a una nueva especie, Australopitecus afarensis, que vivió entre hace 2,9 a 3,3 millones de años, no vivió sola. Entre hace 3,3 y 3,8 millones de años, plioceno medio, coexistieron varias especies como Australopithecus bahrelghazali y Australopithecus deyiremeda. Esto resta fuerza a la hipótesis que dice que solo existió al tiempo una especie que fue antecesora directa de los humanos. El artículo apareció en Proceedings of the National Academy of Sciences.

4. Mejor terapia

Científicos desarrollaron una técnica que puede ayudar a superar una serie dificultad de las terapias genéticas, la capacidad de generar una gran base de células con genes corregidos para aliviar heridas o enfermedades, pues esa incapacidad ha dificultado el desarrollo de muchas de esas terapias, que serían esperanza para miles de personas. El avance apareció en Science Translational Medicine.

5. Memoria ocular

Un estudio en ratones demostró que cuando se pierde la visión por un ojo, las células se adaptan a la nueva condición y forman nuevas conexiones. Si se vuelve a ver, las células recuperan su función, dando muestras de tener una memoria. Pese al hallazgo demostrado en Science, no se sabe cuál es el mecanismo detrás de esta plasticidad.

6. Sí son homos

El pequeño Hobbit sí era una especie de homo, sugiere un nuevo estudio que parece desvirtuar la hipótesis de quienes piensan que se trataba solo de seres con alguna clase de enanismo. Uno de los fósiles analizados tenía además, dijeron, síndrome de Down. Fósiles de estos seres se recuperaron en la isla de Flores en Indonesia, denominándose Homo floresiensis, pero el debate ha sido continuo. Esos habitantes de la isla, extinguidos ya, vivieron hasta hace cerca de 80.000 años. El estudio apareció en Plos One.

7. Bautizo periódico

La Unión Internacional de Química Pura y Aplicada nombró provisionalmente los nuevos elementos de la tabla periódica, así: el elemento 113 es el nihonio (Nh), el 115 recibió el nombre de moscovio (Mc), el 117 es tenesina (Ts) y el 118 es el organesón (Og). Son elementos superpesados. En 5 meses se tomará una decisión definitiva sobre si quedan bautizados así o se les cambia nombre.

8. Peces avanzados

Un estudio en Scientific Reports sugiere que hay peces que pueden reconocer rostros humanos. En el estudio con el pez arquero, tropical, se encontró que tienen esa capacidad pese a no representarles ninguna ventaja evolutiva. Los peces mostraron que reconocían un rostro entre una serie que se les mostraba, incluso son rasgos modificados.

9. Parásito poderoso

El Toxoplasma gondii, ese parásito que solo cumple su ciclo sexual en los gatos, que solo mide 5 micras, y que se considera ha infectado al menos a 2.000 millones de personas, interrumpe los neurotransmisores del cerebro y desencadena enfermedades neurológicas en aquellas personas predispuestas a tales enfermedades, según un estudio aparecido en Plos Pathogens. El T. gondii lleva a una mayor producción de glutamato, el principal neurotransmisor, afectando las neuronas.

10. Gigantes amenazados

Los grandes animales terrestres y marinos que son cazados por algunas de sus partes, como los elefantes por sus colmillos y los tiburones por las aletas, tienen doble peligro de extinción, por su tamaño y por su alto valor, según un estudio publicado en Current Biology. Pero mientras las especies terrestres pueden estar protegidas en algunos territorios, en el mar no existen esos territorios pues el rango de distribución de las especies es más amplio.

10 noticias científicas de la semana

Así habría sido el mar marciano. Cortesía ESO

1. Los marcianos se bañaban

Un estudio aparecido en Science reporta que Marte tuvo un océano con más agua que el Ártico y cubría una extensión mayor que la del Atlántico en la Tierra. El anuncio se hizo tras un análisis de datos durante 6 años en el cual se monitorearon las propiedades de la atmósfera marciana en distintos sitios, gracias al Very Large Telescope de ESO, al observatorio Keck y al telescopio de infrarrojos de la Nasa. El océano pudo tener hasta 140 metros de profundidad

2. Un poco más viejos

Una mandíbula hallada en el sitio Ledi-Geraru en la región de Agar en Etiopía parece llevar 400.00 años más atrás en el tiempo la aparición de los Homos. El fósil data de hace 2,8 millones de años según el artículo publicado en Science. Los fósiles entre hace 3,5 millones y 2,5 millones de años han sido esquivos, por lo que este hallazgo, que de todas maneras suscita controversia, es importante para trazar la historia de nuestra evolución. La mandíbula perteneció a alguien que vivió solo 200.000 años tras Lucy, la famosa Australopithecus afarensis.

3. Somos como los papás

Heredamos igual cantidad de mutaciones genéticas de madre y padre, pero un estudio publicado en Nature Genetics dice que usamos más del ADN heredado del papá. Genéticamente somos más como nuestros padres y no como nuestras madres. Un hallazgo que tiene implicaciones para el estudio de las enfermedades humanas. La investigación revela que en los mamíferos heredar una mutación tiene consecuencias distintas dependiendo de si son heredades de la madre o del padre.

4. ¡Apareció el pajarito!

Desde 1941 no se tenían noticias de él, de una pequeña y simpática ave, el timalí de Jerdon (Chrysomma altirostre), que mide unos 16 a 17 centímetros. Acaba de ser visto cerca al pueblo Myitkyo en Myanmar. El pájaro fue descrito por primera vez en 1862. El grupo que lo avistó encontró distintos individuos, tomando sangre y fotografías para su identificación. Una buena noticia para la vida.

5. La hormona que imita el ejercicio

Científicos han hallado una hormona que combate la ganancia de peso debida a una dieta alta en grasas y normaliza el metabolismo. Una hormona es una molécula que actúa como señal del cuerpo, desencadenando varias respuestas fisiológicas. La hormona es la MOTS-c y fue hallada en estudio con ratones. La investigación apareció en Cell Metabolism.

6. Universo apagado

En nuestra galaxia nace un manojo de estrellas cada año. Muchísimas en todo el universo, pero este no brilla entonces como debería de acuerdo con la cantidad de materia existente (gas). Cuando este se enfría comienza a colapsar para formar una nueva estrella. Algo hace que eso no suceda a la tasa prevista. Científicos creen tener una explicación: los alrededores de esas nubes son muy calientes y mediante conducción impiden que el gas se enfríe. La hipótesis fue publicada en Nature.

7. Apretón oloroso

Parece obvio: nos damos la mano, un apretón de manos, para saludar a alguien que encontramos, pero científicos creen que hay algo más y su estudio publicado en eLife sugiere que es para oler al otro, lo que nos puede proporcionar información. Antes fue más directo, hoy de modo subliminal, sugieren. Muchos mamíferos se huelen unos a otros cuando se encuentran. ¿Por qué ser la excepción?

8. Uno en cuatro

Un nuevo caso de planeta que se encuentra en un sistema de cuatro estrellas fue reportado por investigadores de la Nasa y su Jet Propulsion Laboratory. El sistema múltiple es denominado 30 Ari y se encuentra a 136 años luz de nosotros hacia la constelación Aries. El hallazgo sugiere que esa clase de formaciones serían más comunes d ellos pensados. El planeta es mucho más grande que Júpiter, no apto para la vida.

9. Para ver el universo

Astrónomos de la Universidad de Antioquia revelaron el proyecto para construir un telescopio profesional colombiano, de 2 metros, que estaría ubicado en el desierto de La Tatacoa en Huila y sería construido con un novedoso diseño. Se trata de un proyecto nacional que se encuentra parcialmente financiado. Una necesidad sentida por la comunidad astronómica, máxime con la cantidad de jóvenes que cursan el pregrado de Astronomía.

10. Un nuevo árbol

Investigadores presentaron el más grande y preciso árbol de la vida, calibrado con el tiempo, el cual revela que la vida se ha estado expandiendo a una tasa constante y confiere también importancia a las mutaciones al azar y al aislamiento geográfico como factores fuertes en la especiación. El estudio apareció en Molecular Biology and Evolution. El árbol contiene más de 50.000 especies, desde el inicio de la vida.

Antepasado de Lucy y todos nosotros

En un remoto paraje africano donde comenzó la historia de la humanidad, un nuevo ser emerge. No es una especie nueva, sí un compañero de la famosa Lucy.
En la región de Afar en Etiopía, científicos que escarbaban en una antigua zona pantanosa hoy petrificada, encontraron restos de un individuo de Australopithecus afarensis, un ancestro directo de los humanos.
Yohannes Haile-Selassie, curador del Museo de Historia Natural de Cleveland y miembro del grupo que halló estos restos de un ser que vivió hace 3,6 millones de años, informó que “es solo el segundo esqueleto parcial de A. Afarensis que ha sido recuperado. Es 400.000 años más antiguo que Lucy y es un macho. Pero lo más importante es que entrega evidencias de que este australopithecus caminaba erguido, sin apoyarse en sus manos”.
El esqueleto de Korsi Dora, el sitio donde fue hallado es una buena evidencia. Complementa, a juicio del investigador, las huellas de Laetoli y revela incontrovertiblemente que el A. Afarensis era un bípedo obligado desde que apareció en el registro fósil.
El hallazgo fue presentado en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences.
Estudios previos de Lucy, quien vivió hace 3,2 millones de años, sugerían que no estaba completamente adaptada para caminar erguida. Pero Kadanuumuu, como fue llamado el nuevo fósil, atiza el debate.
Parece concordar con las huellas fosilizadas de hace cerca de 3,6 millones de años descubiertas en Laetoli, Tanzania. Muestran que los tempranos ancestros humanos caminaban erguidos de manera habitual, según se ve por la posición y forma de los dedos..
Quizás las interpretaciones erradas provinieron de su pequeña talla, 106 centímetros. Pero Kadanuumuu medía al menos 150 u la proporción del tamaño de sus piernas con respecto a sus brazos no es muy distante de la de los humanos, dijo Haile-Selassie.
Las piernas largas son una señal de bipedalismo en humanos.
Entre los restos se encontraron una buena porción de las costillas y un hueso de la espalda, que no se habían encontrado en los otros restos de A. Afarensis. Muestran mayor cercanía a los humanos que a los chimpancés.
Fotos cortesía Cleveland Museum-Haile-Selassie

Resumen científico de la semana (abril 5-9)

Lunes: teléfonos inteligentes bien estúpidos

Qué tan inteligentes pueden ser los teléfonos inteligentes. Hoy esta clase de celulares andan en las manos de millones de personas. Pero, ¿son seguros?
Suponga que usted es un criminal que quiere monitorear al escondido a alguien. ¿Qué hacer? Pues el celular es la respuesta.
Pocos dueños de celulares inteligentes entienden que las mismas características que los hacen tan útiles permiten que entre un hacker.
Dos investigadores de Rutgers University, Vinod Ganapathy y Liviu Iftode, con apoyo de la National Science Foundation, retó a unos estudiantes para que hackearan un teléfono inteligente.
Para eso utilizaron rootkits, una seria amenaza para los computadores porque atacan el sistema operativo mismo. Los computadores están protegidos por el virtual machine monitor, pero los celulares no por su tamaño y energía limitados no, siéndoles difícil detectar un ataque de los rootkits.
Una vez adentro, los investigadores secuestraron el celular con sólo enviar un mensaje, con lo que pudieron encender el micrófono, permitiéndoles escuchar lo que se hablaba
Otro ataque entrenó al teléfono para usar su GPS y reportar el sitio exacto de ubicación, sin conocimiento del propietario, e incluso pudieron agotar la batería rápido dejándolo sin servicio.
¿Inteligente quién? Dibujoi cortesía.

Martes: químicos ponen en riesgo las niñas

La exposición a tres clases de químicos comunes, fenoles, talatos y fitoestrógenos, puede interrumpir el tiempo de desarrollo de la pubertad en niñas y poner en riesgo su salud en el futuro, revelaron científicos de Mount Sinai School of Medicine en un estudio publicado en Environmental Health Perspectives.
“La investigación mostró que el desarrollo inicial de la pubertad en las niñas puede tener efectos sociales y médicos adversos, incluyendo cáncer y diabetes”, dijo Mary Wolff, profesora en esa escuela.
Esos tres químicos están entre los químicos conocidos como interruptores endocrinos, que interfieren con el sistema endocrino o de hormonas del cuerpo. Y se encuentran en un amplio rango de productos, como esmaltes para las uñas, en cosméticos, perfumes, lociones y champús, en los que portan la fragancia. Algunos son empleados para incrementar la flexibilidad y durabilidad de plásticos como el PVC o se incluyen como cobertura en suplementos nutricionales o medicinas.
El estudio se efectuó con 1.151 niñas de 6 a 8 años. Se les practicaron varios exámenes de orina y se encontraron esos elementos y que la exposición a ciertos químicos era asociada con el desarrollo temprano del cáncer de seno.
Los falatos, dos fitoestrógenos y un fenol fueron asociados con una pubertad tardía. Sin embargo, los falatos de productos personales como lociones y champú se relacionan con un desarrollo prematuro de senos y el vello púbico.

Miércoles: descubren ciudad clasista

Arqueólogos de la Universidad of Chicago’s Oriental Institute, junto a colegas sirios, descubren las pistas de una sociedad prehistórica que tuvo vida urbana en el Medio Oriente, antes de la invención de la rueda.
En la colina de Tell Zeidan en el valle del río Éufrates cerca de Raqqa, Siria, que no ha sido excavada en 6.00 años, se están encontrando vestigios de una sociedad rica en comercio, cobre, metalurgia y producción de artesanías, lo que indica que está entre las primeras sociedades del Medio Oriente en desarrollar clases sociales de acuerdo con el poder y la riqueza.
Tell Zeidan data de 6.000 a 4.000 años antes de Cristo. Es uno de los sitios más grandes de la cultura Ubaid al norte de Mesopotamia.
Los arqueólogos han encontrado evidencias de sellos de piedra para marcar la propiedad de los bienes y artículos culturalmente significantes.
Con una extensión de 31 acres, Tell Zeidan estaba situada donde se juntan los ríos Balikh y el Éufrates en la Siria actual. Fue cruce de grandes y antiguas rutas de comercio en Mesopotamia, que seguían el curso del valle del río Éufrates.
En la foto de Gil Stein se aprecia un jarrón del periodo Halaf, de hace cerca de 5.400 años antes de Cristo.

Jueves: ¡un eclipse de 2 años!

Una hora o algo así, dura un eclipse de Luna. Si es total de Sol, pocos minutos. Pero ¿un eclipse de dos años?
Extraño, pero verdad. Y lo mejor es que aunque desde 1821, cuando se conocía el fenómeno, parece que al fin se descubrió la razón.
Epsilon Aurigae es una brillante estrella, un sistema binario. Cada 77,1 años, entra en eclipse. ¿Qué monstruo es capaz de ocultar una estrella durante dos años?
Astrónomos de las Universidades de Denver, Michigan y Georgia, enfilaron baterías a mirar el sistema, que entró en eclipse desde agosto pasado y reportaron lo encontrado en Nature letters.
Mediante una técnica de interferometría, que incorpora control computarizado y conexiones láser entre varios telescopios para obtener la señal equivalente a uno bien grande, se pudo fotografiar el sistema (como tomar imagen en detalle de una moneda a una distancia de 15.000 kilómetros).
Se encontró que el eclipse no es producido por un monstruoso planeta ni ningún otro cuerpo descomunal. No. Se trata de un disco de material, eso sí, enorme, que se extiende por 1.500 millones de kilómetros (como la órbita de Júpiter), un disco similar al que debió existir en nuestro Sistema Solar cuando los planetas comenzaron a formarse alrededor de un Sol muy niño entonces. Imagen cortesía NSF.

Viernes: no conocíamos este pariente

Dos esqueletos parciales desenterrados en una cueva en Sudáfrica pertenecen a una especie de homínido no clasificada que arroja luces sobre la evolución de nuestra propia especie, Homo sapiens, según un grupo internacional de investigadores.
Se trata de Australopithecus sediba, que caminaba erecto que compartía varios rasgos físicos con la primera especie Homo conocida.
Los fósiles datan de hace entre 1,95 y 1,78 millones de años, y fueron presentados en Science.
Se ha podido determinar que era un homínido con una estructura ósea similar a la del Homo más antiguo, pero que la empleó más como un Australopithecus, como la famosa Lucy lo habría hecho, aunque este homínido apareció un millón de años después de Lucy y sus características indican que la transición hacia el género homo ocurrió en etapas lentas.
“No es posible establecer la posición filogenética precisa de Austalopithecus sediba en relación con varias especies asignadas al Homo primitivo”, según Lee Berger, uno de los autores principales de uno de los reportes. “Podemos concluir que…esta nueva especie comparte más características derivadas con el Homo primitivo que con cualquier otra especie austalopitheca conocida, y por tanto representa un ancestro candidato para el género, o un grupo hermano a un ancestro cercano que persistió durante cierto tiempo
tras la primera aparición de Homo”. Foto cortesía Science.

Resumen científico de la semana -marzo 22 al 28

Lunes: tras las pistas del espermatozoide

Lo que sucede entre la inseminación y la fertilización es tema bien interesante. En Science, Mollie Manier, John Belote y Scott Pitnick, profesores de Biología en la Universidad de Siracusa, modificaron genéticamente moscas de las frutas de modo que las cabezas de sus espermatozoides fueran fluorescentes, verdes o rojas, con lo que pudieron observar con detalles lo que sucedía en la vida del esperma dentro de la hembra. Los hallazgos tienen implicaciones en los campos de la biología reproductiva, la selección sexual y la especiación.
La meta inicial, dijo Pitnick era rastrear los mecanismos detrás de la competencia del esperma. “Cuando quiera que una hembra se aparee con más de un macho -y la promiscuidad de las hembras es más una regla que una excepción en la naturaleza- existe conflicto entre los sexos por la paternidad así como una competencia entre eyaculados rivales para fertilizar el huevo. Esa selección sexual postcopulatoria es una poderosa fuerza de cambio evolutivo.
De este modo, volvieron rojo los espermatozoides de un macho y verdes los de otro. “Observamos que están en constante movimiento dentro de los órganos especializados de almacenamiento en la hembra y exhiben un sorprendente y complejo comportamiento”.
El grupo creó otros espermatozoides similares de otras especies, incluyendo una híbrida, por lo que será bien interesante ver qué sucede en este caso.

Martes: el día cuando Lucy caminó en dos pies

Hace tres millones, los ancestros de los humanos modernos aún pasaban gran cantidad del tiempo sobre los árboles, pero… algo estaba ocurriendo.
Desde hace 3,6 millones de años, bajaban a veces de los árboles y caminaban con grandes pasos.
La ciencia siempre se ha preguntado cuándo comenzaron a caminar erguidos los homínidos, existiendo variadas interpretaciones y consideraciones.
David Raichien, profesor de la Escuela de Antropología en la Universidad de Arizona, y colegas de las Universidad de Albany y el Lehman College en Nueva York, desarrollaron evidencia experimental de que caminaban como los humanos en aquellos tiempos y la presentaron en Plos One.
Huellas fósiles preservadas en cenizas volcánicas en Laetoli, Tanzania y descubiertas hace 30 años, sirvieron de base. La importancia de tales huellas en la evolución humana ha sido debatida desde entonces. Los individuos que pudieron hacerlas, que presentan evidencias claras de bipedalismo eran los Australopithecus afarensis, a los cuales pertenece la célebre Lucy, cuyo esqueleto es el más completo ejemplar de esa especie.
Ciertos rasgos en caderas, piernas y espalda en ese grupo indican que habrían caminado en dos pies mientras permanecían en tierra. Pero los dedos curvados de manos y pies así como unos hombros orientados hacia arriba proveen sólida evidencia, según los investigadores, de que Lucy y sus congéneres también pasaban buen tiempo trepados en los árboles.
Esta morfología difiere de nuestro género Homo, que abandonó la vida arbórea hace 2 millones de años para convertirse en practicantes del bipedalismo.
Los científicos crearon modelos tridimensionales de las huellas y examinaron la profundidad relativa de talón y dedos y encontraron que son muy parecidas a las dejadas por una persona cuando camina.
Basados en los análisis de los A. afarensis, creen que quien hizo las huellas caminaba con rodilla y cadera dobladas, tipo chimpancé.
En la imagen se aprecian las huellas de una persona arriba, de una persona caminando con rodilla doblada y abajo las de Laetoli. Cortesía de Randy Haas, de la Universidad de Arizona.

Miércoles: bueno, y ¿por qué hubo dinosaurios?

Hace 200 millones de años, la Tierra era muy diferente a la de hoy. La mayoría de la masa terrestre estaba en un gran continente llamado Pangea. No había océano Atlántico y el mundo era dominado por los crurotarsanes, muy cercanos a los actuales cocodrilos.
Los dinosaurios, en un planeta cuyo clima cambiaba, estaban próximos a aparecer.
¿Qué llevó a la aparición de estos llamativos y grandes animales? Jessica Whiteside, paleobióloga de Brown University, cree haberlo encontrado. Y su artículo fue publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences.
Los científicos construyeron el registro del clima de las frontera entre el Triásico y el Jurásico combinando evidencias fósiles de la extinción de plantas y animales con las improntas de carbono hallado en la cera de hojas antiguas y en madera halladas en sedimentos en lagos mezclados con basaltos denotando la actividad volcánica.
Fue así como hallaron evidencias sólidas de que una intensísima actividad volcánica produjo el exagerado incremento de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero que borraron del mapa cerca de la mitad de las especies de plantas y marcaron el fin del Triásico con una de las cinco grandes extinciones que ha sufrido la Tierra en su historia.
Ese aumento en los gases, diezmó la población de crurotarsanes, que habían competido vigorosamente con los primeros dinosaurios del Triásico.
Así, gracias al desastre climático, los pequeños dinosaurios tuvieron toda la libertad para constituirse en los amos del mundo animal.
Los científicos saben que hace 200 millones de años, Pangea se partió y las placas de Norte América y África comenzaron a moverse aparte. Mientras se partían, creándose la base que sería luego el Océano Atlántico, grandes fisuras aparecieron, originándose masivos flujos de lava que cubrieron más de 9 millones de kilómetros cuadrados, un área muy parecida a la de Estados Unidos, la llamada por los científicos Provincia Magmática del Atlántico Central.
Las erupciones duraron unos 600.000 años, un periodo que Whiteside había estimado ya en 2007 en un reporte en Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology.
Lo que les sucedió a plantas y animales fue deducido por el equipo con investigadores de la Academia Sinica en Taiwán, Columbia University y Woods Hole Oceanographic Institution, quienes analizaron fósiles y registros de carbono de dos antiguas cuencas en Estados Unidos e Inglaterra.
Encontraron evidencias fosilizadas de sedimentos de lagos que estaban en Pangea antes de la partición, logrando datar los flujos más antiguos como de hace 201,4 millones de años, el límite superior en el que comenzó el volcanismo.
Los conteos de polen combinados con el registro de carbono, mostraron que la mitad de la flora del Triásico pereció por el volcanismo. Y se observó un aumento en las esporas de helechos, lo que tiene sentido dado que figuran entre las primeras especies vegetales en regresar al ambiente tras un fenómeno de volcanismo.
En cuanto a animales, los científicos unieron huellas halladas previamente en rocas para establecer que los crurotarsanes perecieron también. Tras los flujos de lava, prácticamente no se encuentran registros fósiles de estos animales.
Todo concuerda, los terópodos -a los cuales pertenecen los carnívoros dinosaurios del velociraptor al Tyrannosaurus rex- se volvieron dominantes, un hecho documentado por Paul Olsen en 2002 en un artículo en el cual se muestra un auge en las huellas de los terópodos tras la extinción masiva.
En la foto de Jessica Whiteside se aprecia un corte en la Provincia Magmática del Atlántico Central. El flujo de lava está presentado en la capa café, y está sobre el blanco del fin del Triásico, mientras este se ve en la capa roja

Jueves: para frenar las enfermedades coronarias

La enfermedad de la arteria coronaria provoca 7 millones de muertes anuales. Cada año decenas de millones de personas deben tomar medicamentos para sobrellevarla o son sometidas a operaciones. Pero las intervenciones, los bypass, solo son un arreglo temporal. Tarde o temprano fallarán, durando de 5 a 10 años.
Las arterias coronarias llevan la sangre al corazón, permitiéndole bombear cerca de 2.000 galones de fluido a través del cuerpo cada día. Cuando se bloquean o se dañan, partes del corazón quedan sin oxígeno, conduciendo a la angina o ataques al corazón.
Mark Krasnow, investigador del Howard Hughes Medical Institute en Stanford University y Kristy Red-Horse, estudiaron cómo se desarrolla el corazón en embriones de ratón para ver cómo se puede inducir las células del cuerpo para reconstruir las arterias averiadas. El informe fue presentado en Nature.
Se había pensado siempre que esas arterias se forman de vasos sanguíneos que salen de la aorta o de un tejido llamado el proepicardium, que cubre el corazón durante su desarrollo. Pero Red-Horse no halló evidencias.
Tras distintos estudios, encontró vasos que salían del sinus venosus (una gran vena que regresa la sangre al corazón en un embrión en desarrollo) y emigraban sobre la superficie del corazón durante su desarrollo e invadían tejido del corazón. En el proceso, se convierten en vasos sanguíneos más generalizados y se rediferencian en arterias, capilaridades y nuevas venas.
Entender el proceso, podría conducir algún día a ver cómo se dañan las arterias y conociendo qué está mal, se podría encontrar una solución.
Si se entienden mejor las señales químicas involucradas en el desarrollo, sería posible fortalecer el crecimiento de arterias coronarias, bien dentro del cuerpo o fuera de él para trasplantes.
Cómo avanza la ciencia.

Viernes: los chinos nos matan a todos

Nadie duda que el crecimiento económico de Asia viene adobado con un ingrediente poco amable: la contaminación.
Científicos del National Center for Atmospheric Research en Colorado (Estados Unidos) mostraron que los gases de la región son levantados hacia la estratosfera durante la temporada de monzones, lo que aporta una nueva evidencia de la naturaleza global de la polución aérea y sus efectos lejos de la superficie de la Tierra, según el reporte entregado en Science.
“Es una vista sorprendente de las interacciones entre mozones y las emisiones químicas generadas en la altamente industrializada región del sur de Asia”, indicó Anjuli Bamzai, director de la División de ciencias Atmosféricas y del Geoespacio en la NSF que financió el estudio.
Los contaminantes como el cianido de hidrógeno son dispersados por la troposfera hacia la estratosfera baja y pueden circular por todo el globo durante años.
El impacto en la atmósfera crecerá a medida que China continúe su crecimiento económico acelerado.
En la foto se aprecia la contaminación en la estratosfera.