Las 10 noticias científicas de la semana

El primer pelo. Foto Óscar Sanisidro

1. El primer pelo de la historia

Un viejo mamífero hallado en España, que vivió hace 125 millones, sorprendió a la ciencia. No solo tiene tejidos blandos de hígado, pulmón y diafragma conservados sino que presenta los primeros restos de pelo y púas de animal alguno, conservados mediante un proceso de fosilización fosfática, llevando 60 millones de años más en el pasado el origen de estas estructuras de la piel. El animal es el Spinolestes xenarthrosus, de un linaje de animales extinguidos. Los hallazgos se revelaron en Nature.

2. Háganse los sueños

Mediante la activación con láser de un grupo de células en la médula cerebral, una técnica llamada optogenética, científicos lograron que ratas comenzaran a soñar y dejaran de hacerlo al desactivar esas neuronas, siendo incapaces de soñar de nuevo. El estudio apareció en Nature y sugiere que el sueño está dominado por esa región del cerebro, así intervengan otras en el hipotálamo y el tallo cerebral. El avance permitirá conocer más detalles sobre cómo soñamos.

3. Usted me tocó

Ingenieros de la Universidad de Stanford crearon una piel de plástico que detecta la intensidad de una presión sobre ella y genera una señal eléctrica que es recibida por las células en el cerebro. Es la primera vez que se logra detectar una presión y transmitirla al cerebro. El logro se debe a Zhenan Bao que lleva una década tratando de desarrollar un material que imite la capacidad flexible de la piel y que se pueda sanar, a la vez que sirva de sensor. El estudio apareció en Science.

4. ¿Sexo? ¡Cómo olvidarlo!

Investigadores reportaron en Nature el hallazgo de un par de neuronas en el cerebro de un nemátodo que le permite recordar e ir en busca de sexo aún a expensas de alimento. Las neuronas son exclusivas de los machos, un hallazgo interesante para conocer cómo el cerebro de hembras y machos les confieren distintas preferencias, aptitudes y juicios

5. La maldita primavera

En Environmental Research Letters se reportó un fenómeno preocupante: la primavera se anticipará hasta 3 semanas en el futuro. Los inviernos serán más cortos. Y aunque pareciera buena nueva, ¿cómo se afectarán plantas y animales? Las aves migratorias, por ejemplo, se basan en la duración del invierno para sus vuelos. También desaparecerán las falsas primaveras, cuando las temperaturas gélidas retornan luego de haber comenzado la germinación de las plantas. Algo extraño se cuece.

6. Ébola vía semen

La transmisión del ébola por el semen es posible hasta 6 meses después de haberse contagiado, reveló un estudio en el New England Journal of Medicine que analizó el caso de una mujer contagiada en Liberia por un sobreviviente de la enfermedad. Aunque se sabía de la transmisión vía sexual, se tenía el tiempo de peligro era mucho menor. En esta ocasión la infección se produjo a los 179 días de que el hombre hubiera sido declarado portador del virus.

7. Terapia en el útero

Aunque no es investigación concluida, científicos dijeron esta semana que preparan el tratamiento con células madre de bebés en el útero para corregir un defecto que hace que los huesos se rompan con extrema facilidad y que a veces conduce a la muerte. Se practicará en fetos en el útero y en bebés recién nacidos. Será la primera vez que se intenta antes del nacimiento dijo un comunicado del Instituto Karolinska en Suecia. El ensayo comenzará en enero. El tratamiento lo recibirán fetos con 20 a 34 semanas de gestación.

8. Lavaron la mancha de Júpiter

Un estudio de los rasgos principales de Júpiter con base en imágenes del telescopio Hubble reveló que la gran mancha roja distintiva, que ha estado activa por más de 300 años, siendo una gran tormenta, se ha encogido 240 kilómetros, pero ese encogimiento ha disminuido el ritmo según el reporte en The Astrophysical Journal. También se detectó una extraña onda que no había sido vista hace años. El gran planeta cambia.

9. Sí que pasaban bueno

Un análisis de fósiles y objetos hallados en Durrington Walls, sitio del neolítico donde se construyeron los monumentos de Stonehenge hace más de 4.000 años, publicado en Antiquity, mostró que en el asentamiento se hacían fiestas en las que se consumían carne de ternero y cerdo y productos lácteos. Estos al parecer eran exclusivos de un grupo selectos o eran consumidos en ceremonias públicas. Se hallaron pocos restos de plantas consumidas, por lo que el festín era con carne, mucha carne.

10. Una gasolinera en la Luna

Para viajar a Marte lo mejor sería hacer una parada en la Luna para recargar combustible sugirió un estudio del MIT, con lo cual se reduciría en 68% la carga al momento de salir de la Tierra. En la Luna hay agua que se podría usar para preparar el combustible, asumiendo que la tecnología esté lista cuando se inicie la exploración humana del planeta rojo. Por favor, llene el tanque.

Las estrellas hablan

Foto del Sol, nuestra estrella. Cortesía SDO

Las estrellas hablan, pero casi nadie puede escucharlas. Por accidente científicos descubrieron evidencias experimentales de que emiten sonidos.

Cuando examinaban en laboratorio la interacción entre un láser ultraintenso y el plasma, los investigadores hallaron algo inesperado.

Descubrieron que una billonésima de segundo antes de que el láser golpeara, el plasma fluía rápido de áreas de alta densidad a otras de menos, creándose algo como una congestión de tráfico. El plasma se apilaba en la interfaz entre las regiones de alta y baja densidad produciendo series de pulsos de presión: una onda de sonido.

Pero no es un ruido monstruoso por el que hubiera que llamar a las autoridades para que le bajara volumen. El sonido emitido es un alta frecuencia, tan alta que sería difícil hasta para los murciélagos y delfines. A casi un billón de hertz, el sonido no era solo inesperado sino también muy cercano a la más alta frecuencia posible con tal material, 6 millones de veces más alto que lo que se puede escuchar en cualquier mamífero.

“Una de las pocas localidades en la naturaleza donde creemos que ese efecto pueda ocurrir es en la superficie de las estrellas. cuando están acumulando nuevo material podrían generar un sonido similar al observado en laboratorio, es decir que las estrellas podrían estar cantando, pero como el sonido no se puede propagar por el vacío del espacio nadie puede escucharlas”, dijo el profesor Jophn Paslye, del Instituto del Plasma en la Universidad de York y participante en el estudio.

Frotarse los genitales ayuda

Individuo de Theretra nessus

No suena muy bien, pero hacer sonar los genitales puede hacer la diferencia entre la vida y la muerte. Sí, al menos para algunas especies de mariposas nocturnas (chapolas para algunos).

Cuando el sonar de un murciélago amenaza, frotarse los genitales produce un ultrasonido que envía un mensaje que confunde al mamífero volador. Una defensa de último momento, como dice Jesse Barber de Boise State University en Idaho (Estados Unidos).

En teoría, el sonido correcto podría afectar el sonar del murciélago, recordándole una mariposa con sabor muy desagradable o bien confundir para tener tiempo para escapar.

Los machos de al menos tres especies de mariposa halcón de Malasia ‘chillan’ en respuesta a sonidos grabados del ataque final de un murciélago, según reportaron Barber y Akito Kawahara, de la Universidad de Florida en Gainesville. El estudio fue publicado en Biology letters.

Las hembras son más difíciles de atrapar, pero las pocas que examinaron también producen el chillido. Aunque son de la misma especie que los machos, usan sus genitales de un modo distinto para producir ultrasonido. El poder de producir esos sonidos pudo haber surgido durante el cortejo y luego probó ser útil en los ataques.

Murciélagos y mariposas llevan 65 millones de años de una guerra aérea que debió provocar adaptaciones como oídos mejores para detectarlos y contra-ultrasonido.

Hasta ahora solo se conocían dos grupos de insectos que responden a los murciélagos: unas mariposas tigre y los escarabajos tigre. Ninguno está relacionado con las mariposas halcón, por lo que Barber sugiere que sonidos anti-murciélagos podrían estar más regados en el mundo de los insectos.

Los machos usan, para producir el sonido, un par de tenazas que emplean para agarrar la hembra en el apareamiento. Para que suene, las deslizan en el abdomen, rozando unas placas especializadas contra los costados. Las hembras frotan al tiempo ambos lados de sus estructuras abdominales.

Es fácil morir mientras se copula

Morir mientras se copula no parece muy llamativo. Menos si es por un tercero. Aparearse tiene sus costos. No por el posible agotamiento físico, sino porque se baja la guardia en un mundo repleto de peligros.

No es difícil en tanto que algunos animales mueran mientras gozan o… transmiten sus genes a sus descendientes.

Mientras en el alar de cualquier vivienda dos moscas aprovechan la noche para cortejar y aparearse, alguien espera que el encuentro se produzca.

No es un pervertido, tampoco un voyerista. No. Es un murciélago, que resulta atraído por los ‘clics’ precoito de la apasionada pareja de moscas.

Diversos estudios en anfípodos de agua dulce y langostas, por ejemplo, han demostrado que aparearse hacen los animales más vulnerables a los depredadores, aunque no se sabe porqué.

Ahora, un equipo del Max Planck Institute for Ornithology en Alemania, liderado por Björn Siemers, halló que la interacción murciélago-mosca en el establo aporta pistas sobre qué hace que un depredador se abalance sobre una pareja que copula.

Los científicos observaron esa cinta de terror en la que un murciélago Myotis nattereri cazaba moscas domésticas apareándose (Musca domestica).

Los murciélagos detectan sus presas por ecolocalización o por acústica pasiva. Para la mayoría, la primera es herramienta básica de rastreo: envían una serie de sonidos en alta frecuencia y escuchan el eco producido cuando las ondas golpean algo. Mediante ese sistema, los científicos vieron que les era fácil cazar moscas que volaban, pero tenían dificultades con las que estaban quietas.

“El problema es que esas moscas descansan en el cielorraso en la noche y cuando un murciélago trata de ecolocalizarlas, el sustrato enmascara el débil eco del insecto”, dijo Stefan Greif, estudiante de doctorado. El cielorraso del establo está cubierto con pequeños sacos, similar en tamaño a las moscas, lo que las hace invisibles a las señales del mamífero volador.

Es entonces cuando entra en juego la acústica, los ruidos que la presa hace. El grupo advirtió que la mosca macho hace un ruido de cliqueo con sus alas antes de la copulación, lo que alerta los murciélagos. Esos cliqueos estaban en el rango de 9 kHz y 154 kHz, sonando como un zumbido de baja frecuencia para los humanos, que escuchan en el rango de los 20 kHz. Pero para los murciélagos, que pueden oír a más de 150 kHZ, los sonidos son señales claras.

Atraído por el ruido, los murciélagos vuelan y agarran la pareja mediante una especie de bolsillo para presas, formado por el exceso de piel extendida desde la cola. Estos mamíferos atacan 26% de las moscas que se aparean, obteniendo una doble comida el 60% de las veces, según el estudio revelado en Current Biology.