Resumen científico de la semana

1. Llegando a la raíz del cáncer

Científicos demostraron que con imágenes de resonancia magnética se pueden detectar las señales más tempranas de recurrencia del cáncer de seno y temores de rápido crecimiento. Con la técnica, basada en una solución de contraste fabricada por ellos, se detectan micrometástasis, células tumorales con el potencial de desarrollar cánceres secundarios peligrosos en cualquier sitio del cuerpo. En el estudio publicado en Nature Communications se muestra la capacidad de detectar tumores con solo unas pocas centenas de células. Cerca de 1/3de los pacientes con cáncer de seno desarrollan metástasis en distintos órganos. Detectar a tiempo es fundamental para salvar vidas. En el dibujo de NIH una mamografía tradicional.

2. Ocho brazos de genes

El genoma del pulpo, ese inteligente y aún misterioso cefalópodo, fue presentado en la revista Nature y aunque en mucho se parece al de otros invertebrados marinos, también contiene características inesperadas claves para entender el origen y funcionamiento de su exclusivo sistema nervioso. Los cefalópodos fueron los primeros seres inteligentes del planeta, según los investigadores y su genoma muestra por ejemplo que a diferencia de otros animales en los cuales los genes están juntos en los cromosomas en el pulpo están por todos los tentáculos. Un animal muy distinto incluso a otros con los cuales está relacionado.

3. Nos quedamos sin batería

El universo produce hoy la mitad de la energía de hace 2.000 millones de años,: se está apagando y cada vez más. Con el uso de los más grandes telescopios terrestres y espaciales los astrónomos analizaron unas 200.000 galaxias y hallaron que en 21 longitudes de onda estudiadas la producción de energía está decayendo. Los modelos predicen que así continuará, hasta que solo reinen el frío y la oscuridad. La información fue divulgada por la Universidad Western de Australia.

4. Mujer llena… corazón enamorado

Un estudio publicado en Appetite muestra que el cerebro de las mujeres responden más a las insinuaciones románticas cuando tienen el estómago lleno que cuando está vacío, con lo que parece cierto eso de el romance comienza en la cocina y no en el dormitorio. El estudio exploró los circuitos cerebrales en mujeres saciadas frente a otras hambrientas, encontrándose que a diferencia de lo que muestran otras investigaciones, en esta se ve que las mujeres jóvenes son más sensibles a recompensas cuando han comido. También se halló un circuito neuronal común entre alimentación y sexo.

5. El doble de Júpiter

Astrónomos presentaron en Science el hallazgo de un planeta, el más similar a Júpiter hasta ahora, con dos veces la masa de este, y se encuentra a 100 años luz. Es 51 Eridani b, cuya formación es reciente, solo unos 20 millones de años por lo que sirve de modelo para estudiar la evolución planetaria. Detectaron en él una fuerte presencia de metano y también rastros de agua. Se encuentra de su estrella un poco más lejos de lo que Saturno está del Sol.

6. Especialistas en oler

Las hormigas no solo detectan unos compuestos en las feromonas sino todos los hidrocarburos en ellas, con lo cual distinguen cada individuo de cada casta social, si es del mismo nido o de otra colonia. Responden ante la presencia o ausencia de un hidrocarburo e incluso a la forma como están mezclados. No se les pierde un solo detalle y esa parece ser una necesidad de los llamados insectos sociales Eso halló un estudio publicado en Cell Reports.

7. Sembrando confianza

En el Journal of Neuroscience científicos reportaron la identificación del área cerebral donde se establece la confianza. En el experimento detectaron señales en el estriado ventral y la corteza prefrontal media que se correlacionaban con valores sociales cuando los participantes tomaban decisiones. Además el estudio mostró que las personas prefieren interacciones con amigos que con desconocidos y cómo esa interacción influye en las decisiones que se toman, en las que la confianza entre las personas está presente.

8. Un mapa con mucho fondo

Científicos crearon un mapa del piso de los océanos con el 70% de la Tierra mapeada. Desde los años 70 no se actualizaba información de ese suelo, encontrándose que las profundidades son muy complejas. El piso oceánico es una tumba donde llegan las criaturas microscópicas, el fitoplancton, uno de cuyos componentes, diatomeas, produce alrededor de 25% del oxígeno que respiramos y ayudan a combatir el cambio climático. Se encontró que la acumulación de diatomeas en el piso es independiente de las que florecen en aguas superficiales en el océano del sur. El estudio lo trae Geology.

9. Este es un planeta errático

Astrónomos reportaron el hallazgo del 10° planeta circumbinario, que orbita dos estrellas. Se trata de Kepler 453b, situado dentro de la zona habitable de su estrella hospedera. Un encuentro que sugiere que ese tipo de cuerpos podría ser muy común. El hallazgo fue publicado en el Astrophysical Journal. Tiene una órbita errática al ser halado por las dos estrellas por lo que su observación es difícil. Solo volverá a verse en 2066. Las estrellas tienen 94% del tamaño del Sol y 20%, siendo más frías.

10. Toda una vida haciendo daño

Un nuevo estudio publicado en Ecography sugiere que fueron los humanos los responsables de la extinción de la llamada megafauna: mamuts y rinocerontes lanudos,el armadillo gigante y hasta del tigre diente de sable, todos los cuales fueron borrados hace 80.000 a 10.000 años. Para llegar a esa conclusión se basaron en análisis estadísticos profundos en los cuales analizaron miles de escenarios posibles.

Mamuts volverían a nacer: clonarán uno

Les tocó a otros humanos cuando los mamuts vagaban por diferentes regiones del planeta. Su extinción se debió dar entre hace 10.000 a 3.700 años apenas y ahora podrían renacer.

En los últimos años debido al calentamiento global los hielos perennes de Siberia han cedido dejando al descubierto varios de estos gigantescos animales bien preservados.

Dos grupos de científicos del museo del mamut de la República de Sajá (Rusia) y la Universidad Kinki de Japón planean extraer ADN de la médula de un mamut descubierto hace poco y utilizarlo para clonarlo según informes de prensa citados por The Scientist..

El mamut elegido fue desenterrado en agosto pasado en Liberia. Los científicos informaron que el hueso de la cadera está en muy buenas condiciones y debería contener ADN, que podría ser colocado en el huevo de una elefante para que el mamut crezca en el vientre de esta, pariente cercano del mamut.

Para tener éxito deben encontrar un pedazo de ADN que no haya sido dañado por los cientos de años que pasó bajo el hielo.

Lo curioso del asunto no es un tema científico: tras el anuncio de la posible clonación, la empresa de apuestas irlandesa Paddy Power comenzó a tomar apuestas sobre si estos gigantes del hielo pueden ser clonados dentro de 5 años. Las apuestas iniciales son 8 a 1 contra un mamut clonado hacia 2014 y de 5 a 2 para una fecha de 2017 a 2020.

Los mamuts eran mamíferos proboscídeos de la familia Elephantidae y vivieron desde hace unos 4,8 millones de años hasta 3.700 años más o menos.

Fósiles se han hallado en Norteamérica, Eurasia y África.

Algunos llegaron a tener 5,3 metros de altura y 9,1 metros de largo, con peso entre 6 y 12 toneladas,, según la especie, de las que se han establecido 11.

La mayoría se extinguió a finales de la última glaciación, sin conocerse una explicación científica válida hasta la fecha.

¿Estará de vuelta?

Mamuts ayudarían en las salas de cirugía

Aunque se extinguieron hace miles de años, los mamuts vienen en ayuda de la medicina moderna, de acuerdo con un artículo publicado en Biochemistry.

Una proteína de la tolerancia al frío que tenían esos animales prehistóricos puede ser la próxima ayuda en aquellas intervenciones quirúrgicas que requieren inducir hipotermia artificial, un tratamiento médico que reduce el riesgo de daño isquémico en los tejidos luego de periodos de flujo insuficiente de sangre.

Los mamuts vivieron en tiempos fríos, en la edad de hielo del Pleistoceno hace más de 1 millón de años. Estos enormes mamíferos acumularon mutaciones genéticas en el gen de la hemoglobina, que codifica la proteína sanguínea que transporte el oxígeno de los pulmones al resto del cuerpo.

Para comparar esa hemoglobina prehistórica con la de los elefantes modernos, científicos sintetizaron en el laboratorio la proteína sanguínea de mamut usando para ello secuencias de ADN fragmentadas de tres mamuts diferentes que vivieron hace 25.000 a 43.000 años en Siberia.

La hemoglobina resultante tenía una más fuerte tolerancia a la temperatura que la de los elefantes asiáticos y los humanos, indicando que aún podría conservar tejidos con oxígeno bajo condiciones de congelamiento.

Los investigadores piensan que esa hemoglobina tolerante al frío podría ser útil para los médicos que realizan operaciones de corazón y cerebro que requieren inducir hipotermia artificial, que reduce drásticamente la temperatura corporal del paciente.

Habiendo identificado dos mutaciones en el gen de la hemoglobina de los mamuts que podría responder por esta adaptación, argumentan que la proteína antigua podría servir como un modelo para una nueva línea de portadores de oxígeno basados en hemoglobina artificial para emplear en las operaciones.

¡Qué cuento!

Historias que nos hacen pensar

Volver de la muerte. Akira Iritani anunció que clonará un mamut en los próximos 6 años, asegurando que las posibilidades de éxito son razonables, trae Discover en su blog 80beats.

El grupo del japonés ha invitado a un investigador ruso de mamuts y a dos expertos en elefantes de Estados Unidos para unirse al proyecto y ha establecido una técnica para extraer ADN de células congeladas, lo que era un obstáculo antes. A la vida podría regresar, en el vientre de un elefante, aquel animal prehistórico de 4 metros de altura y 4.000 kilos de peso ¿Tendrán éxito? ¿Qué tal regresar a la vida a un Neandertal?

¿Nos juntamos con personas que tienen compatibilidad genética con nosotros? Pues un estudio en Proceedings of the Nacional Academy of Sciences sugiere que grupos de amigos muestran patrones de similitud genética. La sugerencia está basada en un estudio sobre los patrones de variación en dos de seis genes tomados como muestra entre amigos y extraños. Un hallazgo difícil de digerir e incluso algunos genetistas hablan de que la muestra de genes es poco representativa. Si se corrobora, bien interesante y demostraría una vez más que mucha de nuestras actuaciones no parecen provenir de la libre determinación.

Una caverna de 600 kilómetros y más…

No es precisamente una nota de ciencia, pero está relacionada. ¿Sabe usted que hay cavernas de decenas de kilómetros? O de centenares. Un mundo apasionante o asustador para quienes padecen claustrofobia y otros miedos.

¿Cuáles son las cavernas más largas del mundo?

La Fisher Ride en Kentucky, Estados Unidos: mide 181 kilómetros y fue descubierta en 1981. Se han hallado huellas antiguas y antorchas, de visitantes hace 3.000 años.

Caverna Holloch, en Suiza. Mide 195 kilómetros. Su nombre significa hueco del infierno.

Caverna Lechuguilla, en Nuevo México. Mide 206 kilómetros. Tiene microbios endémicos.

Caverna del Viento, en Dakota del Sur, Estados Unidos. Mide 216 kilómetros. Famosa por su infinidad de pasadizos sin par.

Caverna Optimisticeskaja. Mide 230 kilómetros. Está en Korolinvka, Ucrania. Tiene tres niveles.

Caverna Jewel. De 243 kilómetros, está también en Dakota del Sur. Fue cavada por aguas subterráneas ácidas.

Caverna del Mamut, Mammoth Cave: la más larga de todas. De 628 kilómetros (como ir  de Medellín a Cartagena por carretera). Se encuentra también en Kentucky. Tiene un domo de 58 metros de altura. Contiene peces ciegos, arañas fantasma blancas y escarabajos ciegos.

En la foto, detalle de la Mamut.